EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avilésdivan@hotmail.com
¿PARA QUE SE ES CANDIDATO?
…Cae más pronto un representante popular que un cojo.
El ajetreo que trae la clase política tanto de Sonora como del resto del país, que va de la desesperación a la hiperquinesia y de la voracidad a la gula electoral, incita a preguntarnos cual es hoy y en estos tiempos la razón principal que lleva a toda esta gente a querer ser, según ellos, un representante popular.
Es una pregunta ciertamente ingenua, pero al mismo tiempo sediciosa que busca enfrentarse, con toda provocación posible, a la esperada, predecible respuesta de estos actores que, de acuerdo a su retórica, vienen dispuestos a transformar al Estado y al país.
Pero, bueno, imagínese que tiene enfrente a Manlio Fabio Beltrones, a Gamboa Patrón, a Santiago Creel, o a Manuel Espino o a Chucho Ortega o a Jesús Zambrano o a Pablo Gómez o a Graco Ramírez o Manuel Camacho Solís o a Dante Delgado Beatriz Paredes, Germán Martínez, o Guadalupe Acosta Naranjo y viéndolo a los ojos, usted confronta a estas finísimas personas y le pregunta casi en secreto de confesión y dejándonos de chingaderas: ya en serio, en serio ¿Por qué y para que quieres ser candidato?
Si nos precipitamos y queremos anticiparnos a sus contestaciones, bien podemos concluir , por ejemplo, que lo que pretenden es, sea el caso estatal o nacional cada quien en su competencia, ayudar a los mas necesitados, proponer iniciativas de leyes vanguardistas, impedir que se sigan enriqueciendo unos cuantos, reducir la carga fiscal, reformar la constitución, mejorar las relaciones diplomáticas, blindar pemex ante un posible acaparamiento extranjero, concluir la reforma del Estado, legislar en materia de prevención delictiva, acabar de plano con la corrupción, hacer al país mas competitivo, erradicar la impunidad, ir a la caza de los delincuentes de cuello blanco, combatir la pobreza extrema, contribuir con sendas reformas o nuevas leyes al crecimiento del producto interno bruto, apoyar al campo o apuntalar la pesca.
Sí, nos adelantamos y respondimos por ellos. Pero palabras más, embustes menos, esas serían sus respuestas. Nadie dirá que ha utilizado y utilizará su sitio para fortalecer y acrecentar sus negocios propios, ni para abultar sus cuentas bancarias, ni para aumentar la adquisición de bienes, ni para vivir en la gloria el resto de sus días, ni para seguir perteneciendo a la oligarquía política, ni para beneficiar con puestos y con prebendas a su familia, ni para salir de la miseria en la que se encontraba antes de emprender su carrera política, ni para encubrir a distinguidas personalidades del crimen organizado.
Pero como usted ya se habrá dado cuenta ninguno de estos personajes vive en la honrada medianía. Ninguno. Lo admirable de todo esto es la gran capacidad que tienen para administrar sus arcas, pues sea en una precapampaña, en una campaña y luego instalado en su silla, despilfarran estratosféricas cantidades de dinero en propaganda excesiva propaganda, en imagen institucional, en dádivas, en viajes, gastan millones de pesos aparentemente irrecuperables, y a pesar de ello, sus caudales o sus peculios ni sufren ni se acongojan, a pesar de que mas de uno no labora en nada mientras está sin ocupar un encargo.
Sino me cree, haga memoria ahora en el Estado con unos cuantos: Ernesto de Lucas, Enrique Reyna, Jesús Bustamante, Petra Santos, Carlos Navarro, por mencionar a los vigentes ¿alguno de ellos?, Oscar Téllez, Monico Castillo ¿ninguno? Serrato Castell, Héctor Larios, Carlos Zataraín, Guillermo Hopkins ¿no? ¿Se rinde?.
Y no es que queramos que los señores tengan una vocación marginal o menesterosa, pero tampoco se puede concebir que su encargo únicamente les sirva, en los hechos, para ir de un lado a otro practicando la política de cañería que en la actualidad se ejerce y todavía cobrar, lícita o ilícitamente, por eso.
Eso sí: lo anterior admite, como paréntesis, un reconocimiento. Que en efecto, con vigor se han dado a la tarea de combatir la pobreza extrema: pero la de ellos.
Si nos quedamos ahí, nuestra pregunta inicial, ingenua, inocente, sin lugar a dudas candorosa estaría de mas. Pero en el terreno del deber ser, los propósitos enunciados al principio tendrían que ser, en un ideal legislativo, sus principales motivos para querer ocupar, con el ahínco que lo hacen, un espacio en el confortable mundo parlamentario, sobre todo hoy que la credibilidad de los partidos políticos y sus principales dirigentes está reducida a escala cero.
Aunque una cosa es lo que elucubre mi candidez o lo que digan la historia, el compromiso verdadero y las normas legislativas y otra muy distante, lo que en la vida real esta pasando con quienes les hemos endosado de buena fe nuestra democracia representativa los cuales han hecho de esta forma de gobierno su más cómoda forma de vivir.
Pero continuemos y para que les resulte familiar el tema, mencionemos ahora más aspirantes locales: Elías Serrano, Ernesto Gándara, Guillermo Padres, Dolores del Río, Sugich, Manuel Ignacio Acosta, Susana Saldaña, Carlos Daniel Fernández, Luís Fernando Rodríguez, Florencio Díaz y así hasta el infinito.
En el plano nacional, el peje se puedo cocer aparte, pero bastaría preguntar ¿es sólo su buen corazón para con los jodidos y la defensa del interés nacional el que lo mueve de Mérida hasta Ensenada y su economía personal como si nada? ¿Es correcto que se destinen recursos públicos para alguien que, a fuerza de ser sinceros, no tiene ninguna representación formal?
¿Quién de todos estos se podrá deslindar de sus muy particulares intereses partidistas para servir, como potencial legislador o jefe del ejecutivo, a las auténticas demandas que exige el Estado o el país? ¿Quien de todos, sin una objeción de demagogia sería un incansable luchador en defensa de las causas populares? ¿Quién de todos ellos podrá mirar de frente sin agachar la cara como tratando de esconder sus incongruencias? ¿Quién de ellos reñiría con su grupo con tal de combatir los privilegios de ciertas minorías económicas?
Los hechos demuestran que nadie. Sus velados actos de preprecampaña, su precampaña, y sus campañas, sin embargo, los ofertan como los paladines de las causas más nobles pero al tiempo nos damos cuenta, por enésima ocasión nos damos cuenta, que cae más pronto un legislador que un cojo.
Lo vimos en las pasadas elecciones, lo estamos viendo ya desde ahorita y nos los tendremos que merendar por varios meses, ahora que, oficialmente, se de el banderazo de salida. Son los mismos. Cuidado. Son los mismos.
Los candidatos a Gobernador de Sonora: ¿Quién le gusta? ¿Padrés? ¿Elías Serrano? ¿Alguno que improvise, como siempre, a última hora el PRD? ¿Díaz Armenta? ¿Dolores del Rio? ¿Gándara? Todos, cada uno por su lado, cada cual con su bandada, ofertarán bienestares populares y espejuelos con brillo, ofrendarán mejores calles y legalización de terrenos, inversiones y excelencia policíaca.
Lo propio dijeron hace tres años, hace seis, hace nueve. Su desvergüenza, nos obstante, carece de límites y basta que allá tras lomita se divise el próximo ciclo electoral para que, sin rubor alguno, comiencen a deslizar su figura en los medios a fin de posicionarse en la vitrina de lo salvadores de esta humanidad.
Y de nuevo vendrá el cuento del gato con los pies de trapo ¿quieres que te engañen otra vez?
El panorama se vuelve irremediable cuando uno voltea para todos lados y no hay opciones. Son estos con los que contamos. Y cuando uno todavía da señales de nuestra capacidad de asombro y mostramos indignación por su impudor, ellos, todos ellos, ya batidos en el mismo lodazal, anteponen su fácil argumento: es que así es la política.
Todavía más: se admiran, se lisonjean entre sí: a la pillería verbal de un candidato la llaman inteligencia, al cinismo le llaman astucia, al vaivén de un partido a otro le llaman derecho legítimo. A la complicidad le llaman oficio político. La decencia es hoy un pecado, una virtud en peligro de extinción.
El aspirante y convertido después en representante de sus votantes pues, no es en la actualidad un ciudadano dispuesto a dejarlo todo con tal de que, con el grano de su ejercicio público, coadyuve a transformar el estado de cosas y paulatinamente se vayan mejorando las condiciones de vida de la gente en todos sus rubros.
Por el contrario: con sus excepciones, gran parte de los actores políticos que hoy van de un curul a otro son aquellos que, al ser profundamente gris en sus logros personales o al no encontrar cabida en otras esferales laborales de la sociedad o para aumentar exponencialmente su riqueza y la de su familia, han descubierto en la vida partidista y sobre todo en los puestos de elección popular, la vía mas comodina y mas rentable para envejecer.
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martes, 3 de febrero de 2009
miércoles, 7 de enero de 2009
EL DIVAN: VOTAR Y SER VOTADO O LAS GANAS DE SER ALGUIEN…
VOTAR Y SER VOTADO O LAS GANAS DE SER ALGUIEN…MIGUEL ANGEL AVILES.
Ser alguien en la vida es una aspiración personal legítima. El valor que le des a tus logros depende de cada proyecto personal. Algunos desean ser grandes médicos, otros magnos ingenieros, estupendos abogados, exitosos comerciantes, galardonados artistas, aclamados cantantes, excelsos albañiles, valerosos toreros, encumbrados agricultores o laureado futbolista.
Otros en cambio, prefieren dedicarse toda su vida a la política, ese arte moderno de negociar para si mismo o para el partido al que pertenece.
Abandonan un oficio o recuestan su profesión en la pared o dejan para mejores tiempos su empleo común y cuando menos esperamos ya andan convertidos en un prospecto como legislador o en un consolidado republicano.
Después de esto no los para nadie. Ponen sus ojos en una meta electoral y tan pronto concluye esta, ya los tienen puestos en la otra.
Carajo.
Los que no, seguramente hemos equivocado el rumbo y tendremos que conformarnos con el ingreso del trabajo propio o la remuneración como consecuencia de la prestación de nuestros servicios.
Los que sí, se envuelven en la creencia indestructible de que el proceso electoral es el único sendero para ofrendar kilos y mas kilos de productividad a México(o a Sonora en este caso) y piensan que los que no barbechamos ese camino estamos equivocando el rumbo o en todo caso con lo único que nos encontraremos es con un panorama marginal o con un proyecto de vida, según ellos, bastante raro.
No hay otro mundo pues, que aquel que brindan las precampañas, las campañas, los procesos electorales, las urnas, el recuento, el escaño, el lucimiento, el confort y luego, ya agarrándole saborcito, la adicción por esas compulsivas ganas de votar y ser votado.
En eso se basan y se edifican sus ganas de ser alguien. En esas metas redundarán sus vidas.
Muy legítimo. Tanto, que cualquiera puede formarse en esta casta de tesoneros políticos, sin importar cual sea tu IQ. O las habilidades cognitivas que se tengan (por decirlo de una manera eufemística).
Este año aquí en Sonora, la efervescencia saltará aún mas , como saltan las palomitas de maíz, pero, desde hace un par, el desboque de las ansías colectivas creó un escenario que pone en evidencia, sí las aspiraciones partidistas o de un partido, entendidos estos como unidades organizativas a las que se les reconoce el derecho de participar en un proceso de elección política por medio de la presentación de candidatos y programas de acción o gobierno, pero sobre todo pone en evidencia las pretensiones personales de alguien que ha visto en esto de las elecciones su designio personal.
Y en ese marco lucha contra sus adversarios políticos del partido contrario, pero también lo hace contra quienes se suponen son sus correligionarios a tal grado que esto se convierte en una batalla campal de sálvese quien pueda.
A efecto de limitar la contrariedad aquí planteada, asomémonos a la competencia electoral de Sonora y percatémonos que la relación adversarial entre un partido y otro, no es la gran batalla si comparamos con la que viven los precandidatos al interior de su propio partido.
Es una lucha ruda. Es, digamos, como una violencia intrafamiliar.
Se dicen ser afines porque comparten en apariencia una doctrina partidista pero en el fondo lo que comparten-y no lo quisieran así-es su afán, su ambición por querer ser el elegido por su partido y después por el voto de la mayoría ciudadana.
En el PRI, por ejemplo, se quiere vivir una aparente unidad mientras que en los hechos, insinuante o en forma descarada las agresiones están al por mayor entre los precandidatos a Gobernador del Estado. Elías Serrano y su gente le tupen a Gándara y él, aunque más sutilmente no se queda atrás y también atiza. Antonio Astiazaran, aunque ya autodescartado, se mete al ruedo y no deja de meter sus manos en el pleito. Roberto Rubial, por obvias razones finge neutralidad pero lanza una estocada cuando los tiempos se lo permiten. Guillermo Hopkins Gamez ni se diga: nomás tiene tiempo y se abalanza en contra de sus rivales y así.
En el terreno Municipal, sin que la escaramuza sea tan evidente, es obvio que Claudia Pavlovich, la hija de Doña Alicia Arellano de Pavlovich, ya agarró sus alforjas y prefirió tomar su propio rumbo en contraposición a Manuel Ignacio Acosta y Epifanio Salido quienes también buscan la misma silla, pero sólo tiene cabida para una sola persona. Aquí parece que la primera ya les tomó la delantera, por lo que los otros tendrán que mirar para otro lado y abrazarse a la ilusión de una silla federal que no esté tan disputada, pero sobre todo que les asegure que será suya por tres.
En este entorno no pasemos por alto que el factor Manlio Fabio Beltrones (versus Eduardo Bours) activará a sus criaturas y se disputará con todo los espacios que a él le interesen para presentes y futuros propósitos y que tal como se ve, son muchos.
En otros feudos electorales la cosa no es distinta y, bragados, andan dándose con lo que se pueda doblar al contrincante.
El PAN no se distingue: Dolores del Río, Guillermo Padrés y el Chito Díaz en torno a la gobernatura y Serrato Castell, Javier Gándara, Héctor Larios y Luís Rodríguez en torno a la presidencia Municipal de Hermosillo se pueden dar una abrazo apretado en público, pero tan pronto se retiran a sus propias esquinas vienen los salivazos, cual camaleones, en busca de contaminar con su ponzoña al rival y dejarlo paralizado fuera de la jugada.
Los del PRD no son la otra cosa. Javier Lamarque Cano, aun con lo limitado y escasamente carismático que es, viene y como si no le debiera una explicación a su partido por la elección presidencial de 2006, muy campante, diríamos que con infinita desvergüenza se destapa como candidato a la gobernatura tratando de madrugar no a sus rivales de los otros partidos, sino para debilitar a quien competirá contra él al interior de su propio organismo político.
Carlos Navarro no está guarecido en el DF porque sea muy cumplidor en sus tareas legislativas, sino porque está esperando los momentos oportunos para dar los manazos que se pueda a su rival interno.
Petra Santos por su parte, quien no es propiamente una mujer de lealtades y de noble corazón, poco lo pensará para darle una puñalada por la espalda al que se le interponga en el camino de sus aspiraciones.
Eso, dicen, no es malo. Porque Ser alguien en la vida es una aspiración personal legítima y para alcanzar la maquinación todo es válido y todo se justifica.
Por esa ruta han querido ir toda vez que quieren llegar, basado en sus trapacerías, a la meta de su vida: ser exitosos políticos no a partir de su intelecto estadista o talentos por el estilo, sino derivado de su competencia callejera que los catapulte al escaño que ahora buscan, sea a través del partido que por años lo ha acogido o puede que por el primero que lo cache y le ofrezca la oportunidad de seguir cultivando ese éxito que la vida les ha brindado.
¿Quién se debe a quien? ¿El candidato se debe al partido o el partido se debe al candidato?
¿En que etapa de la barbarie política estamos? ¿Es esto una legítima manera de triunfar en este habitad social? ¿En verdad es esto lo políticamente correcto?
Para nada harán una retrospectiva de su quehacer público en su actual escaño ni se dignarán en hacer un balance y una autocrítica de su paso por esa representación popular. Y es que el hacerlo y actuar en consecuencia sobre los resultados de esta auscultación propia muchos habrían de abandonar esta afición política y ahora si se tendrían que poner a trabajar.
En fin: que manera de aquilatar las dimensiones de una vida.
Cuantas ganas de ser alguien, carajo, cuantas.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
EL DIVAN: NACE LA FUNDACION YO POR LA VIDA
EL DIVAN 
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
NACE LA FUNDACIÓN YO POR LA VIDA…
Después de ver hace unas semanas en los dos principales periódicos de la localidad las respectivas notas de un par de niñas quienes a sus apenas once años ya son madres y, luego que en Sonora ha quedado vedada la posibilidad legal de que una mujer decida abortar aun cuando, en los hechos, sea por los supuestos que la propia legislación prevé, desde esta columna propongo, aprovechando que están de moda, que se constituya la Fundación yo por la vida.
Considerando la reforma constitucional en la cual, a partir de esta adición se establece expresamente que el Estado de Sonora tutela el derecho a la vida desde el momento de la fecundación de un individuo hasta su muerte natural y cuya aprobación ha tenido el respaldo de varios sectores de la sociedad, creo que en aras de que esas vidas que se pretenden defender sea de una indudable calidad, opino que aquellos hagan un frente común y le den cuerpo a esta idea que sugiero.
Se me ocurre, por ejemplo, que esta fundación, de antemano no lucrativa, pudiera tener como objeto el sostenimiento económico de pe a pa y por el resto de sus días de todo aquel niño o niña que nazca vivo, después de que su madre no tuvo la opción de decidir por cuenta propia si lo abortaba o no.
Deberá aclararse que, como la reforma tutela el derecho a la vida desde su desde el momento de la fecundación de un individuo hasta su muerte natural, no podrá ser posible incluir como beneficiarios de la fundación a todos aquellos que fallezcan por accidente o asesinados o suicidados, así es que si desde temprana edad, su clarividencia les advierte que morirán a través de alguna de estas formas, es mejor que ni se apunten.
Ustedes tendrán la última palabra, pero se me ocurre que esta fundación puede estar presidida por el Arsobismo Emérito Don Carlos Quintero Arce, llevando como Vicepresidente al Arzobispo de la Arquidiócesis de Hermosillo don Jose Ulises Macías.
También creo que pudiera constituirse un consejo directivo compuesto por el diputado Manuel Ignacio Acosta Gutierrez, el diputado Carlos Daniel Fernandez y por la Diputada Irma Romo Salazar, una mujer con gran experiencia en materia espiritual adquirida con el trato misericordioso hacia los feligreses que por fuera de la iglesia esperaban gozosos allá en Navojoa que esta señora los iluminara con sólo tocar con su mano la cabeza de estos conmovidos parroquianos.
A ellos podrá sumársele todo aquel que, voluntariamente, así lo desee, siempre y cuando este dispuesto a defender con uñas y con dientes la nueva reforma constitucional aprobada por el Congreso del Estado de Sonora.
Sin embargo y a fin de que esta fundación sea autogestiva, ha de acordarse en sus estatutos que cada uno de sus miembros deberá donar todos sus bienes, cuentas bancarias, emolumentos , sueldos y demás patrimonio ya que la idea es que sus anhelos por conservar la vida no sea nomás de los dientes para afuera y desde sus cómodas trincheras lancen programas a favor de la reforma pero no aporten un ápice de su fortuna para mantener a todo esos niños y niñas que vendrán al mundo porque dios así lo quiso.
Pobre Dios: esta gente le echa la culpa de todo.
Para que esto no pase, será necesario que además se cuente con un cuerpo consultivo que a reserva de los que digan vosotros propongo que se integre por el obispo primado de México Norberto Rivera Carrera, el Obispo Onésimo Cepeda Silva y el sacerdote católico Nicolás Aguilar Rivera, hombres probos que seguramente no se negarán a participar en tan noble causa, máxime cuando se trata de estar al pendiente y brindar atención a niños y niñas, algo que ellos saben hacer muy bien.
Para terminar propongo como guía moral a Jorge Serrano Limón y como Guía Espiritual al ya célebre fundador de los Legionarios de Cristo: el sacerdote mexicano Marciel Marcial.
Pero este proyecto de acta constitutiva no es definitivo. Ustedes tienen la última palabra y El Diván es todo oídos. En fin que el notario, bien que nos puede esperar…

Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
NACE LA FUNDACIÓN YO POR LA VIDA…
Después de ver hace unas semanas en los dos principales periódicos de la localidad las respectivas notas de un par de niñas quienes a sus apenas once años ya son madres y, luego que en Sonora ha quedado vedada la posibilidad legal de que una mujer decida abortar aun cuando, en los hechos, sea por los supuestos que la propia legislación prevé, desde esta columna propongo, aprovechando que están de moda, que se constituya la Fundación yo por la vida.
Considerando la reforma constitucional en la cual, a partir de esta adición se establece expresamente que el Estado de Sonora tutela el derecho a la vida desde el momento de la fecundación de un individuo hasta su muerte natural y cuya aprobación ha tenido el respaldo de varios sectores de la sociedad, creo que en aras de que esas vidas que se pretenden defender sea de una indudable calidad, opino que aquellos hagan un frente común y le den cuerpo a esta idea que sugiero.
Se me ocurre, por ejemplo, que esta fundación, de antemano no lucrativa, pudiera tener como objeto el sostenimiento económico de pe a pa y por el resto de sus días de todo aquel niño o niña que nazca vivo, después de que su madre no tuvo la opción de decidir por cuenta propia si lo abortaba o no.
Deberá aclararse que, como la reforma tutela el derecho a la vida desde su desde el momento de la fecundación de un individuo hasta su muerte natural, no podrá ser posible incluir como beneficiarios de la fundación a todos aquellos que fallezcan por accidente o asesinados o suicidados, así es que si desde temprana edad, su clarividencia les advierte que morirán a través de alguna de estas formas, es mejor que ni se apunten.
Ustedes tendrán la última palabra, pero se me ocurre que esta fundación puede estar presidida por el Arsobismo Emérito Don Carlos Quintero Arce, llevando como Vicepresidente al Arzobispo de la Arquidiócesis de Hermosillo don Jose Ulises Macías.
También creo que pudiera constituirse un consejo directivo compuesto por el diputado Manuel Ignacio Acosta Gutierrez, el diputado Carlos Daniel Fernandez y por la Diputada Irma Romo Salazar, una mujer con gran experiencia en materia espiritual adquirida con el trato misericordioso hacia los feligreses que por fuera de la iglesia esperaban gozosos allá en Navojoa que esta señora los iluminara con sólo tocar con su mano la cabeza de estos conmovidos parroquianos.
A ellos podrá sumársele todo aquel que, voluntariamente, así lo desee, siempre y cuando este dispuesto a defender con uñas y con dientes la nueva reforma constitucional aprobada por el Congreso del Estado de Sonora.
Sin embargo y a fin de que esta fundación sea autogestiva, ha de acordarse en sus estatutos que cada uno de sus miembros deberá donar todos sus bienes, cuentas bancarias, emolumentos , sueldos y demás patrimonio ya que la idea es que sus anhelos por conservar la vida no sea nomás de los dientes para afuera y desde sus cómodas trincheras lancen programas a favor de la reforma pero no aporten un ápice de su fortuna para mantener a todo esos niños y niñas que vendrán al mundo porque dios así lo quiso.
Pobre Dios: esta gente le echa la culpa de todo.
Para que esto no pase, será necesario que además se cuente con un cuerpo consultivo que a reserva de los que digan vosotros propongo que se integre por el obispo primado de México Norberto Rivera Carrera, el Obispo Onésimo Cepeda Silva y el sacerdote católico Nicolás Aguilar Rivera, hombres probos que seguramente no se negarán a participar en tan noble causa, máxime cuando se trata de estar al pendiente y brindar atención a niños y niñas, algo que ellos saben hacer muy bien.
Para terminar propongo como guía moral a Jorge Serrano Limón y como Guía Espiritual al ya célebre fundador de los Legionarios de Cristo: el sacerdote mexicano Marciel Marcial.
Pero este proyecto de acta constitutiva no es definitivo. Ustedes tienen la última palabra y El Diván es todo oídos. En fin que el notario, bien que nos puede esperar…
miércoles, 22 de octubre de 2008
A propósito de la reforma.... (Miguel Angel me autorizó a publicar aquí su columna)
¿Y ustedes que opinan?
EL DIVÁN
Miguel Ángel Avilés.
EL PODER DEL PODER LEGISLATIVO…
Los asesores técnicos no sabían nada. O no querían saber nada. Se les preguntó quien habia redactado la iniciativa y las respuestas iban de las evasivas al deslinde.
“Yo no”, contesto una asesora y se escabulló. “Ellos…ellos” afirmaban otros de los asesores, refiriéndose a los diputados.
En tanto, allá adentro, sin ningún afán de postergar ya ni siquiera su discusión porque no la hubo sino su aprobación, la mayoría del Congreso del Estado de Sonora, esa misma que en otras iniciativas esas sí frívolas e intrascendentes postergó y postergó su votación, quesque porque faltaba analizar, quesque porque habia que consultar a la sociedad, impuso con dolo y autoritarismo camaral la Iniciativa de Ley que Reforma el artículo 1º de la Constitución Política del Estado de Sonora, la cual, señala el documento, tiene el propósito de garantizar la vida de las personas desde el momento de su fecundación hasta el de su muerte natural.
El soporte, defendido por la diputada Irma Romo como cientifico, y que se detalla desaliñadamente en la exposición de motivos, está lejos de serlo, pues por encima de él, aprobado de la manera en que se hace, predomina, impera, una retórica ideo logizada y populista, que, de facto, complace a las posturas mas conservadoras de Sonora de donde justamente emanan los verdaderos prelados que subrepticiamente rigen al PRI y del PAN pero nunca podrá alcanzar, por si misma, el aparente propósito que dice perseguir esta antidemocrática iniciativa.
Que paradójico: esta es una iniciativa que nace muerta y como tal se aprobó. Carece de toda legitimación y rema contracorriente de los vientos que soplan en los tiempos actuales. Eso, sin embargo, no les importa. No pudo ser otra la que haya dado lectura a la iniciativa. La diputada Irma Romo, histriónica como suele ser, rápido entiendo que esta iniciativa habría que leerse con el rostro compungido, con oratoria ramplona y nunca dejando de actuar en su mas excelsa representación de Libertad Lamarque. Después la relevarían otras y otros con igual tono.
Pasaron con creces la prueba: porque al frente del escenario que le interesaba –a ella y a los impulsores visibles y no- de esta iniciativa- cuentan con un buen número de ciudadanos fácilmente manipulables y algunos medios que sabrán hacer la chica para vender aquella, como la reforma que nos catapultará con aureola y toda la cosa, al reino de los cielos.
Para qué el debate, para qué los argumentos, para qué la confrontación de la ideas.
El carrusel ya dio inicio desde ahorita a unos minutos de su aprobación: “La reforma convierte a Sonora en el primer Estado con una legislación que protege la vida del ser humano desde el momento mismo de la concepción” afirma El Imparcial, en su página electrónica.
El diputado Manuel Acosta Gutiérrez, uno de los impulsores de la reforma al Artículo 1 de la Constitución Política del Estado de Sonora, manifestó que Sonora tiene una legislación de vanguardia, ya que llevó a garantía individual el derecho a la vida, cita el propio medio.
El Estado de Sonora puede estar de pláceles. Porque ahora a manera de adición a la Constitución Local, aprueban, de nuevo, una disposición legal, que como muchas otras, tampoco será llevada a la práctica.
Y es que la adición al artículo 1 de la Constitución local que literalmente se retacó es esta:
“El Estado de Sonora tutela el derecho a la vida, al sustentar que desde el momento de la fecundación de un individuo, entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes, hasta su muerte natural. Se exceptúa de este reconocimiento, el aborto causado por culpa de la mujer embarazada o cuando el embarazo sea resultado de una violación o cuando, de no provocarse el aborto, la mujer embarazada corra peligro de muerte a juicio del médico que la asista, oyendo éste el dictamen de otro médico, siempre que esto fuere posible y no sea peligrosa la demora.”
Como vemos, este añadidura cuya redacción mezcla una ambigua definición sobre el individuo y un condensado de las hipótesis normativas no punible que prevé el Código Penal con respecto al delito de aborto, no tutela precisamente la vida, pues no contempla las infinitas variantes individuales y sociales que pueden acabar con ella sino que, como lo confiesa el propio diputado Carlos Daniel Fernández intenta cerrar toda posibilidad de que ocurra lo que en esa materia pasó en el Distrito Federal.
Esta visión que trajo consigo la reforma emerge desde la ignorancia y excluye a toda aquella variante de muerte que no sea “de manera natural”. Es decir, en esta bandera que quiere proteger la vida y que enarbolan a través de esta reforma, no tienen cabida aquellas muertes derivadas de una eutanasia de facto, ni las ocurridas por accidente ni otras por el estilo. Esto nos preocupa sobre manera pues no sabemos que categoría vaya a alcanzar estas almas cuando se encuentren en una situación post-mortem.
Amén de este desliz, debe advertírsele a los ahora paladines de la vida que, a reserva de abordarlo a plenitud en otra ocasión, en el DF no se despenalizó el aborto como se ha dicho por tanta gente. Lo que ocurrió fue una modificación al tipo penal del delito de aborto, es decir a su descripción, pero este como tal sigue existiendo.
Lo mismo pasa aquí en Sonora. Mas de uno asegura que en el Estado no se despenalizará el delito de aborto, sin prever que, en algunas muy particulares variantes, aquel no es punible.
En este nuevo parche a la Constitución local no está por sobre todas las cosas la defensa por la vida. No. De estarlo, la exposición de motivos, la propia adición y la reforma a otras leyes secundarias estarían preocupados por los niños y niñas que viven y mueren en la calle, o por las mujeres, muchas de ellas niñas o adolescentes -sobre todo pobres- que tienen que parir clandestinamente en letrinas por temor a ser descubiertas y que ponen en peligro la vida, o por aquellas que tienen que abortar también en clínicas insalubres ya que tuvieron sus posibilidades no les alcanza para interrumpir el embarazo en clínicas extranjeras de mayor categoría como algunas si lo pueden hacer, incluyendo me atrevo a decir, a buen número de chicas cuyas familias y allegados están ahora aplaudiendo esta reforma.
Es la incongruencia. La hipocresía de una mayoría legislativa que quiere convencerse a si misma y a toda costa que su paso por esta carretera parlamentario que les durará tres años fue útil y esa sacudida de frustración que sienten es nada mas una quimera.
Pero como hacerle ahora para que los postulados de esta reforma empate con los postulados de la Constitución General, pero además con las leyes que ellos mismos han aprobado como la Ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia para el Estado de Sonora, la Ley de Fomento a la Igualdad entre mujeres y hombres del Estado de Sonora, la Ley de Salud para el Estado de Sonora, la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la Ley que crea los Servicios de Salud o Ley que crea la Comisión Estatal de Derechos Humanos, por citar algunas con las que están de alguna forma vinculadas.
Como hacerle para abatir esa gran cifra negra que representan los abortos que suceden y seguirán sucediendo por encima de esta reforma. Una reforma que dice proteger la vida pero que nada podrá hacer para evitar más muertes.
Todo se preparó para que la reforma pasara y se logró. Este es el poder. Así actúa cuando se lo propone y a la hora de la verdad no tiene distingo de colores ni aparentes diferencias.
A partir del día siguiente de su publicación correrán treinta días naturales como plazo para ejercer la acción de inconstitucionalidad. Pero es obvio que nadie que los opositores a esta aprobación alcanzará como órgano el treinta y tres por ciento de los integrantes del propio poder legislativo.
Y es que, en efecto, aquí pesó la defensa de la vida: de la sin razón, del retroceso, del anacronismo y del abuso de poder a toda costa.
EL DIVÁN
Miguel Ángel Avilés.
EL PODER DEL PODER LEGISLATIVO…
Los asesores técnicos no sabían nada. O no querían saber nada. Se les preguntó quien habia redactado la iniciativa y las respuestas iban de las evasivas al deslinde.
“Yo no”, contesto una asesora y se escabulló. “Ellos…ellos” afirmaban otros de los asesores, refiriéndose a los diputados.
En tanto, allá adentro, sin ningún afán de postergar ya ni siquiera su discusión porque no la hubo sino su aprobación, la mayoría del Congreso del Estado de Sonora, esa misma que en otras iniciativas esas sí frívolas e intrascendentes postergó y postergó su votación, quesque porque faltaba analizar, quesque porque habia que consultar a la sociedad, impuso con dolo y autoritarismo camaral la Iniciativa de Ley que Reforma el artículo 1º de la Constitución Política del Estado de Sonora, la cual, señala el documento, tiene el propósito de garantizar la vida de las personas desde el momento de su fecundación hasta el de su muerte natural.
El soporte, defendido por la diputada Irma Romo como cientifico, y que se detalla desaliñadamente en la exposición de motivos, está lejos de serlo, pues por encima de él, aprobado de la manera en que se hace, predomina, impera, una retórica ideo logizada y populista, que, de facto, complace a las posturas mas conservadoras de Sonora de donde justamente emanan los verdaderos prelados que subrepticiamente rigen al PRI y del PAN pero nunca podrá alcanzar, por si misma, el aparente propósito que dice perseguir esta antidemocrática iniciativa.
Que paradójico: esta es una iniciativa que nace muerta y como tal se aprobó. Carece de toda legitimación y rema contracorriente de los vientos que soplan en los tiempos actuales. Eso, sin embargo, no les importa. No pudo ser otra la que haya dado lectura a la iniciativa. La diputada Irma Romo, histriónica como suele ser, rápido entiendo que esta iniciativa habría que leerse con el rostro compungido, con oratoria ramplona y nunca dejando de actuar en su mas excelsa representación de Libertad Lamarque. Después la relevarían otras y otros con igual tono.
Pasaron con creces la prueba: porque al frente del escenario que le interesaba –a ella y a los impulsores visibles y no- de esta iniciativa- cuentan con un buen número de ciudadanos fácilmente manipulables y algunos medios que sabrán hacer la chica para vender aquella, como la reforma que nos catapultará con aureola y toda la cosa, al reino de los cielos.
Para qué el debate, para qué los argumentos, para qué la confrontación de la ideas.
El carrusel ya dio inicio desde ahorita a unos minutos de su aprobación: “La reforma convierte a Sonora en el primer Estado con una legislación que protege la vida del ser humano desde el momento mismo de la concepción” afirma El Imparcial, en su página electrónica.
El diputado Manuel Acosta Gutiérrez, uno de los impulsores de la reforma al Artículo 1 de la Constitución Política del Estado de Sonora, manifestó que Sonora tiene una legislación de vanguardia, ya que llevó a garantía individual el derecho a la vida, cita el propio medio.
El Estado de Sonora puede estar de pláceles. Porque ahora a manera de adición a la Constitución Local, aprueban, de nuevo, una disposición legal, que como muchas otras, tampoco será llevada a la práctica.
Y es que la adición al artículo 1 de la Constitución local que literalmente se retacó es esta:
“El Estado de Sonora tutela el derecho a la vida, al sustentar que desde el momento de la fecundación de un individuo, entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes, hasta su muerte natural. Se exceptúa de este reconocimiento, el aborto causado por culpa de la mujer embarazada o cuando el embarazo sea resultado de una violación o cuando, de no provocarse el aborto, la mujer embarazada corra peligro de muerte a juicio del médico que la asista, oyendo éste el dictamen de otro médico, siempre que esto fuere posible y no sea peligrosa la demora.”
Como vemos, este añadidura cuya redacción mezcla una ambigua definición sobre el individuo y un condensado de las hipótesis normativas no punible que prevé el Código Penal con respecto al delito de aborto, no tutela precisamente la vida, pues no contempla las infinitas variantes individuales y sociales que pueden acabar con ella sino que, como lo confiesa el propio diputado Carlos Daniel Fernández intenta cerrar toda posibilidad de que ocurra lo que en esa materia pasó en el Distrito Federal.
Esta visión que trajo consigo la reforma emerge desde la ignorancia y excluye a toda aquella variante de muerte que no sea “de manera natural”. Es decir, en esta bandera que quiere proteger la vida y que enarbolan a través de esta reforma, no tienen cabida aquellas muertes derivadas de una eutanasia de facto, ni las ocurridas por accidente ni otras por el estilo. Esto nos preocupa sobre manera pues no sabemos que categoría vaya a alcanzar estas almas cuando se encuentren en una situación post-mortem.
Amén de este desliz, debe advertírsele a los ahora paladines de la vida que, a reserva de abordarlo a plenitud en otra ocasión, en el DF no se despenalizó el aborto como se ha dicho por tanta gente. Lo que ocurrió fue una modificación al tipo penal del delito de aborto, es decir a su descripción, pero este como tal sigue existiendo.
Lo mismo pasa aquí en Sonora. Mas de uno asegura que en el Estado no se despenalizará el delito de aborto, sin prever que, en algunas muy particulares variantes, aquel no es punible.
En este nuevo parche a la Constitución local no está por sobre todas las cosas la defensa por la vida. No. De estarlo, la exposición de motivos, la propia adición y la reforma a otras leyes secundarias estarían preocupados por los niños y niñas que viven y mueren en la calle, o por las mujeres, muchas de ellas niñas o adolescentes -sobre todo pobres- que tienen que parir clandestinamente en letrinas por temor a ser descubiertas y que ponen en peligro la vida, o por aquellas que tienen que abortar también en clínicas insalubres ya que tuvieron sus posibilidades no les alcanza para interrumpir el embarazo en clínicas extranjeras de mayor categoría como algunas si lo pueden hacer, incluyendo me atrevo a decir, a buen número de chicas cuyas familias y allegados están ahora aplaudiendo esta reforma.
Es la incongruencia. La hipocresía de una mayoría legislativa que quiere convencerse a si misma y a toda costa que su paso por esta carretera parlamentario que les durará tres años fue útil y esa sacudida de frustración que sienten es nada mas una quimera.
Pero como hacerle ahora para que los postulados de esta reforma empate con los postulados de la Constitución General, pero además con las leyes que ellos mismos han aprobado como la Ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia para el Estado de Sonora, la Ley de Fomento a la Igualdad entre mujeres y hombres del Estado de Sonora, la Ley de Salud para el Estado de Sonora, la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la Ley que crea los Servicios de Salud o Ley que crea la Comisión Estatal de Derechos Humanos, por citar algunas con las que están de alguna forma vinculadas.
Como hacerle para abatir esa gran cifra negra que representan los abortos que suceden y seguirán sucediendo por encima de esta reforma. Una reforma que dice proteger la vida pero que nada podrá hacer para evitar más muertes.
Todo se preparó para que la reforma pasara y se logró. Este es el poder. Así actúa cuando se lo propone y a la hora de la verdad no tiene distingo de colores ni aparentes diferencias.
A partir del día siguiente de su publicación correrán treinta días naturales como plazo para ejercer la acción de inconstitucionalidad. Pero es obvio que nadie que los opositores a esta aprobación alcanzará como órgano el treinta y tres por ciento de los integrantes del propio poder legislativo.
Y es que, en efecto, aquí pesó la defensa de la vida: de la sin razón, del retroceso, del anacronismo y del abuso de poder a toda costa.
sábado, 5 de julio de 2008
el divan

EL DIVÁN
(Fragmento) Para leer la columna completa solicitarla al autor, Miguel Ángel Avilés, a su correo electronico Avilesdivan@hotmail.com
EN LO PRÓSPERO Y EN LO ADVERSO
Para Arely, quien tampoco estuvo allí.
A mí no me pregunten nada porque yo no estuve allí. Si se patearon por debajo de la mesa, si la vinagreta estaba desabrida, si los arreglos de centro estaban muy cursis, si alguien faltó, si ese menú no fue la mejor elección, si todo fue grabado por el Cisen, yo , la verdad, no me di cuenta porque han de saber, aunque ustedes no lo crean, que no me invitaron.
Todo ese día me quedé esperando y nunca llegó la ansiada invitación. A la puerta de mi casa arribaron recibos de Telmex, del agua, del gas natural, estados de cuenta, publicidad de coppel, promociones de pizzerías, ofertas de Famsa, pero la invitación al relevante enlace Escudero-Beltrones jamás llegó.
Aún esperanzado, de última hora me comuniqué al Aeropuerto para saber si había alguna reservación Hermosillo-DF a nombre de este columnista y tampoco nada. Le señorita leyó en voz alta: Murillo Miguel Ángel, Cortés Miguel Ángel, otro y otro Miguel Ángel pero Avilés Miguel Ángel ni por error.
El día se iba y ya, en un acto de desesperación y a pesar de los enconos que, se, hay de por medio, esperanzado en un vuelo charter marqué al palacio de gobierno a ver si de mera casualidad a ellos si los habian invitado y esto me puso peor: una grabadora se activó: “si desea una audiencia con el señor Gobernador, marque 1… si quiere denunciar a alguien que esté por encima de la ley, marque 2…. si quiere protestar por la demolición del parque de Villa de Seris, marque 3”…
Cuando la voz iba en el número 9 colgué de un golpe y seguí esperando a que esa invitación llegara.
“El edificio fue construido por Miguel José de Quiera, a partir de los planos de Pedro Bueno Basorí. Ésta duró de 1734 a 1737 y la patrocinaron Ambrosio Meave, Francisco Echeveste y José Aldaco. El Colegio se llamó de San Ignacio y estuvo destinado a niñas, doncellas y viudas de ascendencia española. La dirección del plantel siempre ha sido laica. Allí estuvo Josefa Ortíz de Domínguez, más tarde esposa del corregidor de Querétaro. El edificio tiene tres portadas: una ostenta un escudo, otra la imagen de San Ignacio en un nicho y la tercera el águila sobre el nopal devorando a la serpiente. Las dependencias se agrupan alrededor de cuatro patios y las dos plantas están unidas por una magnífica escalera. La capilla del colegio, cuya portada es obra de Lorenzo Rodríguez, conserva los retablos barrocos. En este local se ha ido formando un pequeño museo de arte religioso. Los costados que miran a los antiguos callejones de San Ignacio y Aldaco y la Plazuela de las Vizcaínas están ocupados por accesorias de taza y plato, así llamadas porque constan de dos plantas, una sobre otra. Originalmente estuvieron ocupadas por artesanos, que trabajaban en la parte de abajo y habitaron en la de arriba, prestaban servicios al vecindario y a la vez pagaban una renta al colegio. Esto produjo una sucesión rítmica de puertas y balcones en la porción inferior del parámetro, en contraste con los grandes paños superiores de tezontle, cortados a trechos irregulares por ventanas extraordinariamente altas, cerradas con fuertes rejas, que dan luz a las viviendas interiores del colegio.”
Esto no aparecía seguramente en la rotulada invitación que como se darán cuenta nunca me llegó. Los datos eran otros, en resumen decía lugar fecha y hora en que Sylvana Beltrones Sánchez y Pablo Escudero Morales, populares apellidos de barriada, contraían nupcias como pináculo religioso al gran amor que se profesan.
EN LO PRÓSPERO Y EN LO ADVERSO
Para Arely, quien tampoco estuvo allí.
A mí no me pregunten nada porque yo no estuve allí. Si se patearon por debajo de la mesa, si la vinagreta estaba desabrida, si los arreglos de centro estaban muy cursis, si alguien faltó, si ese menú no fue la mejor elección, si todo fue grabado por el Cisen, yo , la verdad, no me di cuenta porque han de saber, aunque ustedes no lo crean, que no me invitaron.
Todo ese día me quedé esperando y nunca llegó la ansiada invitación. A la puerta de mi casa arribaron recibos de Telmex, del agua, del gas natural, estados de cuenta, publicidad de coppel, promociones de pizzerías, ofertas de Famsa, pero la invitación al relevante enlace Escudero-Beltrones jamás llegó.
Aún esperanzado, de última hora me comuniqué al Aeropuerto para saber si había alguna reservación Hermosillo-DF a nombre de este columnista y tampoco nada. Le señorita leyó en voz alta: Murillo Miguel Ángel, Cortés Miguel Ángel, otro y otro Miguel Ángel pero Avilés Miguel Ángel ni por error.
El día se iba y ya, en un acto de desesperación y a pesar de los enconos que, se, hay de por medio, esperanzado en un vuelo charter marqué al palacio de gobierno a ver si de mera casualidad a ellos si los habian invitado y esto me puso peor: una grabadora se activó: “si desea una audiencia con el señor Gobernador, marque 1… si quiere denunciar a alguien que esté por encima de la ley, marque 2…. si quiere protestar por la demolición del parque de Villa de Seris, marque 3”…
Cuando la voz iba en el número 9 colgué de un golpe y seguí esperando a que esa invitación llegara.
“El edificio fue construido por Miguel José de Quiera, a partir de los planos de Pedro Bueno Basorí. Ésta duró de 1734 a 1737 y la patrocinaron Ambrosio Meave, Francisco Echeveste y José Aldaco. El Colegio se llamó de San Ignacio y estuvo destinado a niñas, doncellas y viudas de ascendencia española. La dirección del plantel siempre ha sido laica. Allí estuvo Josefa Ortíz de Domínguez, más tarde esposa del corregidor de Querétaro. El edificio tiene tres portadas: una ostenta un escudo, otra la imagen de San Ignacio en un nicho y la tercera el águila sobre el nopal devorando a la serpiente. Las dependencias se agrupan alrededor de cuatro patios y las dos plantas están unidas por una magnífica escalera. La capilla del colegio, cuya portada es obra de Lorenzo Rodríguez, conserva los retablos barrocos. En este local se ha ido formando un pequeño museo de arte religioso. Los costados que miran a los antiguos callejones de San Ignacio y Aldaco y la Plazuela de las Vizcaínas están ocupados por accesorias de taza y plato, así llamadas porque constan de dos plantas, una sobre otra. Originalmente estuvieron ocupadas por artesanos, que trabajaban en la parte de abajo y habitaron en la de arriba, prestaban servicios al vecindario y a la vez pagaban una renta al colegio. Esto produjo una sucesión rítmica de puertas y balcones en la porción inferior del parámetro, en contraste con los grandes paños superiores de tezontle, cortados a trechos irregulares por ventanas extraordinariamente altas, cerradas con fuertes rejas, que dan luz a las viviendas interiores del colegio.”
Esto no aparecía seguramente en la rotulada invitación que como se darán cuenta nunca me llegó. Los datos eran otros, en resumen decía lugar fecha y hora en que Sylvana Beltrones Sánchez y Pablo Escudero Morales, populares apellidos de barriada, contraían nupcias como pináculo religioso al gran amor que se profesan.
miércoles, 16 de abril de 2008

EL DIVÁN
Miguel Ángel Avilés
TODOS CONTRA RIQUETZIA
El cuerpo de la nota no dice mucho, o de tanto que dice resulta imprecisa, vaga, así es que por si sí o por si no, hay que ponernos bien, bien abusados; yo se lo que le digo.
Viene fechada en ciudad Obregón y fue publicada por el Imparcial el 9 de abril de los corrientes. Su cabeza advierte: “Alertan por Riquetzía: Más mortal que el dengue”. La firma el reportero Fidel Castro (en serio, así se llama).
Como yo me sentiría muy mal si a ustedes les pasara algo sin que nadie le hubiese pegado un grito para que se previnieran, quiero compartirles esta valiosa información a pesar de las múltiples lagunas que presenta.
Los datos nos los van dando a cuentagotas. El sumario de la nota ya de por sí es para meternos abajo de la cama: “La enfermedad transmitida por la garrapata se presentó (¿las enfermedades se presentan? ¡Que educadas!) en 13 personas el año pasado: IMSS”.
La entrada nos deja helados tanto por la redacción como por el pánico que causa: “Esta enfermedad, transmitida al humano por la picadura de una garrapata, es más mortal que el dengue y la leptospira si no se tratan los primeros cinco días y al ser desconocida para los médicos se corre ese riesgo” dice el tal Fidel que dijo un doctor de nombre Felipe Hernández Bautista
¿Es más mortal que el dengue??? ¿Que el dengue así nomás o se quiso referir al dengue hemorrágico??? ¿Que diablos es la letospira?, se preguntarían los lectores pues el homónimo del expresidente cubano da por un hecho que todos sabemos que es la mentada letospira.
¿Es más mortal para quien? ¿Para la garrapata? ¿Para el ser humano? ¿Para los doctores si no la tratan en cinco días? ¿Qué riesgo se corre? ¿Qué los médicos desconozcan la enfermedad o a las garrapatas? ¿ o que estás se les suban a los médicos? ¿a quien hay que tratar en cinco días? ¿a la enfermedad? ¿ a los médicos? ¿ a la garrapata?...porque nótese que habla en singular: dice la garrapata, quiere decir que es una sola garrapata la que trae el desmadre …¿o a los que hay que tratar es a los médicos? , recuerden ustedes que, según la nota, son del IMSS, y siendo así si ameritarían tratarse.
TODOS CONTRA RIQUETZIA
El cuerpo de la nota no dice mucho, o de tanto que dice resulta imprecisa, vaga, así es que por si sí o por si no, hay que ponernos bien, bien abusados; yo se lo que le digo.
Viene fechada en ciudad Obregón y fue publicada por el Imparcial el 9 de abril de los corrientes. Su cabeza advierte: “Alertan por Riquetzía: Más mortal que el dengue”. La firma el reportero Fidel Castro (en serio, así se llama).
Como yo me sentiría muy mal si a ustedes les pasara algo sin que nadie le hubiese pegado un grito para que se previnieran, quiero compartirles esta valiosa información a pesar de las múltiples lagunas que presenta.
Los datos nos los van dando a cuentagotas. El sumario de la nota ya de por sí es para meternos abajo de la cama: “La enfermedad transmitida por la garrapata se presentó (¿las enfermedades se presentan? ¡Que educadas!) en 13 personas el año pasado: IMSS”.
La entrada nos deja helados tanto por la redacción como por el pánico que causa: “Esta enfermedad, transmitida al humano por la picadura de una garrapata, es más mortal que el dengue y la leptospira si no se tratan los primeros cinco días y al ser desconocida para los médicos se corre ese riesgo” dice el tal Fidel que dijo un doctor de nombre Felipe Hernández Bautista
¿Es más mortal que el dengue??? ¿Que el dengue así nomás o se quiso referir al dengue hemorrágico??? ¿Que diablos es la letospira?, se preguntarían los lectores pues el homónimo del expresidente cubano da por un hecho que todos sabemos que es la mentada letospira.
¿Es más mortal para quien? ¿Para la garrapata? ¿Para el ser humano? ¿Para los doctores si no la tratan en cinco días? ¿Qué riesgo se corre? ¿Qué los médicos desconozcan la enfermedad o a las garrapatas? ¿ o que estás se les suban a los médicos? ¿a quien hay que tratar en cinco días? ¿a la enfermedad? ¿ a los médicos? ¿ a la garrapata?...porque nótese que habla en singular: dice la garrapata, quiere decir que es una sola garrapata la que trae el desmadre …¿o a los que hay que tratar es a los médicos? , recuerden ustedes que, según la nota, son del IMSS, y siendo así si ameritarían tratarse.
martes, 15 de abril de 2008
PEDRO INFANTE EN EL DIVAN

EL DIVAN
SI PEDRO INFANTE NO HUBIERA MUERTO
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
SI PEDRO INFANTE NO HUBIERA MUERTO
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
Para Monchy, otra chorreada que hoy,
a 51 años de muerto, aún sigue
suspirando por su ídolo…
Si Pedro Infante no hubiera muerto todavía viviría. Y fuera un adulto mayor, muy mayor con la fama a cuestas pero menos idolatrado como lo es ahora y como tal parece que será por los siglos de los siglos.
Pedro Infante era todo un ídolo, sin embargo esa idolatría se elevó a la “n” a partir del ya lejano 15 de abril del 57 cuando el avión en el que volaba cayó en tierras yucatecas.
Si Pedro Infante no hubiera muerto quizás apareciera hoy en telenovelas del canal de las estrellas protagonizando un papel secundario como llegó a sucederle en su ocaso a Luís Aguilar, su amigo-enemigo, en A toda máquina o anduviera haciéndola de patiño de Fernando Colunga o Jaime Camíl o de los ridículos hermanos Reyes, o lo llevarían empujando hasta el foro de Desmadrugados para que el sesudo de Israel Jaitovich ganara harto rainting con su presencia o lo miraríamos a diario en la pantalla chica anunciando muebles o lo que ustedes quieran como llegamos a ver por buen tiempo al grandote de Antonio Badú.
Pero murió y en el imaginario colectivo ocurrió lo que los estudiosos de la psicología dan en llamar el síndrome de la erosión. Se quedó en el olvido cualquier rasgo de maldad o de ser humano falible, emergió todo lo bueno, lo admirable, lo grandioso y el sinaloense pasó a ser lo que es ahora: una leyenda.
Tengo una amiga (iba a decir una hermana, pero me chingan) que se casó con elcabronqueustedesquieran y es feliz, pero hasta la fecha sigue suspirando por Pedro Infante. No se pierde ninguna de sus películas, chifla y toda la cosa con amorcito corazón y en las noches de placer con su esposo (iba a decir mi cuñado, pero me chingan) quiere que este le diga mi chorreada y la apriete con tremendos brazos que cállatelaboca como los tenía el eterno idolatrado.
Si Pedro Infante no hubiera muerto todavía viviría, y anduviera entre nosotros viendo y volviendo a ver, con cansada vista, sus propias películas. Y lo llevarían del brazo a obligados homenajes o al velorio de un contemporáneo suyo. Tal vez, quizás, no se, lamentaría la muerte de la doña, del Piporro, de Gabriel Figueroa, por citar algunos difuntitos nomás.
Si Pedro Infante no hubiera muerto todavía viviría. Y su voz se escucharía fatigada de vez en cuando, por allí, en la tele, en la radio, en nosedonde: pasaste a mi lado/ con gran indiferencia/ tus ojos ni siquiera/ voltearon hacia mi/ te vi sin que me vieras/ te hablé sin que me oyeras/ y toda mi amargura/ se ahogó dentro de mi.
Si Pedro Infante no hubiera muerto quien quite y anduviera de gira a ratos, o sabedios dónde lo traería la ANDA relegado o que empresario se animaría a contratarlo.
Sí Pedro Infante no hubiera muerto, que quedaría de aquel hijo respetuoso, amigo incondicional, pícaro, amante romántico, hombre de palabra que representó en casi todos sus papeles.
Si Pedro Infante no hubiera muerto todavía viviría pero ya anduviera en esas, acogido por un Parkinson, una diabetes, un soplo, una artritis, una tosecita rara, por más deportista que haya sido.
Si Pedro infante no hubiera muerto,a lo mejor,diosguardelahora, un candidato mediocre y oportunista lo cargara del tingo al tango, de aquí para allá, chupándole su última sangrita.
Si Pedro Infante no hubiera muerto todavía viviría pero mi hermana, perdón, mi amiga, no se si sería feliz o si seguiría suspirando reteharto con todas sus películas.
miércoles, 9 de abril de 2008
¡¡ EL DIVAN CON PESADILLAS !!

Antenoche tuve una pesadilla
Por Miguel Angel Avilés 2008-04-09
Por Miguel Angel Avilés 2008-04-09
Antenoche tuve una pesadilla. En serio, créanme, anteanoche tuve una pesadilla, una pesadilla horrible, muy horrible, así como lo leen.
De pronto me encontraba yo en una oficina elegante y a la vez estrafalaria por tanto lujo. Era mi consultoría, la tan soñada y el que les cuenta leía no se que libro en mi cubículo cuando, intempestivamente, entró mi secretaria, una voluptuosa mujer pasadita de los treinta cinco años y me dice con cara de asombro que me busca el diputado Oscar Téllez y cuando menos espero, el aludido ya está sentado frente a mi con los ojos desorbitados y un color pálido como la de un embalsamado…sin mas preámbulo y sin dejar de jugar nerviosamente con sus manos, me dice que se encuentra en un aprieto y que requiere con urgencia mis servicios para salir de este atolladero.
Yo lo vi tan afligido que de inmediato le pedí que se recostara en el diván y me contara todo hasta el último detalle…me tomó la palabra, se trepó al mueble y habló y habló y habló como por dos horas de un Fondo Nacional de Apoyo a las Empresas de solidaridad y de unos créditos que habia autorizado a sus correligionarios por varios millones de pesos y él decía que no y que sí que no y que dice, que los compromisos, que sus amigos, que esto y aquello, maldecía la hora que lo habia hecho, pero lo de la licencia eso si que no, que su dieta, que la familia y forcejeaba con si mismo como si estuviera atado con una camisa de fuerza; así estuvo hasta que se fue quedando dormido como un bebe…al despertar extendió un cheque y pago mis honoratarios, me confesó que se sentía como nuevo y que, raudo, iría al Congreso del Estado a enfrentar, con estoicismo, este conflicto.
De antemano me juró que él era inocente, que era inocente de la vileza que le achacaban y que era mentira que estuviera eludiendo el problema…ya para irse, abrió su maletín y extrajo un sombrero de felpa además de unos bigotes y una barba postizos. Se los puso y quedó irreconocible: es que afuera de seguro están los medios, me confió; enseguida se despidió de mí y me dio un abrazo fuerte como agradecimiento. Antes de marcharse, develando una sonrisa taimada, se puso a mis órdenes: “cuando necesite usted un crédito, ya sabe, nomás búsqueme, me pidió, y saliendo caminando a paso lento y encorvado como un anciano…
Estaba yo por reponerme cuando de nuevo mi secretaria, con tono sensual tal como se lo he exigido, me dice que me busca la diputada Petra Santos…. ¿Qué, que, queeeeee???
En serio yo no lo podía creer: allí, frente a mi, estaba, en efecto, la mismísima Petra Santos elegantemente vestida y con un peinado como si se acabaran de pelear una par de gallos en su cabeza. Se presentó y sin más ni mas, me recitó su amplio currículo como luchadora social lo cual provocó que en un momento yo llegara a pensar que estaba frente a Tania la Guerrillera.
Yo no pude evitar la emoción de tener como mi paciente a tan distinguida y perfumada mujer quien ya para entonces me habia confesado que requería cuanto antes mis servicios profesionales. Sin dejar de hablar, volteó hacia el diván y de pronto saltó hacia él como una niña. En cuanto se recostó su voz se transformó en un tono diabólico, macabro, distorsionado como si viniera desde su subconsciente, de su yo, de su super yo o sabrá Dios. : empezó a decirme, en literal monólogo y con la mirada perdida que ella no era ella, que su discurso en público era la otra cara de sus actos privados...
Se soltó llorando cuando me reveló que en varias ocasiones, en secreto, a solas, en lo oscuro, donde nadie lo supiera, les ha pedido a sus colaboradores que le firmen hojas en blanco o le suscriban un papel donde renuncian a no demandarla si llega a despedirlos o que no acudirán a ninguna instancia ni dirán ni pío aún cuando ella siga regateándoles sus principales derechos laborales como hasta ahora tales como servicios médicos, aguinaldos, salarios puntuales y otros más…
No quiso dar nombres pero con una ansiedad incontrolable dijo que ya no hallaba qué hacer con tanto aviador que tenía desde el sur de Sonora hasta Ensenada y el Congreso como si nada, que aparte el dinero que recibía para asesores lo había invertido en las prebendas con fines electorales y ahora no tenía como justificarlo.
No sigas, la calme, lo sé todo, ya no se atormente, le pedí.
¿Lo sabes? ¿Sabes todo lo que he hecho? me inquirió, estupefacta. ¿¿¿Quién te lo dijo??? Me interrogó con fuerza.
“Se dice el pecado pero no el pecador”, le advertí sereno…
Desde su frente empezó a transpirar una humedad grisácea mezclado con el tinte color salmón del maquillaje; yo estaba muerto de miedo ante aquel espectáculo casi delirante…. la señora reía y lloraba, reía y lloraba, reía… acusaba a un tal diablo y blasfemaba contra un tal Burs; la pesadilla llegó a su pináculo cuando en ese estado se echó a mi brazos y su llanto se volvió una carcajada y así como se subió al diván, saltó de él cual una quinceañera; se alisó el cabello y como si nos conociéramos desde mucho, mucho tiempo atrás me dijo con extrema displicencia: “luego te pago , eh” y salió casi levitado al quedo son de sus tacones…
Yo no podía liberarme de aquel sueño terrorífico; quería hablar pero mi garganta emitía sólo extraños sonidos guturales; ahora les puedo contar que mi cuerpo hervía en calentura, que desvariaba y que en unos minutos me empapaba de sudor; mis pupilas se dilataban, se contraían, se dilataban; el iris de cada ojo pasaba del color verde, al marrón, del marrón al azul, del azul al rojo intenso: mi orejas, mis grandes orejas, daban vueltas como un rehilete y luego salían volando.
Hice por despertar una y otra vez pero no pude. Mi secretaria volvió a entrar pero ahora no venía acompañada, entraba sólo ella y su traje de mujer madura, sus lentes, su escote, su falda pegada. Se acercaba a mí y me empujaba hacia el diván. Cuando yo suponía lo evidente, que ya sobraban las palabras, que esa beldad sería para mi, como un acto de magia ese bello rostro se desvanecía y en su lugar se incrustaba la cara de Elba Esther Gordillo y el cuerpo de Beatriz Paredes. Yo pegué un grito que despertó a toda la colonia y, antes de despertar yo, me ví salir de mi consultoría, tan soñada, con una rapidez de galgo. Algún día le diré los nombres de los que me encontré afuera, haciendo una larga, larga cola, para entrar.
martes, 19 de febrero de 2008
EL DIVAN DE HOY

EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avilésdivan@hotmail.com
¿EL SUBA SUBE?
Hay quien dicen que lo que no pasa por los medios de comunicación es que no ha sucedido o aún no tiene la categoría de noticia. Me da mucho flojera arremeter contra esa sesuda afirmación así que sólo diré que no estoy de acuerdo con ella. Ya si el autor, muy muy, levanta la mano, y, enardecido, pregunta ¿y porque no estás de acuerdo? pues entonces sí, el diván, acelerará en su acometida y con sendos argumentos sobre el tema dejará su teoría hecha añicos.
Mientras, y para que no me agarré descuidado ese posible debate me prepararé haciendo sombra con un ejemplo que contradice a esta mentada teoría.
El ejemplo es el famoso SUBA, un servicio público (que a estás alturas ya no se sabe en Sonora que servicio sigue siendo público o que servicio ya pasó como arte de magia al sector privado) que en meses pasados fue tan controvertido como ahora lo está siendo el parque de villa de seris.
El autor de esta columna es un irremediable peatón y si algún servicio conozco y lo sufro-disculpen, el tema me pone sentimental-es el servicio de transporte.
Miguel Ángel Avilés
avilésdivan@hotmail.com
¿EL SUBA SUBE?
Hay quien dicen que lo que no pasa por los medios de comunicación es que no ha sucedido o aún no tiene la categoría de noticia. Me da mucho flojera arremeter contra esa sesuda afirmación así que sólo diré que no estoy de acuerdo con ella. Ya si el autor, muy muy, levanta la mano, y, enardecido, pregunta ¿y porque no estás de acuerdo? pues entonces sí, el diván, acelerará en su acometida y con sendos argumentos sobre el tema dejará su teoría hecha añicos.
Mientras, y para que no me agarré descuidado ese posible debate me prepararé haciendo sombra con un ejemplo que contradice a esta mentada teoría.
El ejemplo es el famoso SUBA, un servicio público (que a estás alturas ya no se sabe en Sonora que servicio sigue siendo público o que servicio ya pasó como arte de magia al sector privado) que en meses pasados fue tan controvertido como ahora lo está siendo el parque de villa de seris.
El autor de esta columna es un irremediable peatón y si algún servicio conozco y lo sufro-disculpen, el tema me pone sentimental-es el servicio de transporte.
¿QUIERES LEER MAS? VISITA http://eldivanblogspotcom.blogspot.com/
jueves, 7 de febrero de 2008
EL DIVAN, 06 de Febrero de 2008.

EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
LAS LUCHAS
En honor a El Santo, el enmascarado de Plata, en su 24 aniversario luctuoso.
Pasé por el Joseloco y nos fuimos a la lucha. Un taxi y ya estábamos afuerita del Deportivo Corona abasteciéndonos de chicharrones con chile y semillas de calabaza, porque adentro la doña cuerpo de azucarera las vendía más caras y nos las daba rancias.
El Joseloco quería quedarse un rato afuera para ver cuando llegara “el Santo” y “el Rayo de Jalisco” y tocarle la espalda y entrar con él a la arena, pero lo mandé a la gaver y tuvo que seguirme.
En cuanto nos sentamos, el José luego luego empezó con sus manías. Arqueaba la cabeza dos veces seguidas hacia su hombro izquierdo al tiempo que se mordía la lengua y enchuecaba la cara. Ya le iba a meter un codazo, pero lo dejé y mejor le empecé a contar la chinga que le había pegado “el copetes Guajardo” al “Gran Hamada” la semana anterior. Yo no había venido, a mí me lo habían contado el Chema y Rafael, pero el José ni en cuenta, pensó que sí lo vi, abrió los ojos grandes y pegó dos movidas de cabeza rápido, justo cuando le decía que “el Copetes Guajardo”, ¡así!, y pegaba yo el tallón en el aire, le había rajado la frente al “Gran Hamada” con una corcholata de pepsi y le había estrellado las patas contra la lámpara que estaba arriba del ring.
En eso estaba yo cuando el José me dejó hablando solo y gritó: “¡Míra, el te...” y ya no oí lo último pero salió corriendo hasta la alambrada de protección que separaba a ring side de galería, se la brincó y desde allá abajo me gritaba ¡Es “el Temerario Negro”! ¡es “el Temerario Negro”! y con la mano me pedía que fuera, y lo iba a hacer cuando vi que un policía lo traía a empujones para que se regresara a las gradas; ni cuenta se dio cuando llegaron los rudos “Ray Mendoza” y “César, el Guerrillero Valentino”, los rivales del “Enmascarado de Plata” y “el Rayo”.
El Deportivo Corona era una arena chica, pero se veía un chingo de gente cuando estaba llena y por eso le dije al José que se sentara, que ya iba a empezar; me hizo caso y presumiéndome me puso en la cara un volante de mano con unos garabatos y salió con que se lo había firmado “el Temerario Negro”; y sí se lo creí porque estaba embarrado de chile y es que “el Temerario”, mientras le tocaba el turno de salir a luchar, vendía sabritas y sodas, por eso todos lo conocíamos como “el Sabritero”, pero era bueno para luchar: se aventaba una patadas voladoras de este tamaño y ni máscara traía, nomás su pelo rizado como Laureano Brizuela y un calzón negro, ya viejo, que le quedaba apretado y se le miraban unos güevotes, lo bueno que nunca luchó contra “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso” porque se los hubieran agarrado todos los cabrones, y es que la hacían de jotos pero eran bien culeros: Me acuerdo una vez que entre los dos se fregaron al “Químico”; le rompieron su máscara rosa y el réferi se hacía el pendejo, hasta que “el Tinieblas” se metió y los rindieron a los dos con una quebradora en todo lo alto, que coronaron con un fuerte sentón de los exóticos en las rodillas de los técnicos.
