martes, 29 de junio de 2010

SOY VERTICAL

Soy Vertical
Sylvia Plath (poeta estadounidense).


Pero preferiría ser horizontal.
No soy un árbol con las raíces en la tierra
absorbiendo minerales y amor maternal

para que cada marzo florezcan las hojas,

ni soy la belleza del jardín

de llamativos colores que atrae exclamaciones de admiración

ignorando que pronto perderá sus pétalos.
Comparado conmigo, un árbol es inmortal
y una flor, aunque no tan alta, es más llamativa,
y quiero la longevidad de uno y la valentía de la otra.

Esta noche, bajo la luz infinitesimal de las estrellas,
los árboles y las flores han derramado sus olores frescos.
Camino entre ellos, pero no se dan cuenta.
A veces pienso que cuando estoy durmiendo

me debo parecer a ellos a la perfección
oscurecidos ya los pensamientos.
Para mí es más natural estar tendida.

Es entonces cuando el cielo y yo conversamos con libertad,

y así seré útil cuando al fin me tienda:
entonces los árboles podrán tocarme por una vez,
y las flores tendrán tiempo para mí.

sábado, 26 de junio de 2010

La mafia que se adueñó de México

La mafia que se adueñó de México… y el 20l2, es el título del nuevo libro que ha escrito Andrés Manuel López Obrador y que publica Editorial Grijalbo. Es un libro sencillo y claro como todos los suyos. Es un análisis crítico, en primer lugar, del proceso a través del cual una pequeña oligarquía se ha adueñado de México, sus riquezas naturales y humanas, en su primer capítulo, que se titula, precisamente, “El saqueo”. Correlativamente, es la exposición del proceso de empobrecimiento de la sociedad a que han llevado la corrupción y la depredación de la derecha, como puede verse en su segundo capítulo, “Abandono, corrupción y pobreza”.

Es también la descripción de una experiencia maravillosa que López Obrador vivió, viajando por todos los municipios del país, de lo que vio, de la gente estupenda que conoció y, también, de la belleza de nuestro país que lo asombró (es el contenido del tercer capítulo, titulado “La resistencia y el peregrinar por el país”, que José María Pérez Gay llamó “el alma del libro”, en la presentación del mismo); y culmina, en el cuarto capítulo, con un examen que es, a la vez, una exposición crítica y un planteamiento programático que denomina, emblemáticamente, “2012”.


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jueves, 24 de junio de 2010

¿Me estás pidiendo que seamos amantes?

Por Rose Mary Espinosa
No me extraña que la mayoría de los hombres que me invitan a salir sean casados. Lo que me asombra es que yo no siempre sea capaz de identificarlos. Digamos que la proporción es siete de cada 10. En los primeros puedo hasta olfatear el anillo a la distancia, mientras que en los otros ocurre un poco de todo: o son muy sofisticados o demasiado cínicos como para ser reales, o bien –y para que no digan que nada más me hago la víctima-, he sido yo quien, por gusto o comodidad, se ha pasado de ciega.


Bar con piano, jueves por la noche… Hablamos de aquellos signos que suelen delatar a un hombre comprometido: desde los días de la semana y el horario en que está disponible hasta los lugares que elige para celebrar los encuentros: no sólo el tipo de bares y restaurantes sino el trato que recibe por parte de meseros y capitanes: casi un guiño cómplice. Todo parecería estar más claro que el agua, pero no lo está. Y cuando una se prepara para escuchar la proposición tentadora o insultante, se encuentra con una respuesta como ésta: “De lo que hablo es de un noviazgo entre adultos”...

¿Perdón? “Sí, de una relación basada en la discreción y la conveniencia mutua”. ¿Cómo? “Ajá, de una amistad que nos beneficie a ambos, de un compromiso sin firma”. En una dinámica de esta naturaleza, lo más recomendable es responder con la misma ambigüedad o cuando menos estar conscientes de que una pregunta abierta y franca como: “¿Me estás pidiendo que seamos amantes?”, puede ofender al interesado (“No empece
mos con eso, por favor”), hacer que se levante intempestivamente de la mesa y no volvamos a verle jamás.

Cuánta razón tenía Monsiváis cuando decía que le habíamos perdido el respeto al lugar común... Ahora bien, si lo que se quiere es salir de la penumbra y la indefinición, y buscar refugio en "la honestidad y la transparencia", les tengo noticias: también los casados se sirven de este lema. Es más, nace de ellos: “Te voy a hablar claro”, “Tú dime qué es lo que quieres saber”, “Puedes marcar a la hora que quieras”, aunque solamente sea uno de varios números… ¿Será un modo de curarse en salud para que nadie se llame a engaño? Insisto, no se trata de hacerse víctimas. Es ese tipo de cosas que se saben y que tal vez no haya problema con que se sepan, pero, ¡ay de aquel!, y sobre todo de aquella que se atreva a nombrarlas, mucho menos discutirlas.



Quizá lo más conveniente sea tomar lo que uno necesite --si es que necesita algo--, y no rechistar: “Total, ¿por qué habría de importarme si él ni se inmuta?”. O tomarlo con optimismo: tal vez de ahí nazca una amistad, una relación entre colegas, una oportunidad de trabajo, un rato de diversión. Quizá el único móvil sea la curiosidad y, en ese sentido, una salida no siempre tendría que terminar en "algo más". Y si terminara en algo más, no tendría que continuar. Y, aun cuando continuara, no tendría que mantenerse por siempre. Mas, en el remoto caso de que continuara por siempre... Nada. Todos conocemos esas historias de Penélopes que se han quedado a esperar eternamente a algún Ulises que no ha terminado de liberarse, que sigue en manos de una bruja.


Porque ésa es otra: haga lo que haga, tenga la edad que tenga, se dedique a lo que se dedique, conviene que la oficial sea una bruja que exige, que ofende, que minimiza, que se ha descuidado, que no tiene tema de conversación... En esas circunstancias, ¿cómo no buscar alguien más? Hasta yo me solidarizo. Sin embargo, por tan gastada, es ya una excusa difícil de creer. Tan fácil que sería decir: “Si puedo con una, puedo con seis”. Aun cuando fuera mentira. Aun cuando sonara arrogante. A lo que voy es: si de todas maneras alguien va a hacer de las suyas, ¿por qué el empeño en difamar a la pareja, de pintarla como un monstruo?

Por alguna razón, ese cliché sigue siendo cómodo: si la esposa es un horror, la amante debe ser lo opuesto. Como aquella canción de Nina Simone, en que la otra mujer “usa perfume francés” y es “perfecta ahí donde su rival se equivoca”; en su casa no hay juguetes “regados por doquier” y, apenas llega su hombre, la encuentra como una “reina solitaria”… Claro, siempre y cuando no se le ocurra arrejuntarse con ella.


Tomado de http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle11360.html

domingo, 20 de junio de 2010

Carlos Monsiváis, el último escritor público mexicano

Fue referente cultural del México del siglo XX
Por Leonardo Bastida Aguilar

México DF, junio 19 de 2010.
Hablar de la segunda mitad del siglo XX en México sin tener como referente al escritor Carlos Monsiváis (1938-2010) significa tener una visión parcial de la realidad mexicana.

Diversos autores y publicaciones han definido al autor de Amor perdido como uno de los principales testigos de la cultura mexicana y su opinión fue un referente en casi todos los ámbitos de la vida pública mexicana.

El escritor mexicano Adolfo Castañón en su ensayo Un hombre llamado ciudad definió al autor de Apocalipstick como “el último escritor público en México”, desde el punto de vista de que, en su opinión, no sólo todos los mexicanos lo han leído u oído, sino que también lo podrían reconocer físicamente.

Uno de los aspectos que más le interesaba rescatar de la memoria colectiva mexicana era la cultura popular, lo cual le motivó a la escritura de diversas crónicas y ensayos sobre temas como el cine mexicano, la vida cotidiana de la Ciudad de México y momentos históricos como la matanza de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968 y el sismo de esta metrópoli en 1985.

Nacido el 4 de mayo de 1938, el autor de Los mil y un velorios estudió en las Facultades de Economía y Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, institución en la cual fue docente por algunos años, y por la cual, este año fue nombrado Doctor Honoris Causa junto con Mario Vargas Llosa y Noam Chomsky entre otros.

