lunes, 8 de abril de 2013

Luto del cine español por muerte de José Juan Bigas Luna


El cineasta catalán José Juan Bigas Luna murió en España a los 67 años de edad, tras sufrir de cáncer.
Entre las películas que dirigió se encuentran: “Jamón, jamón”, “Bilbao”, “La teta y la luna”, “La camarera del Titanic” y “Yo soy la Juani”.
Se le considera el descubridor de actores como javier Bardem, Penélope Cruz y Verónica Echegui.
Su carrera cinematográfica comenzó en 1976 con el filme “Tatuaje”.
En 1979 hizo su presentación en la escena internacional, pues “Bilbao” había quedado seleccionada para el Festival de Cine de Cannes.



NO HABRÁ HOMENAJES PÓSTUMOS, ATENDIENDO A SU VOLUNTAD
La vicepresidenta de la Academia de Cine, directora, guionista y productora Judith Colell, ha asegurado que respetarán la voluntad del director de cine de no recibir ningún homenaje póstumo.
En declaraciones a Europa Press, Colell ha explicado que se debe respetar su deseo, aunque a la entidad le gustaría homenajearle y “merece todos los reconocimientos del mundo”.
Colell ha descrito al realizador como “divertido, inteligente, creativo y vital”.
La directora ha asegurado que sus compañeros de profesión desconocían la enfermedad de Bigas Luna.
Tras su muerte, ha explicado que el cine español ha perdido a uno de sus directores más reconocidos y que mejor lo representaba a nivel internacional, “con un sello propio que impregnaba todo lo que hacía”.

(Con información de Europa Press y BBCMundo)

Tomado de: http://www.cubadebate.cu/

México Lindo y Qué Herido


La Dama de Hierro, histórica líder del Partido Conservador británico y primera ministra entre 1979 y 1990, fallece a los 87 años


Margaret Thatcher.
Se puede o no estar de acuerdo con muchas acciones y decisiones de esta lider, lo que es innegable es que transformó la politica inglesa. Fue una figura importante a nivel mundial. Mujer controvertida a la que se le respeta sobretodo, sus logros politicos y su fuerza personal.

Margaret Thatcher

Frases
  • En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él. 
  • Vale la pena conocer al enemigo... entre otras cosas por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo.
  • La misión de lo políticos no es la de gustar a todo el mundo.
  • Cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa está muy cerca de entender los de llevar un país.
  • En el amor es lo mismo que en la guerra; plaza que parlamenta está medio conquistada.
  • Muy pronto en la vida es demasiado tarde.

Reforma a Telecomunicaciones ¿Y las radios comunitarias?

Nayeli García Martínez | Cimac

México, DF. María Eugenia Chávez, coordinadora de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias en México (AMARC), afirmó que en el análisis que hace el Senado sobre la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones se debe reconocer el derecho de las comunidades rurales indígenas a la libertad de expresión y a tener sus propios medios de difusión.
En entrevista con Cimacnoticias, la promotora de las radios comunitarias señaló que si bien la reforma aprobada por la Cámara de Diputados intenta controlar –que no desaparecer– los monopolios de las telecomunicaciones y la radiodifusión e integrar el concepto de medios de uso social, aún tiene algunos vacíos.
La coordinadora de AMARC explicó que las radios comunitarias en esencia tienen una función social pero el problema es que no se les nombra y no se define qué son los medios de uso social. “Nosotros damos por hecho que somos este sector social de las comunicaciones, los comunitarios, los alternativos, los ciudadanos”.
El martes dos de abril el Senado turnó la minuta sobre telecomunicaciones a las Comisiones unidas de Puntos Constitucionales, de Comunicaciones y Transportes, de Radio, Televisión y Cinematografía y de Estudios Legislativos, con opinión de las Comisiones de Gobernación y de Justicia, quienes podrán hacer cambios al respecto.
A fin de que el Senado tome en cuenta estas consideraciones, AMARC ha buscado que las y los legisladores los reciban para dialogar al respecto, sin embargo aún no tienen una respuesta favorable.
Chávez  señaló que una buen señal de la minuta es la propuesta para eliminar la figura de permiso a fin de que todas las formas de radiodifusión sean concesiones, asimismo se crean las figuras de medios de uso social y privado –además de las de uso comercial y público, que ya existían–¸ pero estos dos nuevos conceptos aún no están definidos.
Para la activista hay tres temas fundamentales que se deben tomar en cuenta a la hora de aprobar esta minuta, o bien cuando el Congreso haga las modificaciones al marco jurídico correspondiente para adecuarlo una vez que la reforma sea promulgada.
El primer punto –explicó– es que la ley defina cuáles son las concesiones de tipo social y nombre a las radios comunitarias. “Las concesiones comerciales y públicas están definidas en la Ley Federal de Radio y Televisión pero las de uso social y privado no están definidas y por tanto partimos de la idea de que no existen”, dice.
El segundo tema es que la ley reglamentaria establezca que los medios de tipo social tienen derecho a fuentes de financiamiento y que puedan comercializar un porcentaje de su tiempo aire. Según AMARC hoy en día las radios comunitarias son operadas con recursos y aportes de la comunidad pero esto no les garantiza la subsistencia económica.
Desde su perspectiva la sustentabilidad económica refuerza el derecho de las comunidades a la libertad de expresión y a tener sus propios medios. “Parece discriminatorio que los medios que han logrado tener un permiso tengan prohibido transmitir publicidad porque se les cancela el permiso”.
En este tema Chávez aclara que no están pidiendo que el Estado mantenga a las radios comunitarias pero sí exigen que no las condene a la inanición, pues el financiamiento ha sido factor clave para que estos medios cierren y abran y no tengan permanencia en el tiempo pese a que juegan un papel importante para difundir la información y cultura de una región determinada.
El último punto importante para la coordinadora de AMARC es que se garanticen las concesiones para las radios comunitarias, indígenas o de barrios. “En el reglamento tiene que quedar claro cuál es el procedimiento para que un colectivo que quiera tener un medio comunitario o una concesión de tipo social pueda hacer trámites claros y ágiles”.
El objetivo es que la autoridad esté obligada a dar respuesta pronta pero además que los procesos sean sin trabas. En este momento esto no está reglamentado y AMARC lleva dos años esperando que la Comisión Federal de Telecomunicaciones responda la solicitud de permiso de seis radios comunitarias.
“En términos generales, nosotros creemos que es una reforma que sigue teniendo una perspectiva comercial-capitalista, no transforma a fondo el sistema de medios. Es una reforma basada en el sistema de comercialización del espectro pero nosotros creemos que es necesario quedar allí colocados y estar dentro de un marco legal”.
Aunque María Eugenia Chávez considera que esta reforma está basada en la competitividad de las grandes empresas también sostiene que aprobar estas modificaciones constitucionales posibilitaría una mayor apertura, y eso para los medios comunitarios es una puerta de oportunidad.

Letanía erótica para la paz - Griselda Alvarez, poema

1963 - Griselda Alvarez


Amado, ven, asómate al principio del mundo.
Somos los mismos, mismos de hace cincuenta mil años.
Somos aquellos, estos, los de allá, los de siempre
y los que han de seguirnos y los que vendrán luego.

Eras solo. Eras entonces solo.
En el pecho llevabas un hueco.
Las auroras eran amargas
como niños ciegos que quieren saber de qué color es el viento.
Eras entonces solo.
A veces la arena te subía hasta los ojos.
En cambio el agua te daba en los pies imágenes truncas.
Corrías por las orillas de todos los horizontes
y sobre el filo de las tardes
le gritabas al abismo.
Él recogía tu voz, la adornaba con matices raros
y la maduraba en ecos para que no te sintieras solo.
El abismo era tu amigo.


Pero eras entonces solo.

Otras veces llevabas tu soledad hasta el crepúsculo
y aquel incendio mudo se te iba para adentro.
Después te barnizaba un malestar luminoso.

La noche era tu enemiga.
Inacabable, sabía estirarse en dimensiones inauditas, adelgazarse
hasta ser como un hilo cortante y molesto,
con rumores de sordos quejidos.
A veces te golpeaba en monorritmos
con un nombre que no conocías, como si fuera hecho de lluvia.


