martes, 4 de mayo de 2010

Vila-Matas arma novela a partir del personaje desconocido de Joyce

Mi ruta del cine iba al desastre; yo quería hacer cosas underground, dice a La Jornada Vila-Matas arma novela a partir del personaje desconocido de Joyce
  • "En mi obra todavía hay muchos lugares por explorar", indica el escritor catalán
  • Presenta Dublinesca, su libro más reciente, en la librería Rosario Castellanos del FCE
Por Mónica Mateos-Vega
Periódico La Jornada
Martes
4 de mayo de 2010, p. 4


El e
scritor Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) afirma que, literariamente, se encuentra en un viaje en el que va avanzando "camino a su hogar" y detalla: "nací muy lejos de donde estoy ahora; he construido una obra que, para bien o para mal, es la mía, y en ella hay todavía muchos lugares que inspeccionar, muchas habitaciones a las que acudir. Está en marcha una obra en la que apenas he construido parte de ella, por lo tanto, el camino es mucho más interesante que nunca". En ese recorrido de largo aliento que, explica, no ha estado exento de "contrariedades y complicaciones", el autor presenta ahora su novela Dublinesca (Seix Barral), cargada del espíritu de su admirado James Joyce. Del cine a la literatura En entrevista con La Jornada, Vila-Matas señala que después de tantos años dedicados a la literatura "sería absurdo si hoy dijera que me he sentido como pez en el agua, significaría que he estado siempre comodísimo. No. Ha sido un trayecto lleno de contrariedades y complicaciones, como todo en la vida. Pero actualmente no tiene nada de doloroso". Recuerda que su primer impulso de juventud no fue “escribir y escribir; el asunto fue más azaroso. Quería dirigir cine, pero el servicio militar en España me llevó a África del Norte; ahí no tenía posibilidades de hacerlo, pero tuve a mi alcance la oportunidad de escribir y empecé una novela que terminó siendo mi primer libro publicado por Tusquets (Mujer en el espejo contemplando el paisaje, 1973). “Empecé a escribir más por necesidad de hacer algo, antes que perder el tiempo como soldado durante un año en esa colonia militar. Así fui llegando a la idea de escribir, muy lentamente. Por eso no sé en qué momento decido ‘voy a escribir y escribir’. “Mi ruta del cine iba camino al desastre, porque yo quería hacer cosas absolutamente underground, anticomerciales. No iba a encontrar productor y habría fracasado. De modo que fue beneficioso que mi idea de entrar al sendero del arte fuera a través de la literatura, donde he podido trabajar sin necesidad de encontrar productores que financiaran películas de alto coste. "Si pudiera toparme con el Enrique de entonces, más que hacerle recomendaciones, lo dejaría hablar, seguro que tendría que decirme muchas cosas interesantes olvidadas por mí en el camino; sería un encuentro con toda mi memoria juvenil." PARA SEGUIR LEYENDO DA CLICK AQUI

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