lunes, 10 de septiembre de 2012

Día Mundial para la Prevención del Suicidio


10 de septiembre 2012
El 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se fomentan en todo el mundo compromisos y medidas prácticas para prevenir los suicidios. Cada día hay en promedio casi 3000 personas que ponen fin a su vida, y al menos 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue.
Con el patrocinio de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, la OMS y sus colaboradores preconizan una terapia adecuada y medidas de seguimiento para quienes han intentado suicidarse, junto con un tratamiento más mesurado del suicidio por parte de los medios de comunicación.
Es necesaria una labor mundial de concienciación de que el suicidio es una de las grandes causas prevenibles de muerte prematura. Los gobiernos deben elaborar marcos normativos para las estrategias nacionales de prevención del suicidio. A nivel local, las declaraciones políticas y los resultados de la investigación deben plasmarse en programas de prevención y actividades comunitarias.

Prevención del suicidio (SUPRE)


El problema

  • Cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una tasa de mortalidad "global" de 16 por 100 000, o una muerte cada 40 segundos.
  • En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años; y estas cifras no incluyen los tentativas de suicidio, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.
  • Se estima que a nivel mundial el suicidio supuso el 1,8% de la carga global de morbilidad en 1998, y que en 2020 representará el 2,4% en los países con economías de mercado y en los antiguos países socialistas.
  • Aunque tradicionalmente las mayores tasas de suicidio se han registrado entre los varones de edad avanzada, las tasas entre los jóvenes han ido en aumento hasta el punto de que ahora estos son el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo.
  • Los trastornos mentales (especialmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol) son un importante factor de riesgo de suicidio en Europa y América del Norte; en los países asiáticos, sin embargo, tiene especial importancia la conducta impulsiva. El suicidio es un problema complejo, en el que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales y ambientales.

Intervenciones eficaces

  • Las estrategias que contemplan la restricción del acceso a métodos comunes de suicidio, por ejemplo armas de fuego y sustancias tóxicas como plaguicidas, han demostrado ser eficaces para reducir las tasas de suicidio, no obstante lo cual se deben adoptar enfoques multisectoriales con muchos niveles de intervención y actividades.
  • Los datos disponibles demuestran de forma contundente que la prevención y el tratamiento adecuados de la depresión y del abuso de alcohol y de sustancias reducen las tasas de suicidio, al igual que el contacto de seguimiento con quienes han intentado suicidarse.

Desafíos y obstáculos

  • A nivel mundial, la prevención del suicidio es una necesidad que no se ha abordado de forma adecuada debido básicamente a la falta de sensibilización sobre la importancia de ese problema y al tabú que lo rodea e impide que se hable abiertamente de ello. De hecho, solo unos cuantos países han incluido la prevención del suicidio entre sus prioridades.
  • La fiabilidad de los sistemas de certificación y notificación de los suicidios requiere importantes mejoras.
  • Es evidente que la prevención del suicidio requiere también la intervención de sectores distintos del de la salud y exige un enfoque innovador, integral y multisectorial, con la participación tanto del sector de la salud como de otros sectores, como por ejemplo los de la educación, el mundo laboral, la policía, la justicia, la religión, el derecho, la política y los medios de comunicación. 

    Fuente: OMS 

Medidas contra el suicidio que sí funcionan

Patricia Matey | Madrid

La prevención del suicidio debería ser una prioridad internacional. En España, 10 personas se quitan la vida cada día. En el mundo, y según datos de la OMS, cada 40 segundos se suicida una persona, lo que convierte al suicidio en la primera causa de muerte violenta, superando a los fallecimientos por guerras y homicidios juntos.
Un paso importante en el campo de la prevención, y un ejemplo a seguir, es el que ha dado Reino Unido. Tal y como demuestra un estudio dirigido por Navneet Kapur, del Centro de Prevención del Suicidio de la Universidad de Manchester, los servicios de salud mental que han implementado una serie de recomendaciones elaboradas -equipos de crisis disponibles las 24 horas al día- hace una década han logrado disminuir las cifras de personas que se quitan la vida.
José Giner Ubago, del departamento de la Universidad de Sevilla reconoce a ELMUNDO.es la "elevada importancia de este artículo. El suicidio es una de las principales causas de muerte en población joven, pero no se están adoptando las medidas necesarias para su prevención. Sin embargo, trabajos como éste demuestran que se pueden hacer cosas que realmente son eficaces para evitarlos".
La mayoría de los que se quitan la vida tienen un trastorno psiquiátrico. "Los servicios mentales podrían desempeñar una papel importante en la reducción de casos... Nuestro objetivo era examinar la relación entre los servicios de salud mental y las tasas de suicidio. Nos centramos en las recomendaciones realizadas por el Instituto Nacional de Investigación Confidencial para el Suicidio y las Personas con Enfermedad Mental, un proyecto que tiene como objetivo monitorizar el suicidio y, en última instancia, mejorar la calidad de atención de salud mental en el Reino Unido", reconocen los investigadores en 'The Lancet'.
Los científicos recogieron y estudiaron los datos de suicidios de personas en contacto con los servicios de salud mental en Reino Unido desde 1997. Para ello se centraron en las cifras de aquellos que se quitaron la vida entre 1997 y 2006 pertenecientes a 91 centros de salud mental. Asimismo se indagó si dichos centros habían adoptado o no todas o algunas de las nueve medidas preventivas dadas.
Algunas de ellas son: eliminar cualquier objeto del centro de salud mental (ventanas sin rejas, cortinas plegables) que puedan ayudar a cometer un suicidio; establecer servicios comunitarios que incluyan equipos que ofrecen apoyo intensivo para los enfermos mentales que son difíciles de tratar en los centros tradicionales; introducir equipos de crisis disponibles las 24 horas al día que deben responder rápidamente ante una crisis de un paciente con enfermedad mental y así evitar la hospitalización.
Otras recomendaciones importantes son las que hacen referencia al seguimiento de siete días de los pacientes dados de alta psiquiátrica, a las políticas para los pacientes que no cumplen el tratamiento y al entrenamiento de personal sanitario, por lo menos cada tres años, en el manejo del riesgo de suicidio.

Resultados

El estudio muestra que los centros que aplicaban entre siete y nueve de las recomendaciones tenían menores tasas de suicidio (nueve por cada 10.000 pacientes) que aquéllos que adoptaron seis o menos (11).
"La recomendación que produjo la mayor caída en las tasas de suicidio fue la introducción de equipos de crisis de 24 horas", destacan los investigadores. Otro dato aportado es la gran eficacia del seguimiento de los enfermos dados de alta psiquiátrica.
"Estos hallazgos son muy importantes para la investigación sobre el suicidio y los servicios de salud mental a nivel internacional. Ningún otro estudio ha sido capaz de mostrar el impacto que las mejoras específicas de los servicios de salud mental pueden tener sobre las tasas de suicidio", reconocen los autores de la investigación que no dudan en afirmar que "nuestros datos tienen importantes implicaciones para los servicios de salud mental internacionales".

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