El café, la tarde y tu recuerdo. Viajo años lejanos y te veo, te encuentro. Tus brazos abiertos, tu cariño generoso. Me regreso al tiempo presente, doloroso. Es tan valioso tu rostro que junto a tu cuerpo está, primero, en una urna con tapa de cristal, que la gente llama féretro; de madera preciosa despues, para resguardar por siempre tus cenizas. Duele, sí que duele, no esperar volver a encontrarme con tus brazos abiertos mientras me llamas como solo tú me nombrabas. Sin embargo, y buscando consuelo, mi mente me dice que soy afortunada por haber coincidido en algunos hermosos tramos con tu existencia, pero el corazón no cesa de llorar.
Chivilinguis
El corazón llora, pero mira qué regalote te dejó con el recuerdo que de él guardas...
ResponderBorrarUn abrazo y dos y los que sean necesarios
espero me recuerdes soy hija de la chata y actualmente vivo en el estado de méxico, saludos
ResponderBorrarGracias Josefa, tomó los abrazos y los atesoro, me confortan.
ResponderBorrar