Esa vez yo había ido con el Martín Gordo porque me disparaba la entrada. La lucha estelar era de relevos: “Tinieblas” y “el Químico” VS. “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso”. Cuando los empezaron a anunciar por las calles y en la tele, no les creí mucho porque en una ocasión también anunciaron al “Dr. Wagner” y al “Ángel Blanco” y a la mera hora salieron con que los dejó el avión y en su lugar subieron “el Astucia I” y “el Astucia II”, dos prietos bien mamones que se creían mucho y no dejaban que ni les tocaran las máscaras, y ¿para qué?, para nada, porque a los días leí en el Combates de Lucha Libre que las habían perdido en la Arena Naucalpan del Estado de México resultando ser viejos conocidos del cuadrilátero que andaban estafando promotores con otro nombre.
En eso estaba contándole al José, cuando apagaron las luces y al rato salió “el Bombero” del vestidor para enfrentarse al “Indio Guaycura”; igual de malos los dos, pero le íbamos al “Bombero”, porque era técnico y traía una botarga roja bien bonita. “El Bombero” era policía y sus más duras batallas las había tenido precisamente en ese empleo: una vez se cayó de la patrulla, en otra le habían partido la cabeza con sus propias esposas y la última vez se le fugó un borracho, no sin antes estrellar en la espalda del bombero la ‘pachita’ que portaba. “El Indio Guaycura” ya estaba viejo, se parecía a don Miguel Hidalgo, ese señor que gritó la independencia, por eso “el Bombero” lo venció en un dos por tres y el Joseloco me dio sus chicharrones porque se enchiló y con más ganas enchuecó la cabeza y empezamos a chiflar para que salieran los otros, y no me acordaba, pero pegué un grito y corrí a verlo de cerca cuando abrieron la puerta del vestidor; era el esteta Jorge Ortiz, un albañil güero de pelo quemado por el sol que usaba un traje verde brillante al que las chamacas le pedían autógrafos y se portaba de aquéllas con todos los niños; creí que así era siempre, pero una vez lo vi trepado en un andamio echando un colado y no me saludó; pero no le hace, yo le iba a él porque “Gory” Casanova Jr. un día le había quitado la máscara al “Estrella Fantasma”, otro cachirul, como “los Astucias” que, en el Estado de Guerrero, su tierra natal, era soldado y acá nos venía a cuentear y luchaba con tapa y desde entonces le fui a Jorge Ortiz porque hacía muchas piruetas y se aventaba de la tercera cuerda para atrás, fue él al que vi por primera vez en un tope suicida y “el Gory” Casanova ya no se levantó, le contaron veinte, y a Jorge Ortiz la raza lo subió en hombros; fue cuando aprovechamos el Joseloco y yo para meternos a ring side y me dijo: sigue la del “Sabritero” contra “el Pilo García” y ahí vienen, ¡ahí vienen!... “El Pilo” subió primero. “Aquí está su ídolo, aquí está su ídolo”, gritaba y se pegaba en el pecho como Tarzán y reía engreído. Pero le cayó “el Sabritero”, vino el sorpresivo descontón, el réferi quiso calmar los ánimos y revisó las suelas. Nada. El silbatazo se oyó. “El Pilo” es la pura maldad. El deportivo trina en su contra. “El Sabritero” lo tira contra las cuerdas. “El Pilo” rebota. El Joseloco acelera sus manías. El réferi se alía con el rudo. “El Sabritero” alborota al público: “¡Chíngatelo!, ¡¡chíngatelo!!”. Una patada voladora y otra. “El Pilo” y el réferi se enroscan contra “el Sabritero” y sale del ring por debajo de la primera cuerda. Es el momento: “el Pilo” se alista para el tope suicida, agarra vuelo, recula y quiere impulsarse con la tercera cuerda; la cuerda se suelta y “el Pilo” se despeña, cae en seco sobre su nuca, se interrumpe la fantasía, saltan los médicos, los de adeveras, la camilla se lleva al “Pilo”. “el Sabritero” reinicia sus ventas tan pronto le alzan la mano: “Ganadooooor de esta lucha...” y el Joseloco dice: “Así qué chiste”, y corre a trote al ritmo de la camilla, viene la buena, la del Santo, “¡Santo! ¡Santo” y las luces se apagan, tardan, todos ven hacia el vestidor, a ese lugar siempre quise colarme para ver a los luchadores sin máscara. Mi hermano, que era policía, sí pudo y me presumía que había visto a “Aníbal” cuando se estaba bañando y me contaba que estaba pelón, y sí es cierto porque cuando lo desenmascararon así estaba, y ahorita ha de estar más porque ya se murió, casi ya todos se murieron: la gracia ya se murió, el espectáculo ya se murió, la fantasía ya se murió, la ilusión ya se murió, “el Ángel Blanco” ya se murió, “Blue Demon” ya se murió: pero mi hermano no y también me contó que “el Halcón Dorado II” era su amigo y colega y un día lo llevó a la casa, nomás movió una ceja apuntándolo y yo ni la despisté: empecé a meter la cuchara y de volada se fue y no sé si ya murió. Pero “el Santo” sí, y esa noche lo vi luchar. Ese día lo pasearon en un convertible rojo por toda la calle Bravo, le ondeaba la capa y lo correteábamos todos y en la noche fuimos a verlo, pasé por el Joseloco, nos fuimos a las luchas y llegó la estelar: “¡Santo! ¡Santo!” y le hicimos valla y todos lo tocaban, lo tuve bien cerquita: máscara plateada, enjuto sus huesos, sus brazos ya marchitos. “Santo, santo: eres mi ídolo” le confesé como para mí, como para él, como para el mundo, y le pegué unas palmaditas en el hombro: “¡Quítate!” replicó con todo el desencanto y me fui a sentar con el Joseloco y silbó el comisionado y el Joseloco aceleró sus costumbres y zarandeaba la cabeza más rápido: “¡Santo! ¡Santo!”. Yo para entonces ya andaba con los rudos por puro despecho y “el Ray Mendoza” le atizaba al “Santo” y me da gusto y me sumo a la rechifla y acerco una silla al “Guerrillero Valentino” y viene una caída para los técnicos, otra para los rudos y pitan para la decisiva, “el Rayo” ya trae la tapa rota, pero ni quién supiera en ese entonces que tras de sí se escondía Max Linares, y “el Santo” se pendulaba en el aire con sus topes y los cuatro ya están bragados en el centro del ring, “el Ray” le mete un patín en los güevos al “Rayo” y “el Santo” ni en cuenta y se avienta por arriba de “César Valentino”, el Joseloco tuerce su lengua, y todos piden, “el Santo” cumple, la de a caballo lo salva como siempre, se tensa la espalda del Guerrillero y dice: “¡bueno!, ¡bueno!, ¡¡ueno!!! y el réferi salta, y todos saltamos y el Joseloco salta y el Deportivo Corona se subleva, la gente entiende: la lucha ha terminado. Dejo mi bolsa de chicharrones en la silla, avanzamos; el Joseloco quería colarse al vestidor y yo lo mandé a la gaver y mejor nos fuimos saliendo ya cuando apagaban las luces, ya cuando se iba la noche...
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
LAS LUCHAS
En honor a El Santo, el enmascarado de Plata, en su 24 aniversario luctuoso.
Pasé por el Joseloco y nos fuimos a la lucha. Un taxi y ya estábamos afuerita del Deportivo Corona abasteciéndonos de chicharrones con chile y semillas de calabaza, porque adentro la doña cuerpo de azucarera las vendía más caras y nos las daba rancias.
El Joseloco quería quedarse un rato afuera para ver cuando llegara “el Santo” y “el Rayo de Jalisco” y tocarle la espalda y entrar con él a la arena, pero lo mandé a la gaver y tuvo que seguirme.
En cuanto nos sentamos, el José luego luego empezó con sus manías. Arqueaba la cabeza dos veces seguidas hacia su hombro izquierdo al tiempo que se mordía la lengua y enchuecaba la cara. Ya le iba a meter un codazo, pero lo dejé y mejor le empecé a contar la chinga que le había pegado “el copetes Guajardo” al “Gran Hamada” la semana anterior. Yo no había venido, a mí me lo habían contado el Chema y Rafael, pero el José ni en cuenta, pensó que sí lo vi, abrió los ojos grandes y pegó dos movidas de cabeza rápido, justo cuando le decía que “el Copetes Guajardo”, ¡así!, y pegaba yo el tallón en el aire, le había rajado la frente al “Gran Hamada” con una corcholata de pepsi y le había estrellado las patas contra la lámpara que estaba arriba del ring.
En eso estaba yo cuando el José me dejó hablando solo y gritó: “¡Míra, el te...” y ya no oí lo último pero salió corriendo hasta la alambrada de protección que separaba a ring side de galería, se la brincó y desde allá abajo me gritaba ¡Es “el Temerario Negro”! ¡es “el Temerario Negro”! y con la mano me pedía que fuera, y lo iba a hacer cuando vi que un policía lo traía a empujones para que se regresara a las gradas; ni cuenta se dio cuando llegaron los rudos “Ray Mendoza” y “César, el Guerrillero Valentino”, los rivales del “Enmascarado de Plata” y “el Rayo”.
El Deportivo Corona era una arena chica, pero se veía un chingo de gente cuando estaba llena y por eso le dije al José que se sentara, que ya iba a empezar; me hizo caso y presumiéndome me puso en la cara un volante de mano con unos garabatos y salió con que se lo había firmado “el Temerario Negro”; y sí se lo creí porque estaba embarrado de chile y es que “el Temerario”, mientras le tocaba el turno de salir a luchar, vendía sabritas y sodas, por eso todos lo conocíamos como “el Sabritero”, pero era bueno para luchar: se aventaba una patadas voladoras de este tamaño y ni máscara traía, nomás su pelo rizado como Laureano Brizuela y un calzón negro, ya viejo, que le quedaba apretado y se le miraban unos güevotes, lo bueno que nunca luchó contra “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso” porque se los hubieran agarrado todos los cabrones, y es que la hacían de jotos pero eran bien culeros: Me acuerdo una vez que entre los dos se fregaron al “Químico”; le rompieron su máscara rosa y el réferi se hacía el pendejo, hasta que “el Tinieblas” se metió y los rindieron a los dos con una quebradora en todo lo alto, que coronaron con un fuerte sentón de los exóticos en las rodillas de los técnicos.
Esa vez yo había ido con el Martín Gordo porque me disparaba la entrada. La lucha estelar era de relevos: “Tinieblas” y “el Químico” VS. “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso”. Cuando los empezaron a anunciar por las calles y en la tele, no les creí mucho porque en una ocasión también anunciaron al “Dr. Wagner” y al “Ángel Blanco” y a la mera hora salieron con que los dejó el avión y en su lugar subieron “el Astucia I” y “el Astucia II”, dos prietos bien mamones que se creían mucho y no dejaban que ni les tocaran las máscaras, y ¿para qué?, para nada, porque a los días leí en el Combates de Lucha Libre que las habían perdido en la Arena Naucalpan del Estado de México resultando ser viejos conocidos del cuadrilátero que andaban estafando promotores con otro nombre.
En eso estaba contándole al José, cuando apagaron las luces y al rato salió “el Bombero” del vestidor para enfrentarse al “Indio Guaycura”; igual de malos los dos, pero le íbamos al “Bombero”, porque era técnico y traía una botarga roja bien bonita. “El Bombero” era policía y sus más duras batallas las había tenido precisamente en ese empleo: una vez se cayó de la patrulla, en otra le habían partido la cabeza con sus propias esposas y la última vez se le fugó un borracho, no sin antes estrellar en la espalda del bombero la ‘pachita’ que portaba. “El Indio Guaycura” ya estaba viejo, se parecía a don Miguel Hidalgo, ese señor que gritó la independencia, por eso “el Bombero” lo venció en un dos por tres y el Joseloco me dio sus chicharrones porque se enchiló y con más ganas enchuecó la cabeza y empezamos a chiflar para que salieran los otros, y no me acordaba, pero pegué un grito y corrí a verlo de cerca cuando abrieron la puerta del vestidor; era el esteta Jorge Ortiz, un albañil güero de pelo quemado por el sol que usaba un traje verde brillante al que las chamacas le pedían autógrafos y se portaba de aquéllas con todos los niños; creí que así era siempre, pero una vez lo vi trepado en un andamio echando un colado y no me saludó; pero no le hace, yo le iba a él porque “Gory” Casanova Jr. un día le había quitado la máscara al “Estrella Fantasma”, otro cachirul, como “los Astucias” que, en el Estado de Guerrero, su tierra natal, era soldado y acá nos venía a cuentear y luchaba con tapa y desde entonces le fui a Jorge Ortiz porque hacía muchas piruetas y se aventaba de la tercera cuerda para atrás, fue él al que vi por primera vez en un tope suicida y “el Gory” Casanova ya no se levantó, le contaron veinte, y a Jorge Ortiz la raza lo subió en hombros; fue cuando aprovechamos el Joseloco y yo para meternos a ring side y me dijo: sigue la del “Sabritero” contra “el Pilo García” y ahí vienen, ¡ahí vienen!... “El Pilo” subió primero. “Aquí está su ídolo, aquí está su ídolo”, gritaba y se pegaba en el pecho como Tarzán y reía engreído. Pero le cayó “el Sabritero”, vino el sorpresivo descontón, el réferi quiso calmar los ánimos y revisó las suelas. Nada. El silbatazo se oyó. “El Pilo” es la pura maldad. El deportivo trina en su contra. “El Sabritero” lo tira contra las cuerdas. “El Pilo” rebota. El Joseloco acelera sus manías. El réferi se alía con el rudo. “El Sabritero” alborota al público: “¡Chíngatelo!, ¡¡chíngatelo!!”. Una patada voladora y otra. “El Pilo” y el réferi se enroscan contra “el Sabritero” y sale del ring por debajo de la primera cuerda. Es el momento: “el Pilo” se alista para el tope suicida, agarra vuelo, recula y quiere impulsarse con la tercera cuerda; la cuerda se suelta y “el Pilo” se despeña, cae en seco sobre su nuca, se interrumpe la fantasía, saltan los médicos, los de adeveras, la camilla se lleva al “Pilo”. “el Sabritero” reinicia sus ventas tan pronto le alzan la mano: “Ganadooooor de esta lucha...” y el Joseloco dice: “Así qué chiste”, y corre a trote al ritmo de la camilla, viene la buena, la del Santo, “¡Santo! ¡Santo” y las luces se apagan, tardan, todos ven hacia el vestidor, a ese lugar siempre quise colarme para ver a los luchadores sin máscara. Mi hermano, que era policía, sí pudo y me presumía que había visto a “Aníbal” cuando se estaba bañando y me contaba que estaba pelón, y sí es cierto porque cuando lo desenmascararon así estaba, y ahorita ha de estar más porque ya se murió, casi ya todos se murieron: la gracia ya se murió, el espectáculo ya se murió, la fantasía ya se murió, la ilusión ya se murió, “el Ángel Blanco” ya se murió, “Blue Demon” ya se murió: pero mi hermano no y también me contó que “el Halcón Dorado II” era su amigo y colega y un día lo llevó a la casa, nomás movió una ceja apuntándolo y yo ni la despisté: empecé a meter la cuchara y de volada se fue y no sé si ya murió. Pero “el Santo” sí, y esa noche lo vi luchar. Ese día lo pasearon en un convertible rojo por toda la calle Bravo, le ondeaba la capa y lo correteábamos todos y en la noche fuimos a verlo, pasé por el Joseloco, nos fuimos a las luchas y llegó la estelar: “¡Santo! ¡Santo!” y le hicimos valla y todos lo tocaban, lo tuve bien cerquita: máscara plateada, enjuto sus huesos, sus brazos ya marchitos. “Santo, santo: eres mi ídolo” le confesé como para mí, como para él, como para el mundo, y le pegué unas palmaditas en el hombro: “¡Quítate!” replicó con todo el desencanto y me fui a sentar con el Joseloco y silbó el comisionado y el Joseloco aceleró sus costumbres y zarandeaba la cabeza más rápido: “¡Santo! ¡Santo!”. Yo para entonces ya andaba con los rudos por puro despecho y “el Ray Mendoza” le atizaba al “Santo” y me da gusto y me sumo a la rechifla y acerco una silla al “Guerrillero Valentino” y viene una caída para los técnicos, otra para los rudos y pitan para la decisiva, “el Rayo” ya trae la tapa rota, pero ni quién supiera en ese entonces que tras de sí se escondía Max Linares, y “el Santo” se pendulaba en el aire con sus topes y los cuatro ya están bragados en el centro del ring, “el Ray” le mete un patín en los güevos al “Rayo” y “el Santo” ni en cuenta y se avienta por arriba de “César Valentino”, el Joseloco tuerce su lengua, y todos piden, “el Santo” cumple, la de a caballo lo salva como siempre, se tensa la espalda del Guerrillero y dice: “¡bueno!, ¡bueno!, ¡¡ueno!!! y el réferi salta, y todos saltamos y el Joseloco salta y el Deportivo Corona se subleva, la gente entiende: la lucha ha terminado. Dejo mi bolsa de chicharrones en la silla, avanzamos; el Joseloco quería colarse al vestidor y yo lo mandé a la gaver y mejor nos fuimos saliendo ya cuando apagaban las luces, ya cuando se iba la noche...
jueves, 31 de enero de 2008
EL DIVAN, 30 de enero de 2008.
EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avillesdivan@hotmail.com
BUSCANDO AL HOMBRE NUEVO
Es un secreto a voces que la clase política actual no es está muy prestigiada.
Cuando uno los escucha disertar en un ir y venir de gesticulaciones y hábiles manoteos tras de cámaras o en una rueda de prensa, terminamos suspirando de la emoción y nos vamos con la finta creyendo que en verdad están diciendo algo muy interesante.
Pero nos hemos damos cuenta que todo esto una quimera, estrategia de oropel que ya no puede tolerarse más.
Analizadas entonces con extremo rigor las condiciones objetivas y subjetivas del momento, El Diván concluye que la calidad de los actores políticos de la República requiere, en este tempranero siglo XXI, un cambio radical.
La estatura intelectual de cada uno de ellos ha caído precipitosamente en relación a la calidad de los que antaño fueron los grandes pensadores que con su aporte darían vida a lo que hoy pudiéramos llamar, sólo para meterle un poco de pedantería, el México contemporáneo.
Esto no puede tolerarse mas, muchas han sido las oportunidades que se le han dado con la benevolencia de nuestro voto o con nuestra mera complacencia del dejar hacer-dejar pasar pero el país no se merece ya tanto anarquismo político, tanto argüende que casi llega al escupitazo. Contra la férrea oposición de estos tipos y tipas, que sin duda la habrá, creo que llegó la hora de construir al hombre nuevo. Sí, ese ente que nos garantice el prestigie y nos aparte del bochorno en las próximas generaciones.
La idea es formar una camada, una cría de clase premier que nos haga olvidar lo mas que se pueda, esos actos por medio mundo conocidos y que nos han internacionalizado allende las fronteras: desde los personificados por presidentes de la República, como los ejercidos por los obsesionados en las francachelas blindadas por el efímero imperio de un curul.
Desde los atentados de un representante popular hacía un colega, hasta la disputa canina de un mínimo escaño entre un partido hacia el otro o el otro, o las contiendas taberneras que se suscitan hacia el interior de un mismo partido cual si fueran múltiples clanes lidiando rabiosamente por el bridón de un cártel que tripule los destinos de la República
Desde la explotación de franquicias partidistas que simulan cambiar para no cambiar hasta el yacimiento que para muchos significa la militancia o la sacrificante, casi mártir carrera parlamentaria, esa generosa balsa encontrada para salvarse muchos de su agobiante desempleo.
Esto funda la idea del Diván para considerar que ha llegado la hora de construir un hombre nuevo: el Estadista, el tipo con el mejor IQ de todos los tiempos, recto, gallardo, nacionalista, intrépido, de mirada penetrante, con una honestidad a prueba de cualquier video clandestino, con voz de locutor de radio o de Cesar Evora, de apariencia metrosexual, lecto, culto, bueno para cantar, excelente deportista, alburero hasta las cachas, con estatura mayor a 1.70 para arriba, con futuro asegurado (claro, antes de ocupar el respectivo cargo), con dotes de orador que casi raye en la declamación, incólume y estoico ante cualquier ofrecimiento de cinco millones de pesos para aprobar cualquier plan del adversario, pulcro versus no renuente al baño, que tenga pleno dominio del idioma, que se sepa el Himno Nacional (claro, el nuestro, no el de otro país)
Sin ser requisito esencial, es importante también, para medir su valor, que haya sido protagonista de una hazaña o una epopeya digna de admirarse. Por ejemplo: yo tengo un sobrino que a la edad de 4 años se cayó desde un tercer piso y vivió para contarlo. Le quedó la frente llena de cicatrices como al Perro Aguayo pero esa exigencia de la hazaña ya la tiene cubierta por si en un futuro tiene aspiraciones políticas.
Así ustedes, si tienen a algún conocido, un pariente, un amigo que les haya pasado un carro de la basura por encima y siga vivo, si fue víctima de una negligencia médica en el IMSS, si estuvo en manos de la policía estatal o federal investigadora y está ileso, si leyó completita toda la obra de Leonardo Stemberg o de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, si logro liberar un detenido en la PGR sin dar un quinto, si salio sano y salvo después de abordar un camión del SUBA, si aguantó estoicamente por mas de tres minutos una disertación de Chucho Ortega, si a leído todas las entregas del Diván, propóngalo, téngalo listo para cuando llegue la hora de seleccionar a los hombres que significaran un parteaguas en la vida pública del Estado y del País.
Esto es apenas un bosquejo, un esqueleto de lo que puede constituir esa criatura que dará vida a ese hombre (o a esa mujer) y con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, deberá plantarse ante su paternidad ciudadana y ponerse cuanto antes a las ordenes de su mandantes, es decir nosotros, los verdaderos dueños del sufragio y complemento imprescindible para conseguir una auténtica democracia representativa.
Se que el reto que tenemos enfrente nos es fácil. Es mas, si la ciencia estuviera mas adelantadita nada nos costaría estirar una mano y aplastar un botón para que, cual de una lámpara emergiera ilustres personajes de nuestra historia remota.
Ojala contáramos con algo parecido a esa expendedoras de refrescos o de café donde tu eliges cual tomar, le aplastas al logo y cae como por arte de magia la de tu predilección.
Digamos que yo estuviera enfrente de la maquina del tiempo-o como les de la gana llamarle- y, órale, le pico donde dice “El Cura Hidalgo” y de repente se deja venir el padre de la patria todo amorronado, con sus escasos cabellos blancos todos parados pero dispuesto a continuar la batalla.
Viendo tanta disposición de don Miguel, uno se emociona, entonces, ya entrados, le aplastas por ejemplo donde diga José Maria Morelos y Pavón y cuando salga, le acomodas el paliacate y lo formas con don Miguelito. Luego Sigue con doña Josefa por eso de la paridad de género, y le sigues aplastando a la maquinita a ver si anda por allí Ignacio Allende, Javier Mina, Aldama, los Hermanos Galeana. Por lo pronto, con estos pudiéramos hacer un buen fandango, aunque eso sí: que no se te olvide el Pípila por si hay necesidad de cargar algo pesado
Esto es nada mas para darnos una idea de cual es el plan: ya cada quien en casa, mientras logramos acabalar el hombre nuevo, puede hacer campechaneadamente su propio equipo: Que sumo héroes de la Reforma con personajes de la Revolución, ¡adelante!, que si meto tres niños héroes y los sumo con Pancho Villa ¡adelante!, que si quieren montar en un caballo junto a Zapata a la Corregidora allá ustedes, que cada quien haga su Drim Tim de acuerdo a su propio albedrío y como mejor le parezca.
También, ya entrados en la fantasía, no necesariamente el hombre nuevo por el que vamos en su búsqueda tiene que construirse de una sola persona. Sí alguien cree que el camino está en el colage y le apuesta a la suma de virtudes, caracteres, fisonomías , partes corporales, emociones, tono de voz, color de cabello, gustos, preferencias sexuales, manías, características estás que irán saliendo de aquí y de allá, no se detengan.
Que alguien sólo se quedó con los principios y arrojo de don Miguel Hidalgo pero prefirió ponerle la melena de Rigo Tovar o intachable peinado de Peña Nieto, ni hablar mientras el Objetivo de honorabilidad se cumpla. Si al Pípila creen que deban ponerle alguno de los cuerpos de los hombres del espectáculo Solo para Mujeres por si se ofrece levantar algo mas pesado, bienvenido; si el engendro de hombre nuevo estiman que debe tener la voz de Alberto Vásquez con cigarro y toda la cosa, o la de Enrique Krauze o la de Javier López “Chabelo” ya es cuestión de cada quien mientras el objetivo se cumpla. Si para que reencarne en alguien la Corregidora, o Leona Vicario, o Carmen Serdan es necesario ponerle atributos como los que emperifollan a Paty Navidad, o, sin que esto constituya un ápice en la perdida de nuestra soberanía, Catherine Z Jones, ni hablar cederemos con tal de alcanzar nuestro deseo de refundar nuestra patria con hombres nuevos y mujeres-sobre todo- nuevas.
Al cabo esto es provisional, casi parte de un sueño, mientras logramos construir a ese esperado, esperadísimo hombre (mujer) nuevo. A los otros, los que murieron, así como a nuestra imaginación, hay que dejarlos descansar en paz, al fin que ellos ya hicieron, y muy bien, lo que históricamente les correspondía.
Miguel Ángel Avilés
avillesdivan@hotmail.com
BUSCANDO AL HOMBRE NUEVO
Es un secreto a voces que la clase política actual no es está muy prestigiada.
Cuando uno los escucha disertar en un ir y venir de gesticulaciones y hábiles manoteos tras de cámaras o en una rueda de prensa, terminamos suspirando de la emoción y nos vamos con la finta creyendo que en verdad están diciendo algo muy interesante.
Pero nos hemos damos cuenta que todo esto una quimera, estrategia de oropel que ya no puede tolerarse más.
Analizadas entonces con extremo rigor las condiciones objetivas y subjetivas del momento, El Diván concluye que la calidad de los actores políticos de la República requiere, en este tempranero siglo XXI, un cambio radical.
La estatura intelectual de cada uno de ellos ha caído precipitosamente en relación a la calidad de los que antaño fueron los grandes pensadores que con su aporte darían vida a lo que hoy pudiéramos llamar, sólo para meterle un poco de pedantería, el México contemporáneo.
Esto no puede tolerarse mas, muchas han sido las oportunidades que se le han dado con la benevolencia de nuestro voto o con nuestra mera complacencia del dejar hacer-dejar pasar pero el país no se merece ya tanto anarquismo político, tanto argüende que casi llega al escupitazo. Contra la férrea oposición de estos tipos y tipas, que sin duda la habrá, creo que llegó la hora de construir al hombre nuevo. Sí, ese ente que nos garantice el prestigie y nos aparte del bochorno en las próximas generaciones.
La idea es formar una camada, una cría de clase premier que nos haga olvidar lo mas que se pueda, esos actos por medio mundo conocidos y que nos han internacionalizado allende las fronteras: desde los personificados por presidentes de la República, como los ejercidos por los obsesionados en las francachelas blindadas por el efímero imperio de un curul.
Desde los atentados de un representante popular hacía un colega, hasta la disputa canina de un mínimo escaño entre un partido hacia el otro o el otro, o las contiendas taberneras que se suscitan hacia el interior de un mismo partido cual si fueran múltiples clanes lidiando rabiosamente por el bridón de un cártel que tripule los destinos de la República
Desde la explotación de franquicias partidistas que simulan cambiar para no cambiar hasta el yacimiento que para muchos significa la militancia o la sacrificante, casi mártir carrera parlamentaria, esa generosa balsa encontrada para salvarse muchos de su agobiante desempleo.
Esto funda la idea del Diván para considerar que ha llegado la hora de construir un hombre nuevo: el Estadista, el tipo con el mejor IQ de todos los tiempos, recto, gallardo, nacionalista, intrépido, de mirada penetrante, con una honestidad a prueba de cualquier video clandestino, con voz de locutor de radio o de Cesar Evora, de apariencia metrosexual, lecto, culto, bueno para cantar, excelente deportista, alburero hasta las cachas, con estatura mayor a 1.70 para arriba, con futuro asegurado (claro, antes de ocupar el respectivo cargo), con dotes de orador que casi raye en la declamación, incólume y estoico ante cualquier ofrecimiento de cinco millones de pesos para aprobar cualquier plan del adversario, pulcro versus no renuente al baño, que tenga pleno dominio del idioma, que se sepa el Himno Nacional (claro, el nuestro, no el de otro país)
Sin ser requisito esencial, es importante también, para medir su valor, que haya sido protagonista de una hazaña o una epopeya digna de admirarse. Por ejemplo: yo tengo un sobrino que a la edad de 4 años se cayó desde un tercer piso y vivió para contarlo. Le quedó la frente llena de cicatrices como al Perro Aguayo pero esa exigencia de la hazaña ya la tiene cubierta por si en un futuro tiene aspiraciones políticas.
Así ustedes, si tienen a algún conocido, un pariente, un amigo que les haya pasado un carro de la basura por encima y siga vivo, si fue víctima de una negligencia médica en el IMSS, si estuvo en manos de la policía estatal o federal investigadora y está ileso, si leyó completita toda la obra de Leonardo Stemberg o de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, si logro liberar un detenido en la PGR sin dar un quinto, si salio sano y salvo después de abordar un camión del SUBA, si aguantó estoicamente por mas de tres minutos una disertación de Chucho Ortega, si a leído todas las entregas del Diván, propóngalo, téngalo listo para cuando llegue la hora de seleccionar a los hombres que significaran un parteaguas en la vida pública del Estado y del País.
Esto es apenas un bosquejo, un esqueleto de lo que puede constituir esa criatura que dará vida a ese hombre (o a esa mujer) y con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, deberá plantarse ante su paternidad ciudadana y ponerse cuanto antes a las ordenes de su mandantes, es decir nosotros, los verdaderos dueños del sufragio y complemento imprescindible para conseguir una auténtica democracia representativa.
Se que el reto que tenemos enfrente nos es fácil. Es mas, si la ciencia estuviera mas adelantadita nada nos costaría estirar una mano y aplastar un botón para que, cual de una lámpara emergiera ilustres personajes de nuestra historia remota.
Ojala contáramos con algo parecido a esa expendedoras de refrescos o de café donde tu eliges cual tomar, le aplastas al logo y cae como por arte de magia la de tu predilección.
Digamos que yo estuviera enfrente de la maquina del tiempo-o como les de la gana llamarle- y, órale, le pico donde dice “El Cura Hidalgo” y de repente se deja venir el padre de la patria todo amorronado, con sus escasos cabellos blancos todos parados pero dispuesto a continuar la batalla.
Viendo tanta disposición de don Miguel, uno se emociona, entonces, ya entrados, le aplastas por ejemplo donde diga José Maria Morelos y Pavón y cuando salga, le acomodas el paliacate y lo formas con don Miguelito. Luego Sigue con doña Josefa por eso de la paridad de género, y le sigues aplastando a la maquinita a ver si anda por allí Ignacio Allende, Javier Mina, Aldama, los Hermanos Galeana. Por lo pronto, con estos pudiéramos hacer un buen fandango, aunque eso sí: que no se te olvide el Pípila por si hay necesidad de cargar algo pesado
Esto es nada mas para darnos una idea de cual es el plan: ya cada quien en casa, mientras logramos acabalar el hombre nuevo, puede hacer campechaneadamente su propio equipo: Que sumo héroes de la Reforma con personajes de la Revolución, ¡adelante!, que si meto tres niños héroes y los sumo con Pancho Villa ¡adelante!, que si quieren montar en un caballo junto a Zapata a la Corregidora allá ustedes, que cada quien haga su Drim Tim de acuerdo a su propio albedrío y como mejor le parezca.
También, ya entrados en la fantasía, no necesariamente el hombre nuevo por el que vamos en su búsqueda tiene que construirse de una sola persona. Sí alguien cree que el camino está en el colage y le apuesta a la suma de virtudes, caracteres, fisonomías , partes corporales, emociones, tono de voz, color de cabello, gustos, preferencias sexuales, manías, características estás que irán saliendo de aquí y de allá, no se detengan.
Que alguien sólo se quedó con los principios y arrojo de don Miguel Hidalgo pero prefirió ponerle la melena de Rigo Tovar o intachable peinado de Peña Nieto, ni hablar mientras el Objetivo de honorabilidad se cumpla. Si al Pípila creen que deban ponerle alguno de los cuerpos de los hombres del espectáculo Solo para Mujeres por si se ofrece levantar algo mas pesado, bienvenido; si el engendro de hombre nuevo estiman que debe tener la voz de Alberto Vásquez con cigarro y toda la cosa, o la de Enrique Krauze o la de Javier López “Chabelo” ya es cuestión de cada quien mientras el objetivo se cumpla. Si para que reencarne en alguien la Corregidora, o Leona Vicario, o Carmen Serdan es necesario ponerle atributos como los que emperifollan a Paty Navidad, o, sin que esto constituya un ápice en la perdida de nuestra soberanía, Catherine Z Jones, ni hablar cederemos con tal de alcanzar nuestro deseo de refundar nuestra patria con hombres nuevos y mujeres-sobre todo- nuevas.
Al cabo esto es provisional, casi parte de un sueño, mientras logramos construir a ese esperado, esperadísimo hombre (mujer) nuevo. A los otros, los que murieron, así como a nuestra imaginación, hay que dejarlos descansar en paz, al fin que ellos ya hicieron, y muy bien, lo que históricamente les correspondía.
jueves, 17 de enero de 2008
EL DIVAN DE HOY
EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
TE PARECES TANTO A MI…
Para bien o para mal, las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas. La mayoría de las veces son para vapulear al contrincante, otras parecieran que tienen el propósito de vapulearse a si mismo. Algunas de ellas evidencian un gran cinismo, otras están cargadas de humor involuntario; están también las que llevan implícita una confesión o asoman, incluso, un dejo de envidia.
Pero insisto: las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas.
Esta semana, por ejemplo, El Diván se encontró con una declaración del ex vocero del Partido Revolucionario Institucional, Claro Flores Rico quien admite que a este partido “le cuesta mas trabajo ganar comicios en donde hay gobiernos perredistas, porque aplican políticas demagógicas con programas que anticipan la compra del voto con presupuestos, a costa de proyectos de infraestructura y desarrollo”
“Esta situación (dijo) dificulta el recuperar estas plazas, porque además el PRD y el PRI tienen propuestas similares en campo social.”
El dirigente del movimiento territorial, apuntó además “que las cifras de los últimos procesos demuestran que los gobiernos del PRD son mas difíciles por sus programas con los que anticipan la compra de votos durante sus ejercicios y sus políticas.”
“Tarde o temprano la ciudadanía se dará cuenta de las políticas tramposas de los gobiernos perredistas las cuales sólo les permiten popularidad, pero ninguna efectividad para abatir la pobreza e impulsar el desarrollo.”
Dios mío-dios mío- dios mío- dios mío- dios mío- dios mío….
Por más que uno se enfrente sexenio tras sexenio, trienio tras trienio a las ráfagas verbales de la clase político, creo que nunca acabará de sorprenderse. Este hombre seguramente hizo esa declaración con una pose llena de solemnidad, con un furor escalofriante, quizás con voz temblorosa, y con un rictus nacionalista que ya la hubiera querido Luís Echeverría en sus mejores tiempos
Pero tras bambalina de su discurso esta siendo megacínico al grado tal que por un momento llega a creérselo y en ese lapsus, es capaz de sufrir un shock histórico que lo haga perder la memoria y no recuerde que justamente el PRI, de donde emanó el descontento que mas tarde daría forma al partido que ahora acusa, hacia esas vilezas pero en grado superlativo.
Eso sí: hasta ahorita hemos dicho que Flores Rico es un cínico pero no lo hemos acusado de mentiroso. Los hechos que les imputa pueden ser ciertos. En la actual promiscuidad ideológica en que se baten los partidos, sus rivales otrora de oposición llevan a cabo practicas que antes era uso exclusivo del PRI; por un lado, argumentan que lo hacen porque-dicen- que de esa forma se salvaguarda el ejercicio del poder y, por otro, porque valiosos cuadros que antes militaban en ese partido y que gozaban de harta experiencia y un amplio currículo en reprobables actos como los que censura el iracundo Flores Rico hoy están del otro lado y los ejercen con excelsitud en pro de la causa que en el presente defienden sin importar que sea en perjuicio de sus ex correligionarios.
Estas declaraciones pues, buscan ser dardos, venenosos o inofensivos dardos según se vea, que el autor lanza contra su principal oponente quien gobierna algunos Estados del país y que se los disputarán próximamente así sea en las llamadas elecciones intermedias.
Pero a la vez son un bumerán que se regresa y da en la cara y en la historia del mismo partido para el cual milita el declarante pues a estas alturas, si bien esos métodos electoreros ameritan ser denunciados, no se puede hacer desde el reclamo de una patente y casi desde la advertencia de que si no cesan esas bochornosas, horripilantes prácticas inmediatamente, mañana muy temprano se estará presentando una denuncia por plagio para que escarmienten.
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
TE PARECES TANTO A MI…
Para bien o para mal, las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas. La mayoría de las veces son para vapulear al contrincante, otras parecieran que tienen el propósito de vapulearse a si mismo. Algunas de ellas evidencian un gran cinismo, otras están cargadas de humor involuntario; están también las que llevan implícita una confesión o asoman, incluso, un dejo de envidia.
Pero insisto: las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas.
Esta semana, por ejemplo, El Diván se encontró con una declaración del ex vocero del Partido Revolucionario Institucional, Claro Flores Rico quien admite que a este partido “le cuesta mas trabajo ganar comicios en donde hay gobiernos perredistas, porque aplican políticas demagógicas con programas que anticipan la compra del voto con presupuestos, a costa de proyectos de infraestructura y desarrollo”
“Esta situación (dijo) dificulta el recuperar estas plazas, porque además el PRD y el PRI tienen propuestas similares en campo social.”
El dirigente del movimiento territorial, apuntó además “que las cifras de los últimos procesos demuestran que los gobiernos del PRD son mas difíciles por sus programas con los que anticipan la compra de votos durante sus ejercicios y sus políticas.”
“Tarde o temprano la ciudadanía se dará cuenta de las políticas tramposas de los gobiernos perredistas las cuales sólo les permiten popularidad, pero ninguna efectividad para abatir la pobreza e impulsar el desarrollo.”
Dios mío-dios mío- dios mío- dios mío- dios mío- dios mío….
Por más que uno se enfrente sexenio tras sexenio, trienio tras trienio a las ráfagas verbales de la clase político, creo que nunca acabará de sorprenderse. Este hombre seguramente hizo esa declaración con una pose llena de solemnidad, con un furor escalofriante, quizás con voz temblorosa, y con un rictus nacionalista que ya la hubiera querido Luís Echeverría en sus mejores tiempos
Pero tras bambalina de su discurso esta siendo megacínico al grado tal que por un momento llega a creérselo y en ese lapsus, es capaz de sufrir un shock histórico que lo haga perder la memoria y no recuerde que justamente el PRI, de donde emanó el descontento que mas tarde daría forma al partido que ahora acusa, hacia esas vilezas pero en grado superlativo.
Eso sí: hasta ahorita hemos dicho que Flores Rico es un cínico pero no lo hemos acusado de mentiroso. Los hechos que les imputa pueden ser ciertos. En la actual promiscuidad ideológica en que se baten los partidos, sus rivales otrora de oposición llevan a cabo practicas que antes era uso exclusivo del PRI; por un lado, argumentan que lo hacen porque-dicen- que de esa forma se salvaguarda el ejercicio del poder y, por otro, porque valiosos cuadros que antes militaban en ese partido y que gozaban de harta experiencia y un amplio currículo en reprobables actos como los que censura el iracundo Flores Rico hoy están del otro lado y los ejercen con excelsitud en pro de la causa que en el presente defienden sin importar que sea en perjuicio de sus ex correligionarios.
Estas declaraciones pues, buscan ser dardos, venenosos o inofensivos dardos según se vea, que el autor lanza contra su principal oponente quien gobierna algunos Estados del país y que se los disputarán próximamente así sea en las llamadas elecciones intermedias.
Pero a la vez son un bumerán que se regresa y da en la cara y en la historia del mismo partido para el cual milita el declarante pues a estas alturas, si bien esos métodos electoreros ameritan ser denunciados, no se puede hacer desde el reclamo de una patente y casi desde la advertencia de que si no cesan esas bochornosas, horripilantes prácticas inmediatamente, mañana muy temprano se estará presentando una denuncia por plagio para que escarmienten.
martes, 15 de enero de 2008
EL DIVAN

Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
CHULA FRONTERA
La sui géneris política criminal que puso en práctica el Ayuntamiento de Nogales Sonora que encabeza el alcalde Marco Antonio Martínez Dabdoub en contra de las personas que llegan a laborar a ese municipio profana el principio de legalidad.
No obstante esta vulgaridad jurídica, el munícipe elude su obligación constitución y como salvador de los buenos, pretexta un temor a que esta ciudad fronteriza se convierta en refugio de delincuentes y honrando tan extemporáneo preocupación, es él y quien lo siga en esta medida los que se convierten en presuntos responsables de una conducta que puede actualizar una responsabilidad penal o administrativa.
Casi al borde de la taquicardia, confiesa el registro o el fichaje que desde diciembre vienen haciendo a los trabajadores de algunas empresas para prevenir el crimen y justifica su panacea anteponiendo razones que en el fondo no únicamente suenan rudimentarias e inútiles sino además resultan discriminatorias.
“Sucede que quien comete un delito en el Estado de México o en Guerrero siente que al irse a Nogales se fue a la región extranjera, entonces mantenemos la prevención a nivel de registro de personas que van llegando a la ciudad.”
El ejemplo que pone este señor, llamémoslo el Rudolph Giuliani (a la mexicana) evidencia, en el fondo, su ignorancia, su selecto afán justiciero y desde luego su germánica visión racista y discriminatoria, según él, para atacar al crimen.
Primero da por un hecho que los potencialmente delincuentes no vienen de ninguna otra parte más que del sur del país. Segundo: que estos-y bajita la mano recurre a un mal chiste- creen estar en suelo norteamericano cuando apenas si están arribando a la frontera vía Nogales Sonora, y, tercero, anteponiendo esta acusación sin fundamento, hace mutis con respecto a dos delitos que, muchas de la veces muy juntitos, resultan ser mas preocupantes: el tráfico de personas y el narcotráfico.
Pero El Diván por enésima vez puede andar equivocado y por argüir razones constitucionales, ciego él, no ve los grandes beneficios que este censo de personas- dos mil hasta ahorita- trae consigo. Es el propio Martínez Dabdoub, en el papel de Mario Moreno “Cantinflas” quien nos las dice: “Las personas que se registren tienen la ventaja de que con eso tienen su identificación y forma de circular libremente por la ciudad sin que nadie los moleste (sic) y el Ayuntamiento de revisar en las bases nacionales sino tienen antecedentes” (recontrasic!!)
El Diván se desorbita, hace un esfuerzo y en su imaginario ve en la diestra de algunos de esos trabajadores ya plaqueados, una credencial recién enmicada que a letra puede decir: “La presente acredita a Fulano de tal como…” Y luego varias categorías de acuerdo a cada empadronado: PROBABLE DELINCUENTE, EXONERADO, CON ANTECEDENTES PENALES, LIBRE DE CULPA, SUREÑO DE BAJA PELIGROSIDAD, BORRACHO PARRANDERO Y JUGADOR, BEBEDOR PERO TRANQUILO y en fin, las que el lector guste imaginarse. Abajo vendría la fecha de vencimiento y la firma del propio Martínez Dabdoub.
Los alcances preventivos de la medida no paran ahí, pues el señor de apellido tan autóctono afirma “que se hace porque un alto porcentaje de robos domiciliarios y asaltos a personas y tiendas (sic)sobre todo los fines de semana, está asociado con personas que viven solas(…)y que por vivir solas se dedican a ingerir bebidas alcohólicas y enervantes y el domingo ya andan sin dinero y con ese anonimato lo mas atractivo es ir a romper un cristal o si en eso encuentran un arma para el siguiente robo la usan para el siguiente robo lo usan lo que es una situación altamente repetitiva.”
Este tesón del alcalde fronterizo- a quien pareciera que esos “viciosos” trabajadores le hubieran convidado un chirrín de lo que consumen antes de hacer estas memorables declaraciones- ha rendido frutos y ya tuvo su primera muestra de apoyo y justificación. ¿Le llegó una misiva de felicitaciones del Sistema Nacional de Seguridad Pública? ¿Fue el kuskusklan el que le envió el cumplido? ¿minute man aplaudió la puesta en práctica de este matriculado de sospechosos y hasta le pide asesoría?.
Ninguna de las opciones es correcta. El espaldarazo vino del Presidente de la Comisión de los Derechos Humanos de Sonora, Jorge Sainz Félix quien señaló que “ese registro no es violatorio de los derechos humanos porque la autoridad de Nogales no condiciona ningún servicio por este censo(…)simplemente es un censo como conocer cuantas personas viven , no encontramos ninguna violación a los derechos humanos.”
Tanto uno como el otro , digamos, no recuerdan que el artículo 1 de la Ley Fundamental del país- el cual ya cuenta con su ley reglamentaria- señala en su última parte que “queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el genero, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”
Tampoco recuerdan-y hay que entenderlos pues sus actividades deben ser infinitas - que el artículo 16 de la misma carta magna advierte que “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad COMPETENTE, que FUNDE y MOTIVE la causa legal del procedimiento.”
Menos vendrá a su cabeza que, según la última parte del artículo 2 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Sonora “las autoridades sólo pueden obrar ejercitando facultades EXPRESAS DE LA LEY y los particulares pueden hacer todo lo que esta no les prohíba.”
Aquí radica el principio de legalidad contra el cual atenta Martínez Daubdoub y cualquier otra persona que, en su carácter de funcionario público, colabore en esta singular medida que bien puede hacer el uno-dos con las tomadas en Arizona.
Eso sí: que no olviden que el alcalde se sujetó al artículo 157 de la Constitución local y protestó guardar y hacer guardar la constitución de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución del Estado, las leyes que de ellas emanen, y cumplir leal y patrióticamente el cargo de Presidente Municipal que el pueblo le confirió, comprometiéndose a mirar siempre por el bien y prosperidad de la Nación y del Estado.
El artículo que le sigue (les apuesto que es el 158) debiera ser el primer paso para llamar a cuentas a Martínez Daubdoub: “SERÁ MOTIVO DE RESPONSABILIDAD el hecho de que las autoridades, funcionarios o empleados del Estado o de los Municipios, ejecuten en perjuicio de tercero o de la sociedad, ACTOS QUE NO LES ESTÁN MANDATADOS O PERMITIDOS EXPRESAMENTE POR LA LEY.”
El Diván esta seguro, segurísimo- no sin ruborizarse por tanta candidez- que con la misma celeridad y enjundia que se hizo en Cananea el Estado de Derecho en el Municipio de Nogales imperará.
De lo contrario(no vaya a ser el diablo) adviértase, júrolo - así nos lo recrimine en el mas allá el Piporro- no estamos dispuesto a pararnos por buen tiempo en suelos de esa chula frontera.
avilesdivan@hotmail.com
CHULA FRONTERA
La sui géneris política criminal que puso en práctica el Ayuntamiento de Nogales Sonora que encabeza el alcalde Marco Antonio Martínez Dabdoub en contra de las personas que llegan a laborar a ese municipio profana el principio de legalidad.
No obstante esta vulgaridad jurídica, el munícipe elude su obligación constitución y como salvador de los buenos, pretexta un temor a que esta ciudad fronteriza se convierta en refugio de delincuentes y honrando tan extemporáneo preocupación, es él y quien lo siga en esta medida los que se convierten en presuntos responsables de una conducta que puede actualizar una responsabilidad penal o administrativa.
Casi al borde de la taquicardia, confiesa el registro o el fichaje que desde diciembre vienen haciendo a los trabajadores de algunas empresas para prevenir el crimen y justifica su panacea anteponiendo razones que en el fondo no únicamente suenan rudimentarias e inútiles sino además resultan discriminatorias.
“Sucede que quien comete un delito en el Estado de México o en Guerrero siente que al irse a Nogales se fue a la región extranjera, entonces mantenemos la prevención a nivel de registro de personas que van llegando a la ciudad.”
El ejemplo que pone este señor, llamémoslo el Rudolph Giuliani (a la mexicana) evidencia, en el fondo, su ignorancia, su selecto afán justiciero y desde luego su germánica visión racista y discriminatoria, según él, para atacar al crimen.
Primero da por un hecho que los potencialmente delincuentes no vienen de ninguna otra parte más que del sur del país. Segundo: que estos-y bajita la mano recurre a un mal chiste- creen estar en suelo norteamericano cuando apenas si están arribando a la frontera vía Nogales Sonora, y, tercero, anteponiendo esta acusación sin fundamento, hace mutis con respecto a dos delitos que, muchas de la veces muy juntitos, resultan ser mas preocupantes: el tráfico de personas y el narcotráfico.
Pero El Diván por enésima vez puede andar equivocado y por argüir razones constitucionales, ciego él, no ve los grandes beneficios que este censo de personas- dos mil hasta ahorita- trae consigo. Es el propio Martínez Dabdoub, en el papel de Mario Moreno “Cantinflas” quien nos las dice: “Las personas que se registren tienen la ventaja de que con eso tienen su identificación y forma de circular libremente por la ciudad sin que nadie los moleste (sic) y el Ayuntamiento de revisar en las bases nacionales sino tienen antecedentes” (recontrasic!!)
El Diván se desorbita, hace un esfuerzo y en su imaginario ve en la diestra de algunos de esos trabajadores ya plaqueados, una credencial recién enmicada que a letra puede decir: “La presente acredita a Fulano de tal como…” Y luego varias categorías de acuerdo a cada empadronado: PROBABLE DELINCUENTE, EXONERADO, CON ANTECEDENTES PENALES, LIBRE DE CULPA, SUREÑO DE BAJA PELIGROSIDAD, BORRACHO PARRANDERO Y JUGADOR, BEBEDOR PERO TRANQUILO y en fin, las que el lector guste imaginarse. Abajo vendría la fecha de vencimiento y la firma del propio Martínez Dabdoub.
Los alcances preventivos de la medida no paran ahí, pues el señor de apellido tan autóctono afirma “que se hace porque un alto porcentaje de robos domiciliarios y asaltos a personas y tiendas (sic)sobre todo los fines de semana, está asociado con personas que viven solas(…)y que por vivir solas se dedican a ingerir bebidas alcohólicas y enervantes y el domingo ya andan sin dinero y con ese anonimato lo mas atractivo es ir a romper un cristal o si en eso encuentran un arma para el siguiente robo la usan para el siguiente robo lo usan lo que es una situación altamente repetitiva.”
Este tesón del alcalde fronterizo- a quien pareciera que esos “viciosos” trabajadores le hubieran convidado un chirrín de lo que consumen antes de hacer estas memorables declaraciones- ha rendido frutos y ya tuvo su primera muestra de apoyo y justificación. ¿Le llegó una misiva de felicitaciones del Sistema Nacional de Seguridad Pública? ¿Fue el kuskusklan el que le envió el cumplido? ¿minute man aplaudió la puesta en práctica de este matriculado de sospechosos y hasta le pide asesoría?.
Ninguna de las opciones es correcta. El espaldarazo vino del Presidente de la Comisión de los Derechos Humanos de Sonora, Jorge Sainz Félix quien señaló que “ese registro no es violatorio de los derechos humanos porque la autoridad de Nogales no condiciona ningún servicio por este censo(…)simplemente es un censo como conocer cuantas personas viven , no encontramos ninguna violación a los derechos humanos.”
Tanto uno como el otro , digamos, no recuerdan que el artículo 1 de la Ley Fundamental del país- el cual ya cuenta con su ley reglamentaria- señala en su última parte que “queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el genero, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”
Tampoco recuerdan-y hay que entenderlos pues sus actividades deben ser infinitas - que el artículo 16 de la misma carta magna advierte que “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad COMPETENTE, que FUNDE y MOTIVE la causa legal del procedimiento.”
Menos vendrá a su cabeza que, según la última parte del artículo 2 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Sonora “las autoridades sólo pueden obrar ejercitando facultades EXPRESAS DE LA LEY y los particulares pueden hacer todo lo que esta no les prohíba.”
Aquí radica el principio de legalidad contra el cual atenta Martínez Daubdoub y cualquier otra persona que, en su carácter de funcionario público, colabore en esta singular medida que bien puede hacer el uno-dos con las tomadas en Arizona.
Eso sí: que no olviden que el alcalde se sujetó al artículo 157 de la Constitución local y protestó guardar y hacer guardar la constitución de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución del Estado, las leyes que de ellas emanen, y cumplir leal y patrióticamente el cargo de Presidente Municipal que el pueblo le confirió, comprometiéndose a mirar siempre por el bien y prosperidad de la Nación y del Estado.
El artículo que le sigue (les apuesto que es el 158) debiera ser el primer paso para llamar a cuentas a Martínez Daubdoub: “SERÁ MOTIVO DE RESPONSABILIDAD el hecho de que las autoridades, funcionarios o empleados del Estado o de los Municipios, ejecuten en perjuicio de tercero o de la sociedad, ACTOS QUE NO LES ESTÁN MANDATADOS O PERMITIDOS EXPRESAMENTE POR LA LEY.”
El Diván esta seguro, segurísimo- no sin ruborizarse por tanta candidez- que con la misma celeridad y enjundia que se hizo en Cananea el Estado de Derecho en el Municipio de Nogales imperará.
De lo contrario(no vaya a ser el diablo) adviértase, júrolo - así nos lo recrimine en el mas allá el Piporro- no estamos dispuesto a pararnos por buen tiempo en suelos de esa chula frontera.
martes, 18 de diciembre de 2007
EL DIVAN
ALIAS
Ahora que el departamento del tesoro de Estados Unidos identificó como una de las principales operadoras de una célula del tráfico de droga que trabaja para el cartel de Sinaloa a la mexicana Blanca Margarita Cázares Salazar a quien apodan pomposamente La Emperatriz al Diván le revive la curiosidad de teorizar sobre la escalada que en cuestión de status han logrado los motes con el paso de los años.
Es verdad que en el mundo delincuencial el apodo siempre ha sido un rasgo distintivo. Los estudiosos incluso le dan gran importancia como forma de identificación criminal.
Argumentan que el mote, si bien puede manchar a quien lo porta también es de mucha utilidad a la ahora tratar de localizar a alguien para que rinda cuentas ya que es mas fácil dar con su paradero si se le busca por su apodo y no por su nombre.
De hecho hay que reconocer que el catálogo al respecto es infinito y por imaginación no paramos.
Pero eso sí: hay de motes a motes. Y por supuesto de épocas a épocas. Antes -y si no me creen evoquen su infancia en el barrio- el sobrenombre, el alias pues, estigmatizaba y hacia resaltar un defecto o una burlona similitud, nada envidiable, en el que lo recibía. Peor todavía: si en el remoto caso que para este resultara un halago el alias endilgado, para el que lo bautizaba no tenia el mismo sentido ni mucho menos para quien reconocían el acierto o la atinada en el apodo.
Estos sabían que aún cuando el José, el Chuy, el Roberto pudiera sentirse muy orgulloso de que le apodaran El Rata, o La Víbora o El Guasón o El Dóberman, y que por ahí alguien lo admirara, para el resto del barrio, ese alias era suficiente para considerarlo sujeto non grato y además de que nos obligaba a estar al pendiente y al revire de cada uno de sus actos, nos sugería registrarlo en la lista negra de los que no tenían “un modo honesto de vivir”.
El apodo venia a ser también el imán para que la policía terminara recalando en los dominios del apodado pues lo ubicaban, a partir de la marca o el sobrenombre como el primer sospechoso de cualquier acto delictivo que se suscitara a en los alrededores.
En buena medida, la aparente reincidencia del sujeto nacía, no siempre por habérsele comprobado su plena participación en el delito sino que se le juzgaba sumariamente sobre la base del prejuicio o de una condena anticipada auspiciada, sí por los cuerpos policíacos, pero también por la prensa y desde luego por los señalamientos flamígeros y reclamos delirantes de buena parte del barrio que aspiraba a vivir en paz sin la presencia de estas gentes.
De esta forma podíamos ver como El Huesos, El Calacas, El Carechango, El Dengue, El Burro Pando, La Muerte, El Condorito, El Peludo, El Tripa Seca, El Satanás, El Lobo o los que usted recuerde de su cuadra, se la pasaban en un ir y venir del Tutelar al barrio, del barrio al tutelar y va de vuelta. Ya mas grandes y sin ningún regenere-porque decir readaptación es mucho desear-eran atorados por cualquier movimiento en falso que hicieran, por su placa, por su perfil lombrosiano-pues aquí si operaba la teoría del doctor Italiano-y no se les daba la oportunidad de que se pintaran de colores o que huyeran ya no digamos del país o del Estado-no, que va-sino de la colonia, la cual-para irnos entendiendo de pavimento para allá, es decir, desde donde iniciaban las casas con los cuartos a medias, o de las construcciones hechas con cartón negro y ventanas tapadas con costales.
Para esta raza nunca hubo ni sigue habiendo consideración. Salvo con su jefita o la virgen de Guadalupe-las únicas con las que estos pactan para tumbarse el rollo- El Chorejas, El Chino Macaco. El Mole, El Pitarra, El Indio, El Sapo, El Siux, El Pepe Loco, El Ginebra, siempre experimentaron gracias a su apodo, la marginación y, por que no, el desprecio de la llamada gente de bien.
Pero en otros laredos digamos de la superestructura delincuencial el manejo del apodo si bien sigue siendo un rasgo distintivo este evolucionó, hubo un corrimiento de ser un alias de clase baja a un alias de clase alta, lo cual significa tratamiento muy diferente. Ya no es estigma ni duele. Por el contrario, adula y enaltece, se cohesiona con el poder y glorifica.
Los apodos entonces cambian, dan un viraje y ni que parecerse a los arriba citados. Ya no hay un por que apenarse ni por que sentirse menos con epítetos que lejos de marginar, sacarle la vuelta o considerársele sospechoso ahora, mas en tratándose de la delincuencia organizada (que tardaremos en decir confederada) les da glamour, distinción, categoría.
Del pasado reciente podemos mencionar- nótese la diferencia- a El Señor de los Cielos, El Divino, El Señor de los Trailer, El Profe, El Ingeniero, La Madame de Polanco, y, no ha de ser por Rubén Darío, El Azul. De los más hacia acá citemos solamente a La Reina del Sur y claro, a La Emperatriz.
Estos son-por referirnos tan solo a unos-quienes mientras resultaron útiles, en su calificativo no llevaron la penitencia, ni figuraron- por buen tiempo y en los hechos - como primera línea de investigación en la más nimia comisión de un delito. Por el contrario, su sobrepuesta identidad fue en el inframundo mexicano, linaje, admiración, renombre, ejemplo a seguir, éxito y vida plena. Tranquilidad fantástica e imán para la idolatría.
No está de mas decir que aquí tiene mucho que ver ese sistema de gobierno informal, secreto dentro del Estado y sus tolerada coexistencia como Federico Campbell en La Invención del Poder le llama a la mafia.
Eso sí: El Diván está conciente de que hay excepciones y que en este romance delincuencia organizada – poder, en tratándose de apodos algunos no pudieron desprenderse de su estirpe plebeya. Quizás por eso le haya ido tan mal.
Mario “El Chueco” Villanueva no nos dejará mentir. De haberse rebautizado a tiempo con algo así como El Rey del Sureste, El Ruiseñor del Caribe, o El Dandy del sur, otro gallo le cantara.
Hay otros que aun tienen la oportunidad de hacerlo si quieren seguir en la jugada. Ahí tenemos en el sur de la República, según las notas de última hora, al Cartel de los Valencia donde uno de los señalados como sus principales jefes-Armando-es el único que apenitas se salva. Le apodan El Maradona y lo que sea de cada quien, aunque los bonos del Pelusa no sean en estos momentos lo mas altos, uno apodo así todavía marca.
Otros como El Poncho, El Monillo, El Chava Lentes, El Flaco, El Abuelo, El Alazán, El Macho Prieto, El Porrón, El Tísico y los que faltan si en verdad quieren hacer carrera, en cuestión de apodos deben de ir pensando muy pero muy seriamente en esta disyuntiva: renovarse o morir.
domingo, 28 de octubre de 2007
Algo de MIGUEL ANGEL AVILES CASTRO

Cuento Publicado en el libro "Ingratos Ojos mios" Obra ganadora del concurso del libro sonorense 2003, en el género crónica.
Don Guillermo
"Te vas, ángel mío,
ya vas a partir,
dejando mi alma herida
y un corazón a sufrir.
Te vas y me dejas
con inmenso dolor, recuerdo inolvidable
de aquel lado de tu amor"...
Cantan: Los Alegres de Terán
Los codos en el mostrador, la vista puesta en la banqueta, don Guillermo, adentro, esperaba el mediodía para vendemos el olor y el misterio.
Don Guillermo, venido de Cachanía y hacedor de pan del bueno, casóse alguna vez con doña Chacha y, para fortuna nuestra, harán los años, hará la desmemoria, escogió el frente de la Escuela Primaria Benito Juárez para instalar su changarro y sus tesoros.
Con el pelo ya haciendo maletas, bigote ralo bordeando la nariz, guayabera blanca bienmeacuerdo, don Guillermo fue el tendero elegido por todas las generaciones de escolapios, el más próximo a la campana del recreo, a la hora de la salida o después del encargo de tareas.
Hacíamos la roncha y en lugar de tres tostadas con chile nos comíamos una. Desairábamos las tortas de carne deshebrada que cocinaba en la cooperativa la mamá del Martín García, no comprábamos bolis, le pedíamos fiado el ceviche al maistro que lo vendía por entre el cerco de la escuela y, con las bolsas de los pantalones llenas de veintes de cobre y seis libros agarrados como mazo de elotes, diariamente, a las doce y media para ser exacto, le caíamos puntuales a don Guillermo para esperar la salida del pan recién horneado, acompañado con una soda chiquita y conocer las últimas aventuras de los héroes que malabareaban sobre un tendedero que cruzaba todo lo ancho de la tienda, por encima de los botes de Mayonesa grandes llenos de gomitas y dulces "Tomy", por debajo de las latas polvosas de sardina colocadas en tembeleques pedazos de madera incrustados en la pared.
Con desesperación, al tropiezo y al empuje, todos llegábamos en bola exigiendo la sodita, exigiendo nuestro pan. Don Guillermo escuchaba la tropelada, le daba un golpe leve al mostrador y se metía sonriendo hasta el fondo de la casa, supervisaba el horno de arcilla construido con sus manos, echaba el último vistazo a las charolas y, tomando dos toallas como guantes, volvía con nosotros, trayendo las conchitas que horas antes había amasado con huevo, levadura, canela y azúcar glass.
Así como llegaban, se iban. Un pelear de manos sobrevolaba la charola y don Guillermo, regocijado por el éxito de su repostería, se daba tiempo para la provocación: "Grítenle cara de tortilla a la Chacha y les regalo un pan", retaba al puñado de chamacos y, expectante, paraba oreja deseoso de escuchar a algún valiente.
Las conchitas de don Guillermo nos regresaban a la vida y nos humeaban el estómago. Paladeábamos la quemante masa y, como apagón, nos empujábamos la pepsi helada en un disfrute que se reflejaba en los ojos vidriosos a punto de la lágrima.
Todos con la concha en mano ya mordida, la soda chiquita en la otra, los libros tirados en el piso rústico, y el esófago de cada uno dándole el paso a una masa convertida para entonces en engrudo oscuro, nos disponíamos a dar el remate, para ello tirábamos la zorra al tendedero de don Guillermo y, con la mano empuñando la conchita, le apuntábamos al ejemplar elegido, la aventura que había quedado inconclusa o el misterio que ese día, inútilmente, queríamos despejar.
Prendidos con ganchos para la ropa, encajados sobre un pedazo de ixtle que le servía de tendedero, estaban todos los cuentos que don Guillermo, semana tras semana, traía desde la Librería Ramírez para deleite del montón.
Nutrida era la lista: Red Rider, Hoopalong Cassit{y, Gene Autrey, Los tres Vil/alobos, El Payo, y todo el repertorio de Walt Disney en su serie Avestruz, Águila y Colibrí eran el cortejo de quien comandaba la lista y, sin duda, era la preferencia de los permanentes lectores: Kalimán. Kalimán contra Humannon, Kalimán contra Karma, Kalimán contra la Bruja Blanca, Kalimán en color sepia, Kalimán oliendo a tinta, Kalimán metido en ese traje impecable que no parecía de su talla, acompañado de So/ín en su eterna juventud y siempre fiel como el Papa, invencibles los dos, bajaban del tendedero de don Guillermo quien, en una más de sus estrategias comerciales, daba la oportunidad de adquirir o de rentar el ejemplar en turno, cada semana, todos los días, sentados en la alta banqueta de cemento y debajo de aquel árbol que cobijaba más de diez cabezas zambullidas en el enésimo riesgo que corría Kalimán, el hombre increíble, el que llegaron a transmitir hasta por la radio, donde una voz lenta, venida como de ultratumba, daba los créditos del reparto: "En el papel de Solín, Luis de Alba... y, en el papel de Kalimán... el propio Kalimán".
Don Guillermo estaba dispuesto a servimos, pero no quería traiciones, por eso, una vez hecho el trato, esperaba unos minutos y, traspasando el mostrador, celoso salía hasta la banqueta para corroborar que quien le había rentado el Kalimán fuera el mismo que lo estuviera leyendo o cuando menos lo tuviera en sus manos.
La tienda de don Guillermo fue un salón más de la Escuela Benito Juárez. A don Guillermo, junto con la profesora Egriselda, la profesora Socorro, el profesor Humberto, la profesora Norma, el profesor Murrieta, el profesor Rubén, también le debemos una parte de la enseñanza y la entendedera, porque estar ahí era clase y recreo al mismo tiempo.
Al lado del libro de Español, del libro de Matemáticas, del libro de Ciencias Naturales, del libro de Ciencias Sociales, se estiba el Kalimán y sus páginas de angustia y de zozobra delirante.
A don Guillermo se le debe la resaca sabrosa de la añoranza. A don Guillermo se le deben los regaños que nos pegó en sus delirios y altas temperaturas que anunciaban el final.
Cerrados los ojos, postrado en la cama, cuentan que don Guillermo en el ocaso hablaba solo y nos ofrecía conchas y sodas chiquitas. Nos rentaba el Kalimán y salíamos a leerlo afuera.
Don Guillermo no era invencible como los comics que colgaban de su tendedero. Don Guillermo se fue: murió solamente una vez, y nada más.
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