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viernes, 14 de diciembre de 2012

"El decálogo del periodista", por Tomás Eloy Martínez.

Fundación Tomás Eloy Martínez
1- El único patrimonio del periodista es su buen nombre. Cada vez que se firma un artículo insuficiente o infiel a la propia conciencia, se pierde parte de ese patrimonio, o todo. Hay que defender ante los editores el tiempo que cada quien necesita para escribir un buen texto y el espacio que necesita dentro de la publicación.

2- Una foto que sirve sólo como ilustración y no añade información alguna no pertenece al periodismo. Las fotos no son un complemento, sino noticias en sí mismas.

3- Hay que trabajar en equipo. Una redacción es un laboratorio en el que todos deben compartir sus hallazgos y sus fracasos.

4- No hay que escribir una sola palabra de la que no se esté seguro, ni dar una sola información de la que no se tenga plena certeza.

5-Hay que trabajar con los archivos siempre a mano, verificando cada dato y estableciendo con claridad el sentido de cada palabra que se escribe.

6- Hay que evitar el riesgo de servir como vehículo de los intereses de grupos públicos o privados. Un periodista que publica todos los boletines de prensa que le dan, sin verificarlos, debería cambiar de profesión y dedicarse a ser mensajero.

7- Hay que usar siempre un lenguaje claro, conciso y transparente. Por lo general, lo que se dice en diez palabras siempre se puede decir en nueve, o en siete.

8- Encontrar el eje y la cabeza de una noticia no es tarea fácil. Tampoco lo es narrar una noticia.

9- Nunca hay que ponerse a narrar si no se está seguro de que se puede hacer con claridad, eficacia, y pensando en el interés del lector más que en el lucimiento propio.

10-Recordar siempre que el periodismo es, ante todo, un acto de servicio. Es ponerse en el lugar del otro, comprender lo otro. Y, a veces, ser otro.
 
 
 

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Plegaria

Ave María

Cuida al alma en su andar/

aleja la incertidumbre omnipresente/

bendice la sangre sin derramar/

fortalece al guardián,/

que la vida no cese/

la fe no desfallezca/

y la justicia no se extinga,/

del presente amordazado/

y la esperanza mutilada/

Santa Madre ampáranos./

Amén./



STM