Es que la noche vivía sola.

El lecho era también tu enemigo. Sin ojos te miraba con fijeza.
te escarbaba con sombras.
Te enardecía con desprendimientos.
Tejía brazos como trenzas para sofocarte.
Inventaba respiraciones cálidas,
tactos imposibles.

Había más: tu pensamiento no te dejaba descansar.
No podías separarte de él. Con su maleza de preguntas
te enredaba el día.
Tu pensamiento sin palabras, incomunicado
en la cárcel de tu cabeza.
Tu pensamiento absorto ante la carcajada del trueno.
Tu pensamiento sorprendido ante lo inútil del relámpago,
ante el por qué de la tormenta o de la tranquilidad.
Tu pensamiento girando azotado por un tema idéntico.
Tu pensamiento construido de insatisfacción.
Tu pensamiento que presentía la renuncia forzada de lo que no poseías.

Tu pensamiento recorriendo la montaña
hasta la punta de su ávido pezón.
Tu pensamiento dando tumbos por la llanura y buscando nada.
Tu pensamiento.
Tu pensamiento siempre.


Pero un día enfebrecido, te me abriste del pecho.
Te nací desde un grito.
O tal vez desde un largo silencio.

Mansa, como una cuerda que se arrastra,
torpe, como una virgen,
como un larga cifra enredada en tus huesos,
como un llanto continuo que goteara en lo oscuro,
como ronda el aullido al tope del silencio,
como el agua primera,
definitiva como amante muerta,
pero viva y levantada desde el polvo para tu compañía,
simple mitad y complicada fuente,
vine a tu encuentro.

Vengo de donde quiera, del aire o del espanto
soy la siemprellamada en tus noches sin tregua,
soy horda primitiva arrasando tu calma,
soy ya la mejor bestia mientras mi vientre gime,
la del pecho callado,
perdida en un ovillo de humildad y de cielo.
Para cuando me quieras tendré en los ojos luna
y en los brazos tendidos un racimo de cantos.


Aquí estoy, bienamado,
aquí estoy, compañero.

Soy sola en mi naufragio y vengo a tu ribera.
Soy la medida exacta salida de tu barro,
el sabor de la brisa, la lucha de tu cuerpo,
la fragancia inasible para tus fuertes dedos,
pero el trayecto corto para tu beso largo.
No sé hasta donde siento que mi ansiedad te alcanza,
ni hasta donde, cautiva, tu inmensidad me toca.
¡Qué simple nuestro encuentro y qué definitivo!
¡Oh tú, vaso riente, ganador de la espuma!
Rostro deshabitado que instala su sonrisa.
La mañana comienza a subir alegría
mientras maduro el mundo palpita su trabajo.

Vamos hacia el principio.
Asómate al abismo
y mírate en los siglos:
tus iniciales viven desde antes que existieras.
Mi cuerpo te recibe desde el fondo del caos.
Bebo en tus ojos y en tus manos bebo,
hueles a intensidad como la noche,
y en este olfato ciego sé que te pertenezco.


Acoge mi esplendor y conviértelo en ruina,
porque me doy entera como un día de sol,
porque soy la constante,
porque soy la distinta,
porque me llenas de amor hasta las lágrimas,
porque estamos en este mundo construido para nosotros
por nosotros,
porque en el lecho edificamos la muerte
al dar vida.

Este animal que dormía en mí en su bosque de ternura,
este albor que me brilla por los poros,
estos conos truncados de las frases,
esta tu soledad urgida que se prendió en el desierto
esperando el sonido de bocas silenciosas,
la caricia colgada de las manos dormidas,
el cabello hacia el viento,
esta antorcha de tactos que nos quema los huesos,
es el mundo de siempre
en que estamos viviendo.

No podemos borrar la palabra que escribieron los abuelos,
porque hemos borrado la palabra asco,
porque hemos borrado la palabra miedo,
porque hemos borrado la palabra olvido
y hemos colmado los porqués del orbe.


Húmeda compañía engendradora,
hombre desde el principio
y mujer de la esencia.


Somos los dos y estamos llenando el mundo.


Afuera dicen que la muerte llueve.
Caminamos y de trecho en trecho la sangre se agolpa.
El viento trae el rumor de todas las angustias.
Innumerables hocicos anuncian sus colmillos.


Alguien pregona la destrucción,
alguien quiere tragarse la palabra humanidad,
porque los cerebros fríos se están calentando con odio.
Dicen que la muerte llueve
y en alambres de púas se clavan las preguntas.
Piensan hoy que comemos muerto a diario
y en esta muerte transformada somos.
Una noche animal da al horizonte
y en él
arden los niños y los hombres arden.
El desaliento curva las espaldas
las frentes miran hacia abajo,
sobre la piel se unta el miedo,
los ojos se llenan de vidrios
y el corazón, caracol de pánico, ensancha su locura.
Empequeñecidas,
las madres son gusanos que piden misericordia
en este breve infierno,
mientras el aniquimilamiento silba como víbora.
Porque la inconciencia ha pedido nuestro uniforme final.

Dicen que la muerte llueve y estamos ya pisando polvo de hombre,
que nos hundimos en inmensa herida
y que hace mucho Dios está cansado.

No podemos sentarnos y ver como crece la angustia
donde antes crecía la hierba.
No vamos a reconstruir el llanto.
No aceptamos la tarea de morir.
Tenemos que decir algo.
El relato sencillo de las mujeres que seguirán poblando el universo.
El canto de los hombres de cuyo vigor saldrán las demás generaciones.

Porque es mentira esta isla de muerte
que nos vamos haciendo,
donde no hay un "te acuerdas"
que no hayan mutilado.
Porque no ha de romperse el mundo. Hemos de seguir siendo.
Porque estamos aquí. No hay todavía.
Somos los dos.
Quemados por la misma llama,
ungidos con el mismo aceite,
sucios por la misma ceniza,
doblados por la misma lluvia,
amados por el mismo viento.



Los mismos desde el principio,
los de siempre,
los de después.
Somos la pareja que aquella tarde doblegó a la hierba.
Somos la que hizo sangrar olor a la tierra,
la que finge pescados al amarse bajo el agua,
la que inventa pájaros al sentirse las alas,
la que siente el río del tamaño de su sed.
Somos la que aquella mañana defendiera su adiós con lágrimas.
La que se ama sin saciedad.
La que no cree en la costumbre o el desamor.


Somos la que no se explica cómo puede haber tanta felicidad en tan corto tiempo.

El soplo igual de una sola llama.

Los dos ojos de un solo rostro.


La que una noche contaba inútilmente las estrellas.


Somos la que conjugó todos los verbos
hasta caer vencida en su victoria.
Somos la que no padece el vacío del vocablo soledad.
La que piensa que un hijo es la propia dimensión.
La que comprende que el amor es una conversación sostenida,
la que mezcla también su propio silencio,
la que piensa que un brazo será siempre la mejor almohada,
la que goza con su maligna ingenuidad.
La que también sabe vivir sin hijos.
La del simple derecho.
Somos la pareja que no puede acabarse con el griterío de la calle,
la que protege a cada momento su dicha,
la que muerde su angustia frente al hijo muerto.
La que puede hundirse en la pobreza
porque ha tasado su oro.
La que se estrecha en el bosque hasta adelgazar
las sombras haciéndolas una,
la que pesa la importancia de haberse conocido.
La pareja precursora de toda civilización.
Somos la que contuvo su adolescencia abundante,
la pareja que alargó su ancianidad en compañerismo,
la que derramó su fértil madurez,
la que no mira el color diferente de la piel,
somos la que llevó su unión hasta lo Desconocido,
porque piensa que la muerte
sólo es un cambio en el tiempo de los verbos,
somos la misma generación repetida
tantas veces como el "yo te amo",
porque somos dos mil generaciones pero también un solo ser.
La pareja que camina a tientas para encontrarse siempre,
porque ciñe en su abrazo universal
el límite del tiempo.


Somos la misma, misma de hace cincuenta mil años,
la de allá, la de siempre, la que ha de seguirnos
y la que vendrá luego.

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