UNA BLANCURA TE INUNDA...
Una blancura te inunda
los dos pechos: eres pura.
Y sube una mancha oscura
por tu vientre: eres profunda.
UNA BLANCURA TE INUNDA...
Una blancura te inunda
los dos pechos: eres pura.
Y sube una mancha oscura
por tu vientre: eres profunda.
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

2011-01-24
No tengo idea de si Kalimba es culpable o no de violación a una menor de edad, pero su presunción de inocencia debería estar sujeta al escrutinio de los jueces abocados al caso. Lo que resulta escandaloso es el enfoque con que los medios de comunicación han informado del suceso.
El verdadero tema a discutir es el protagonismo, la saña, la injusticia con que reporteros, columnistas, cadenas televisivas y radiales y algunos medios impresos han actuado como jueces que ya dictaron su condena. Se habla de hasta 50 años de cárcel. Inconcebible.
Ya nadie se acuerda del caso de Gloria Trevi, salvo que la culpable salió libre de todo delito, después de casi cinco años en prisión, cuando los medios de comunicación ya la habían condenado e inventado poderes satánicos ocultos en los discos de sus canciones.
¿Con qué vara medimos las noticias del mundo del espectáculo y del mundo de las drogas, de la corrupción de los políticos, de los ilícitos de los ex presidentes de México? Entrevistar a Kalimba en cadena nacional sin respetar su presunta inocencia, ¿es legítimo?
Ya lo escribió Álvaro Cueva, especialista en televisión: fueron más respetuosos con “las presuntas operaciones de narcotráfico” de José Jorge Balderas Garza, El JJ, “sospechoso” de la agresión contra el futbolista Salvador Cabañas, cuando a Kalimba ni siquiera le concedieron esos privilegios. Por muy graves que sean los delitos de que se les acusa, los dos tienen el mismo respeto a su presunta inocencia.
No soy fan de Kalimba. Apenas había escuchado su excelente versión a la canción “El triste”, que hiciera famoso a José José. Pero creo en una ética para informar. Los medios de comunicación están fallando seriamente en el camino a una democracia posible. El caso Kalimba trasluce ignorancia de dichos medios para tratar los temas relacionados con la justicia.
Es un asunto delicado la violación de una menor. Pero eso tiene que probarse conforme a la ley. Es inmoral acudir a la doble moral que, por un lado, les perdona preguntas impertinentes a los altos dirigentes del país y, por el otro, con rapacidad barata ajusticiamos como si fuéramos jueces a artistas como Kalimba.
Más grave sería juzgar a Kalimba porque pertenece a la religión evangelista, y no a la católica. Sería gravísimo, ¿no le parece? Estaríamos contra el respeto a cualquier creencia.
¿Será?
braulio.peralta@milenio.com
Comentario: Estoy en completo acuerdo con la información que nos comparte Braulio en su columna, sólo agrego que le faltó mencionar la falta de profesionalismo, falta de ética e irresponsabilidad mediatica con que se ha tratado a la presunta víctima, menor de edad, pues algunos medios han llegado incluso a mostrar su rostro.
sylvia283@gmail.com
LA NOCHE DE LA PERVERSION. Efraín Huerta
El caracol del ansia, ansiosamente
se adhirió a las pupilas, y una especie de muerte
a latigazos creó lo inesperado.
A pausas de veneno, la desdichada flor de la miseria
nos penetró en el alma, dulcemente,
con esa lenta furia de quien sabe lo que hace.
Flor de la perversión, noche perfecta,
tantas veces deseable maravilla y tormenta.
Noche de una piedad que helaba nuestros labios.
Noche de a ciencia cierta saber por qué se ama.
Noche de ahogarme siempre en tu ola de miedo.
Noche de ahogarte siempre en mi sordo desvelo.
Noche de una lujuria de torpes niños locos.
Noche de asesinatos y sólo suave sangre.
Noche de uñas y dientes, mentes de calorfrío.
Noches de no oír nada y ser todo, imperfectos.
Hermosa y santa noche de crueles bestezuelas.
Y el caracol del ansia, obsesionante,
mataba las pupilas, y mil odiosas muertes
a golpes de milagro crearon lo más sagrado.
Fue una noche de espanto, la noche de los diablos.
Noche de corazones pobres y enloquecidos,
de espinas en los dedos y agua hirviendo en los labios.
Noche de fango y miel, de alcohol y de belleza,
de sudor como llanto y llanto como espejos.
Noche de ser dos frutos en su plena amargura:
frutos que, estremecidos, se exprimían a sí mismos.
Yo no recuerdo, amada, en qué instante de fuego
la noche fue muriendo en tus brazos de oro.
La tibia sombra huyó de tu aplastado pecho,
y eras una guitarra bellamente marchita.
Los cuchillos de frío segaron las penumbras
Y en tu vientre de plata se hizo la luz del alba.
Este lánguido caer en brazos de una desconocida,
esta brutal tarea de pisotear mariposas y sombras y cadáveres;
este pensarse árbol, botella o chorro de alcohol,
huella de pie dormido, navaja verde o negra;
este instante durísimo en que una muchacha grita,
gesticula y sueña por una virtud que nunca fue la suya.
Todo esto no es sino la noche,
sino la noche grávida de sangre y leche,
de niños que se asfixian,
de mujeres carbonizadas
y varones morenos de soledad
y misterioso, sofocante desgaste.
Sino la noche de la muchacha ebria
cuyos gritos de rabia y melancolía
me hirieron como el llanto purísimo,
como las náuseas y el rencor,
como el abandono y la voz de las mendigas.
Lo triste es este llanto, amigos, hecho de vidrio molido
y fúnebres gardenias despedazadas en el umbral de las cantinas,
llanto y sudor molidos, en que hombres desnudos, con sólo negra barba
y feas manos de miel se bañan sin angustia, sin tristeza:
llanto ebrio, lágrimas de claveles, de tabernas enmohecidas,
de la muchacha que se embriaga sin tedio ni pesadumbre,
de la muchacha que una noche —y era una santa noche—
me entregara su corazón derretido,
sus manos de agua caliente, césped, seda,
sus pensamientos tan parecidos a pájaros muertos,
sus torpes arrebatos de ternura,
su boca que sabía a taza mordida por dientes de borrachos,
su pecho suave como una mejilla con fiebre,
y sus brazos y piernas con tatuajes,
y su naciente tuberculosis,
y su dormido sexo de orquídea martirizada.
Ah la muchacha ebria, la muchacha del sonreír estúpido
y la generosidad en la punta de los dedos,
la muchacha de la confiada, inefable ternura para un hombre,
como yo, escapado apenas de la violencia amorosa.
Este tierno recuerdo siempre será una lámpara frente a mis ojos,
una fecha sangrienta y abatida.
¡Por la muchacha ebria, amigos míos!

Tras los ataques a tiros, con granadas e incluso con coches bomba que sufrieron los medios de comunicación en México en el 2010, el nuevo año que recién comienza inauguró nuevas modalidades más sutiles, pero igual de efectivas en las agresiones a la prensa: la suplantación de identidad para intimidar y difundir información errónea con finalidades políticas, reportó el Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET).
El 5 de enero, presuntos hackers infiltraron información falsa en la cuenta de Twitter de Telediario, un servicio informativo del Grupo Multimedios en Monterrey --que también es dueño de Milenio Televisión-- reclamando por el cambio de su línea informativa. El mensaje aseguró que el gobernador de Nuevo León había sufrido un atentado y que había fallecido. Pero luego las siguientes alertas en Twitter acusaron al medio de “venderse” y recibir dinero y le conminaron a “alinearse”. “No nada más existe un solo cartel, para que cumplan con los negocios”, dijo una alerta que reprodujo Terra y que varios medios interpretaron como una amenaza directa de una banda del narcotráfico.
El diario Milenio afirmó que no sólo la cuenta de Twitter de Telediario había sido infiltrada, sino también su cuenta en Facebook y su sitio de Internet. Multimedios dio aviso, también a través de Twitter, de que la cuenta de Telediario había sido “hackeada” y la cerró de manera temporal. El propio gobernador Rodrigo Medina salió a desmentir, vía Twitter, el atentado y a pedir a la población que no hiciera caso a los “rumores”.
Otro caso de robo de identidad ocurrió el miércoles 19 de enero, cuando en al menos cinco municipios del sureño estado de Guerrero fueron difundidas cientos de portadas falsas del periódico La Jornada Guerrero con información destinada a desacreditar a uno de los candidatos a gobernador del estado, reportó el propio periódico afectado.
Las portadas falsas circularon en la madrugada antes de que la edición original fuera distribuida. Los propietarios de la Jornada Guerrero presentaron una denuncia contra los responsables de esta acción.
El CEPET pidió a las autoridades estatales y federales que investiguen los hechos e instrumenten “las medidas necesarias para garantizar el libre desempeño del trabajo periodístico”.
Vea la secuencia completa de los mensajes en Twitter sobre el caso de Telediario, según La Primera Plana aquí.

Hasta el 15 de marzo el Premio Knight de Periodismo Internacional acepta nominaciones. Las postulaciones están abiertas a reporteros, editores, ejecutivos de medios, blogueros y periodistas ciudadanos.
El concurso anual, administrado por el Centro Internacional para Periodistas, distingue a “candidatos cuyo trabajo haya hecho una diferencia significativa en la vida de las personas de sus países”.
Las nominaciones pueden se hechas en este formulario.
Los ganadores recibirán 3.000 dólares, un trofeo y un viaje a Estados Unidos para asistir a la ceremonia de premiación el 1º de noviembre.
Para mayores informaciones, contacte a Pedro J. Rodríguez en la dirección prodriguez@icfj.org.
El año pasado, los ganadores fueron la periodista de investigación brasileña Daniela Arbex y el emprendedor radial indonesio Tosca Santoso.
Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio. Sylvia Manríquez