viernes, 27 de agosto de 2010

EN PROTESTA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO.



Mientras le gritas a tu mujer hay un hombre deseando hablarle al oido. Mientras humillas, ofendes, insultas y degradas a tu mujer hay un hombre cortejándola y recordándole que es una gran mujer. Mientras violentas a tu mujer hay hombre deseando hacerle el amor. Mientras haces llorar a tu mujer hay un hombre que le roba sonrisas."

Fuente: Tere Valverde.

VIOLINES EN EL CIELO, personalmente se las recomiendo

Pocos placeres hay tan satisfactorios como compartir un gusto con los seres queridos. Como saben me gusta el cine y disfruto admirar una buena película en compañía de gente a la que aprecio y que me aprecia.

Los invito a ver "Violines en el cielo", es cámara alternativa, la reseña dice:

Ganadora del Premio Oscar por Mejor Película Extranjera, VIOLINES EN EL CIELO es una emotiva, inspiradora e inusual historia de amor.

Daigo Kobayashi es un violonchelista que súbitamente queda desempleado al disolverse la orquesta donde tocaba. Él y su esposa deciden regresar a su pueblo natal en busca de un nuevo empleo. Un anuncio con el título Partidas llama su atención y decide ir a entrevista. Pronto se dará cuenta de que el trabajo es poco usual, pues está involucrado con la preparación para la partida de gente muerta. Al no encontrar otro empleo, Daigo decide aceptar tan extraño empleo sin saber que éste lo hará encontrarse con muchas cosas de su pasado que parecían estar olvidadas



sábado, 21 de agosto de 2010

Novedades - Milenio On Line


Carlos Sánchez
Aves de paso
La cábula ediciones
México, 2010
62 pp.

La memoria está presente en cada una de las historias de este libro. También la tristeza, la melancolía de un narrador empeñado en hilvanar los recuerdos de antiguos amores con la música de Andrés Calamaro, de Silvio Rodríguez, con las notas del jazz. Reportero, fotógrafo, editor, Carlos Sánchez enseña cada vez más su oficio de escritor, la originalidad de quien avanza por el territorio minado de la tragedia sin caer en las trampas letales del melodrama. Linderos alucinados, señales versos, desierto danza y purobarrio son algunos de sus títulos, en ellos, como en los relatos de aves de paso, deja ver la fuerza, la intensidad de su escritura. El sexo, las drogas, las ausencias que horadan el alma, las imágenes que alientan los deseos, como la de esa adolescente montada en su bicicleta negra, con el pelo suelo y los zapatos blancos, son el eje de este libro del escritor sonorense.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Plegaria


Ave María

cuida el alma en su andar

aleja la incertidumbre omnipresente

bendice la sangre sin derramar

fortalece al guardián,

que la vida no cese

la fe no desfallezca

y la justicia no se extinga,

del presente amordazado

y la esperanza mutilada

Santa Madre amparanos.

Amen.

STM

STM

martes, 10 de agosto de 2010

Tercer Encuentro de Poetas de la Migración

El Consulado de México en Yuma, Arizona con el apoyo de la Dirección General de Cooperación Educativa y Cultural de la Secretaria de Relaciones Exteriores, en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, convoca a poetas de todas las nacionalidades cuya condición de migrantes los hace vivir una situación especial, a participar en el

Tercer Encuentro de Poetas de la Migración
a realizarse los días 18 y 19 de noviembre de 2010
en las ciudades de San Luis, Somerton y Yuma Arizona y en San Luis Rio Colorado, Sonora

DE LOS PARTICIPANTES:
1.- Podrán participar todos los escritores migrantes sin importar nacionalidad o idioma.
2.- Los participantes deberán registrarse a partir del momento que se publique la convocatoria, enviando por correo electrónico una muestra de tres páginas de su obra literaria y en una página adicional, su biografía. También será indispensable una fotografía digital del participante.

DEL MATERIAL:
3.- Las presentaciones podrán hacerse en idioma inglés, español o en lenguas indígenas.
4.- El tema principal del material con el que se participe será “De las independencias al Bicentenario; poesía, movimientos sociales y migración” y deberá sujetarse a una intervención promedio de diez minutos. Los autores podrán participar con Lectura de obra, ponencia o cualquier tipo de presentación electrónica. Podrán promover sus libros durante el evento. También se aceptarán propuestas con tema libre.

DE LOS GASTOS:
5.- Cada participante cubrirá sus gastos de transportación, alimentación y hospedaje. La transportación local correrá por cuenta de los organizadores. El Comité Organizador hará gestiones para conseguir descuentos en hospedajes.
6.- El Comité organizador podría cubrir algunas de las comidas del evento.

