miércoles, 20 de mayo de 2009

Orquídeas para Juan Rulfo

En este mes se recuerda el aniversario luctuoso de este destacado escritor mexicano.




Juan Rulfo nació en Sayula, Jalisco, el 16 de mayo de 1918 y falleció en la Ciudad de México, el 7 de enero de 1986, escritor, guionista y fotógrafo mexicano, perteneciente a la generación del 52. La reputación de Rulfo se asienta en dos pequeños libros: El llano en llamas, compuesto diecisiete pequeños relatos y publicado en 1953, y la novela Pedro Páramo, publicada en 1955. Se trata de uno de los escritores de mayor prestigio del siglo XX, pese a ser poco prolífico. Ha sido considerado uno de los mas destacados escritores en lengua española de este periodo, junto a Jorge Luis Borges, por una encuesta realizada por la editorial Alfaguara. Nacido en Apulco, pero registrado en Sayula, en el estado de Jalisco, quedó huérfano de padre a los seis años. Cuatro años después, falleció su madre. Vivió con sus abuelos y posteriormente en un orfanato en la ciudad de Guadalajara.
(Reseña biografica tomada de Wikipedia)


Para recordarlo, aquí una entrevista completa (dura 46'23), que realizó Joaquín Soler Serrano en 1977 para TVE.


martes, 19 de mayo de 2009

Ansiedad


La letra desobediente

Braulio Peralta

2009-05-18•Tendencias


Encontré un archivo en la computadora que decía “ansiedad”. No recordaba haber escrito al respecto. Lo abrí para cerciorarme y encontré que estaba en blanco. Algo debe significar dejar una palabra sin contenido. La página vacía es el pánico de quien desea plasmar una idea. Recordé que la sola palabra me provoca angustia. Quizá sea el momento de escribir ahora que México vive una ansiedad por influenza, corrupción, depresión económica y la cultura y el arte en el abandono.

1. La ansiedad es una sensación humana que crea nerviosismo y desvelo. La mente se inquieta. Por ansiedad se bebe, se pierde en el juego o el amor; es una de las enfermedades mentales, del simple nerviosismo a la esquizofrenia. Por una ansiedad simple pierde, por ejemplo, un político: si alguien es un cartucho quemado es el que empuja a otro a desdecirse de sus declaraciones. O el que usa un libro para decir que sí fue complot pero no dice que fue cierto lo otro, la corrupción de su gobierno. Peor: el de la isla que se cree líder mundial y es decadencia senil. Rasgos de personas incapaces de respetar nada. Habría que aplicarles la frase de Platón: “Ningún negocio humano merece mucha ansiedad”.

Lección uno: atiende cualquier brote de ansiedad si no quieres terminar en un psiquiátrico.

2. Un creador puede perderse por ansiedad aun cuando sea un genio en su trabajo. Algunos hasta se suicidan o terminan en el manicomio. Otros, con sus temores, realizan mucha obra, tanta, que terminan por ser lo que no son: mercaderes. Se destruyen pensando que están a punto de consagrarse. Abundan ejemplos: los creadores son almas sensibles cuyo ego puede destruir todo lo que esté a su alrededor.

Lección dos: el ejercicio de autocrítica es mejor que cualquier crítica. El ansia es una náusea que aniquila. Dijo García Lorca: “No creo que ningún artista trabajé en estado de fiebre”.

3. Para los terrenales, los comunes como usted y un servidor solo nos queda matar la ansiedad hablando de nosotros ante los demás, desnudarse con este texto y aceptando que no somos más que perseverancia y el recordatorio de aquel cuento del Mahabharata: un príncipe mandó a asesinar a 10 mil personas, al sur de India. Murieron 100 mil. ¿Por qué?, le preguntaron. “El resto murió de miedo”, respondió.

Lección tres: hay que enfrentar al mundo y la creación sin temor. Olvídese de la ansiedad.

braulio.peralta@milenio.com

domingo, 17 de mayo de 2009

REPORTAJE: Una vida que no tiene repuestos

Por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid - 18/05/2009

La claridad y su apuesta por las emociones consiguieron que los lectores se identificaran masivamente con la obra del autor de 'Poemas de la oficina'


