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viernes, 21 de agosto de 2009

SUEÑOS PARA NO SUICIDARSE IV

Ella es un río contenido, cuyo cauce es aprisionado en una gran e inevitable presa, dolorosa, autoritaria, irremediable.
¿Dónde están las nubes que hagan posible la magia de la transformación?
Volar hasta los campos de él, regarlo, volverse árbol con él, paisaje, montaña.

martes, 21 de julio de 2009

SUEÑOS PARA NO SUICIDARSE III

Soy una: la que nació. Pura. (El origen)
Soy dos: la niña. Inocente. (La razón)
Soy tres: la adolescente. Callada. (El dolor)
Soy cuatro: la joven. Amante. (La felicidad)
Soy seis: la adulta. Desengañada. (La realidad)
Soy siete: la madura. Incierta. (La recompensa)
Soy ocho: la que muere. Viva al fin. (La meta)

Soy todas las mujeres y soy una.
Todas convergen.
Una fluye.


lunes, 20 de julio de 2009

SUEÑOS PARA NO SUICIDARSE II

Vuelo temeroso de mariposa, nerviosa, sabe que la vida la engullirá, inclemente. Todos los caminos llevan al mismo río de venas desangradas. Es un río turbulento vuelto agonía. Incierta puerta a la paz mortecina de sueños apagados. ¿Es la muerte inicio o final de la vida?


Pintura de Marilyn Duarte

domingo, 19 de julio de 2009

SUEÑOS PARA NO SUICIDARSE I

Hoy me soñé con hermosas alas, volaba suavemente sobre la cálida humedad de las flores. Colores brillantes se desprendían de mi cuerpo para unirse con el universo, tan extenso como mis ansias de libertad.
Volar, volar. Abandonar este cuerpo anclado a la mundana tierra y elevarme a las nubes purificadoras.
Volver a la niña que un día fui. No dejar que los sueños se tornen pesadillas. Olvidar aquella habitación sombría, la cama que no pudo cobijarme, las paredes grises y frías, encontrar la puerta.
Estos nuevos colores blindan mi alma para redimir a la niña que no pudo gritar, este vestido de mariposa permite abrazarla, cobijarla.

Grita niña, grita ¡Aquí estas! Existes, atrapada en mis pesadillas, ahogándote en silencioso llanto. Mereces ser vista, escuchada, abrazada, reconocida sin culpa.
Necesito de ti para encontrarme, Te necesito cándida, pura, sin pecado. Te necesito valiente. Te necesito para salvarme, para poder amar, para amarme al fin.

Entrada destacada

 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez