jueves, 7 de febrero de 2008
MANUAL PARA CANALLAS: 07 de Febrero de 2008
Manual para canallas
Roberto G. Castañeda
Sin risas para mañana
Atrás quedaron las planas de “mi-mamá-me-mima”, los días en que jugabas con muñecas y tu madre se esmeraba en hacerte dos colitas en el peinado. El viento sacude tu ventana. Afuera hace frío, no lo sientes, pero hace frío. Un gato merodea tu azotea, lo escuchas saltar. En la tele sólo hay informerciales. Cierras los ojos, te acuestas en posición fetal, y un sollozo desencadena otro y otro y otro. Dos meses sin empleo no son cualquier cosa. Ya se te acabó el dinero de tu miserable liquidación, así que te sientes vulnerable, con ganas de un abrazo, de que alguien te diga que todo va a estar bien. Tu nena duerme sin sospechar siquiera que te angustia no tener para la renta del próximo mes. Tu madre tiene sus propios problemas, por eso te fuiste a rentar a esa miserable vecindad. Tu marido, bueno el wey que era tu pareja, se largó porque estaba harto de tus reclamos, “ni aguantas nada” decía cada que llegaba borracho y sin varo. Mejor sola que mal follada. Todo eran promesas sin mañana.
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“¿Señorita Lucía?”, preguntó la recepcionista. Tú te levantas de tu asiento. “Pase por favor”, y te abre la puerta. El sujeto aquel te mira entrar, te recorre de pies a cabeza y descubres el morbo detenerse en tus piernas. Luego de varios pretextos, el tipejo te dice que es una lástima que “no sepa manejar office, porque nos hubiera encantado que trabajara con nosotros”. Sientes ganas de llorar, agachas la cabeza, él intuye que estás a su merced. “Pero no se ponga triste, una carita tan bonita no debe estar triste”, te dice. Tú te sonrojas y quisieras rogar, pero sólo quieres salir lo más pronto posible de allí. “Espero que no se moleste, pero usted es muy guapa”, añade el gordo calvo, que además ha empezado a sudar. “Gracias”, dices apenada. Él se aprovecha de tu desconcierto: “Aquí necesito gente dispuesta a todo, que no tenga miedo de progresar, ¿usted está dispuesta a todo?”. Levantas la vista, él te sonríe con malicia, sientes odio. “Ya me dijo que no cumplo los requisitos, muchas gracias”, y te levantas de la silla. “Usted cumple todos mis requisitos, reinita”, suelta sin tacto. Maldito, pinche viejo cochino, dices mentalmente mientras caminas hacia la puerta y casi puedes adivinar la lujuria que se posa en tu trasero.
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Si hubieras terminado la preparatoria, si le hubieras hecho caso a tu mamá, si el Jonathan no te hubiera hablado tan bonito, si te hubieras tomado las pastillas, si no te hubieras embarazado, los “hubiera” están de más, son un verbo imperfecto. Ahora estás cansada, harta, con los pies castigados por las zapatillas. Tanto mendigar por un trabajo mal pagado, tanto tocar puertas para que te digan lo que tanto odias: “En este trabajo no basta con una cara bonita”, sacó su frustración aquella mujer fea y vieja; “si no ha terminado la prepa, por qué sí en la solicitud. No nos haga perder el tiempo”, aquel empleaducho no tuvo piedad; “si no tienen 70 por ciento de inglés ni se molesten en llenar la solicitud”, fue otra advertencia. Tanta impiedad te abruma. Llevas casi dos horas de camino, micro-metro-combi, y lo único que quieres es llegar a tu cama y tirarte a llorar. Sólo que antes debes pasar con tu madre, para recoger a tu hija, y para escuchar la misma cantaleta de siempre “está chamaca es una lata, ya me tiene harta, hizo esto, ensució aquí, rompió aquello”. A últimas fechas, sólo reclamos resuenan en tus oídos.
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Ya eres una señora, muy joven, pero al fin señora. La felicidad sólo es un recuerdo, una plana de palitos y otra de “mi-mamá-me-mima”. Coleccionabas llaveros y ahora no encuentras una llave para escapar de los sótanos de tu miseria. Te aislaste en tus rutinas, perdiste a tus amigas, empeñaste tu juventud y ya no te quedan sonrisas para mañana. Ya lo canta Moris, con la verdad en cada palabra: “Ayer nomás,/ en el colegio me enseñaron/ que este país es grande y tiene libertad./ Hoy desperté y vi mi cama y vi mi cuarto./ En este mes no tuve mucho que comer./ Ayer nomás mis familiares me decían/ que hay que tener dinero para ser feliz.../ Ayer nomás,/ salí a la calle y vi la gente,/ ya todo es gris y sin sentido,/ la gente vive sin creer/ Sin creer, sin creer, sin creer...”.
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“¿Señorita Lucía?”, preguntó la recepcionista. Tú te levantas de tu asiento. “Pase por favor”, y te abre la puerta. El sujeto aquel te mira entrar, te recorre de pies a cabeza y descubres el morbo detenerse en tus piernas. Luego de varios pretextos, el tipejo te dice que es una lástima que “no sepa manejar office, porque nos hubiera encantado que trabajara con nosotros”. Sientes ganas de llorar, agachas la cabeza, él intuye que estás a su merced. “Pero no se ponga triste, una carita tan bonita no debe estar triste”, te dice. Tú te sonrojas y quisieras rogar, pero sólo quieres salir lo más pronto posible de allí. “Espero que no se moleste, pero usted es muy guapa”, añade el gordo calvo, que además ha empezado a sudar. “Gracias”, dices apenada. Él se aprovecha de tu desconcierto: “Aquí necesito gente dispuesta a todo, que no tenga miedo de progresar, ¿usted está dispuesta a todo?”. Levantas la vista, él te sonríe con malicia, sientes odio. “Ya me dijo que no cumplo los requisitos, muchas gracias”, y te levantas de la silla. “Usted cumple todos mis requisitos, reinita”, suelta sin tacto. Maldito, pinche viejo cochino, dices mentalmente mientras caminas hacia la puerta y casi puedes adivinar la lujuria que se posa en tu trasero.
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Si hubieras terminado la preparatoria, si le hubieras hecho caso a tu mamá, si el Jonathan no te hubiera hablado tan bonito, si te hubieras tomado las pastillas, si no te hubieras embarazado, los “hubiera” están de más, son un verbo imperfecto. Ahora estás cansada, harta, con los pies castigados por las zapatillas. Tanto mendigar por un trabajo mal pagado, tanto tocar puertas para que te digan lo que tanto odias: “En este trabajo no basta con una cara bonita”, sacó su frustración aquella mujer fea y vieja; “si no ha terminado la prepa, por qué sí en la solicitud. No nos haga perder el tiempo”, aquel empleaducho no tuvo piedad; “si no tienen 70 por ciento de inglés ni se molesten en llenar la solicitud”, fue otra advertencia. Tanta impiedad te abruma. Llevas casi dos horas de camino, micro-metro-combi, y lo único que quieres es llegar a tu cama y tirarte a llorar. Sólo que antes debes pasar con tu madre, para recoger a tu hija, y para escuchar la misma cantaleta de siempre “está chamaca es una lata, ya me tiene harta, hizo esto, ensució aquí, rompió aquello”. A últimas fechas, sólo reclamos resuenan en tus oídos.
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Ya eres una señora, muy joven, pero al fin señora. La felicidad sólo es un recuerdo, una plana de palitos y otra de “mi-mamá-me-mima”. Coleccionabas llaveros y ahora no encuentras una llave para escapar de los sótanos de tu miseria. Te aislaste en tus rutinas, perdiste a tus amigas, empeñaste tu juventud y ya no te quedan sonrisas para mañana. Ya lo canta Moris, con la verdad en cada palabra: “Ayer nomás,/ en el colegio me enseñaron/ que este país es grande y tiene libertad./ Hoy desperté y vi mi cama y vi mi cuarto./ En este mes no tuve mucho que comer./ Ayer nomás mis familiares me decían/ que hay que tener dinero para ser feliz.../ Ayer nomás,/ salí a la calle y vi la gente,/ ya todo es gris y sin sentido,/ la gente vive sin creer/ Sin creer, sin creer, sin creer...”.
EL DIVAN, 06 de Febrero de 2008.

EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
LAS LUCHAS
En honor a El Santo, el enmascarado de Plata, en su 24 aniversario luctuoso.
Pasé por el Joseloco y nos fuimos a la lucha. Un taxi y ya estábamos afuerita del Deportivo Corona abasteciéndonos de chicharrones con chile y semillas de calabaza, porque adentro la doña cuerpo de azucarera las vendía más caras y nos las daba rancias.
El Joseloco quería quedarse un rato afuera para ver cuando llegara “el Santo” y “el Rayo de Jalisco” y tocarle la espalda y entrar con él a la arena, pero lo mandé a la gaver y tuvo que seguirme.
En cuanto nos sentamos, el José luego luego empezó con sus manías. Arqueaba la cabeza dos veces seguidas hacia su hombro izquierdo al tiempo que se mordía la lengua y enchuecaba la cara. Ya le iba a meter un codazo, pero lo dejé y mejor le empecé a contar la chinga que le había pegado “el copetes Guajardo” al “Gran Hamada” la semana anterior. Yo no había venido, a mí me lo habían contado el Chema y Rafael, pero el José ni en cuenta, pensó que sí lo vi, abrió los ojos grandes y pegó dos movidas de cabeza rápido, justo cuando le decía que “el Copetes Guajardo”, ¡así!, y pegaba yo el tallón en el aire, le había rajado la frente al “Gran Hamada” con una corcholata de pepsi y le había estrellado las patas contra la lámpara que estaba arriba del ring.
En eso estaba yo cuando el José me dejó hablando solo y gritó: “¡Míra, el te...” y ya no oí lo último pero salió corriendo hasta la alambrada de protección que separaba a ring side de galería, se la brincó y desde allá abajo me gritaba ¡Es “el Temerario Negro”! ¡es “el Temerario Negro”! y con la mano me pedía que fuera, y lo iba a hacer cuando vi que un policía lo traía a empujones para que se regresara a las gradas; ni cuenta se dio cuando llegaron los rudos “Ray Mendoza” y “César, el Guerrillero Valentino”, los rivales del “Enmascarado de Plata” y “el Rayo”.
El Deportivo Corona era una arena chica, pero se veía un chingo de gente cuando estaba llena y por eso le dije al José que se sentara, que ya iba a empezar; me hizo caso y presumiéndome me puso en la cara un volante de mano con unos garabatos y salió con que se lo había firmado “el Temerario Negro”; y sí se lo creí porque estaba embarrado de chile y es que “el Temerario”, mientras le tocaba el turno de salir a luchar, vendía sabritas y sodas, por eso todos lo conocíamos como “el Sabritero”, pero era bueno para luchar: se aventaba una patadas voladoras de este tamaño y ni máscara traía, nomás su pelo rizado como Laureano Brizuela y un calzón negro, ya viejo, que le quedaba apretado y se le miraban unos güevotes, lo bueno que nunca luchó contra “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso” porque se los hubieran agarrado todos los cabrones, y es que la hacían de jotos pero eran bien culeros: Me acuerdo una vez que entre los dos se fregaron al “Químico”; le rompieron su máscara rosa y el réferi se hacía el pendejo, hasta que “el Tinieblas” se metió y los rindieron a los dos con una quebradora en todo lo alto, que coronaron con un fuerte sentón de los exóticos en las rodillas de los técnicos.
Esa vez yo había ido con el Martín Gordo porque me disparaba la entrada. La lucha estelar era de relevos: “Tinieblas” y “el Químico” VS. “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso”. Cuando los empezaron a anunciar por las calles y en la tele, no les creí mucho porque en una ocasión también anunciaron al “Dr. Wagner” y al “Ángel Blanco” y a la mera hora salieron con que los dejó el avión y en su lugar subieron “el Astucia I” y “el Astucia II”, dos prietos bien mamones que se creían mucho y no dejaban que ni les tocaran las máscaras, y ¿para qué?, para nada, porque a los días leí en el Combates de Lucha Libre que las habían perdido en la Arena Naucalpan del Estado de México resultando ser viejos conocidos del cuadrilátero que andaban estafando promotores con otro nombre.
En eso estaba contándole al José, cuando apagaron las luces y al rato salió “el Bombero” del vestidor para enfrentarse al “Indio Guaycura”; igual de malos los dos, pero le íbamos al “Bombero”, porque era técnico y traía una botarga roja bien bonita. “El Bombero” era policía y sus más duras batallas las había tenido precisamente en ese empleo: una vez se cayó de la patrulla, en otra le habían partido la cabeza con sus propias esposas y la última vez se le fugó un borracho, no sin antes estrellar en la espalda del bombero la ‘pachita’ que portaba. “El Indio Guaycura” ya estaba viejo, se parecía a don Miguel Hidalgo, ese señor que gritó la independencia, por eso “el Bombero” lo venció en un dos por tres y el Joseloco me dio sus chicharrones porque se enchiló y con más ganas enchuecó la cabeza y empezamos a chiflar para que salieran los otros, y no me acordaba, pero pegué un grito y corrí a verlo de cerca cuando abrieron la puerta del vestidor; era el esteta Jorge Ortiz, un albañil güero de pelo quemado por el sol que usaba un traje verde brillante al que las chamacas le pedían autógrafos y se portaba de aquéllas con todos los niños; creí que así era siempre, pero una vez lo vi trepado en un andamio echando un colado y no me saludó; pero no le hace, yo le iba a él porque “Gory” Casanova Jr. un día le había quitado la máscara al “Estrella Fantasma”, otro cachirul, como “los Astucias” que, en el Estado de Guerrero, su tierra natal, era soldado y acá nos venía a cuentear y luchaba con tapa y desde entonces le fui a Jorge Ortiz porque hacía muchas piruetas y se aventaba de la tercera cuerda para atrás, fue él al que vi por primera vez en un tope suicida y “el Gory” Casanova ya no se levantó, le contaron veinte, y a Jorge Ortiz la raza lo subió en hombros; fue cuando aprovechamos el Joseloco y yo para meternos a ring side y me dijo: sigue la del “Sabritero” contra “el Pilo García” y ahí vienen, ¡ahí vienen!... “El Pilo” subió primero. “Aquí está su ídolo, aquí está su ídolo”, gritaba y se pegaba en el pecho como Tarzán y reía engreído. Pero le cayó “el Sabritero”, vino el sorpresivo descontón, el réferi quiso calmar los ánimos y revisó las suelas. Nada. El silbatazo se oyó. “El Pilo” es la pura maldad. El deportivo trina en su contra. “El Sabritero” lo tira contra las cuerdas. “El Pilo” rebota. El Joseloco acelera sus manías. El réferi se alía con el rudo. “El Sabritero” alborota al público: “¡Chíngatelo!, ¡¡chíngatelo!!”. Una patada voladora y otra. “El Pilo” y el réferi se enroscan contra “el Sabritero” y sale del ring por debajo de la primera cuerda. Es el momento: “el Pilo” se alista para el tope suicida, agarra vuelo, recula y quiere impulsarse con la tercera cuerda; la cuerda se suelta y “el Pilo” se despeña, cae en seco sobre su nuca, se interrumpe la fantasía, saltan los médicos, los de adeveras, la camilla se lleva al “Pilo”. “el Sabritero” reinicia sus ventas tan pronto le alzan la mano: “Ganadooooor de esta lucha...” y el Joseloco dice: “Así qué chiste”, y corre a trote al ritmo de la camilla, viene la buena, la del Santo, “¡Santo! ¡Santo” y las luces se apagan, tardan, todos ven hacia el vestidor, a ese lugar siempre quise colarme para ver a los luchadores sin máscara. Mi hermano, que era policía, sí pudo y me presumía que había visto a “Aníbal” cuando se estaba bañando y me contaba que estaba pelón, y sí es cierto porque cuando lo desenmascararon así estaba, y ahorita ha de estar más porque ya se murió, casi ya todos se murieron: la gracia ya se murió, el espectáculo ya se murió, la fantasía ya se murió, la ilusión ya se murió, “el Ángel Blanco” ya se murió, “Blue Demon” ya se murió: pero mi hermano no y también me contó que “el Halcón Dorado II” era su amigo y colega y un día lo llevó a la casa, nomás movió una ceja apuntándolo y yo ni la despisté: empecé a meter la cuchara y de volada se fue y no sé si ya murió. Pero “el Santo” sí, y esa noche lo vi luchar. Ese día lo pasearon en un convertible rojo por toda la calle Bravo, le ondeaba la capa y lo correteábamos todos y en la noche fuimos a verlo, pasé por el Joseloco, nos fuimos a las luchas y llegó la estelar: “¡Santo! ¡Santo!” y le hicimos valla y todos lo tocaban, lo tuve bien cerquita: máscara plateada, enjuto sus huesos, sus brazos ya marchitos. “Santo, santo: eres mi ídolo” le confesé como para mí, como para él, como para el mundo, y le pegué unas palmaditas en el hombro: “¡Quítate!” replicó con todo el desencanto y me fui a sentar con el Joseloco y silbó el comisionado y el Joseloco aceleró sus costumbres y zarandeaba la cabeza más rápido: “¡Santo! ¡Santo!”. Yo para entonces ya andaba con los rudos por puro despecho y “el Ray Mendoza” le atizaba al “Santo” y me da gusto y me sumo a la rechifla y acerco una silla al “Guerrillero Valentino” y viene una caída para los técnicos, otra para los rudos y pitan para la decisiva, “el Rayo” ya trae la tapa rota, pero ni quién supiera en ese entonces que tras de sí se escondía Max Linares, y “el Santo” se pendulaba en el aire con sus topes y los cuatro ya están bragados en el centro del ring, “el Ray” le mete un patín en los güevos al “Rayo” y “el Santo” ni en cuenta y se avienta por arriba de “César Valentino”, el Joseloco tuerce su lengua, y todos piden, “el Santo” cumple, la de a caballo lo salva como siempre, se tensa la espalda del Guerrillero y dice: “¡bueno!, ¡bueno!, ¡¡ueno!!! y el réferi salta, y todos saltamos y el Joseloco salta y el Deportivo Corona se subleva, la gente entiende: la lucha ha terminado. Dejo mi bolsa de chicharrones en la silla, avanzamos; el Joseloco quería colarse al vestidor y yo lo mandé a la gaver y mejor nos fuimos saliendo ya cuando apagaban las luces, ya cuando se iba la noche...
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
LAS LUCHAS
En honor a El Santo, el enmascarado de Plata, en su 24 aniversario luctuoso.
Pasé por el Joseloco y nos fuimos a la lucha. Un taxi y ya estábamos afuerita del Deportivo Corona abasteciéndonos de chicharrones con chile y semillas de calabaza, porque adentro la doña cuerpo de azucarera las vendía más caras y nos las daba rancias.
El Joseloco quería quedarse un rato afuera para ver cuando llegara “el Santo” y “el Rayo de Jalisco” y tocarle la espalda y entrar con él a la arena, pero lo mandé a la gaver y tuvo que seguirme.
En cuanto nos sentamos, el José luego luego empezó con sus manías. Arqueaba la cabeza dos veces seguidas hacia su hombro izquierdo al tiempo que se mordía la lengua y enchuecaba la cara. Ya le iba a meter un codazo, pero lo dejé y mejor le empecé a contar la chinga que le había pegado “el copetes Guajardo” al “Gran Hamada” la semana anterior. Yo no había venido, a mí me lo habían contado el Chema y Rafael, pero el José ni en cuenta, pensó que sí lo vi, abrió los ojos grandes y pegó dos movidas de cabeza rápido, justo cuando le decía que “el Copetes Guajardo”, ¡así!, y pegaba yo el tallón en el aire, le había rajado la frente al “Gran Hamada” con una corcholata de pepsi y le había estrellado las patas contra la lámpara que estaba arriba del ring.
En eso estaba yo cuando el José me dejó hablando solo y gritó: “¡Míra, el te...” y ya no oí lo último pero salió corriendo hasta la alambrada de protección que separaba a ring side de galería, se la brincó y desde allá abajo me gritaba ¡Es “el Temerario Negro”! ¡es “el Temerario Negro”! y con la mano me pedía que fuera, y lo iba a hacer cuando vi que un policía lo traía a empujones para que se regresara a las gradas; ni cuenta se dio cuando llegaron los rudos “Ray Mendoza” y “César, el Guerrillero Valentino”, los rivales del “Enmascarado de Plata” y “el Rayo”.
El Deportivo Corona era una arena chica, pero se veía un chingo de gente cuando estaba llena y por eso le dije al José que se sentara, que ya iba a empezar; me hizo caso y presumiéndome me puso en la cara un volante de mano con unos garabatos y salió con que se lo había firmado “el Temerario Negro”; y sí se lo creí porque estaba embarrado de chile y es que “el Temerario”, mientras le tocaba el turno de salir a luchar, vendía sabritas y sodas, por eso todos lo conocíamos como “el Sabritero”, pero era bueno para luchar: se aventaba una patadas voladoras de este tamaño y ni máscara traía, nomás su pelo rizado como Laureano Brizuela y un calzón negro, ya viejo, que le quedaba apretado y se le miraban unos güevotes, lo bueno que nunca luchó contra “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso” porque se los hubieran agarrado todos los cabrones, y es que la hacían de jotos pero eran bien culeros: Me acuerdo una vez que entre los dos se fregaron al “Químico”; le rompieron su máscara rosa y el réferi se hacía el pendejo, hasta que “el Tinieblas” se metió y los rindieron a los dos con una quebradora en todo lo alto, que coronaron con un fuerte sentón de los exóticos en las rodillas de los técnicos.
Esa vez yo había ido con el Martín Gordo porque me disparaba la entrada. La lucha estelar era de relevos: “Tinieblas” y “el Químico” VS. “el Bello Greco” y “Sergio el Hermoso”. Cuando los empezaron a anunciar por las calles y en la tele, no les creí mucho porque en una ocasión también anunciaron al “Dr. Wagner” y al “Ángel Blanco” y a la mera hora salieron con que los dejó el avión y en su lugar subieron “el Astucia I” y “el Astucia II”, dos prietos bien mamones que se creían mucho y no dejaban que ni les tocaran las máscaras, y ¿para qué?, para nada, porque a los días leí en el Combates de Lucha Libre que las habían perdido en la Arena Naucalpan del Estado de México resultando ser viejos conocidos del cuadrilátero que andaban estafando promotores con otro nombre.
En eso estaba contándole al José, cuando apagaron las luces y al rato salió “el Bombero” del vestidor para enfrentarse al “Indio Guaycura”; igual de malos los dos, pero le íbamos al “Bombero”, porque era técnico y traía una botarga roja bien bonita. “El Bombero” era policía y sus más duras batallas las había tenido precisamente en ese empleo: una vez se cayó de la patrulla, en otra le habían partido la cabeza con sus propias esposas y la última vez se le fugó un borracho, no sin antes estrellar en la espalda del bombero la ‘pachita’ que portaba. “El Indio Guaycura” ya estaba viejo, se parecía a don Miguel Hidalgo, ese señor que gritó la independencia, por eso “el Bombero” lo venció en un dos por tres y el Joseloco me dio sus chicharrones porque se enchiló y con más ganas enchuecó la cabeza y empezamos a chiflar para que salieran los otros, y no me acordaba, pero pegué un grito y corrí a verlo de cerca cuando abrieron la puerta del vestidor; era el esteta Jorge Ortiz, un albañil güero de pelo quemado por el sol que usaba un traje verde brillante al que las chamacas le pedían autógrafos y se portaba de aquéllas con todos los niños; creí que así era siempre, pero una vez lo vi trepado en un andamio echando un colado y no me saludó; pero no le hace, yo le iba a él porque “Gory” Casanova Jr. un día le había quitado la máscara al “Estrella Fantasma”, otro cachirul, como “los Astucias” que, en el Estado de Guerrero, su tierra natal, era soldado y acá nos venía a cuentear y luchaba con tapa y desde entonces le fui a Jorge Ortiz porque hacía muchas piruetas y se aventaba de la tercera cuerda para atrás, fue él al que vi por primera vez en un tope suicida y “el Gory” Casanova ya no se levantó, le contaron veinte, y a Jorge Ortiz la raza lo subió en hombros; fue cuando aprovechamos el Joseloco y yo para meternos a ring side y me dijo: sigue la del “Sabritero” contra “el Pilo García” y ahí vienen, ¡ahí vienen!... “El Pilo” subió primero. “Aquí está su ídolo, aquí está su ídolo”, gritaba y se pegaba en el pecho como Tarzán y reía engreído. Pero le cayó “el Sabritero”, vino el sorpresivo descontón, el réferi quiso calmar los ánimos y revisó las suelas. Nada. El silbatazo se oyó. “El Pilo” es la pura maldad. El deportivo trina en su contra. “El Sabritero” lo tira contra las cuerdas. “El Pilo” rebota. El Joseloco acelera sus manías. El réferi se alía con el rudo. “El Sabritero” alborota al público: “¡Chíngatelo!, ¡¡chíngatelo!!”. Una patada voladora y otra. “El Pilo” y el réferi se enroscan contra “el Sabritero” y sale del ring por debajo de la primera cuerda. Es el momento: “el Pilo” se alista para el tope suicida, agarra vuelo, recula y quiere impulsarse con la tercera cuerda; la cuerda se suelta y “el Pilo” se despeña, cae en seco sobre su nuca, se interrumpe la fantasía, saltan los médicos, los de adeveras, la camilla se lleva al “Pilo”. “el Sabritero” reinicia sus ventas tan pronto le alzan la mano: “Ganadooooor de esta lucha...” y el Joseloco dice: “Así qué chiste”, y corre a trote al ritmo de la camilla, viene la buena, la del Santo, “¡Santo! ¡Santo” y las luces se apagan, tardan, todos ven hacia el vestidor, a ese lugar siempre quise colarme para ver a los luchadores sin máscara. Mi hermano, que era policía, sí pudo y me presumía que había visto a “Aníbal” cuando se estaba bañando y me contaba que estaba pelón, y sí es cierto porque cuando lo desenmascararon así estaba, y ahorita ha de estar más porque ya se murió, casi ya todos se murieron: la gracia ya se murió, el espectáculo ya se murió, la fantasía ya se murió, la ilusión ya se murió, “el Ángel Blanco” ya se murió, “Blue Demon” ya se murió: pero mi hermano no y también me contó que “el Halcón Dorado II” era su amigo y colega y un día lo llevó a la casa, nomás movió una ceja apuntándolo y yo ni la despisté: empecé a meter la cuchara y de volada se fue y no sé si ya murió. Pero “el Santo” sí, y esa noche lo vi luchar. Ese día lo pasearon en un convertible rojo por toda la calle Bravo, le ondeaba la capa y lo correteábamos todos y en la noche fuimos a verlo, pasé por el Joseloco, nos fuimos a las luchas y llegó la estelar: “¡Santo! ¡Santo!” y le hicimos valla y todos lo tocaban, lo tuve bien cerquita: máscara plateada, enjuto sus huesos, sus brazos ya marchitos. “Santo, santo: eres mi ídolo” le confesé como para mí, como para él, como para el mundo, y le pegué unas palmaditas en el hombro: “¡Quítate!” replicó con todo el desencanto y me fui a sentar con el Joseloco y silbó el comisionado y el Joseloco aceleró sus costumbres y zarandeaba la cabeza más rápido: “¡Santo! ¡Santo!”. Yo para entonces ya andaba con los rudos por puro despecho y “el Ray Mendoza” le atizaba al “Santo” y me da gusto y me sumo a la rechifla y acerco una silla al “Guerrillero Valentino” y viene una caída para los técnicos, otra para los rudos y pitan para la decisiva, “el Rayo” ya trae la tapa rota, pero ni quién supiera en ese entonces que tras de sí se escondía Max Linares, y “el Santo” se pendulaba en el aire con sus topes y los cuatro ya están bragados en el centro del ring, “el Ray” le mete un patín en los güevos al “Rayo” y “el Santo” ni en cuenta y se avienta por arriba de “César Valentino”, el Joseloco tuerce su lengua, y todos piden, “el Santo” cumple, la de a caballo lo salva como siempre, se tensa la espalda del Guerrillero y dice: “¡bueno!, ¡bueno!, ¡¡ueno!!! y el réferi salta, y todos saltamos y el Joseloco salta y el Deportivo Corona se subleva, la gente entiende: la lucha ha terminado. Dejo mi bolsa de chicharrones en la silla, avanzamos; el Joseloco quería colarse al vestidor y yo lo mandé a la gaver y mejor nos fuimos saliendo ya cuando apagaban las luces, ya cuando se iba la noche...
SE ENTREGARON CHEQUES DEL FECAS
Se entregaron cheques del FECAS
La ceremonia se celebró el 7 de febrero en la Sala de Arte del Instituto Sonorense de Cultura a las 10:00 horas, apoyando a 30 proyectos de artistas sonorenses con un monto total de $1'466,000.00.
Publicado en: Fondo Estatal para la Cultura y las Artes Feb 5, 2008 10:04
Publicado en: Fondo Estatal para la Cultura y las Artes Feb 5, 2008 10:04

La ceremonia se celebró en la Sala de Arte del Instituto Sonorense de Cultura a las 10:00 horas, en presencia de los representantes de la comisión técnica así como del jurado calificador. 
En la categoría de JÓVENES CREADORES los beneficiados son Ana Melissa Campa Sánchez, Esteban Lechuga Bringas, Jorge Yair Leyva Robles, Jorge Guadalupe Pacheco Fabela, Francisco Javier Munguía Rendón, Melissa Zavala Corrales, quienes recibirán
$3,000.00 (tres mil pesos 00/100 m.n.) mensuales durante un año cada uno.En DESARROLLO ARTÍSTICO INDIVIDUAL la cantidad es de $4,000.00 (cuatro mil pesos 00/100 m.n.) mensuales cada uno durante un año: para Claudia Landavazo Rentaría, Blanca Adaljisa García Chaira, Pedro Vega
Granillo y María Elizabeth Vargas González.Quienes recibirán $5,000.00 (cinco mil pesos 00/100 m.n.) mensuales durante un año cada uno son los CREADORES CON TRAYECTORIA, en este grupo se encuentran: Gissel Rascón Barceló, María Giovanna Espriella Moreno, Claudia Platt Ávila, Manuel Ballesteros Martínez,
$3,000.00 (tres mil pesos 00/100 m.n.) mensuales durante un año cada uno.En DESARROLLO ARTÍSTICO INDIVIDUAL la cantidad es de $4,000.00 (cuatro mil pesos 00/100 m.n.) mensuales cada uno durante un año: para Claudia Landavazo Rentaría, Blanca Adaljisa García Chaira, Pedro Vega
Granillo y María Elizabeth Vargas González.Quienes recibirán $5,000.00 (cinco mil pesos 00/100 m.n.) mensuales durante un año cada uno son los CREADORES CON TRAYECTORIA, en este grupo se encuentran: Gissel Rascón Barceló, María Giovanna Espriella Moreno, Claudia Platt Ávila, Manuel Ballesteros Martínez,
César José Gándara Pérez y Jorge Adán Celaya Ornelas.Para los GRUPOS ARTÍSTICOS el apoyo será de $60,000.00 (sesenta mil pesos 00/100 m.n.) por un año cada uno, y se otorgará en danza al Grupo Folclórico Yolihuani y al Grupo de teatro El relajo. Mientras que para la realización de
TALLERES ARTÍSTICOS se apoyará con $4,000.00 (cuatro mil pesos 00/100 m.n.) mensuales durante un año a Cruz Antonio Beltrán Rojo, Juan Diego González Castro y Cynthia Julieta Salguero Ochoa. La INVESTIGACIÓN ARTÍSTICA también tendrá un apoyo de $4,000.00
(cuatro mil pesos 00/100 m.n.) mensuales durante un año por proyecto siendo los beneficiarios Rafaella Fontanot Ochoa, María Paula Da Silva Martins, Óscar Benassini Salazar, Ana Laura Aguilar Torres, Azuvia Licón Villalpando, Omar Cadena Aragón y Adria Adelina Peña Flores.En DIFUSIÓN DEL
PATRIMONIO CULTURAL se entregará un total de $98,000.00 (Noventa y ocho mil pesos 00/100 m.n.) por un año, distribuidos en $50,000.00 (cincuenta mil pesos 00/100 m.n.) por un año para el proyecto: “Etno espacio”, presentado por Carlos Ernesto Vizcarra Martínez, en tanto que al proyecto “DeSIERTO SABOR, una aproximación fotográfica a la cocina sonorense”, de María Inés Cázares Sánchez, recibirá un monto de
$48,000.00 (cuarenta y ocho mil pesos 00/100 m.n.) también por un año.La Comisión Técnica del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora, está conformada por Yves Gregoire Lizárraga, Aníbal Angulo Cosío, Margarita Ruiz Reyes, María del Socorro García Silva, Mariana
Varela Cabral, Anselmo Salgado Geraldo, Calafia Montserrat Piña Juárez, Alejandro Merino Orea, José Alejandro Moreno Abaroa, Leonardo Benjamín Varela Cabral, Juan Melgar Sánchez, Rubén Manuel Rivera Calderón, Sandino Gámez Vázquez, José Guadalupe Ojeda Aguilar, Jesús Alejandro
Zúñiga de la Toba, Miguel Ángel Martínez de la Cueva Cravioto, Carlos Alberto Salvador Cárdenas, Carmen Judith Fraga Martínez, Víctor Manuel Sopeña Núñez, Luis Peláez García y Norma Raquel Ulloa Ortigoza. jueves, 31 de enero de 2008
EN ALAMOS
EL DIVAN, 30 de enero de 2008.
EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avillesdivan@hotmail.com
BUSCANDO AL HOMBRE NUEVO
Es un secreto a voces que la clase política actual no es está muy prestigiada.
Cuando uno los escucha disertar en un ir y venir de gesticulaciones y hábiles manoteos tras de cámaras o en una rueda de prensa, terminamos suspirando de la emoción y nos vamos con la finta creyendo que en verdad están diciendo algo muy interesante.
Pero nos hemos damos cuenta que todo esto una quimera, estrategia de oropel que ya no puede tolerarse más.
Analizadas entonces con extremo rigor las condiciones objetivas y subjetivas del momento, El Diván concluye que la calidad de los actores políticos de la República requiere, en este tempranero siglo XXI, un cambio radical.
La estatura intelectual de cada uno de ellos ha caído precipitosamente en relación a la calidad de los que antaño fueron los grandes pensadores que con su aporte darían vida a lo que hoy pudiéramos llamar, sólo para meterle un poco de pedantería, el México contemporáneo.
Esto no puede tolerarse mas, muchas han sido las oportunidades que se le han dado con la benevolencia de nuestro voto o con nuestra mera complacencia del dejar hacer-dejar pasar pero el país no se merece ya tanto anarquismo político, tanto argüende que casi llega al escupitazo. Contra la férrea oposición de estos tipos y tipas, que sin duda la habrá, creo que llegó la hora de construir al hombre nuevo. Sí, ese ente que nos garantice el prestigie y nos aparte del bochorno en las próximas generaciones.
La idea es formar una camada, una cría de clase premier que nos haga olvidar lo mas que se pueda, esos actos por medio mundo conocidos y que nos han internacionalizado allende las fronteras: desde los personificados por presidentes de la República, como los ejercidos por los obsesionados en las francachelas blindadas por el efímero imperio de un curul.
Desde los atentados de un representante popular hacía un colega, hasta la disputa canina de un mínimo escaño entre un partido hacia el otro o el otro, o las contiendas taberneras que se suscitan hacia el interior de un mismo partido cual si fueran múltiples clanes lidiando rabiosamente por el bridón de un cártel que tripule los destinos de la República
Desde la explotación de franquicias partidistas que simulan cambiar para no cambiar hasta el yacimiento que para muchos significa la militancia o la sacrificante, casi mártir carrera parlamentaria, esa generosa balsa encontrada para salvarse muchos de su agobiante desempleo.
Esto funda la idea del Diván para considerar que ha llegado la hora de construir un hombre nuevo: el Estadista, el tipo con el mejor IQ de todos los tiempos, recto, gallardo, nacionalista, intrépido, de mirada penetrante, con una honestidad a prueba de cualquier video clandestino, con voz de locutor de radio o de Cesar Evora, de apariencia metrosexual, lecto, culto, bueno para cantar, excelente deportista, alburero hasta las cachas, con estatura mayor a 1.70 para arriba, con futuro asegurado (claro, antes de ocupar el respectivo cargo), con dotes de orador que casi raye en la declamación, incólume y estoico ante cualquier ofrecimiento de cinco millones de pesos para aprobar cualquier plan del adversario, pulcro versus no renuente al baño, que tenga pleno dominio del idioma, que se sepa el Himno Nacional (claro, el nuestro, no el de otro país)
Sin ser requisito esencial, es importante también, para medir su valor, que haya sido protagonista de una hazaña o una epopeya digna de admirarse. Por ejemplo: yo tengo un sobrino que a la edad de 4 años se cayó desde un tercer piso y vivió para contarlo. Le quedó la frente llena de cicatrices como al Perro Aguayo pero esa exigencia de la hazaña ya la tiene cubierta por si en un futuro tiene aspiraciones políticas.