"La vida es una máquina / para la que no hay respuestas / ni repuestos". Eso dicen unos versos de Máquina, un poema incluido en Testigo de uno mismo, el último libro de Mario Benedetti, publicado pocos días antes de su muerte y lleno, no ya de versos finales sino, como decía él mismo, gran futbolero, de "versos semifinales".
Puede que Benedetti supiera más de repuestos que de respuestas. De hecho, uno de sus muchos primeros trabajos lo consiguió en una empresa de recambios del automóvil. Recaló en ella después de dejar colgado el bachillerato y de pasar por el Liceo Alemán de Montevideo. También después de pasar penurias porque un falso amigo estafó a su padre, químico, vendiéndole una farmacia vacía. Fue en Tacuarembó, la capital del estado al que pertenece Paso de los Toros, el pueblo en el que nació Mario Benedetti en 1920.
En 1945 publicó su primer libro, La víspera indeleble, un poemario que nunca quisó reeditar. Contaba Benedetti que su visión de la lírica cambió al descubrír en Buenos Aires la poesía "sencilla y clara" de Baldomero Fernández Moreno. Hasta entonces, la poesía que se escribía en el Río de la Plata estaba tejida con un léxico de importación: "Los poemas estaban llenos de corzos y gacelas. Animales que aquí no hay", recordaba el autor de Poemas de la oficina (1956).
Puede que éste sea el libro en el que aparece ya madura la voz del Benedetti más conocido: sencilla, irónica, sentimental, como dicha en medio de una conversación. En un tiempo en el que la poesía parecía hecha para ser declamada engolando las esdrújulas en un campo de fútbol, el escritor uruguayo se unía al tono cercano de Nicanor Parra y Ernesto Cardenal. De esa pasta están hechos títulos como Noción de patria (1963), Poemas de otros (1974), Cotidianas (1979) y El olvido está lleno de memoria (1995). Esos libros le valieron en 1999 el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el más importante del género, pero, sobre todo, le valieron el fervor de un público que se identificaba con poemas amorosos como Corazón coraza, Hagamos un trato o Táctica y estrategia. Las canciones de Daniel Viglietti o Joan Manuel Serrat y un filme como El lado oscuro del corazón, de Eliseo Subiela, no hicieron más que multiplicar la fama del poeta más popular de América Latina después de Neruda.
Además de poesía, Mario Benedetti escribió de todo: artículos de periódico, ensayos, teatro y narrativa. En 1960 publicó La tregua, una novela adaptada para el cine por Sergio Renán que en 1977 optó al Oscar que terminaría llevándose Amarcord.
Su compromiso con la izquierda uruguaya le costó, tras el golpe de Estado de 1973, un exilio que le llevó a Cuba y de allí a España, después de ser expulsado de Perú por un policía que se quedó dormido mientras él hacía las maletas y, de paso, se deshacía de documentos comprometedores. Al despertar sólo acertó a decir: "Por favor, no se lo diga a mis jefes". Mario Benedetti tardó 10 años en volver a Uruguay. Hacía ya tiempo que había escrito que su noción de patria era "la urgencia de decir nosotros".


Fuente

BENEDETTI: El gran cronista de los sentimientos

Por José Saramago 18/05/2009

La obra de Mario Benedetti, amigo, hermano, es sorprendente en todos los aspectos, ya sea por la extensión en la variedad de géneros que toca, ya sea por la densidad de su expresión poética como por la extrema libertad conceptual que usa. El léxico de Benedetti ha ignorado deliberadamente la supuesta existencia de palabras "poéticas" y de otras que no lo son. Para Benedetti, la lengua, toda ella, es poética. Leída desde esta perspectiva, la obra del gran poeta uruguayo se nos presenta, no sólo como suma de una experiencia vital, sino, sobre todo, como la búsqueda persistente y lograda de un sentido, el del ser humano en el planeta, en el país, en la ciudad o en la aldea, en su casa simplemente o en la acción colectiva. Son muchas las razones que nos llevan a la lectura de Benedetti. Tal vez la principal sea ésa, precisamente: que el poeta se ha convertido en voz de su propio pueblo. O sea, en poeta universal.

Fuente:

Fallece el escritor Mario Benedetti a los 88 años

Fuente: http://www.elmundo.es/


El escritor uruguayo, que arrastraba un delicado estado de salud, ha muerto en su casa, según fuentes próximas a su familia.




El escritor uruguayo Mario Benedetti (Paso de los Toros, Uruguay, 1920) ha muerto este domingo en Montevideo a la edad de 88 años, informaron fuentes próximas a su familia.
Benedetti, que arrastraba un delicado estado de salud, estaba en su domicilio de la capital uruguaya en el momento de morir. El escritor había sido ingresado cuatro veces en el último año. La última vez fue el pasado día 6: Benedetti recibió el alta tras 12 días ingresado por una dolencia intestinal.
Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista, el escritor uruguayo deja tras de sí más de 80 obras. Novelas ('La tregua', 'Gracias por el fuego', 'El cumpleaños de Juan Angel'), poemarios ('Sólo mientras tanto', 'Poemas de la oficina', 'Viento del exilio') y cuentos ('Montevideanos', 'Recuerdos olvidados', 'Despistes y franquezas'), marcados por el amor, la solidaridad y, a medida que pasaba el tiempo, por la muerte.
Su última obra publicada, el poemario
'Testigo de uno mismo', fue presentada en agosto del año pasado. En esta obra presentía ya el final de sus días, a la vez que insistía en la soledad sin su amada Luz (su esposa, fallecida en 2006 tras 60 años de matrimonio). "Acontece la noche y estoy solo/ cargo conmigo mismo a duras penas/ al buen amor se lo llevó la muerte/ y no sé para quién seguir viviendo", decía Benedetti.
Antes de su último ingreso, Benedetti estaba trabajando en un nuevo libro de poesía cuyo título provisional era 'Biografía para encontrarme'.
Aunque para él su galardón más importante era tener lectores, en España su trabajo fue reconocido con el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1999. También recibió en 2001, tras superar una dolencia cardiaca, el
premio iberoamericano José Martí y el Premio Internacional Menéndez Pelayo en 2005.
En su última aparición pública, en diciembre de 2007, Benedetti fue condecorado con la Orden Francisco Miranda por el presidente venezolano, Hugo Chávez, en la Universidad de la República del Uruguay, aclamado por los cientos de estudiantes que reconocían en el poeta a su bardo nacional.

miércoles, 13 de mayo de 2009

El Cuaderno de Saramago

Sofía Gandarias
Mayo 14, 2009 by José Saramago

A la pregunta angustiada, aunque cargada de fácil retórica, que el Papa lanzó en Auschwitz para sorpresa y escándalo del mundo creyente: “¿Dónde estaba Dios?”, sigue esta gran exposición de Sofía Gandarias que responde con sencillez: “Dios no está aquí”. Es evidente que Dios no ha leído a Kafka y, por lo visto, Ratzinger tampoco. Ni siquiera han leído a Primo Levi, que está más cerca de nuestro tiempo y nunca se ha servido de alegorías para describir el horror. Si se me permite la osadía, le aconsejaría al Papa que visitase, con tiempo y ojos de ver, esta exposición de Sofía, que escuchase con atención las explicaciones que le fuera ofreciendo una pintora que, sabiendo mucho del arte que cultiva, mucho sabe también del mundo y de la vida que en él hemos hecho los que creen y los que no creen, los que esperan y los que desesperan, y los otros, los que hicieron Auschwitz y los que preguntan dónde estaba Dios. Más nos valdría que nos preguntásemos dónde estamos nosotros, que enfermedad incurable es ésta que no nos deja inventar una vida diferente, con dioses, si así lo quieren, aunque sin ninguna obligación de creer en ellos. La única y auténtica libertad del ser humano es la del espíritu, un espíritu no contaminado por creencias irracionales y por supersticiones tal vez poéticas en algún caso, pero que deforman la percepción de la realidad y deberían ofender la razón más elemental.

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EL ESPEJO - Eloy Sánchez Rosillo


Me instalo frente a ti, miro tus ojos
y vigilo el espacio donde tu voz me busca.
Me estremece el dolor del encuentro imprevisto,
la sed con que te acercas al borde de mi sombra,
el hueco que descubres en la luz de mi espejo.
La soledad me arropa. Sólo en la noche existo.
Y nunca me detengo sobre el mismo minuto
en el que tú te apoyas para seguir llamándome.
Suéñame de otro modo. Sacude el saco triste
del idioma heredado. Cuéntale a las palabras
las historias oscuras que sólo tú conoces;
diles cómo te asusta mi presencia y mi odio,
cuánta muerte te cuesta acariciar mi huida.
A veces, en el centro mismo de tu pregunta,
me reconozco y corro hacia otra oscuridad:
es amargo encontrar al final de un abrazo
mi propio grito erguido y mi propio deseo.
Por eso me divido, me desdoblo y me hundo
en heridas distintas: me da miedo encontrarte.
Tu sonido es el mío. Tu tristeza, tus ropas
saben a mí, y me escuece el recuerdo adherido
al tiempo conciliado, al tiempo único
en que la conjunción habitó nuestras sangres.


De "Maneras de estar solo" de ELOY SÁNCHEZ ROSILLO

martes, 12 de mayo de 2009

ORACION POR EL CUERPO Nelly Keoseyán

Abusé de tí, malamada.
Te maltraté como al peor de los esclavos.
Te obligué a desnudarte ante los otros,
a descender conmigo hasta los bajos fondos.
Eras objeto de saciedad y de goce:
Acudías como una perra obediente a mi llamado.
Cuántos pasaron por encima de ti
como caballos pisoteando la hierba.
Cuántos bebieron de tu simiente
la savia de la sabiduría.
Corté todas las rosas del jardín.
No floreció ni una sola semilla.

He de morir contigo.
Y de nosotras
no quedará ni una huella.



Nelly Keoseyán nació en la ciudad de México, en 1956. Estudió literatura en la Universidad Nacional. Ha traducido a poetas ingleses y estadunidenses, entre ellos Wordsworth, Coleridge y Yeats. Su producción poética comprende dos libros: Fuego interior (1986) y Los paraísos del sueño (1998).

NO VOLVER SINO VOLVER... Eduardo Milán (Aportación de Marco Antonio González)

No volver sino volver
a decir, ahora adherido
a tu piel, que da lugar. Hablo
de tu piel que es de lo poco
que conozco y esplende.
No soy más que la sombra de tu cuerpo
pero puedo hablar, sombra que habla
pero habla. Soy un residuo de un cielo,
el tuyo, un azul abierto.



EDUARDO MILÁN
Poeta, ensayista, y crítico uruguayo nacido en Rivera en 1952.A raíz de la dictadura militar en su país durante la cual fue encarcelado su padre, decidió radicarse en México desde 1979, donde ha desarrollado un importante labor no sólo como poeta, sino también como ensayista y crítico literario.«Manto», reúne su obra poética escrita hasta 1996. Posteriormente ha publicado otros títulos entre los que se destacan: «Alegrial» en 1997, que le valió el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, «Razón de amor y acto de fe» en 2001 y «Querencia, gracia y otros poemas» en 2003. A sus libros de poesía hay que añadir dos importantes recopilaciones de ensayos publicadas en México: «Una cierta mirada» en 1998 y «Trata de no ser constructor de ruinas» en 2003. Asimismo ha sido coantólogo de la «Antología de poesía hispanoamericana presente» publicada en México, con Ernesto Lumbreras.

lunes, 11 de mayo de 2009

La poesía espiritual de Llama

La sonorense María Antonieta Mendívil retoma la tradición literaria del misticismo en un tríptico de poesía espiritual publicado por una prestigiada editorial de México.



El poemario Llama, de la escritora sonorense María Antonieta Mendívil, ha sido publicado por Libros Umbral, una editorial de gran prestigio en el mundo literario de México, que ha publicado a autores como Eduardo Milán, Vicente Quirarte, Alberto Chimal y Pablo Soler Frost.
Llama es un tríptico de poesía espiritual, que retoma la tradición literaria del misticismo, desde Gonzalo de Berceo hasta José Ángel Valente y Javier Sicilia, pasando por San Juan de la Cruz.
Este poemario fue escrito gracias a la beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora y comprende una exploración en la enfermedad, la muerte, la maternidad, los quehaceres domésticos y la introspección contemplativa, mediante un lenguaje moderno, transparente, lleno de homofonías y neologismos.
María Antonieta Mendívil ya había publicado poesía (Cuenta Regresiva; ISC, 1992) y las novelas Otros Tiempos (Equilibrio Editores, 2000) y Duelo de noche (Almuzara, 2006). Su trayectoria como poeta incluye publicaciones en revistas como Cultura Norte, Tierra Adentro y en el Suplemento Cultural Siempre!, en la que fue elegida entre 30 poetas menores de 30 en 1993. Poemas suyos se han traducido al catalán; forma parte de antologías regionales y nacionales. Su novela Duelo de noche, publicada por la editorial española Almuzara, lleva dos ediciones en España.
La autora explica por qué regresar a la poesía: “La poesía aborda el misterio, aborda procesos mentales que no son lineales, que no son lógicos, que no van al entendimiento. Y ahora, a la humanidad eso le cuesta mucho. Cuando llega el misterio, la gente lo rechaza”.
La poeta explica que su exploración en el lenguaje se mueve como un interés por “la dimensión trascendente de la palabra. La palabra que funda, la palabra que destruye, la palabra que anticipa, la palabra que convoca. Los profetas son una importante fuente en este sentido. ¿La palabra que ellos enunciaban atraía los acontecimientos o los vaticinaba? Para mí esta es la gran pregunta que mueve mi búsqueda literaria, mi batalla al momento de escribir”.

LLAMA se presentará en Hermosillo el 28 de Mayo a las 20:00 horas en la casa Hoffer, ALLI NOS VEMOS.

Entrada destacada

 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez