martes, 2 de abril de 2013

"Eres lo único que tengo, niña..." Milan Kundera

Extracto de "La insoportable levedad del ser"

 - El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive una sola vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores...El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación...Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.
- "Quiero que seas débil. Quiero que seas tan débil como yo".
- ...el conflicto, el drama, la tragedia, no significan absolutamente nada, no representan valor alguno, nada que merezca respeto o admiración.
- En cuanto hay alguien que observa nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran.
- Y es que las preguntas verdaderamente serias son aquéllas que pueden ser formuladas hasta por un niño. Sólo las preguntas más ingenuas son verdaderamente serias. Son preguntas que no tienen respuesta. Una pregunta que no tiene respuesta es una barrera que no puede atravesarse.

...


- La gente, en su mayoría, huye de sus penas hacia el futuro. Se imaginan, en el correr del tiempo, una línea más allá de la cual sus penas actuales dejarán de existir
- ¡Qué indefenso está el hombre ante los elogios!...Pero no sólo por vanidad, más que nada por falta de experiencia
- Nunca seremos capaces de establecer con seguridad en qué medida nuestras relaciones con los demás son producto de nuestros sentimientos, de nuestro amor, de nuestro desamor, bondad o maldad, y hasta qué punto son el resultado de la relación de fuerzas existentes entre ellos y nosotros. La verdadera bondad del hombre sólo puede manifestarse con absoluta limpieza y libertad en relación con quien no representa fuerza alguna...en su relación con aquellos que están a su merced: los animales
- ¿me ama?, ¿ha amado a alguien más que a mí?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? Es posible que todas estas preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo analizan, lo investigan, lo interrogan, también lo destruyan antes de que pueda germinar. Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en vez de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia
- El tiempo humano no da vueltas en redondo sino que sigue una trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir. Sí, la felicidad es el deseo de repetir
- ¡Ay, qué terrible, en realidad, soñamos por adelantado con la muerte de aquellos a quienes amamos!

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