Gran parte de su trayectoria fue desarrollada en los principales periódicos y revistas de México. Por estos trabajos ha sido calificado por diversos críticos como un escritor de croni-ensayos, ante su nueva forma de plantear la manera de describir los hechos de la vida cotidiana.

En este rubro, Monsiváis también fue considerado como el padre de la crónica mexicana moderna. El escritor, quien también recibió el Premio de Ensayo Anagrama, se autoconsideró como un medio para renacer el viejo oficio de cronista de algunos habitantes de la Nueva España.

Durante su visita a la 75 Feria del Libro en Madrid en 2008, el autor de Los rituales del caos, indicó que "se está apostando por la crónica porque existe la necesidad de crear un corredor de espejos donde la sociedad o las sociedades se vean con más precisión".

Galardonado con diversos premios como el Nacional de Periodismo por Trayectoria; la Medalla 1808 por parte del Gobierno del Distrito Federal y la presea Gabriela Mistral del gobierno de Chile, Monsiváis fue considerado como un militante de izquierda y externó su apoyo a movimientos sociales como el del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y a la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador.

A su vez, su pasión por el coleccionismo dio pie a la fundación del Museo del Estanquillo en la Ciudad de México, en el cual se muestran artículos referentes a la cultura popular de distintos momentos históricos del México moderno.

La amplia bibliografía del considerado heredero de Salvador Novo se refleja en la publicación de crónicas, ensayos, biografías, antologías de poesía mexicana, artículos para libros y publicaciones colectivas, algunas de las cuales han sido laureadas con diversos premios.

Durante su visita a la Feria del Libro de Buenos Aires, Argentina en 2007, el galardonado con el Premio Juan Rulfo 2006 advirtió: “Antes le temía al ridículo, ya no. Ahora temo a la idea de escribir un texto y al releerlo decir ‘esto ya lo escribí’, y entonces darme cuenta no de que me estoy plagiando a mí mismo, sino que ya me cloné. A eso le tengo mucho miedo”.

Brindo por tí



A mi padre
Por Sylvia Teresa Manríquez.

Por el día en que, con la alegría de los brindis llegaste a la ventana del sanatorio a demostrar el júbilo de, ahora sí, ser padre. ¡Cómo olvidarlo! Fue casi casi en el día de tu santo. El de “Los Panchos”. ¿Lo recuerdas? Llorabas. Y eran lágrimas de gusto que se fundían con la angustia. Esa ansiedad que apresaba al preguntarte si esa niña de apenas ocho meses de gestación habría de sobrevivir. Porque Isabel, la primogénita, a los nueve meses como vino se fue. No se logró. Y mírame padre, aquí estoy, brindando con letras por este pedazo de historia que nos ha tocado compartir.

Sí: brindo, porque sin ti no estaría donde estoy. Por todo lo bueno y lo malo. Los gustos y los disgustos. Por abrevar en tu experiencia. Por abrirme al futuro.

Brindo, padre, por aquel primer día de clases, en que tomada de tu palma, llegue a otras manos, las de aquella maestra en que atinadamente confiaste.

Y por la bicicleta que no pudo ser, y a la que año con año le dediqué el mayor esfuerzo, afanándome a ser mejor para obtener las más altas calificaciones.

Brindo también, por los partidos de béisbol que juntos disfrutamos, vitoreamos y gritamos porras al equipo de casa. Y qué me dices de las funciones de box, que debo confesarlo, nunca me gustaron pero que agradezco solo porque te veía reir rodeado de lo que más quieres: tus hijos y tu esposa. Tú, mi madre y mis hermanos.

Por los viajes a la playa que tanto disfrutabas. Por esos días de sol y vida en el campo donde solías relajarte a placer. Por la muñeca que camina o el radio de transistores que aún conservo con especial celo.

Ofrezco un brindis especial por aquella gran máquina de escribir con la que me infundiste el gusto y la pasión por las letras.

También por el día en que con más amor que dinero, me viste graduar de prepa, ilusionado por el promisorio futuro que me esperaba.

Sí: vaya un brindis por tu carácter fuerte que nos forjó el temple. Que nos enseñó el valor de la prudencia. De la rectitud como norma que rige nuestros actos y actitudes.

Y si alguien se atreve a juzgarte, padre, por tu forma de ser, por tus gustos, por tu silencio, por tu mirada recia, habremos de recordarle lo duro que es llevar ese título cuando el dinero no alcanza. Cuando es preciso sacrificar a la familia, dejarla sola para buscar el sustento. Cuando se vio crecer a los hijos más rápido que uno.

Padre, permítete decírtelo: si la vida te ha premiado con los nietos, que son tan hijos míos como tuyos, es que lo has hecho bien.

Por eso brindo. Porque estamos aquí, a pesar de todo. Del tiempo. De las crisis. De las venturas y desventuras. De los desvelos. De las mudanzas.

Pero sobre todo, brindo por tenerte, Padre. ¡Salud!

Se fue el gran Monsiváis

Caminos de un narrador

El escritor Carlos Monsiváis. Archivo La Jornada / Carlos Cisneros

Carlos Monsiváis fue un personaje imprescindible para entender el México contemporáneo.

La Jornada en línea
Publicado: 19/06/2010 15:12

México, DF. Autodefinido como "un simple lector", el prolífico escritor mexicano Carlos Monsiváis, que este sábado murió, utilizó como herramientas la inteligencia y la ironía y se caracterizó como una de las voces y plumas críticas y narrativas de la época actual importantes del país.

Personaje imprescindible para entender el México contemporáneo, Monsiváis se interesó por los más diversos temas; desde los más complejos como el Movimiento de 1968 hasta personajes de la farándula como Mario Moreno Cantinflas o Pedro Infante, de quien se declaró admirador de su obra.

Sus innovaciones técnicas y la diversidad de registros que pueden observarse en sus textos, cambió la faz del género de la crónica de manera tal que ningún cronista mexicano posterior a él, está exento de su influencia.

Monsiváis, periodista, cronista, ensayista y narrador mexicano, nació en la Ciudad de México el 4 de mayo de 1938. Estudió Economía y Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desde muy joven colaboró en los más importantes suplementos culturales y revistas del país.

Se desempeñó como secretario de redacción de las revistas Medio Siglo (1956-1958) y Estaciones (1957-1959). Ha hecho programas para Radio UNAM, como “El cine y la crítica", que se transmitió durante más de 10 años. Además de ser director de la colección de discos Voz Viva de México, de la máxima casa de estudios.

Monsiváis fue becario del Centro Mexicano de Escritores (1962-1963 y 1967-1968) y del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de Harvard (1965).

Su curiosidad universal, su eficaz escritura y su capacidad de síntesis le permitieron desentrañar los aspectos fundamentales de la vida cultural y política mexicana, por lo que gran parte de su obra se ha publicado en casi todos los periódicos del país o transmitido oralmente.

Sus crónicas, género que desarrolló con pasión, se han recopilado en diversos libros entre los que destacan Principios y potestades (1969), Días de guardar (1971) y Amor perdido (1976), este último basado en algunas figuras míticas del cine, la canción popular, el sindicalismo, la militancia de izquierda, los políticos y la burguesía mexicana.

De qué se ríe el licenciado (1984), Entrada libre, crónicas de la sociedad que se organiza (1987), Escenas de pudor y liviandad (1988) y Los rituales del caos (1995), son otras de sus crónicas sobre los más diversos temas.

También es autor del texto narrativo Nuevo catecismo para indios remisos (1982), además la biografía Frida Kahlo: Una vida, una obra (1992).

Entre sus ensayos se encuentran Características de la cultura nacional (1969) o Historias para temblar: 19 de septiembre de 1985 (1988).

Monsiváis también se adentró además en temas espinosos como en el libro Días de guardar (1971) sobre la masacre de estudiantes en la plaza de Tlatelolco en 1968, durante la llamada "guerra sucia".

También es autor de la selección y el prólogo de las antologías La poesía mexicana del siglo XX (1966), Los narradores ante el público (1969), A ustedes les consta (1980) y Jorge Cuesta (1986).

Carlos Monsiváis, quien puso el dedo en la llaga de las heridas sociales con la más fina ironía y la más dramática puntera, se convirtió en ojo crítico inexorable para comprender las manifestaciones culturales del momento.

Su potencia creativa que le otorgó a la crónica permitió que se le considere no sólo un subgénero o género menor, sino que fue revalorado en el ámbito literario en México.

De acuerdo con sus críticos, su obra tiende a un doble registro: los movimientos sociales y los grandes personajes, la política y el espectáculo, la cultura popular y la alta cultura.

Para el autor, esta doble vertiente es inexistente pues no hay verdaderas fronteras entre tales fenómenos y contextos. De hecho, ya en su Autobiografía (elaborada a los 28 años de edad), escribió: “acepté esta suerte de autobiografía con el mezquino fin de hacerme ver como una mezcla de Albert Camus y Ringo”.

El reconocimiento a su obra le llegó desde 1977, con el Premio Nacional de Periodismo, por el género de crónica y a la fecha se cuentan alrededor de 33 galardones, entre ellos el Mazatlán por Escenas de pudor y liviandad, en 1988; Xavier Villaurrutia, en 1995, y Anagrama de Ensayo por Aires de familia: Cultura y sociedad en América Latina, en 2000. El último fue el doctorado honoris causa por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Sus aportaciones a la sociedad fueron múltiples, entre ellas el Museo del Estanquillo, en 2006, que partió de su propia colección privada en el que lo mismo se le rinde homenaje a caricaturistas de la talla de Gabriel Vargas, con su famosísima Familia Burrón o Eduado del Río, Rius o bien a grandes genios del arte.

Su colección de más de 12 mil objetos que le llevó más de 30 años atesorarlos, le han permitido a este recinto realizar las más diversas curadurías donde la figura de Monsiváis siempre está presente de una u otra forma.

Entre sus más recientes trabajos literarios se encuentra el ensayo Yo te bendigo, vida, sobre la vida y la obra de Amado Nervo, publicado en 2002. Sin dejar de lado los innumerables cursos y conferencias que impartió en México y el extranjero.

En marzo del presente año, presentó su más reciente libro, Apocalipstick en el que muestra a la Ciudad de México como una asamblea de lugares.

Entre sus aficiones, que se encontraban sobre todo la lectura, los gatos que rondaban siempre en su domicilio de la colonia Portales, en la Ciudad de México y la cinematografía.

El fallecido escritor mexicano reía poco, pero en sus libros hacía gala de un humor ácido y de ironía sacando partido de la demagogia de los políticos y de las actitudes de la elite económica.

Monsi, como se le llamaban los mexicanos, apuntó sobre todo contra los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

"Es el cronista de todas nuestras desventuras y prodigios, más de las primeras. Es el documentador de la fecundísima fauna de nuestra imbecilidad nacional", dijo tiempo atrás Sergio Pitol, escritor mexicano ganador del Premio Cervantes.

El escritor Adolfo Castañón, en su ensayo Un hombre llamado ciudad, lo considera “el último escritor público en México”, en el sentido en que no sólo cualquier mexicano lo ha escuchado o leído, sino que todos son capaces de reconocerlo en la calle.

Identificado con la izquierda, apoyó la campaña del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador para las elecciones de julio de 2006, tras las cuales éste denunció que el actual mandatario, Felipe Calderón, ganó con fraude.

Su sentido del humor también llegó a sus felinos, que ostentaron nombres como “Miau Tse-tung", "Ansia de militancia", "Mis-oginia" o "Katzinger".

sábado, 19 de junio de 2010

Presentan el proyecto del Centro Artístico y Cultural de Huachinera (CACH)


Con el 80 por ciento de la primera fase concluida, que se traduce en 12 millones de pesos, el Centro Artístico y Cultural de Huachinera recibe en sus aulas a niños, jóvenes y adultos que tienen la inquietud de aprender escultura y algunas otras actividades artísticas.

La mañana de este 18 de junio, el escultor y promotor cultural Jesús Ernesto ‘Jess’ Dávila y la directora general del Instituto Sonorense de Cultura, Poly Coronel, presentaron ante los medios de comunicación el proyecto y los avances que lleva la construcción del CACH.

La inquietud de saber que su natal Huachinera se iba despoblando por la falta de oportunidades de desarrollo y el vivir la experiencia de emigrar para prepararse, son los motivos que el también promotor cultural tuvo para idear el Centro Artístico y Cultural de Huachinera, que de ser un sueño ahora es realidad.

La primera fase de construcción de CACH que inició en el año 2000, concluirá este próximo mes de octubre e incluye seis edificios, entre aulas y jardines.

La segunda fase requerirá una inversión de 2 millones 800 mil pesos, para la edificación de cabañas, albergues y anfiteatro.

Un centro de convenciones será la tercera fase y finalmente se contará con un edificio para promoción del arte indígena.

El iniciador del CACH explicó la importancia del apoyo y la motivación que ha brindado la población de Huachinera para que este proyecto cristalice.

“Desde antes que la construcción estuviera existió la inquietud de la comunidad de saber más y es así como comencé a dar talleres en casas y lugares que nos proporcionaban. Las ganas de la gente por quedarse en su tierra y tener qué hacer y cómo vivir siempre ha estado allí”, relató.

La participación de los tres niveles de Gobierno también es importante, señaló, misma que se ha intensificado con la llegada de la nueva administración estatal y municipal.

La cultura de “afuera para adentro”

Es muy importante tomar en cuenta a los municipios y verlos como generadores de expresiones propias y con necesidades también características, resaltó Poly Coronel Gándara.

La directora general del Instituto Sonorense de Cultura comentó sobre la necesidad de promocionar las buenas obras municipales que se llevan a cabo en el estado.

“La cultura viene de afuera para adentro, se generó en los municipios, no es de aquí para allá. Es muy importante promocionarlos; nosotros que hemos ido y sabemos lo que es Huachinera, debemos darlos a conocer porque lamentablemente hay personas que no saben que hay un Huachinera”, dijo.

La tarea del CACH será en gran parte formar mejores ciudadanos, destacó Poly Coronel, ya que la gente que está en contacto con las diversas expresiones del arte tiene otra perspectiva de la vida y de la sociedad.
Fuente: ISC

viernes, 18 de junio de 2010

“Estamos unidos por la lectura”: José Saramago (1922-2010)

COMUNICADO DE PRENSA DE LA FIL, GUADALAJARA.


José Saramago en playa Quemada, entre Yaca y Tías en Lanzarote (Canarias). Foto de Pedro Walter



El escritor portugués fue un visitante generoso de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde siempre se mostró dispuesto a compartir sus experiencias y su literatura con los lectores.

“Lo mejor que puede pasarle a un escritor es sentirse acompañado por personas de otros países”. Las palabras fueron pronunciadas por José Saramago en su penúltima visita a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en noviembre de 2004. En aquella ocasión, en un salón abarrotado por jóvenes, una chica levantó la mano para preguntarle al escritor si consideraría convertirse en “el abuelo de todos nosotros, sus lectores”. “En el alma, en el espíritu, todos somos parientes: estamos unidos por la lectura”, respondió el Premio Nobel de Literatura portugués, fallecido hoy a los 87 años en su casa de Lanzarote, España. José Saramago (1922-2010) fue un visitante generoso de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a la que acudió por última vez en 2006. Esa ocasión, el autor de El año de la muerte de Ricardo Reis y El evangelio según Jesucristo participó en un diálogo sobre literatura y política al lado de la también Premio Nóbel de Literatura Nadine Gordimer y los escritores Elena Poniatowska y Tomás Eloy Martínez. Además, el narrador ofreció una lectura dramatizada de Las intermitencias de la muerte en el Teatro Diana, donde compartió el escenario con el actor Gael García Bernal y la chelista Jimena Giménez. "La generosidad de Saramago hacia sus lectores y hacia la Feria fue siempre extraordinaria. Su entusiasmo ante los lectores fue siempre correspondido por el público que se reunía feliz para escucharlo, pedirle autógrafos o simplemente verlo. Cuando la feria cumplió sus primeros 20 años y convocamos a los autores a escribir un texto para nuestro libro de aniversario abrimos con el suyo, y él se definía como un cómplice de los lectores, a quienes encontraría siempre en el puente más íntimo y completo que podemos tener, sus libros. Eso es un consuelo, en un día como hoy", señala Nubia Macías, directora general de la FIL Guadalajara. Raúl Padilla López, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, comenta al respecto de la muerte del escritor portugués que “José Saramago es sin duda una figura fundamental e inspiradora para el mundo entero. Fue una persona que entendió profundamente y a cabalidad el poder transformador de la cultura, de los libros, y la importancia de tener una posición ante el mundo. Con su muerte perdemos a un amigo entrañable y a un incasable defensor de los lectores". La figura de Saramago es y será un referente para los lectores mexicanos y para todos aquellos que tuvieron contacto con él en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En la memoria de los lectores queda su voz, en la FIL de 2004: “Llegué a donde quería llegar, lo que nada tiene que ver con la fama, ni con el dinero y los premios, sino con la satisfacción de saber hasta dónde un hombre es capaz de llegar con las palabras, esas que han sido utilizadas tantas veces y de tan variadas maneras”.

jueves, 17 de junio de 2010

Denise Dresser exige justicia en el caso de Guardería ABC

  • Fundación Pedro Sarquis celebra a mexicanos distinguidos

Sus palabras fueron aplaudidas y apoyadas por otro de los homenajeados

GUADALAJARA, JALISCO (16/JUN/2010).- Una voz que se quebró durante la décima entrega de los reconocimientos de la Fundación Pedro Sarquis Merrewe fue la de la periodista Denise Dresser, quien después de recibir la presea en el terreno nacional, dijo traer un tema “atorado en la garganta”, lo que se notó en su voz molesta y triste.

“Amo a México con amor perro, pero algo que no amo es aquello que Octavio Paz llamó el amor a la forma. El amor de los mexicanos por la hipocresía”, afirmó la reconocida académica y añadió que pasó el día escuchando el debate de los ministros en torno al caso de la Guardería ABC y los resultados de la votación, que calificó como cuestionable, ya que se habló de “involucrados, pero no de responsables, porque no podemos asumir aquello que se llama responsabilidad política, aquello que existe en las democracias funcionales y que obliga a los funcionarios a renunciar, y a lo que México tiene derecho a aspirar”. En cambio, Dresser sí señaló a los culpables del caso con nombre y apellido: “Juan Molinar, Daniel Karam y Eduardo Bours, para empezar”, expresó la periodista e invitó a los asistentes a “asumir la función que le toca a cualquier ciudadano que presume serlo y aspira a un México mejor”, pues se trata de alzar la voz contra “el país de los espectadores”.

Incluso recordó a Martin Luther King y su valor moral, porque la muerte de 49 niños es “una realidad que ningún mexicano está dispuesto a aceptar”.

Sus palabras fueron aplaudidas y apoyadas por otro de los homenajeados, Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien después de recibir el reconocimiento y bajar del escenario, volvió para hablar por todos los galardonados. Expresó que “este México nuestro tiene que ver para adelante y a futuro”.

Así, la Fundación Pedro Sarquis Merrewe A.C. convocó a diferentes personalidades de diversos ámbitos para reconocer trabajos y trayectorias de mexicanos, cuya labor sobresale tanto en el país como en el extranjero.

La décima entrega de los reconocimientos se realizó anoche con la presencia de diferentes autoridades y con los miembros de la familia Sarquis, quienes celebraron la labor de personalidades como el empresario Jaime Enrique Michel Velasco, la académica Claudia Azucena Palafox Sánchez, la doctora María Cristina Morán Moguel, el doctor Erick Sierra Díaz, la geriatra María Gabriela Encarnación Valenzuela, el escultor Alejandro Colunga, la directora de orquesta Alondra de la Parra, el escritor Guillermo Schmidhuber de la Mora y el pianista Santiago Lomelí, así como el desempeño de los 25 niños ganadores de la Olimpiada Infantil del Conocimiento.

El presidente de la Fundación Pedro Sarquis Merrewe, Víctor Sarquis Sade, destacó que este premio busca rescatar ciertos valores que apoyan el desarrollo humano.

Esta noticia se puede consultar en: http://www.informador.com.mx/cultura/2010/210465/1/denise-dresser-exige-justicia-en-el-caso-de-guarderia-abc.htm
IMPRESO: Jueves, 17 de Junio de 2010

lunes, 14 de junio de 2010

Ethel Krauze, felicitenla hoy

Amoreto

Te dí, amor, mi nube y su coartada,
su aguacero de ramas en tu cuello
sin pensar que amarías el destello
que en mi sombra intuias como espada.

Fue la espada, amor, su luz nublada
lo que en agua trocaste como bello,
inasible f
ulgor de tu cabello
cuando pienso en la crin de la enramada.

Fue la malva nacida de tu dicho
cuando dices, amor, que tu me amas
ya no quiero escuchar ningún aviso
más que el alma que suena en este nicho
donde tú me descubres y me llamas
y es la llama que avisa dónde piso.

Ethel Krauze
Nació el 14 de junio de 1954 en la ciudad de México. Inicia su vocación en la infancia. Escribe diarios desde los ocho años; a los trece comienza a escribir con conciencia literaria sus primeros poemas. A los dieciocho se inicia en la carrera profesional de literatura, cuando publica su primer poema en la revista “Diálogos” de El Colegio de México a la vez que entra a trabajar en el departamento de escritores del Canal 11, en 1972. Más tarde se titula en Lengua y Literatura Hispánica, en la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAM con Mención Honorífica. Actualmente tiene dieciocho años en el magistrado, por lo que ha formado a varias generaciones de escritores, críticos y maestros. Entre sus alumnos y ex alumnos se han abierto múltiples talleres literarios; además de que como autores, han recibido numerosos premios literarios y cuentan ya con obras publicadas. Su taller literario más antiguo, con dieciséis años de duración y a la fecha, ha formado cuatro antologías, tres revistas y varias publicaciones tanto de libros como de colaboraciones en diversos medios. Se ha especializado en cursos a nivel nacional para promover el acercamiento a la literatura en diversas instancias culturales, para lo cual ha creado un método pedagógico que está siendo seguido por sus alumnos. Ha sido guionista de programas culturales en la televisión del Estado, desde 1972. Es maestra fundadora en la escuela para Escritores de México, SOGEM, en la ciudad de México, y en sus diplomados en el interior de la República. Fue coordinadora del Programa Nacional de Promoción Literaria en la Dirección General de Culturas Populares del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes más de seis años. Coordinó un programa de promoción literaria en el Centro de Información y Desarrollo de la Literatura del INBA, impartiendo su propio método para el desarrollo de las habilidades creativas y criticas en maestros y coordinadores de talleres literarios. Este método ha creado redes que se reproducen a través de los egresados hacia todo el país, e incluso en el extranjero, a donde ha llegado a capacitar maestros y coordinadores de talleres. Como conferencista también se ha destacado en centros de educación superior en la República Mexicana y en Universidades del extranjero como la de San Diego California, Illinois, en el de Tucson Arizona Station, Houston Texas, en La Universidad de Haifa, Tel Aviv y Jerusalén en Israel, en el Ministerio de Cultura de la Habana Cuba, en Notre Dame y otras. En 1994, su libro Cómo acercarse a la poesía, fue elegido por la Secretaria de Educación Pública de México como texto oficial en la educación media a nivel nacional, en su programa Salas de Lectura, y fue reeditado para toda las secundarias del país. En este mismo año fue elegida por el ministerio de Cultura de Canadá como la escritora mexicana ideal para trabajar en el primer proyecto cultural del Tratado de Libre Comercio con la escritora canadiense Patricia Keeney, ambas prepararon una antología poética bilingüe con obra de las dos, además de un libro de conversaciones y una pieza teatral: esto fue publicado y presentado en los tres países del TLC. Sus obras son objeto de tesis universitarias y de investigaciones publicadas en el extranjero, en la Universidad de Orem, Utah, en la de North Dakota, en la de Tucson y en la de la Haya en Holanda.

Tomado de


Entrada destacada

 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez