martes, 23 de septiembre de 2008

Hoy se recuerda a Pablo Neruda



Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto, más conocido como Pablo Neruda. Nació en Parral, VII Región del Maule, Chile, el 12 de julio de 1904 y falleció en Santiago de Chile el 23 de septiembre de 1973. Huérfano de madre desde muy pequeño, su infancia transcurrió en Temuco donde realizó sus primeros estudios.

Fue un poeta chileno, Senador de la República, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile donde apoyó en forma decidida a Salvador Allende y embajador de Chile en Francia, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1971. Es uno de los poetas más editados e influyentes del siglo XX en todo el mundo, «el más leído desde Shakespeare», según el crítico y biógrafo Alastair Reid.

De su obra poética, se destacan títulos como «Crepusculario», «Veinte poemas de amor y una canción desesperada», «Residencia en la tierra», «Tercera residencia», «Canto general», «Los versos del capitán», «Odas elementales», «Extravagario», «Memorial de Isla Negra» y «Confieso que he vivido».


20 Poemas de Amor y Una Canción Desesperada (Poema 20)

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

CASILDO RIVERA, Hoy en LETRAS DE SONORA

ESCÚCHENNOS A LAS 12:15, A RAUL ACEVEDO SAVIN Y SYLVIA TERESA MANRIQUEZ, PLATICANDO CON EL PROF. CASILDO RIVERA, ESCRITOR, EDITOR Y PROMOTOR.

Aquí un poema que escribió Josefa Isabel Rojas dedicado a Casildo Rivera.

Describir una espera

Los vellos de su pierna derecha
parecen aquietar el azul
lejano
del mar

Los pies desnudos que casi ya se enraizan
en esta arena turbia
buscando una manera cruel de perecer

Calientes como el agua ensolecida
Sus manos transpiran amarillo

Junto a su rodilla
un machete airado se sostiene
de pie
pese a la ausencia de razones

Luego el mar
con su azulado balanceo
persigue con rutina laboral
el escenario

Las frustradas olas
con su casi soledad inmóvil
se mueren de mojada envidia
cuando nos miran
solitarios

Y la joden
empiezan a mover sus antenitas
remueven, cambian de lugar los muebles
las cortinas;
el color al mar le difuminan
las olas
cuando deciden
enfrentar su vida como gritos acentuales
en un diccionario roto

La panga no llega
y tus piernas prosiguen
silenciosamente
a la espera

AGUA ESCONDIDA - Dulce María Loynaz

AGUA ESCONDIDA

Tú eres el agua oscura
que mana por dentro de la roca.
Tú eres el agua oscura y entrañable
que va corriendo bajo la tierra,
ignorada del sol,
de la sed de los que rastrean la tierra,
de los que ruedan por la tierra.
Tú eres agua virgen sin destino y sin nombre
geográfico; tú eres la frescura intocada,
el trémulo secreto de frescura, el júbilo secreto
de esta frescura mía que tú eres, de esta agua
honda que tú has sido siempre,
sin alcanzar a ser más nada que eso;
agua negra, sin nombre...
¡Y apretada, apretada contra mí!


Lo pueden escuchar AQUÍ en la voz de la propia autora.






Dulce María Loynaz nació en La Habana (Cuba) el 10 de diciembre de 1902.


Recibió de manos del Rey Juan Carlos de España el Premio Cervantes.


La última aparición pública de Dulce María Loynaz, que duró apenas unos minutos por su delicado estado de salud, fue en el mes de abril de 1997, exactamente el día 15, con motivo del homenaje que le rindiera la Embajada de España, en el portal de su casa. Unos días después, en la madrugada del 27 de abril falleció "esta gran dama de América" que estuvo profundamente unida a los destinos y la cultura de su país así como a todo lo hispánico.

jueves, 18 de septiembre de 2008

uno y otro cierto día del encuentro

Iba el uno preocupado revisando si la cifra en el ticket del supermercado coincidía con lo que llevaba en el carrito del mandado, cuando el otro lo divisó de lejos y se apresuró emocionado a su encuentro. El uno reaccionó soprendido, el otro lo abrazaba entusiasmado. El uno urgaba rápidamente en la memoria ¿Cuál era su nombre?; el otro exclamaba visiblemente conmovido "¡eres mi sangre, eres mi sangre! deveras no sabes el gusto que me da verte" y entonces el uno notó el gafete del otro y leyó su nombre; casi al instante los pensamientos le turban, una cascada de recuerdos surge en la memoria, y la expresion cambia. Corresponde al abrazo y sonríen el uno y el otro. Después del consabido "como has estado, como está la tía, cuantos hijos tienes" el otro cuenta que ya no vive en el campo, ahora trabaja en ese almacén donde gana el doble de lo que le pagaban allá. El uno confirma que sigue trabajando donde mismo desde hace 20 años. El otro le confía que la ciudad le parece maravillosa, ya no se aburre y sus hijos van a mejores escuelas, el uno no dice nada solo sonríe. El otro visiblemente conmovido repite "como no me va dar gusto ver a mi sangre" y apenado explica que debe seguir trabajando, el uno le da su tarjeta para que le llame cuando pueda, y uno y otro se abrazan de nuevo y siguen sus vidas.

Azul Orquídea

¿De qué color?

Si me preguntas de que color es el mar, te diré que azul-verde, de que color el cielo: azul, gris, rosa, rojo, depende del momento en que lo mires, ¿Y las nubes? blancas, grises o negras. Pero hay colores que no podré decirte, como los matices del amor; yo te preguntaría, ¿los sentimientos tienen colores o sabores? ¿A que sabe la alegría? ¿Qué color tiene? ¿O la tristeza?, preguntas dificiles de responder para quien vive en este país y persiste en mantenerse con ilusiones; porque la esperanza, aquí, en esta tierra, tiene color oscuro y sabor indefinido.


Azul orquídea

lunes, 15 de septiembre de 2008

PARA HACER UN TALISMÁN Olga Orozco

Se necesita sólo tu corazón
hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios.
Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría.
Nada más que un indefenso corazón enamorado.
Déjalo a la intemperie,
donde la hierba aúlle sus endechas de nodriza loca y no pueda dormir,
donde el viento y la lluvia dejen caer su látigo en un golpe de azul escalofrío
sin convertirlo en mármol y sin partirlo en dos,
donde la oscuridad abra sus madrigueras a todas las jaurías y no logre olvidar.
Arrójalo después desde lo alto de su amor al hervidero de la bruma.
Ponlo luego a secar en el sordo regazo de la piedra,
y escarba, escarba en él con una aguja fría hasta arrancar el último grano de esperanza.
Deja que lo sofoquen las fiebres y la ortiga,
que lo sacuda el trote ritual de la alimaña,
que lo envuelva la injuria hecha con los jirones de sus antiguas glorias.
Y cuando un día un año lo aprisione con la garra de un siglo, antes que sea tarde,
antes que se convierta en momia deslumbrante,
abre de par en par y una por una todas sus heridas:
que las exhiba al sol de la piedad, lo mismo que el mendigo,
que plaña su delirio en el desierto,
hasta que sólo el eco de un nombre crezca en él con la furia del hambre:
un incesante golpe de cuchara contra el plato vacío.
Si sobrevive aún, si ha llegado hasta aquí hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios;
he ahí un talismán más inflexible que la ley, más fuerte que las armas y el mal del enemigo.
Guárdalo en la vigilia de tu pecho igual que a un centinela.
Pero vela con él.
Puede crecer en ti como la mordedura de la lepra; puede ser tu verdugo.
¡El inocente monstruo, el insaciable comensal de tu muerte!

viernes, 12 de septiembre de 2008

¿No has leído ALTERNATIVA? Buscalo en Guaymas
























En la página 04 trae una reseña del trabajo del propietario de una voz reconocida en esa región: Heriberto Lizarraga Zataraín.

Además, Café de Talega en la pagina 02 y el Intravagario en la pagina 08.

El péndulo de Foucault - Umberto Eco

Así inicia:
Fue entonces cuando vi el Péndulo.La esfera, móvil en el extremo de un largo hilo sujeto de la bóveda del coro, describía sus amplias oscilaciones con isócrona majestad.Sabía, aunque cualquiera hubiese podido percibirlo en la magia de aquella plácida respiración, que el período obedecía a la relación entre la raíz cuadrado de la longitud del hilo y ese numero ? que, irracional para las mentes sublunares, por divina razón vincula necesariamente la circunferencia con el diámetro de todos los círculos posibles, por lo que el compás de ese vagar de una esfera entre uno y otro polo era el efecto de una arcana conjura de las más intemporales de las medidas, la unidad del punto de suspensión, la dualidad de una dimensión abstracta, la naturaleza ternaria de pi, el tetrágono secreto de la raíz, la perfección del círculo.También sabía que en la vertical del punto de suspensión, en la base, un dispositivo magnético, comunicando su estímulo a un cilindro oculto en el corazón de la esfera garantizaba la constancia del movimiento, artificio introducido para contrarrestar las resistencias de la materia, pues no sólo era compatible con la ley del Péndulo, sino que, precisamente, hacía posible su manifestación, porque en el vacío, cualquier punto material pesado, suspendido en el extremo de un hilo inextensible y sin peso, que no sufriese la resistencia del aire ni tuviera fricción con su punto de sostén, habría oscilado en forma regular para toda la eternidad.



Umberto Eco es un escritor y filosofo italiano, nacido en Alessandria, Piamonte, el 5 de Enero de 1932.

Se doctoró en Filosofía en la Universidad de Turín. Su tesis versó sobre El problema estético en Santo Tomás (1956), y su interés por la filosofía tomista y la cultura medieval se hace más o menos presente en toda su obra, hasta emerger de manera explícita en su novela El nombre de la rosa (1980). Desde 1971 ejerce su labor docente en la Universidad de Bolonia, donde ostenta la cátedra de Semiótica.
¿Ya lo leyeron? ¿Qué opinan?

Poco a poco leo "La insoportable levedad del ser"


"La insoportable levedad del ser"(Sinopsis de Librerias Ghandi)

Esta es una extraordinaria historia de amor, o sea de celos, de sexo, de traiciones, de muerte y también de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos parejas cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. guiado por la asombrosa capacidad de Milán Kundera de contar con cristalina claridad, el lector penetra fascinado en la trama compleja de actos y pensamientos que el autor va tejiendo con diabólica sabiduría en torno a sus personajes. El lector no puede sino terminar siendo el mismo personaje, cuando no todos a la vez. Es que esta novela va dirigida al corazón, pero también a la cabeza del lector. En efecto, los celos de teresa por Tomás, el terco amor de éste por ella opuesto a su irrefrenable deseo de otras mujeres, el idealismo lírico y cursi de Franz, amante de sabina, y la necesidad de ésta, amante también de Tomás, de perseguir incansable, una libertad que tan sólo la conduce a la insoportable levedad del ser, se convierten de simple anécdota en reflexión.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Y llueve aquí también

Mientras en tu ciudad los granizos amenazan con romper los cristales de tu ventana, aquí la lluvia me invita a recordarte. Y me preguntas, y te pregunto... ¿Por qué la lluvia me pone tristona? ¿Me quieres? ¿Dónde guardas este amor? ¿En la rutina de un día? Y no conforme con tus respuestas, te pregunto más, ¿Sufre el alma o sufre el cuerpo? ¿Donde se guarda el dolor? ¿En el estómago? ¿En el corazón? ¿En el cerebro? Y tú sigues respondiendo, será por la lluvia, será por el granizo, será por que sí... Será que el universo es imposible de abarcar...
Solo yo me respondo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Día mundial de prevención del suicidio

Hoy en mi programa "Minutos Saludables" hablamos brevemente sobre si realmente se puede prevenir el suicidio, y los especialistas, el Dr. Felix Higuera, Director General de los servicios de salud mental, y la Lic. Vilma Mondragón, de la coordinacion interinstitucional de la misma dependencia, consideran que si se puede prevenir.

Y entonces uno se pregunta ¿Cómo? si desde niñ@s fuimos educados para esconder lo que sucede en casa, los pleitos de los padres, o cuando reprobamos en la escuela, nadie debe saber que maltratamos al perro o que se nos olvidó regar las plantas, mucho menos que el novio nos abandonó, o si no podemos ganarle la batalla al sobrepeso, o un montón de cuestiones como esa; entonces mucho menos hablaremos de pensamientos suicidas.

Según ellos, la prevención está en detectar ciertas actitudes en nuestros seres queridos, como cambios seguidos del ánimo, conducta agresiva, si se vuelven impulsivos, rigidos de pensamiento y tercos, si se presentan fantasías de grandiosidad que alternan con sentimientos de inferioridad, o si aumentan los sentimientos de frustración, sienten gran angustia ante pequeñas contrariedades, se autoexigen rebasando los límites razonables, se sienten rechazado por los demás, incluyendo los padres u otras figuras significativas, y principalemnte cuando hay antecedentes de haber realizado una tentativa de suicidio, hay riesgo tambien cuando se presentan con fercuencia sentimientos de desamparo y desesperanza,m y ahy que tener en cuenta que las personas en riesgo de tener conducta suicida frecuentemente se sienten heridos con la más mínima crítica.






Dificil, ¿verdad?




En México, Sonora ocupa el sexto lugar en muertes por suicidio, el 70% son hombres. La edad de riesgo cada vez disminuye más, otro punto que hace dificil hablar de ello.

Entonces, y como le pregunté a los especialistas, ¿Cuáles serían los factores de protección para el suicidio, para poder prevenirlo?

Su respuesta fue:

1. Fomentar una alta autoestima y unas relaciones sociales ricas, sobre todo con los familiares y amigos, el apoyo social, una relación estable de pareja y las creencias religiosas o espirituales. Y la pronta identificación y el tratamiento adecuado de los trastornos mentales son una importante estrategia preventiva (ejemplo: los Trastornos del estado de ánimo).
2. A nivel social, en la prevención la participación debe ser de todos: todos los profesionales de la salud, los maestros, los abogados, los periodistas y comunicólogos, y por supuesto las personas y familiares que han vivido el problema y han salido adelante, son quienes pueden apoyar mucho.

Y podemos hablar y escribir mucho del suicidio y de nuestros propios sentimientos, pero hacer algo para evitarlo es mas complicado, porque ¿Quién aceptará que su hijo o hija trató de suicidarse?¿Quién aceptará que no sabe como hablar del suceso con su hij@ potencialmente suicida? Es dificil, primero, darnos cuenta de que nuestro familiar necesita ayuda, y, segundo, atrevernos a buscarla.

En particular, para mí es un tema dificil y doloroso. hace algunos años, en la época de la prepa, un querido amigo se suicidó, durante un periodo de vacaciones, y los demás "amigos" me informaron el deceso cuando ya lo habian sepultado, alegando que no querían que yo sufriera tanto. Así que guardo sin quererlo, el dolor y la impotencia de no haberme dado cuenta de las señales de alarma, y la tristeza de no haberlo acompañado hasta su ultima morada.

Ven, hablar del suicidio es fácil mientras no nos sentimos involucrados, pero... si lo piensan tantito, tod@s tenemos algo que ver.

Entrada destacada

 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez