miércoles, 16 de noviembre de 2011
En 11 años de Caravana, madres localizan a 60 desaparecidos
Por Guadalupe Cruz Jaimes
México DF, 14 nov 11 (CIMAC).- En los 11 años que se ha realizado la Caravana de madres de migrantes, se ha logrado localizar a 60 personas desaparecidas gracias a las propias investigaciones que ellas han realizado, señaló a Cimacnoticias Marta Sánchez Soler, coordinadora de la caravana.
La también integrante del Movimiento Migrante Mesoamericano dijo que probablemente el número de personas localizadas es mayor, ya que “no siempre ha sido posible continuar el seguimiento de la investigación iniciada por las madres, algunas de ellas continúan en contacto directamente con las organizaciones o personas que les dieron alguna pista y no nos informan si encontraron o no a su familiar”.
Luego de que ayer concluyera en Tapachula, Chiapas, la caravana “Sigo tus Huellas con la Esperanza de Encontrarte” conformada por 33 madres centroamericanas -que durante las últimas dos semanas recorrieron el país en busca de sus familiares desaparecidos en México- una de estas mujeres encontró a su hijo.
Luego de siete años de “no tener noticia” acerca de cómo y dónde se encontraba su hijo, la hondureña Olivia Orellana halló a Osman Lizandro Mejía Orellana en el Centro de Readaptación Social (Cereso), ubicado en el municipio chiapaneco de Motozintla, informó en comunicado de prensa el Movimiento Migrante Mesoamericano.
A unas horas de que culminara el recorrido que las centroamericanas iniciaron el pasado 30 de octubre, la caravana visitó el Cereso y los guardias identificaron la fotografía de Osman Lizandro, quien fue recluido en Motozintla, en 2004, acusado de intento de homicidio.
La caravana -integrada por originarias de Honduras, Nicaragua y El Salvador- cerró con la demanda a las autoridades mexicanas para que colaboren en la búsqueda de sus hijas e hijos.
Mercedes Moreno es migrante. Vio por última vez a su hijo José Leonidas Moreno en 1989. “Yo ya vivía en Los Ángeles, California, fui a verlo a mi país, y dos años después él salió de El Salvador para alcanzarme en Estados Unidos”, relató a Cimacnoticias.
Sin embargo, José Leonidas nunca llegó a su destino. “El coyote le dijo a mi familia en El Salvador que dejó a mi hijo en un hotel en la Ciudad de México, para hacer la conexión con otro coyote y que cuando regresó él ya no estaba con el grupo de migrantes”.
Desde entonces, Mercedes sufre la incertidumbre de desconocer dónde y cómo está su hijo, ya que confía en que esté vivo. Con esa fe, pide al gobierno mexicano que aclaren las desapariciones de las personas migrantes en el país.
También demanda que frenen el “trato inhumano” que reciben las y los centroamericanos a manos del crimen organizado en complicidad con las policías y autoridades migratorias, ésta es una de las principales peticiones que realizó la caravana en una declaración final de su recorrido por Tabasco, Veracruz, Tamaulipas, Coahuila, San Luis Potosí, Querétaro, Estado de México, Distrito Federal, Oaxaca y Chiapas.
Durante su paso por la ruta del golfo, camino obligado para el tránsito de migrantes rumbo al vecino país del norte, las centroamericanas denunciaron el aumento de la violencia contra quienes cruzan el país, y la criminalización de las personas que sobreviven a estos delitos.
En la declaración final, sostienen que las violaciones de derechos humanos han empeorado “desde que las rutas migrantes están bajo el control de los grupos del crimen organizado, a quienes de facto se les ha cedido la gestión de la política migratoria México-Estados Unidos, cobran ‘derecho de piso’ y deciden quién entra o no entra a los Estados Unidos”, a través de extorsiones y secuestros.
Añaden que según datos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) la delincuencia organizada obtiene en promedio 2 mil 500 dólares por la liberación de cada migrante, monto que les representa un ingreso de 25 millones de dólares en seis meses.
Cabe recordar que según datos de la CNDH de septiembre de 2009 a febrero de 2010 se registraron más de 10 mil secuestros de migrantes en el país; esta cifra rebasó los 9 mil 780 registrados en el mismo semestre de 2008 a 2009.
La caravana Sigo tus Huellas con la Esperanza de Encontrarte, lamentó que las y los migrantes sobrevivientes de secuestro que denuncian este delito, son criminalizadas. Por ejemplo, en el reclusorio de Tenosique, Tabasco, se entrevistaron con 9 centroamericanos cumpliendo sentencias hasta de 45 años por secuestro.
Los “supuestos culpables” no contaron con asesoría de abogados, sus consulados no fueron notificados, tampoco les permitieron comunicarse con sus familias, y fueron coaccionados para firmar declaraciones que para ellos, eran incomprensibles.
11/GCJ/LGL
viernes, 11 de noviembre de 2011
Monserrat Caballé y Monserrat Marti. Para sonreir un poco, entre tanta tragedia
jueves, 3 de noviembre de 2011
¡FELIZ CUMPLEAÑOS POETA GALVEZ!
Autor: Guadalupe Gálvez
Beso
tu pelo
color arena:
cielo, ojo de ave
con aire de árbol
en libertad.
JOSEFA ISABEL ROJAS. HOMENAJE FERIA DEL LIBRO, HERMOSILLO 2011.
La sal de los inviernos
Josefa Isabel Rojas
Nos llevará algún tiempo.
Cualquier memoria requiere
más que un silabario
entumecido
en las paredes de los cuerpos.
Parece que no sirven ya
los puentes
ni el añejo miedo a los suicidas
impide que calcule cuántas melodías
has escrito
en el infierno
o en el cielo si compones
si te encuentras
si aún.
Hay verbos y palabras imposibles
que no dejan.
Letras y sonidos
angustias y significados
rasgando las velas con las uñas dulces
para que no zarpen
las naves.
Para que sigamos.
Aquí.
La nieve es blanca
las sombras suelen ser oscuros
jirones de terror nocturno
que rondan por los callejones
el viento sopla
los perros mueren solitarios
las espinas pinchan
nosotros caminamos
otros duermen
despacito
algunos ríen.
Las tardes son ancianas silenciosas
tejiendo despedidas
la noche es un lugar
lleno de ruido
no hay nada que pueda llamarse
descanso.
Los carnavales
allá en la lejanía
presumen su amarillo.
Aquí
vestido de nubes cargadas
con olvidos
el gris lo cubre todo.
Elijo con cuidado las palabras
las bautizo con significados aparentes:
astrolabio: azul amate
barquillo bermellón: borato
escribo con espejos
guayabas y gardenias
humedecidas humaredas
tortuga-torre, torrencial-trasbordo.
me envuelvo en los sonidos
parece que enloquezco
ya no entiendo:
frontera, profuso unisonar
félido, cajones, silepsis, vegetar
lastre necromancia

ver (de) fenecido.
Muerto.
Difunto.
Cadáver y qué más.
En el recuerdo eres añil rocío
que agoniza a mediodía
el olor a sal de los inviernos.
el frío del metal.
Nos llevará algún tiempo.
porque la música ya nunca.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Un moño rosa
Por Sylvia Teresa Manriquez Se llamaba Teresa, y era mi amiga. Una relación que inició cuando mi hijo entró a su clase en un CENDI. Fortalecimos la amistad en el encuentro diario, el reconocimiento de su entrega en la educación de niños y niñas, la identificación de temas comunes en nuestra vida. Le decíamos Tere y nos la arrebató el cáncer de mama.
Se llama Ana, y es mi amiga. La relación viene del encuentro diario en los pasillos del centro de trabajo. Ella perdió un seno, en una batalla ardua, pero sigue viva.
Se llama Inés y es mi amiga. Relación que se consolida cada año y se fortalece con la admiración y respeto que me infunde esta mujer constantemente en la batalla contra el cáncer, ese monstruo que le da treguas esperanzadoras, aunque con el miedo perenne de que un día se trague su vida.
Son cientos de mujeres que a diario pierden la batalla contra el cáncer de mama, en un país que no logra aminorar la primera causa de muerte entre las féminas.
Cuando leemos que una mujer de 25 años falleció a consecuencia de esta enfermedad, leemos que un hogar se quedó sin pilar, hijos e hijas a quienes les cambia la expectativa de vida, que dejó un lugar vacío en un centro de trabajo, y probablemente se perdió una luchadora, que nos enseñó a sobrevivir hasta dónde la enfermedad le permitió.
En Sonora las cifras son similares a las nacionales; los medios nos informan que muere una mujer, a consecuencia del cáncer de mama, cada dos horas.
Se llama Ramona y es adulta mayor, este año, en su más reciente mamografía se detectó una bolita, que fue extirpada y enviada para su analisis.
Me llamo Sylvia y hace 6 años me detecté dos bolitas pequeñas en el seno derecho durante un autoexamen de mamas. Detectadas a tiempo, fueron extirpadas, resultando ser, afortunadamente fibroadenomas, sin riesgo de cáncer.
Yo porto un moño rosa como apoyo a la campaña informativa sobre el cáncer de mama, ya que sólo puede salvarse la mujer que lo detecta a tiempo. Sin embargo, me sigo preguntando que hace falta para abatir cifras tan avasalladoras como las que se dan en Sonora. La información está allí, en todos los medios de comunicación y todos los centros de salud, ¿Por qué no llega a todas las mujeres y sus familias? ¿Por qué no nos tomamos los minutos suficientes para explorar nuestras mamas?
Se llama cáncer y nos está robando vidas. Podemos ganarle la batalla pasando la voz, detenerlo es tan fácil como aprender a tocarnos las mamas. Un moño rosa significa la esperanza de la información a tiempo en forma y destino. Hagamoslo posible.
Posdata: Sociedad Civil
miércoles, 19 de octubre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
Sylvia sueña
Sylvia sueña con particulas de otoño,
se acuesta en una tarde sepia
como luna dormida
como luz que se guarece en sus costado
de hojas secas
... Sylvia sueña y su sueño toma forma de grito
un grito que suena a peces
a campanas sordas
la angustia toma forma de su sueño
y se refleja en sus espejos
solo árboles, solo hojas
solo luna sepia,
Sylvia duerme
y el olor a menta sube al piano
melodia como el viento solo
e impasible
Sylvia es el otro nombre del otoño.
Gab Martinez
se acuesta en una tarde sepia
como luna dormida
como luz que se guarece en sus costado
de hojas secas
... Sylvia sueña y su sueño toma forma de grito
un grito que suena a peces
a campanas sordas
la angustia toma forma de su sueño
y se refleja en sus espejos
solo árboles, solo hojas
solo luna sepia,
Sylvia duerme
y el olor a menta sube al piano
melodia como el viento solo
e impasible
Sylvia es el otro nombre del otoño.
Gab Martinez
lunes, 17 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
FE DE ERRATAS Y UNA DISCULPA.
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