Así ustedes, si tienen a algún conocido, un pariente, un amigo que les haya pasado un carro de la basura por encima y siga vivo, si fue víctima de una negligencia médica en el IMSS, si estuvo en manos de la policía estatal o federal investigadora y está ileso, si leyó completita toda la obra de Leonardo Stemberg o de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, si logro liberar un detenido en la PGR sin dar un quinto, si salio sano y salvo después de abordar un camión del SUBA, si aguantó estoicamente por mas de tres minutos una disertación de Chucho Ortega, si a leído todas las entregas del Diván, propóngalo, téngalo listo para cuando llegue la hora de seleccionar a los hombres que significaran un parteaguas en la vida pública del Estado y del País.
Esto es apenas un bosquejo, un esqueleto de lo que puede constituir esa criatura que dará vida a ese hombre (o a esa mujer) y con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, deberá plantarse ante su paternidad ciudadana y ponerse cuanto antes a las ordenes de su mandantes, es decir nosotros, los verdaderos dueños del sufragio y complemento imprescindible para conseguir una auténtica democracia representativa.
Se que el reto que tenemos enfrente nos es fácil. Es mas, si la ciencia estuviera mas adelantadita nada nos costaría estirar una mano y aplastar un botón para que, cual de una lámpara emergiera ilustres personajes de nuestra historia remota.
Ojala contáramos con algo parecido a esa expendedoras de refrescos o de café donde tu eliges cual tomar, le aplastas al logo y cae como por arte de magia la de tu predilección.
Digamos que yo estuviera enfrente de la maquina del tiempo-o como les de la gana llamarle- y, órale, le pico donde dice “El Cura Hidalgo” y de repente se deja venir el padre de la patria todo amorronado, con sus escasos cabellos blancos todos parados pero dispuesto a continuar la batalla.
Viendo tanta disposición de don Miguel, uno se emociona, entonces, ya entrados, le aplastas por ejemplo donde diga José Maria Morelos y Pavón y cuando salga, le acomodas el paliacate y lo formas con don Miguelito. Luego Sigue con doña Josefa por eso de la paridad de género, y le sigues aplastando a la maquinita a ver si anda por allí Ignacio Allende, Javier Mina, Aldama, los Hermanos Galeana. Por lo pronto, con estos pudiéramos hacer un buen fandango, aunque eso sí: que no se te olvide el Pípila por si hay necesidad de cargar algo pesado
Esto es nada mas para darnos una idea de cual es el plan: ya cada quien en casa, mientras logramos acabalar el hombre nuevo, puede hacer campechaneadamente su propio equipo: Que sumo héroes de la Reforma con personajes de la Revolución, ¡adelante!, que si meto tres niños héroes y los sumo con Pancho Villa ¡adelante!, que si quieren montar en un caballo junto a Zapata a la Corregidora allá ustedes, que cada quien haga su Drim Tim de acuerdo a su propio albedrío y como mejor le parezca.
También, ya entrados en la fantasía, no necesariamente el hombre nuevo por el que vamos en su búsqueda tiene que construirse de una sola persona. Sí alguien cree que el camino está en el colage y le apuesta a la suma de virtudes, caracteres, fisonomías , partes corporales, emociones, tono de voz, color de cabello, gustos, preferencias sexuales, manías, características estás que irán saliendo de aquí y de allá, no se detengan.
Que alguien sólo se quedó con los principios y arrojo de don Miguel Hidalgo pero prefirió ponerle la melena de Rigo Tovar o intachable peinado de Peña Nieto, ni hablar mientras el Objetivo de honorabilidad se cumpla. Si al Pípila creen que deban ponerle alguno de los cuerpos de los hombres del espectáculo Solo para Mujeres por si se ofrece levantar algo mas pesado, bienvenido; si el engendro de hombre nuevo estiman que debe tener la voz de Alberto Vásquez con cigarro y toda la cosa, o la de Enrique Krauze o la de Javier López “Chabelo” ya es cuestión de cada quien mientras el objetivo se cumpla. Si para que reencarne en alguien la Corregidora, o Leona Vicario, o Carmen Serdan es necesario ponerle atributos como los que emperifollan a Paty Navidad, o, sin que esto constituya un ápice en la perdida de nuestra soberanía, Catherine Z Jones, ni hablar cederemos con tal de alcanzar nuestro deseo de refundar nuestra patria con hombres nuevos y mujeres-sobre todo- nuevas.
Al cabo esto es provisional, casi parte de un sueño, mientras logramos construir a ese esperado, esperadísimo hombre (mujer) nuevo. A los otros, los que murieron, así como a nuestra imaginación, hay que dejarlos descansar en paz, al fin que ellos ya hicieron, y muy bien, lo que históricamente les correspondía.
Miguel Ángel Avilés
avillesdivan@hotmail.com
BUSCANDO AL HOMBRE NUEVO
Es un secreto a voces que la clase política actual no es está muy prestigiada.
Cuando uno los escucha disertar en un ir y venir de gesticulaciones y hábiles manoteos tras de cámaras o en una rueda de prensa, terminamos suspirando de la emoción y nos vamos con la finta creyendo que en verdad están diciendo algo muy interesante.
Pero nos hemos damos cuenta que todo esto una quimera, estrategia de oropel que ya no puede tolerarse más.
Analizadas entonces con extremo rigor las condiciones objetivas y subjetivas del momento, El Diván concluye que la calidad de los actores políticos de la República requiere, en este tempranero siglo XXI, un cambio radical.
La estatura intelectual de cada uno de ellos ha caído precipitosamente en relación a la calidad de los que antaño fueron los grandes pensadores que con su aporte darían vida a lo que hoy pudiéramos llamar, sólo para meterle un poco de pedantería, el México contemporáneo.
Esto no puede tolerarse mas, muchas han sido las oportunidades que se le han dado con la benevolencia de nuestro voto o con nuestra mera complacencia del dejar hacer-dejar pasar pero el país no se merece ya tanto anarquismo político, tanto argüende que casi llega al escupitazo. Contra la férrea oposición de estos tipos y tipas, que sin duda la habrá, creo que llegó la hora de construir al hombre nuevo. Sí, ese ente que nos garantice el prestigie y nos aparte del bochorno en las próximas generaciones.
La idea es formar una camada, una cría de clase premier que nos haga olvidar lo mas que se pueda, esos actos por medio mundo conocidos y que nos han internacionalizado allende las fronteras: desde los personificados por presidentes de la República, como los ejercidos por los obsesionados en las francachelas blindadas por el efímero imperio de un curul.
Desde los atentados de un representante popular hacía un colega, hasta la disputa canina de un mínimo escaño entre un partido hacia el otro o el otro, o las contiendas taberneras que se suscitan hacia el interior de un mismo partido cual si fueran múltiples clanes lidiando rabiosamente por el bridón de un cártel que tripule los destinos de la República
Desde la explotación de franquicias partidistas que simulan cambiar para no cambiar hasta el yacimiento que para muchos significa la militancia o la sacrificante, casi mártir carrera parlamentaria, esa generosa balsa encontrada para salvarse muchos de su agobiante desempleo.
Esto funda la idea del Diván para considerar que ha llegado la hora de construir un hombre nuevo: el Estadista, el tipo con el mejor IQ de todos los tiempos, recto, gallardo, nacionalista, intrépido, de mirada penetrante, con una honestidad a prueba de cualquier video clandestino, con voz de locutor de radio o de Cesar Evora, de apariencia metrosexual, lecto, culto, bueno para cantar, excelente deportista, alburero hasta las cachas, con estatura mayor a 1.70 para arriba, con futuro asegurado (claro, antes de ocupar el respectivo cargo), con dotes de orador que casi raye en la declamación, incólume y estoico ante cualquier ofrecimiento de cinco millones de pesos para aprobar cualquier plan del adversario, pulcro versus no renuente al baño, que tenga pleno dominio del idioma, que se sepa el Himno Nacional (claro, el nuestro, no el de otro país)
Sin ser requisito esencial, es importante también, para medir su valor, que haya sido protagonista de una hazaña o una epopeya digna de admirarse. Por ejemplo: yo tengo un sobrino que a la edad de 4 años se cayó desde un tercer piso y vivió para contarlo. Le quedó la frente llena de cicatrices como al Perro Aguayo pero esa exigencia de la hazaña ya la tiene cubierta por si en un futuro tiene aspiraciones políticas.
Así ustedes, si tienen a algún conocido, un pariente, un amigo que les haya pasado un carro de la basura por encima y siga vivo, si fue víctima de una negligencia médica en el IMSS, si estuvo en manos de la policía estatal o federal investigadora y está ileso, si leyó completita toda la obra de Leonardo Stemberg o de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, si logro liberar un detenido en la PGR sin dar un quinto, si salio sano y salvo después de abordar un camión del SUBA, si aguantó estoicamente por mas de tres minutos una disertación de Chucho Ortega, si a leído todas las entregas del Diván, propóngalo, téngalo listo para cuando llegue la hora de seleccionar a los hombres que significaran un parteaguas en la vida pública del Estado y del País.
Esto es apenas un bosquejo, un esqueleto de lo que puede constituir esa criatura que dará vida a ese hombre (o a esa mujer) y con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, deberá plantarse ante su paternidad ciudadana y ponerse cuanto antes a las ordenes de su mandantes, es decir nosotros, los verdaderos dueños del sufragio y complemento imprescindible para conseguir una auténtica democracia representativa.
Se que el reto que tenemos enfrente nos es fácil. Es mas, si la ciencia estuviera mas adelantadita nada nos costaría estirar una mano y aplastar un botón para que, cual de una lámpara emergiera ilustres personajes de nuestra historia remota.
Ojala contáramos con algo parecido a esa expendedoras de refrescos o de café donde tu eliges cual tomar, le aplastas al logo y cae como por arte de magia la de tu predilección.
Digamos que yo estuviera enfrente de la maquina del tiempo-o como les de la gana llamarle- y, órale, le pico donde dice “El Cura Hidalgo” y de repente se deja venir el padre de la patria todo amorronado, con sus escasos cabellos blancos todos parados pero dispuesto a continuar la batalla.
Viendo tanta disposición de don Miguel, uno se emociona, entonces, ya entrados, le aplastas por ejemplo donde diga José Maria Morelos y Pavón y cuando salga, le acomodas el paliacate y lo formas con don Miguelito. Luego Sigue con doña Josefa por eso de la paridad de género, y le sigues aplastando a la maquinita a ver si anda por allí Ignacio Allende, Javier Mina, Aldama, los Hermanos Galeana. Por lo pronto, con estos pudiéramos hacer un buen fandango, aunque eso sí: que no se te olvide el Pípila por si hay necesidad de cargar algo pesado
Esto es nada mas para darnos una idea de cual es el plan: ya cada quien en casa, mientras logramos acabalar el hombre nuevo, puede hacer campechaneadamente su propio equipo: Que sumo héroes de la Reforma con personajes de la Revolución, ¡adelante!, que si meto tres niños héroes y los sumo con Pancho Villa ¡adelante!, que si quieren montar en un caballo junto a Zapata a la Corregidora allá ustedes, que cada quien haga su Drim Tim de acuerdo a su propio albedrío y como mejor le parezca.
También, ya entrados en la fantasía, no necesariamente el hombre nuevo por el que vamos en su búsqueda tiene que construirse de una sola persona. Sí alguien cree que el camino está en el colage y le apuesta a la suma de virtudes, caracteres, fisonomías , partes corporales, emociones, tono de voz, color de cabello, gustos, preferencias sexuales, manías, características estás que irán saliendo de aquí y de allá, no se detengan.
Que alguien sólo se quedó con los principios y arrojo de don Miguel Hidalgo pero prefirió ponerle la melena de Rigo Tovar o intachable peinado de Peña Nieto, ni hablar mientras el Objetivo de honorabilidad se cumpla. Si al Pípila creen que deban ponerle alguno de los cuerpos de los hombres del espectáculo Solo para Mujeres por si se ofrece levantar algo mas pesado, bienvenido; si el engendro de hombre nuevo estiman que debe tener la voz de Alberto Vásquez con cigarro y toda la cosa, o la de Enrique Krauze o la de Javier López “Chabelo” ya es cuestión de cada quien mientras el objetivo se cumpla. Si para que reencarne en alguien la Corregidora, o Leona Vicario, o Carmen Serdan es necesario ponerle atributos como los que emperifollan a Paty Navidad, o, sin que esto constituya un ápice en la perdida de nuestra soberanía, Catherine Z Jones, ni hablar cederemos con tal de alcanzar nuestro deseo de refundar nuestra patria con hombres nuevos y mujeres-sobre todo- nuevas.
Al cabo esto es provisional, casi parte de un sueño, mientras logramos construir a ese esperado, esperadísimo hombre (mujer) nuevo. A los otros, los que murieron, así como a nuestra imaginación, hay que dejarlos descansar en paz, al fin que ellos ya hicieron, y muy bien, lo que históricamente les correspondía.
viernes, 25 de enero de 2008
jueves, 17 de enero de 2008
EL DIVAN DE HOY
EL DIVAN
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
TE PARECES TANTO A MI…
Para bien o para mal, las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas. La mayoría de las veces son para vapulear al contrincante, otras parecieran que tienen el propósito de vapulearse a si mismo. Algunas de ellas evidencian un gran cinismo, otras están cargadas de humor involuntario; están también las que llevan implícita una confesión o asoman, incluso, un dejo de envidia.
Pero insisto: las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas.
Esta semana, por ejemplo, El Diván se encontró con una declaración del ex vocero del Partido Revolucionario Institucional, Claro Flores Rico quien admite que a este partido “le cuesta mas trabajo ganar comicios en donde hay gobiernos perredistas, porque aplican políticas demagógicas con programas que anticipan la compra del voto con presupuestos, a costa de proyectos de infraestructura y desarrollo”
“Esta situación (dijo) dificulta el recuperar estas plazas, porque además el PRD y el PRI tienen propuestas similares en campo social.”
El dirigente del movimiento territorial, apuntó además “que las cifras de los últimos procesos demuestran que los gobiernos del PRD son mas difíciles por sus programas con los que anticipan la compra de votos durante sus ejercicios y sus políticas.”
“Tarde o temprano la ciudadanía se dará cuenta de las políticas tramposas de los gobiernos perredistas las cuales sólo les permiten popularidad, pero ninguna efectividad para abatir la pobreza e impulsar el desarrollo.”
Dios mío-dios mío- dios mío- dios mío- dios mío- dios mío….
Por más que uno se enfrente sexenio tras sexenio, trienio tras trienio a las ráfagas verbales de la clase político, creo que nunca acabará de sorprenderse. Este hombre seguramente hizo esa declaración con una pose llena de solemnidad, con un furor escalofriante, quizás con voz temblorosa, y con un rictus nacionalista que ya la hubiera querido Luís Echeverría en sus mejores tiempos
Pero tras bambalina de su discurso esta siendo megacínico al grado tal que por un momento llega a creérselo y en ese lapsus, es capaz de sufrir un shock histórico que lo haga perder la memoria y no recuerde que justamente el PRI, de donde emanó el descontento que mas tarde daría forma al partido que ahora acusa, hacia esas vilezas pero en grado superlativo.
Eso sí: hasta ahorita hemos dicho que Flores Rico es un cínico pero no lo hemos acusado de mentiroso. Los hechos que les imputa pueden ser ciertos. En la actual promiscuidad ideológica en que se baten los partidos, sus rivales otrora de oposición llevan a cabo practicas que antes era uso exclusivo del PRI; por un lado, argumentan que lo hacen porque-dicen- que de esa forma se salvaguarda el ejercicio del poder y, por otro, porque valiosos cuadros que antes militaban en ese partido y que gozaban de harta experiencia y un amplio currículo en reprobables actos como los que censura el iracundo Flores Rico hoy están del otro lado y los ejercen con excelsitud en pro de la causa que en el presente defienden sin importar que sea en perjuicio de sus ex correligionarios.
Estas declaraciones pues, buscan ser dardos, venenosos o inofensivos dardos según se vea, que el autor lanza contra su principal oponente quien gobierna algunos Estados del país y que se los disputarán próximamente así sea en las llamadas elecciones intermedias.
Pero a la vez son un bumerán que se regresa y da en la cara y en la historia del mismo partido para el cual milita el declarante pues a estas alturas, si bien esos métodos electoreros ameritan ser denunciados, no se puede hacer desde el reclamo de una patente y casi desde la advertencia de que si no cesan esas bochornosas, horripilantes prácticas inmediatamente, mañana muy temprano se estará presentando una denuncia por plagio para que escarmienten.
Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
TE PARECES TANTO A MI…
Para bien o para mal, las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas. La mayoría de las veces son para vapulear al contrincante, otras parecieran que tienen el propósito de vapulearse a si mismo. Algunas de ellas evidencian un gran cinismo, otras están cargadas de humor involuntario; están también las que llevan implícita una confesión o asoman, incluso, un dejo de envidia.
Pero insisto: las declaraciones de los políticos nunca pasan desapercibidas.
Esta semana, por ejemplo, El Diván se encontró con una declaración del ex vocero del Partido Revolucionario Institucional, Claro Flores Rico quien admite que a este partido “le cuesta mas trabajo ganar comicios en donde hay gobiernos perredistas, porque aplican políticas demagógicas con programas que anticipan la compra del voto con presupuestos, a costa de proyectos de infraestructura y desarrollo”
“Esta situación (dijo) dificulta el recuperar estas plazas, porque además el PRD y el PRI tienen propuestas similares en campo social.”
El dirigente del movimiento territorial, apuntó además “que las cifras de los últimos procesos demuestran que los gobiernos del PRD son mas difíciles por sus programas con los que anticipan la compra de votos durante sus ejercicios y sus políticas.”
“Tarde o temprano la ciudadanía se dará cuenta de las políticas tramposas de los gobiernos perredistas las cuales sólo les permiten popularidad, pero ninguna efectividad para abatir la pobreza e impulsar el desarrollo.”
Dios mío-dios mío- dios mío- dios mío- dios mío- dios mío….
Por más que uno se enfrente sexenio tras sexenio, trienio tras trienio a las ráfagas verbales de la clase político, creo que nunca acabará de sorprenderse. Este hombre seguramente hizo esa declaración con una pose llena de solemnidad, con un furor escalofriante, quizás con voz temblorosa, y con un rictus nacionalista que ya la hubiera querido Luís Echeverría en sus mejores tiempos
Pero tras bambalina de su discurso esta siendo megacínico al grado tal que por un momento llega a creérselo y en ese lapsus, es capaz de sufrir un shock histórico que lo haga perder la memoria y no recuerde que justamente el PRI, de donde emanó el descontento que mas tarde daría forma al partido que ahora acusa, hacia esas vilezas pero en grado superlativo.
Eso sí: hasta ahorita hemos dicho que Flores Rico es un cínico pero no lo hemos acusado de mentiroso. Los hechos que les imputa pueden ser ciertos. En la actual promiscuidad ideológica en que se baten los partidos, sus rivales otrora de oposición llevan a cabo practicas que antes era uso exclusivo del PRI; por un lado, argumentan que lo hacen porque-dicen- que de esa forma se salvaguarda el ejercicio del poder y, por otro, porque valiosos cuadros que antes militaban en ese partido y que gozaban de harta experiencia y un amplio currículo en reprobables actos como los que censura el iracundo Flores Rico hoy están del otro lado y los ejercen con excelsitud en pro de la causa que en el presente defienden sin importar que sea en perjuicio de sus ex correligionarios.
Estas declaraciones pues, buscan ser dardos, venenosos o inofensivos dardos según se vea, que el autor lanza contra su principal oponente quien gobierna algunos Estados del país y que se los disputarán próximamente así sea en las llamadas elecciones intermedias.
Pero a la vez son un bumerán que se regresa y da en la cara y en la historia del mismo partido para el cual milita el declarante pues a estas alturas, si bien esos métodos electoreros ameritan ser denunciados, no se puede hacer desde el reclamo de una patente y casi desde la advertencia de que si no cesan esas bochornosas, horripilantes prácticas inmediatamente, mañana muy temprano se estará presentando una denuncia por plagio para que escarmienten.
martes, 15 de enero de 2008
EL DIVAN

Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com
CHULA FRONTERA
La sui géneris política criminal que puso en práctica el Ayuntamiento de Nogales Sonora que encabeza el alcalde Marco Antonio Martínez Dabdoub en contra de las personas que llegan a laborar a ese municipio profana el principio de legalidad.
No obstante esta vulgaridad jurídica, el munícipe elude su obligación constitución y como salvador de los buenos, pretexta un temor a que esta ciudad fronteriza se convierta en refugio de delincuentes y honrando tan extemporáneo preocupación, es él y quien lo siga en esta medida los que se convierten en presuntos responsables de una conducta que puede actualizar una responsabilidad penal o administrativa.
Casi al borde de la taquicardia, confiesa el registro o el fichaje que desde diciembre vienen haciendo a los trabajadores de algunas empresas para prevenir el crimen y justifica su panacea anteponiendo razones que en el fondo no únicamente suenan rudimentarias e inútiles sino además resultan discriminatorias.
“Sucede que quien comete un delito en el Estado de México o en Guerrero siente que al irse a Nogales se fue a la región extranjera, entonces mantenemos la prevención a nivel de registro de personas que van llegando a la ciudad.”
El ejemplo que pone este señor, llamémoslo el Rudolph Giuliani (a la mexicana) evidencia, en el fondo, su ignorancia, su selecto afán justiciero y desde luego su germánica visión racista y discriminatoria, según él, para atacar al crimen.
Primero da por un hecho que los potencialmente delincuentes no vienen de ninguna otra parte más que del sur del país. Segundo: que estos-y bajita la mano recurre a un mal chiste- creen estar en suelo norteamericano cuando apenas si están arribando a la frontera vía Nogales Sonora, y, tercero, anteponiendo esta acusación sin fundamento, hace mutis con respecto a dos delitos que, muchas de la veces muy juntitos, resultan ser mas preocupantes: el tráfico de personas y el narcotráfico.
Pero El Diván por enésima vez puede andar equivocado y por argüir razones constitucionales, ciego él, no ve los grandes beneficios que este censo de personas- dos mil hasta ahorita- trae consigo. Es el propio Martínez Dabdoub, en el papel de Mario Moreno “Cantinflas” quien nos las dice: “Las personas que se registren tienen la ventaja de que con eso tienen su identificación y forma de circular libremente por la ciudad sin que nadie los moleste (sic) y el Ayuntamiento de revisar en las bases nacionales sino tienen antecedentes” (recontrasic!!)
El Diván se desorbita, hace un esfuerzo y en su imaginario ve en la diestra de algunos de esos trabajadores ya plaqueados, una credencial recién enmicada que a letra puede decir: “La presente acredita a Fulano de tal como…” Y luego varias categorías de acuerdo a cada empadronado: PROBABLE DELINCUENTE, EXONERADO, CON ANTECEDENTES PENALES, LIBRE DE CULPA, SUREÑO DE BAJA PELIGROSIDAD, BORRACHO PARRANDERO Y JUGADOR, BEBEDOR PERO TRANQUILO y en fin, las que el lector guste imaginarse. Abajo vendría la fecha de vencimiento y la firma del propio Martínez Dabdoub.
Los alcances preventivos de la medida no paran ahí, pues el señor de apellido tan autóctono afirma “que se hace porque un alto porcentaje de robos domiciliarios y asaltos a personas y tiendas (sic)sobre todo los fines de semana, está asociado con personas que viven solas(…)y que por vivir solas se dedican a ingerir bebidas alcohólicas y enervantes y el domingo ya andan sin dinero y con ese anonimato lo mas atractivo es ir a romper un cristal o si en eso encuentran un arma para el siguiente robo la usan para el siguiente robo lo usan lo que es una situación altamente repetitiva.”
Este tesón del alcalde fronterizo- a quien pareciera que esos “viciosos” trabajadores le hubieran convidado un chirrín de lo que consumen antes de hacer estas memorables declaraciones- ha rendido frutos y ya tuvo su primera muestra de apoyo y justificación. ¿Le llegó una misiva de felicitaciones del Sistema Nacional de Seguridad Pública? ¿Fue el kuskusklan el que le envió el cumplido? ¿minute man aplaudió la puesta en práctica de este matriculado de sospechosos y hasta le pide asesoría?.
Ninguna de las opciones es correcta. El espaldarazo vino del Presidente de la Comisión de los Derechos Humanos de Sonora, Jorge Sainz Félix quien señaló que “ese registro no es violatorio de los derechos humanos porque la autoridad de Nogales no condiciona ningún servicio por este censo(…)simplemente es un censo como conocer cuantas personas viven , no encontramos ninguna violación a los derechos humanos.”
Tanto uno como el otro , digamos, no recuerdan que el artículo 1 de la Ley Fundamental del país- el cual ya cuenta con su ley reglamentaria- señala en su última parte que “queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el genero, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”
Tampoco recuerdan-y hay que entenderlos pues sus actividades deben ser infinitas - que el artículo 16 de la misma carta magna advierte que “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad COMPETENTE, que FUNDE y MOTIVE la causa legal del procedimiento.”
Menos vendrá a su cabeza que, según la última parte del artículo 2 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Sonora “las autoridades sólo pueden obrar ejercitando facultades EXPRESAS DE LA LEY y los particulares pueden hacer todo lo que esta no les prohíba.”
Aquí radica el principio de legalidad contra el cual atenta Martínez Daubdoub y cualquier otra persona que, en su carácter de funcionario público, colabore en esta singular medida que bien puede hacer el uno-dos con las tomadas en Arizona.
Eso sí: que no olviden que el alcalde se sujetó al artículo 157 de la Constitución local y protestó guardar y hacer guardar la constitución de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución del Estado, las leyes que de ellas emanen, y cumplir leal y patrióticamente el cargo de Presidente Municipal que el pueblo le confirió, comprometiéndose a mirar siempre por el bien y prosperidad de la Nación y del Estado.
El artículo que le sigue (les apuesto que es el 158) debiera ser el primer paso para llamar a cuentas a Martínez Daubdoub: “SERÁ MOTIVO DE RESPONSABILIDAD el hecho de que las autoridades, funcionarios o empleados del Estado o de los Municipios, ejecuten en perjuicio de tercero o de la sociedad, ACTOS QUE NO LES ESTÁN MANDATADOS O PERMITIDOS EXPRESAMENTE POR LA LEY.”
El Diván esta seguro, segurísimo- no sin ruborizarse por tanta candidez- que con la misma celeridad y enjundia que se hizo en Cananea el Estado de Derecho en el Municipio de Nogales imperará.
De lo contrario(no vaya a ser el diablo) adviértase, júrolo - así nos lo recrimine en el mas allá el Piporro- no estamos dispuesto a pararnos por buen tiempo en suelos de esa chula frontera.
avilesdivan@hotmail.com
CHULA FRONTERA
La sui géneris política criminal que puso en práctica el Ayuntamiento de Nogales Sonora que encabeza el alcalde Marco Antonio Martínez Dabdoub en contra de las personas que llegan a laborar a ese municipio profana el principio de legalidad.
No obstante esta vulgaridad jurídica, el munícipe elude su obligación constitución y como salvador de los buenos, pretexta un temor a que esta ciudad fronteriza se convierta en refugio de delincuentes y honrando tan extemporáneo preocupación, es él y quien lo siga en esta medida los que se convierten en presuntos responsables de una conducta que puede actualizar una responsabilidad penal o administrativa.
Casi al borde de la taquicardia, confiesa el registro o el fichaje que desde diciembre vienen haciendo a los trabajadores de algunas empresas para prevenir el crimen y justifica su panacea anteponiendo razones que en el fondo no únicamente suenan rudimentarias e inútiles sino además resultan discriminatorias.
“Sucede que quien comete un delito en el Estado de México o en Guerrero siente que al irse a Nogales se fue a la región extranjera, entonces mantenemos la prevención a nivel de registro de personas que van llegando a la ciudad.”
El ejemplo que pone este señor, llamémoslo el Rudolph Giuliani (a la mexicana) evidencia, en el fondo, su ignorancia, su selecto afán justiciero y desde luego su germánica visión racista y discriminatoria, según él, para atacar al crimen.
Primero da por un hecho que los potencialmente delincuentes no vienen de ninguna otra parte más que del sur del país. Segundo: que estos-y bajita la mano recurre a un mal chiste- creen estar en suelo norteamericano cuando apenas si están arribando a la frontera vía Nogales Sonora, y, tercero, anteponiendo esta acusación sin fundamento, hace mutis con respecto a dos delitos que, muchas de la veces muy juntitos, resultan ser mas preocupantes: el tráfico de personas y el narcotráfico.
Pero El Diván por enésima vez puede andar equivocado y por argüir razones constitucionales, ciego él, no ve los grandes beneficios que este censo de personas- dos mil hasta ahorita- trae consigo. Es el propio Martínez Dabdoub, en el papel de Mario Moreno “Cantinflas” quien nos las dice: “Las personas que se registren tienen la ventaja de que con eso tienen su identificación y forma de circular libremente por la ciudad sin que nadie los moleste (sic) y el Ayuntamiento de revisar en las bases nacionales sino tienen antecedentes” (recontrasic!!)
El Diván se desorbita, hace un esfuerzo y en su imaginario ve en la diestra de algunos de esos trabajadores ya plaqueados, una credencial recién enmicada que a letra puede decir: “La presente acredita a Fulano de tal como…” Y luego varias categorías de acuerdo a cada empadronado: PROBABLE DELINCUENTE, EXONERADO, CON ANTECEDENTES PENALES, LIBRE DE CULPA, SUREÑO DE BAJA PELIGROSIDAD, BORRACHO PARRANDERO Y JUGADOR, BEBEDOR PERO TRANQUILO y en fin, las que el lector guste imaginarse. Abajo vendría la fecha de vencimiento y la firma del propio Martínez Dabdoub.
Los alcances preventivos de la medida no paran ahí, pues el señor de apellido tan autóctono afirma “que se hace porque un alto porcentaje de robos domiciliarios y asaltos a personas y tiendas (sic)sobre todo los fines de semana, está asociado con personas que viven solas(…)y que por vivir solas se dedican a ingerir bebidas alcohólicas y enervantes y el domingo ya andan sin dinero y con ese anonimato lo mas atractivo es ir a romper un cristal o si en eso encuentran un arma para el siguiente robo la usan para el siguiente robo lo usan lo que es una situación altamente repetitiva.”
Este tesón del alcalde fronterizo- a quien pareciera que esos “viciosos” trabajadores le hubieran convidado un chirrín de lo que consumen antes de hacer estas memorables declaraciones- ha rendido frutos y ya tuvo su primera muestra de apoyo y justificación. ¿Le llegó una misiva de felicitaciones del Sistema Nacional de Seguridad Pública? ¿Fue el kuskusklan el que le envió el cumplido? ¿minute man aplaudió la puesta en práctica de este matriculado de sospechosos y hasta le pide asesoría?.
Ninguna de las opciones es correcta. El espaldarazo vino del Presidente de la Comisión de los Derechos Humanos de Sonora, Jorge Sainz Félix quien señaló que “ese registro no es violatorio de los derechos humanos porque la autoridad de Nogales no condiciona ningún servicio por este censo(…)simplemente es un censo como conocer cuantas personas viven , no encontramos ninguna violación a los derechos humanos.”
Tanto uno como el otro , digamos, no recuerdan que el artículo 1 de la Ley Fundamental del país- el cual ya cuenta con su ley reglamentaria- señala en su última parte que “queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el genero, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”
Tampoco recuerdan-y hay que entenderlos pues sus actividades deben ser infinitas - que el artículo 16 de la misma carta magna advierte que “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad COMPETENTE, que FUNDE y MOTIVE la causa legal del procedimiento.”
Menos vendrá a su cabeza que, según la última parte del artículo 2 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Sonora “las autoridades sólo pueden obrar ejercitando facultades EXPRESAS DE LA LEY y los particulares pueden hacer todo lo que esta no les prohíba.”
Aquí radica el principio de legalidad contra el cual atenta Martínez Daubdoub y cualquier otra persona que, en su carácter de funcionario público, colabore en esta singular medida que bien puede hacer el uno-dos con las tomadas en Arizona.
Eso sí: que no olviden que el alcalde se sujetó al artículo 157 de la Constitución local y protestó guardar y hacer guardar la constitución de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución del Estado, las leyes que de ellas emanen, y cumplir leal y patrióticamente el cargo de Presidente Municipal que el pueblo le confirió, comprometiéndose a mirar siempre por el bien y prosperidad de la Nación y del Estado.
El artículo que le sigue (les apuesto que es el 158) debiera ser el primer paso para llamar a cuentas a Martínez Daubdoub: “SERÁ MOTIVO DE RESPONSABILIDAD el hecho de que las autoridades, funcionarios o empleados del Estado o de los Municipios, ejecuten en perjuicio de tercero o de la sociedad, ACTOS QUE NO LES ESTÁN MANDATADOS O PERMITIDOS EXPRESAMENTE POR LA LEY.”
El Diván esta seguro, segurísimo- no sin ruborizarse por tanta candidez- que con la misma celeridad y enjundia que se hizo en Cananea el Estado de Derecho en el Municipio de Nogales imperará.
De lo contrario(no vaya a ser el diablo) adviértase, júrolo - así nos lo recrimine en el mas allá el Piporro- no estamos dispuesto a pararnos por buen tiempo en suelos de esa chula frontera.
Artemisia Lomi Gentileschi

de wikipedia:
Artemisia Lomi Gentileschi.



Artemisia Lomi Gentileschi.
Autorretrato
Nació en Roma, el 8 de julio de 1597 y falleció en Nápoles, hacia 1654. Fue una pintora caravaggista italiana, hija del pintor toscano Orazio Gentileschi (1563-1639). Vivió en la primera mitad del siglo XVII.
Judith y su doncella (1618 - 1619)
Tomó de su padre, Orazio, el límpido rigor del dibujo, injertándole una fuerte acentuación dramática, tomada de las obras de Caravaggio, cargada de efectos teatrales; elemento estilístico que contribuyó a la difusión del caravaggismo en Nápoles, ciudad a la que se trasladó en 1630.

Susana y los viejos

La conversion de María Magdalena
lunes, 14 de enero de 2008
POESIA INDIGENA
Enriqueta Lunez
Carguero
Soy la danza
Soy el arpa llorando
Soy el canto
Soy el incienso derramado en un altar con olor a santos
Soy el rezo
Soy la vela privilegiada en este templo
Soy la minúscula parte desconocida por el tiempo
Jpasabtel
jak´otun
J-ok´el vo´bun
K´ejimolun
Pom k´iilun xmuet yik´ta xchotleb jtotiketik
K´opun
K´ambil kantilaun li´ta yut ch´ul na
Uni jutebun mu´yuk ojtikinbilun ta ora k´ ak´al.
Una de las poeta tzotziles más originales nacida en San Juan Chamula, Chiapas y que ha sido traducida al inglés, el italiano y el serbio. Ha articipado en diversos eventos de poesía a nivel nacional y actualmente cursa la licenciatura en etnopsicología, en la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), ubicada en el ejido Mochicahui, El Fuerte; Sinaloa.
FUENTE: PERIODICO DE POESIA
http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php?option=com_frontpage&Itemid=1
Carguero
Soy la danza
Soy el arpa llorando
Soy el canto
Soy el incienso derramado en un altar con olor a santos
Soy el rezo
Soy la vela privilegiada en este templo
Soy la minúscula parte desconocida por el tiempo
Jpasabtel
jak´otun
J-ok´el vo´bun
K´ejimolun
Pom k´iilun xmuet yik´ta xchotleb jtotiketik
K´opun
K´ambil kantilaun li´ta yut ch´ul na
Uni jutebun mu´yuk ojtikinbilun ta ora k´ ak´al.
Una de las poeta tzotziles más originales nacida en San Juan Chamula, Chiapas y que ha sido traducida al inglés, el italiano y el serbio. Ha articipado en diversos eventos de poesía a nivel nacional y actualmente cursa la licenciatura en etnopsicología, en la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), ubicada en el ejido Mochicahui, El Fuerte; Sinaloa.
FUENTE: PERIODICO DE POESIA
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