DEL EVENTO:
Para los efectos de registro y participación, los poetas interesados podrán comunicarse con las siguientes personas:

Jesús Manuel Cuen Gamboa
Consulado de México
298 S. Main St., Yuma, Arizona 85364
Tel: (928) 343 0066 Fax: (928) 343 0077
manuel.cuen@consulmexyuma.com


Toda la información relativa al evento será subida al sitio: http://poetasdelamigracion.blogspot.com/

lunes, 9 de agosto de 2010

Hoy no te pierdas Radio Sonora


9 am PRIMERO LA SALUD, charla con el Dr. Roberto Holguín, director médico de la casa del

diábetico, sobre las nuevas terapias para la diabetes.


11:30 am LETRAS SONORAS, platica con Oscar Valdez de Dossier Politico, sobre el

reconocimiento que se le hizo a ese portal informastivo al otorgarsele el Premio Mexico al

Periodismo. Y también en el estudio Arturo Soto para charlar sobre las demandas de los periodistas sonorenses planteadas en el manifiesto leido el sabado 7 de Agosto.


Los espero.

domingo, 8 de agosto de 2010

Periodistas ¿y ahora qué?

La Grilla

HECTOR FROYLAN CAMPOS

Cientos de periodistas marcharon el pasado sábado por las calles de Hermosillo. La manifestación pública protagonizada por los responsables de narrar la historia cotidiana, es una postal que periódicamente se reedita con nuevos matices, actores, ingredientes y escenarios.
No es casual. Quién sabe cuándo, pero uno tiene la obligación de maldecir la hora en que los profesionales de la comunicación pasaron de ser los tejedores, a víctimas y protagonistas de las noticias diarias: 64 muertos y 11 desaparecidos, no dejan mentir.
Comulgo absolutamente con la opinión de una legión de colegas que con altas dosis de temor y miedo declaran que la violencia ya nos alcanzó a todos.
Desde hace cinco años a la fecha, los obreros del periodismo sonorense empezamos a tomar la plaza pública para denunciar la barbarie y demandar justicia por los colegas muertos y desaparecidos.
La respuesta de las autoridades gubernamentales al legítimo reclamo de saber la verdad, lamentablemente siempre ha sido la misma: silencio e impunidad.
Por ello, la compañera de la tropa reporteril Adriana Manjarrez machacaba a los cuatro vientos:
“(…) y aquí estamos para reiterar que no nos gustan las respuestas huecas. No queremos eternizar el olvido. No nos da la gana ser cómplices del silencio y la desmemoria; de la impunidad y la corrupción”.
Este sábado, el sentimiento de inseguridad que asalta a los periodistas apenas salen de sus hogares a cumplir con su labor, queda plasmado en el manifiesto suscrito por todos y cada uno de los protagonistas de la caminata y, naturalmente por los ausentes:
“Ya nadie está seguro ni siquiera en su casa, en su escuela o en su trabajo. Hay un clima enrarecido, denso, demasiado pesado para describirlo sin el sobresalto de por medio. Sin la incertidumbre o el temor, el mal presentimiento, el ‘ojalá que no pase’ o el encomendarse a Dios cada mañana, según sea el caso”, cita el documento.
Y esta ocasión, la voz de los periodistas de Sonora no sólo se une para exhibir la negligencia e ineptitud del gobierno o el desasosiego gremial ante la creciente ola de violencia desatada por la cruenta guerra que libran las autoridades y las mafias criminales, sino también para exigir un alto a las agresiones y apelar a condiciones mínimas de seguridad que garanticen el pleno goce de los derechos constitucionales.
Sin embargo, desde esta tribuna preciso plantear a los compañeros y compañeras de los medios de comunicación escritos y electrónicos, una propuesta para ir más allá de un simple manifiesto que seguramente a los destinatarios les entrará por uno y les saldrá por otro.
Y es que, resulta urgente y necesario afrontar los desafíos (o para decirlo mejor: peligros y riesgos) con ideas y actitudes nuevas, prácticas y efectivas.
No es, ni será la primera vez que demandamos a las instituciones gubernamentales la puesta en marcha de mecanismos que ofrezcan seguridad y protección en el ejercicio de este noble oficio.
La experiencia dice que no basta con reformar leyes, mucho menos crear fiscalías especializadas para investigar y castigar delitos en contra de periodistas o la libre expresión.
Me parece oportuno lanzar una convocatoria para que así como nos unimos y tomamos la calle para desnudar miedos, denunciar atropellos, solicitar que cesen las agresiones y pedir garantías para realizar las tareas reporteriles, también podamos discutir de qué manera los periodistas somos capaces de proponer y crear nuestros propios medios y protocolos de seguridad.
Creo que ya es hora de abandonar esa actitud apática e indiferente que da al traste con los esfuerzos por unirnos, colegiarnos, asociarnos o simplemente suscribir algún proyecto común de beneficio colectivo.
Si el fenómeno de la violencia ya es un ingrediente común y ordinario hasta en las tragedias que enlutan a las familias de nuestros hermanos y compañeros periodistas, luego entonces por algo hay que empezar para minimizar las amenazas o actuar de manera unida, ágil, efectiva ante una fatal eventualidad.
Y es que uno se pregunta ¿y después de la marcha, qué sigue? La respuesta, si bien se antoja simple, no es fácil, pero tampoco irrealizable: actuemos.
¿No creen?

sábado, 7 de agosto de 2010

A la opinión pública. A los periodistas de México y el mundo.

(Redactado por Arturo Soto y leído por Adriana Manjarrez)


Hace cinco años que en Sonora los periodistas nos miramos a los ojos, confundidos, enojados, indignados, asombrados, furiosos, tristes, desesperanzados.

Estuvimos en esta plaza y también en la sede de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Hace cinco años tomamos la calle y marchamos todos juntos, con la rabia y el miedo y el azoro entre los dientes.

Alfredo Jiménez Mota, había ‘desaparecido’ y Miriam Denisse Ramos había sido asesinada.

Ambos periodistas. Ambos jóvenes. Ambos referencia memorable para que no olvidemos que cinco años después, Alfredo no aparece y el crimen de Miriam sigue impune. Totalmente impune.

Años atrás, el periodista Benjamín Flores fue asesinado a balazos en San Luis Río Colorado.

Hoy, los periodistas de Sonora nos volvemos a reunir, a mirarnos a los ojos. A preguntar por Alfredo y por Miriam como hace cinco años, pero también, y este es el motivo de estar tristes, para preguntar ahora por los 64 periodistas asesinados en México. Por los 11 desaparecidos. Por los otros, que se cuentan por centenas, que han sido amenazados, golpeados, condicionados, coartados.

Ahora estamos aquí para preguntar si Jaime Canales, Héctor Gordoa, Alejandro Hernández y Óscar Solís, periodistas todos, secuestrados todos, negociados todos como moneda de cambio para dirimir disputas entre la delincuencia organizada y el Estado desorganizado, tenían que poner sus vidas en el filo de la navaja para entender lo vulnerable que puede llegar a ser el ejercicio del periodismo en México.

Hace cinco años, los periodistas de Sonora suscribimos un manifiesto, a propósito de la desaparición de Alfredo Jiménez y el asesinato de Miriam Denisse en el que se leía: “Hemos venido a preguntar a todos, si la ausencia física de un periodista es el precio que hay que pagar por escribir el relato de estos días, que no son color de rosa.

“Pero esta vez no sólo hemos venido a preguntar. También llegamos para exigir el inmediato esclarecimiento del caso, el deslinde de responsabilidades, la aplicación de la ley.

“A exigir garantías para el desempeño de nuestro trabajo, ocasionalmente molesto para algunos, pero siempre imprescindible para todos”.

Cinco años después, aquí estamos otra vez, haciendo las mismas preguntas, preguntando por nuestros muertos, por nuestros desaparecidos, por nuestras garantías.

Hoy llegamos otra vez aquí vestidos solamente con lo que nos hermana: la exigencia de justicia y de respeto.

Los periodistas no somos candidatos a prisioneros de guerra; no nos seduce la idea de pasar a la historia en la condición de ‘víctimas colaterales’; no tenemos vela en los 28 mil entierros, salvo aquella que nos acredita para hacer el relato de estos días aciagos que, como los de hace cinco años, son cualquier cosa menos apacibles.

Somos periodistas y hemos de contar lo que sucede. Somos, si se quiere, una plaga molesta, una nube diversa de gustos y voluntades; de aficiones, simpatías y desapegos; iguales y diferentes, pero juntos en la tarea que hemos elegido.

Así estamos y aquí estamos para reiterar que no nos gustan las respuestas huecas. No queremos eternizar el olvido. No nos da la gana ser cómplices del silencio y la desmemoria; de la impunidad y la corrupción.

Como ayer, hoy estamos aquí para que no se olvide, para impedir el regreso a la barbarie, a la persecución y muerte de las ideas, al pasado que no acaba de irse y así nos lo hace saber con casos como los que hoy nos tienen aquí, con un gran signo de interrogación sobre nuestras cabezas, preguntándonos quién sigue.

Y volveremos mañana y cuando sea necesario, porque no queremos el silencio como respuesta, tal y como lo suscribimos hace cinco años.

Porque después de todo este tiempo las cosas no han mejorado. Peor aún, el periodismo en México vive una de sus épocas más negras.

Porque nadie sabe quién será el siguiente.

Hasta hoy, siete de agosto de 2010, casi 30 mil personas han muerto en hechos relativos a la guerra contra el narcotráfico; en los barrios más exclusivos del país lo mismo que en los arrabales, suena la metralla.

Ya nadie está seguro ni siquiera en su casa, en su escuela o en su trabajo. Hay un clima enrarecido, denso, demasiado pesado para describirlo sin el sobresalto de por medio. Sin la incertidumbre o el temor, el mal presentimiento, el ‘ojalá que no pase’ o el encomendarse a Dios cada mañana, según sea el caso.

Esa es la realidad que debemos salir a reportear cada día.

Si por ello hay que pagar con el secuestro, el ‘levantón’ o la vida, sepan quienes lo ordenan que ya tenemos suficiente con la incertidumbre laboral, la precariedad salarial, las dificultades y carencias para desarrollar nuestro trabajo. Sepan que la falta de servicios médicos resulta más letal que las balas, y a eso tenemos que enfrentarnos diariamente, sin más armas que una libreta, una pluma, una grabadora, una vocación ajena, distante a la suya.

Por ello suscribimos las demandas que en Distrito Federal, como en otras entidades del país, levantan en estos momentos los colegas que son tan periodistas y tan mexicanos y tan vulnerables como los que hoy estamos aquí.

Y esas demandas son:


1.- ¡Alto a la impunidad en torno de los asesinatos, secuestros, desapariciones y amenazas a los periodistas y trabajadores de los medios de comunicación! ¡No más agresiones!

2.- Las instituciones del Estado mexicano, y los diferentes órdenes de gobierno, tienen el deber y la obligación constitucional de garantizar el pleno acceso y disfrute de los derechos a la libertad de expresión y a la libertad de información, para los periodistas y la sociedad en general, sin distinción de posiciones ideológicas o políticas. Esos derechos, que deben tener plena vigencia para todos los mexicanos, no pueden, en modo alguno, suspenderse, acotarse, negociarse o transferirse. ¡Que se cumplan! ¡Que se hagan cumplir!

3.- Que se pongan en marcha, de inmediato, los mecanismos institucionales de protección a la labor de los periodistas, con pleno respeto a la pluralidad, la libertad y la independencia de todos y cada uno de los medios de comunicación.

Desde Hermosillo, Sonora, México, fraternalmente para todos aquellos a quienes en el mundo, sean o no periodistas, se identifiquen con la resistencia, con la negativa a ser comparsa del baño de sangre con el que se está lavando las manos el gobierno mexicano, les decimos que acá tampoco estamos de acuerdo.

Que estamos de luto.

Que estamos enojados, indignados, asombrados, furiosos, tristes, desesperanzados, sin más armas que nuestra vocación por comunicar.

Que de muchas maneras, somos parte de ese ejército de viudas y de huérfanos; de esa multitud de hermanos, primos y parientes; amigos o conocidos que un día crecimos sin la presión de una .45 en la sien, sin vomitar la adrenalina frente a un hombre decapitado, o descuartizado y convenientemente acomodado en una hielera.

Que no queremos un país así para nuestros hijos.

Somos periodistas y vamos por la vida relatando lo que pasa, haciendo el recuento de los hechos, arrimando datos a la memoria social de nuestros pueblos, aportando lo mucho y lo poco que tenemos en la construcción de una sociedad donde se pueda vivir sin miedo.

A eso aspiramos, nada más. Pero también, nada menos.

Plaza Emiliana de Zubeldía
Hermosillo, Sonora, México
7 de Agosto de 2010.

viernes, 6 de agosto de 2010

¿Ya escucharon ésta?

Joan Manuel Serrat, del disco "Hijo de la luz y de la sombra". Poema de Miguel Hernández.


Primero la salud: Grupos de reflexión sobre violencia en la pareja

Este lunes 09 de Agosto, a las 9 am, en Radio Sonora, la psicologa Maria Ines Lopez Cruz, el picologo. Jesus Alfonso Robles Lujan y el psicologo Eduardo Aguirre Duarte, nos hablarán sobre los grupos de reflexion sobre violencia en la pareja.



Los espero
www.radiosonora.com.mx
o en cualquiera de sus 29 frecuencias

Sin miedo a nada



Alex Ubago y La oreja de van gogh


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 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez