Por Fernando Villa.
Javier Sicilia, quien sufrió la pérdida de su hijo Juan Francisco, encabeza el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, agrupación que ha movilizado a miles de personas en sus diversas marchas. Para Sicilia, su trayecto no debió haber sido y “es la consecuencia de una tragedia personal y humanitaria, la consecuencia de un Estado de derecho inexistente”.
http://nuestraaparenterendicion.com/index.php/biblioteca/entrevistas-y-charlas/item/2490-los-defensores-javier-sicilia?utm_content=buffer7dd94&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer
domingo, 7 de septiembre de 2014
La Jornada: Familiares de las víctimas viven una situación enloquecedora: especialista
Sin ninguna certeza sobre el destino de su ser querido, sin un cuerpo al cual llorarle y por lo tanto sin poder cerrar un ciclo de duelo, los familiares de las víctimas de desaparición viven una situación enloquecedora que va mermándolos poco a poco no sólo a nivel personal, sino también como familias, y que en última instancia –y de forma invisible– está provocando graves rupturas del tejido social.
La Jornada: Familiares de las vÃctimas viven una situación enloquecedora: especpialista
...
La Jornada: Familiares de las vÃctimas viven una situación enloquecedora: especpialista
...
martes, 19 de agosto de 2014
Romance de la luna. Federico García Lorca.
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.
HOY SE RECUERDA A FEDERICO GARCIA LORCA
Federico García Lorca es uno de los escritores más prolíficos de España que murió a causa de la dictadura de Francisco Franco
Nació el 5 de junio de 1898 en Fuente de Vaqueros, Granada, fue registrado bajo el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca.
Proveniente de una familia holgada económicamente el literato tuvo la
oportunidad de estudiar Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad de Granada.
Formó parte de una de las ‘revoluciones artísticas’ más importantes; fue gran amigo del pintor Salvador Dalí,
a quien invitó a incursionar en el mundo de la literatura y éste a su
vez, incitó al escritor a la pintura, sin embargo, sería su amigo más
entrañable, el politólogo Fernando de los Ríos, quien sería parte de la causa de su muerte.
El 17 de julio de 1936 en Marruecos estalló la sublevación militar
contra la República encabezada por quien se convertiría en dictador, Francisco Franco. A pesar de que el escritor no era amante de la política, su amistad con Fernando de los Ríos, así como demás personajes del círculo rojo pusieron en riesgo su vida en el momento en que Franco inició la revolución.
Los embajadores de México y Colombia ofrecieron asilo político
al literato, pero este se negó y en vez de huir del país, regresó a su
pueblo natal en Granada, en donde pasaría sus últimos días acompañado de
su familia. El poeta Luis Rosales sería quien diera asilo a García Lorca ya que dos de sus hermanos eran destacados falangistas.
Pero su refugio no funcionó por mucho tiempo ya que el 16 de agosto de 1896,
la Guardia Civil se presentó en el hogar con la encomienda de
arrestarlo. De acuerdo al historiador Ian Gibson, se acusaba al poeta de
“ser espía de los rusos, estar en contacto con éstos por radio, haber
sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual”.
García Lorca fue trasladado al Gobierno Civil para posteriormente ser trasladado al pueblo de Víznar, donde pasaría su última noche en una prisión improvisada.
Debido a las circunstancias en que ocurrió su muerte, no se ha podido esclarecer que día fue asesinado, aunque se cree que en la madrugada del 19 de agosto de 1936,
Federico García Lorca fue fusilado junto a un olivo en la carretera que
une las localidades de Víznar y Alfacar. En los documentos oficiales de
Granada quedó ascentado que murió en el mes de agosto de 1936 a
consecuencias de heridas ‘producidas por hecho de guerra’.
La muerte del escritor ha estado rodeada de mitos, ya que incluso hay
quienes aseguran que los elementos de la Guardia Civil en realidad
buscaban a Fernando del Río y la idea original era utilizar a García
Lorca como una pista para dar con el paradero del politólogo, sin embargo, también se menciona que el asesinato del literato se debió al enfrentamiento de fuerzas dentro de los dirigidos por Francisco Franco.
Fuente: http://amqueretaro.com/2014/08/federico-garcia-lorca-una-muerte-llena-de-mitos/.html
Hoy se celebra el Día Mundial de la Fotografía, 175 años después de la primera patente
Este mismo día, pero hace 175 años, en 1839, el
gobierno francés liberó la patente del daguerrotipo, el proceso
fotográfico que Louis Daguerre pulió tomando como referencia el trabajo de Joseph Nicéphore Niépce. Indiscutiblemente, dos de los padres de la fotografía, con permiso del sabio Abū Ibn al-Haytham, creador del método científico y responsable del primer diseño de una cámara oscura.
En realidad, el nacimiento de la fotografía tal y como hoy la
conocemos es anterior a 1839. Nicéphore Niépce tomó la que se considera
la primera imagen permanente en 1826, y el daguerrotipo fue inventado
por este precursor y Daguerre en 1837. Pero el 19 de agosto de 1839,
como he mencionado antes, fue el día que su patente quedó liberada para
que cualquiera pudiese utilizarla, por lo que ha sido la jornada elegida
por los fundadores de World Photo Day para instaurar el Día Mundial de la Fotografía.
No se trata de una celebración únicamente testimonial. Todos podemos participar.
Los organizadores de este evento, que tiene repercusión mundial, nos proponen que les ayudemos a crear una galería fotográfica global enviándoles algunas de nuestras instantáneas. Para hacerlo solo tenemos que registrarnos en la página web oficial de World Photo day
y subirlas. Ni más, ni menos. Tan solo es un gesto sencillo que nos
permite compartir un pequeño fragmento de nuestra vida y nuestra forma
de ver la fotografía con los demás. Pero lo realmente importante es que
apoyar un evento como este ayuda a dar más visibilidad a la fotografía y
crea afición, que es de lo que se trata. Fuente: http://www.xatakafoto.com/actualidad/hoy-se-celebra-el-dia-mundial-de-la-fotografia-175-anos-despues-de-la-primera-patente
jueves, 7 de agosto de 2014
En el filo del gozo. Rosario Castellanos. 40 años de su fallecimiento.
I
Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo:
que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme
y resbale en espuma deshecha y humillada.
Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo:
que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme
y resbale en espuma deshecha y humillada.
Cuerpo de
amor, de plenitud, de fiesta,
palabras que los vientos dispensan como pétalos,
campanas delirantes al crepúsculo .
palabras que los vientos dispensan como pétalos,
campanas delirantes al crepúsculo .
Todo lo
que la tierra echa a volar en pájaros,
todo lo que los lagos atesoran de cielo
más el bosque y la piedra y las colmenas.
todo lo que los lagos atesoran de cielo
más el bosque y la piedra y las colmenas.
Cuajada de
cosechas bailo sobre las eras
mientras el tiempo llora por sus guadañas rotas.
mientras el tiempo llora por sus guadañas rotas.
Venturosa
ciudad amurallada,
ceñida de milagros, descanso en el recinto
de este cuerpo que empieza donde termina el mío.
ceñida de milagros, descanso en el recinto
de este cuerpo que empieza donde termina el mío.
II
Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas,
rompiéndome en el filo del gozo o mansamente
lamiendo las arenas asoleadas.
Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas,
rompiéndome en el filo del gozo o mansamente
lamiendo las arenas asoleadas.
Bajo tu
tacto tiemblo
como un arco en tensión palpitante de flechas
y de agudos silbidos inminentes.
como un arco en tensión palpitante de flechas
y de agudos silbidos inminentes.
Mi sangre
se enardece igual que una jauría
olfateando la presa y el estrago
pero bajo tu voz mi corazón se rinde
en palomas devotas y sumidas.
olfateando la presa y el estrago
pero bajo tu voz mi corazón se rinde
en palomas devotas y sumidas.
III
Tu sabor se anticipa entre las uvas
que lentamente ceden a la lengua
comunicando azúcares íntimos y selectos.
Tu sabor se anticipa entre las uvas
que lentamente ceden a la lengua
comunicando azúcares íntimos y selectos.
Tu
presencia es el júbilo.
Cuando partes, arrasas jardines y transformas
la feliz somnolencia de la tórtola
en una fiera expectación de galgos.
Cuando partes, arrasas jardines y transformas
la feliz somnolencia de la tórtola
en una fiera expectación de galgos.
Y, amor,
cuando regresas
el ánimo turbado te presiente
como los siervos jóvenes la vecindad del agua.
el ánimo turbado te presiente
como los siervos jóvenes la vecindad del agua.
A propósito del Aniversario Luctuoso de Rosario Castellanos
En
uno de los encuentros de escritores y escritoras a los que he tenido
oportunidad de asistir conocí a la maestra Marisa Trejo Sirvent.
Platicamos sobre Rosario Castellanos: Seguimos teniendo una deuda muy
grande con Rosario Castellanos, le comenté.
Así es, dijo Marisa, es
una de las escritoras más sobresalientes de México con una
característica muy especial, que después de Sor Juana Inés de la
Cruz es quizá la escritora más completa, porque practicamente
incursionó en todos los géneros literarios... fue una mujer
intelectual muy completa; hizo mucho por Chiapas, para que se
reconocieran los derechos de la mujer y también de las personas indígenas...
Lo
que sigue de esta charla podrán leerla muy pronto, cuando se
publique nuestra plática.
Marisa
Trejo Sirvent dictará una conferencia sobre la vida y obra de
Rosario Castellanos hoy, a las 19:00 horas en el Encuentro
Internacional de Mujeres Poetas, en el Centro Cultural Sabines de Tuxtla Guitérrez, Chiapas, en el marco del 40
aniversario luctuoso de Rosario Castellanos.miércoles, 18 de junio de 2014
Efraín Huerta: Cien años de su nacimiento.
Elegía
Ahora te soñé, así como
eras: sin deslices en la voz,
con inmóviles sombras en los brazos
y tus genitales segundos de estatua.
Así como eres todavía: copiándote a ti misma,
cuando no eres ya sino la espuma de tu propia vida.
con inmóviles sombras en los brazos
y tus genitales segundos de estatua.
Así como eres todavía: copiándote a ti misma,
cuando no eres ya sino la espuma de tu propia vida.
Bien te sentí en mi sueño
como verso divinizado.
Mi tristeza no cabía en el fondo de mi dolor
y fue a manchar la noche de violeta.
Mi tristeza no cabía en el fondo de mi dolor
y fue a manchar la noche de violeta.
El propio ruido de tus
piernas habría despertado
los estanques, los recuerdos que a veces olvidamos
en los huecos de los jardines,
las horas que nunca fueron más allá
de donde hoy se desangran segundo por segundo,
el silencio de muchas ventanas,
antiguos y pulidos razonamientos, montañas de destinos.
los estanques, los recuerdos que a veces olvidamos
en los huecos de los jardines,
las horas que nunca fueron más allá
de donde hoy se desangran segundo por segundo,
el silencio de muchas ventanas,
antiguos y pulidos razonamientos, montañas de destinos.
De un seno tuyo al otro
sollozaba un poco de ternura.
Anoche te soñé y no puedo
decirte mañana mi secreto
-porque el amor es un magnífico manzano
con frutos de metal envueltos en piel de inteligencia,
con hojas que recuerdan gravemente el futuro
y raíces como brazos sumidos en una nieve de santidad-,
la misma ruta de mis dedos no podría encontrarte
ahí donde te guardas tan perfecta.
Yo no sabría elegir sino violentamente mi presencia:
te llenaría de asombro; acaso tu memoria no me crea.
Mi fatiga te gritaría un absoluto amor.
Por el cristal de aumento de la luna
la sonrisa de Dios estallaría.
-porque el amor es un magnífico manzano
con frutos de metal envueltos en piel de inteligencia,
con hojas que recuerdan gravemente el futuro
y raíces como brazos sumidos en una nieve de santidad-,
la misma ruta de mis dedos no podría encontrarte
ahí donde te guardas tan perfecta.
Yo no sabría elegir sino violentamente mi presencia:
te llenaría de asombro; acaso tu memoria no me crea.
Mi fatiga te gritaría un absoluto amor.
Por el cristal de aumento de la luna
la sonrisa de Dios estallaría.
Efraín Huerta (1914-1982)
Nació en el pueblo de Silao, estado de Guanajuato, el 18 de junio.
Hizo sus primeros estudios en León y en Querétaro. En México cursó la
preparatoria y los primeros años de la carrera de leyes. Fue periodista
profesional desde 1936 y trabajó en los principales periódicos y
revistas de la capital y en algunos de provincia. Fue también crítico
cinematográfico. Perteneció a la generación de Taller
(1938-1941), revista literaria que agrupó, entre otros, a Octavio Paz,
Rafael Solana y Neftalí Beltrán. Viajó por los Estados Unidos y Europa.
El gobierno de Francia le otorgó en 1945 las Palmas Académicas. En 1952
visitó Polonia y la Unión Soviética.
Dentro del Grupo que integró la generación de Taller, Efraín Huerta se distinguió por su sana conciencia lírica, por su apasionado interés por la redención del hombre y el destino de las naciones que buscan en su organización nuevas normas de vida y de justicia. Sus primeros libros: Absoluto amor (1933) y Línea del alba (1936), están incluidos en Los hombres del alba (1944), además de su obra publicada en revistas hasta 1944. El amor y la soledad son sus dos temas principales; el amor visto con ternura desolada, lleno de muerte y de vida alternativamente, unidos al tema de la rebeldía contra la injusticia, patente en toda su poesía. En sus Poemas de viaje, 1949-1953 (1956), los temas son mensajes de paz, lucha en contra de la discriminación racial, la música de los negros, sus costumbres, etcétera. También de tema político y combativo es la segunda parte de su libro Estrella en alto (1956). La ciudad de México le inspiró bellos y desesperados poemas, en que al describir y atacar las lacras de la capital, le muestra al mismo tiempo su amor y su odio.
Dentro del Grupo que integró la generación de Taller, Efraín Huerta se distinguió por su sana conciencia lírica, por su apasionado interés por la redención del hombre y el destino de las naciones que buscan en su organización nuevas normas de vida y de justicia. Sus primeros libros: Absoluto amor (1933) y Línea del alba (1936), están incluidos en Los hombres del alba (1944), además de su obra publicada en revistas hasta 1944. El amor y la soledad son sus dos temas principales; el amor visto con ternura desolada, lleno de muerte y de vida alternativamente, unidos al tema de la rebeldía contra la injusticia, patente en toda su poesía. En sus Poemas de viaje, 1949-1953 (1956), los temas son mensajes de paz, lucha en contra de la discriminación racial, la música de los negros, sus costumbres, etcétera. También de tema político y combativo es la segunda parte de su libro Estrella en alto (1956). La ciudad de México le inspiró bellos y desesperados poemas, en que al describir y atacar las lacras de la capital, le muestra al mismo tiempo su amor y su odio.
viernes, 9 de mayo de 2014
Madres de todos los días. Ante todo: ser Mujeres…
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Madres
de todos los días.
Ante
todo: ser Mujeres…
Sylvia
Teresa Manríquez.
Chen
Yurong, una madre china de 55 años, quien hizo caminatas de diez
kilómetros diarios cerca de su casa, para perder peso con la
finalidad de que parte de su hígado pudiera ser trasplantado a su
hijo y éste lograra vivir.
En
Honduras otra madre, Alejandra Izaguirre, dio a luz a un niño sin
ojos. Y aunque ha sido difícil como madre afrontar esta realidad, ha
encontrado más soluciones que contratiempos para sacar adelante a su
pequeño Gustavo, conviertiendo el amor en el cimiento para
sobrellevar situación tan especial.
En
México, a una de cada 700 mujeres que dan a luz le toca ser madre de
un bebé con Síndrome de Down, apelando a su fortaleza, dedicación,
valentía y ternura, para sacar adelante a estos seres especiales,
con su educación y cuidados.
Mi
abuela, por su parte, no soportó la angustia de criar sola a los
hijos tras el abandono de su esposo, y víctima de una severa
depresión falleció. Amó tanto a su pareja, que su papel de madre
quedó relegado. La discusión radica en: ¿qué tan buenas madres
son las mujeres como mi abuela?
Es
bien sabido que sobrevaloramos el papel de las mujeres que hacen a un
lado todo en su vida, incluídas ambiciones, sueños, planes, metas e
ilusiones, para vivir lo que consideran el mayor logro: ser madres.
Esa lista la puede encabezar una abuela, una tía, una prima o una
hermana, y hasta una misma, con la posibilidad de enumerar en una
larga lista las cualidades excepcionales de cada una de ellas, así
como los defectos, pues como mujeres y seres humanos que somos,
también los tenemos.
La
historia tiene ejemplos de mujeres criticadas, señaladas y
relegadas, por decidir dar prioridad a sus ambiciones personales.
Por
ejemplo: la mujer que en los 60’s afrontó el escarnio de ser madre
soltera. O la que en los 70’s fue señalada por usar minifalda a
pesar de ser mamá. O la que en los 80’s dejó el cuidado de los
hijos a otras mujeres para poder participar en la vida política del
país. O la que en los 90’s decidió criar sola a los retoños. Y
la que en el nuevo milenio decidió aplazar el momento de gestar una
vida para poder antes realizarse como mujer, como ser humano, con
planes, sueños, proyectos y muchas cosas por hacer, antes de
decidirse a ser madre de todos los días.
Cualquiera
que sea la elección de una mujer para ejercer su maternidad, hoy NO
se puede ser madre de todos los días y conservar equilibrada la
dinámica familiar sin actualizar la capacitación con que se blinda
a los hijos, ante la violenta situación que se vive en las calles de
este país. Mi madre no tuvo que enseñarme qué hacer en caso de
encontrarme en medio de un fuego cruzado o en un retén ilegal, y hoy
eso forma parte de la dinámica educativa en el hogar.
Ser
madre de todos los días, en nuestros tiempos, conjuga toda la
tradición milenaria del Sonora matriarcal, con las ambiciones de
autorrealización legítimas de cada mujer.
Ser
madre, hoy incluye legar a los que vienen la conciencia de que,
además de ser el conducto para la vida, somos, ante todo: MUJERES.
Ser
madres de todos los días significa ser mujeres de todos los días.
Sin límites, sin cortapisas, sin temores.
miércoles, 23 de abril de 2014
En el Día del Libro, les comparto:
Voltear la hoja, voltear la vida.
Por Sylvia Teresa Manriquez
Fue en Tres Cruces, entre Torin y Bácum.
Lo miró llegar, entre sus custodios.
En un llanito lo pararon para matarlo.
Cajeme presenciaba los preparativos, como si no fueran los de su ejecución. Como a quien no le importa ni vivir, ni morir.
Tenía apenas 12 años cuando, con un nudo en la garganta, y antes de dar vuelta a la última página de la novela “Cajeme, Novela de Indios” de Armando Chávez Camacho, aprendí cómo murió tan valiente guerrero sonorense. Un libro con hojas amarillas, quebradizas, edición original de 1948, impreso en los talleres Jus. Un preciado regalo de mi abuelo paterno que aún conservo.
“Carpe Diem: Aprovecha el día presente” Una locución latina que saltó a mi vista al voltear una página del pequeño Larousse, obsequio que mi abuelo materno tuvo a bien enviarme desde la entonces lejana ciudad de México, que con el pretexto de ayudarme en mis tareas de secundaria, intentaba aminorar su culpa por haberse mantenido ausente de nuestras vidas. Otro preciado regalo de un abuelo que nunca conocí.
He llorado, reído y sentido esperanza, me han brindado compañía sin poner reparos en mi mal genio. Mis libros. Trato siempre de brindarles un lugar cómodo cerca de mí, aunque si pudieran reclamarían por el polvo que amenaza su recuerdo y otros darían testimonio de mi amor desmedido.
Cuando volteé la hoja Tomás estaba sorprendido de haberse despertado al lado de Teresa, y de cómo ella le cogía con fuerza la mano. La miraba y no podía entender qué había pasado. Así conocí a Milan Kundera y su “Insoportable levedad del ser”.
Di vuelta a otra página y Camargo, adormecido escuchaba el cuarteto en re mayor de César Franck, cuando la mujer entró en el departamento de enfrente. Ella parecía ansiosa, desorientada sin saber que hacer con su alma. De esta manera me adentré en “El vuelo de la reina”, de Tomás Eloy Martínez.
En mi vida he dado vuelta a infinidad de páginas con la seguridad de que leo bien. No soy del sector de mexicanos que lee poco y mal, como expresó Consuelo Sáizar, presidenta del CONACULTA, en la conferencia magistral con la que dio inicio el VII Encuentro de Promotores de Lectura.
No, yo pertenezco al 6% de mexicanos que siente necesidad de leer, que se regocija en y con las letras. Un gusto que viene de la infancia, de los libros de mi abuela, allá en Navojoa, en cuya casa encontré siempre, además de su desinteresado amor, libros que podía tocar y leer. Viene de mi madre, que leía conmigo y que a falta de recursos económicos para viajar, nos enseñó a llegar a lugares remotos y maravillosos, volteando las páginas de los libros. Y viene de la escuela primaria, en la que afortunadamente encontré maestros que me enseñaron a leer por placer y no por obligación.
-Mátenme si quieren pero yo no me voy a la gran China, no salgo de esta casa aunque me maten, háganme pedacitos y entonces si me sacan de esta casa.
La discriminación y desarraigo en nuestro propio estado me la mostró Armida de la Vara en la página 20 de la novela “La creciente”.
La encuesta nacional de Lectura, de 2006, muestra que la mayoría de los mexicanos la ve como un acto obligado. Y es que se ha intentado hacernos leer por obligación, cuando en realidad es un acto amoroso que fluye del tocar, oler, mirar y probar las letras. La lectura florece día a día cuando vamos haciendo la historia compartida a cada instante con los seres queridos. Cuando traemos al presente viejos recuerdos contenidos en fotografías, o al evocar el momento feliz que debió ser nuestro nacimiento para quienes eligieron nuestro nombre. Allí se gesta el gusto por leer. No en comprar y tener muchos libros o peor aún, en intentar que por ley cada integrante de una familia lea obligatoriamente un número determinado de volúmenes al año. El crecimiento académico de un pueblo definitivamente no puede medirse por el número de libros impresos o en computadora que leen sus habitantes.
Al voltear la página 8 de “Un cuarto propio” escrito por Virginia Woolf encuentro: …agobiada por el peso del tema que ustedes han cargado sobre mis hombros, lo repensé y entreveré con mi vida diaria…
Así se entrevera la lectura en la vida de cada uno. Está presente en cada detalle. Todo se lee. ¿Quién no ha leído en el viento de la mañana el augurio de un buen día? O el dolor triste en el rostro de un amigo que ha dejado ir una esperanza. Se leen las emociones y se leen los periódicos. Se lee el destino del ruletero y las instrucciones para hacer un platillo. Se leen los manuales de trabajo, los libros de texto. Leemos novelas, cuentos, ensayos y poesía. Leemos la vida, pero por gusto.
Asumiendo sin pensar la inherente presencia del acto de leer en cada evento de nuestra vida. Así se desarrolla y se fomenta el gusto por la lectura. Volteando las hojas del libro de la vida, para ratificar el derecho al habito de lectura libre y espontáneo.
Por Sylvia Teresa Manriquez
Fue en Tres Cruces, entre Torin y Bácum.
Lo miró llegar, entre sus custodios.
En un llanito lo pararon para matarlo.
Cajeme presenciaba los preparativos, como si no fueran los de su ejecución. Como a quien no le importa ni vivir, ni morir.
Tenía apenas 12 años cuando, con un nudo en la garganta, y antes de dar vuelta a la última página de la novela “Cajeme, Novela de Indios” de Armando Chávez Camacho, aprendí cómo murió tan valiente guerrero sonorense. Un libro con hojas amarillas, quebradizas, edición original de 1948, impreso en los talleres Jus. Un preciado regalo de mi abuelo paterno que aún conservo.
“Carpe Diem: Aprovecha el día presente” Una locución latina que saltó a mi vista al voltear una página del pequeño Larousse, obsequio que mi abuelo materno tuvo a bien enviarme desde la entonces lejana ciudad de México, que con el pretexto de ayudarme en mis tareas de secundaria, intentaba aminorar su culpa por haberse mantenido ausente de nuestras vidas. Otro preciado regalo de un abuelo que nunca conocí.He llorado, reído y sentido esperanza, me han brindado compañía sin poner reparos en mi mal genio. Mis libros. Trato siempre de brindarles un lugar cómodo cerca de mí, aunque si pudieran reclamarían por el polvo que amenaza su recuerdo y otros darían testimonio de mi amor desmedido.
Cuando volteé la hoja Tomás estaba sorprendido de haberse despertado al lado de Teresa, y de cómo ella le cogía con fuerza la mano. La miraba y no podía entender qué había pasado. Así conocí a Milan Kundera y su “Insoportable levedad del ser”.
Di vuelta a otra página y Camargo, adormecido escuchaba el cuarteto en re mayor de César Franck, cuando la mujer entró en el departamento de enfrente. Ella parecía ansiosa, desorientada sin saber que hacer con su alma. De esta manera me adentré en “El vuelo de la reina”, de Tomás Eloy Martínez.
En mi vida he dado vuelta a infinidad de páginas con la seguridad de que leo bien. No soy del sector de mexicanos que lee poco y mal, como expresó Consuelo Sáizar, presidenta del CONACULTA, en la conferencia magistral con la que dio inicio el VII Encuentro de Promotores de Lectura.
No, yo pertenezco al 6% de mexicanos que siente necesidad de leer, que se regocija en y con las letras. Un gusto que viene de la infancia, de los libros de mi abuela, allá en Navojoa, en cuya casa encontré siempre, además de su desinteresado amor, libros que podía tocar y leer. Viene de mi madre, que leía conmigo y que a falta de recursos económicos para viajar, nos enseñó a llegar a lugares remotos y maravillosos, volteando las páginas de los libros. Y viene de la escuela primaria, en la que afortunadamente encontré maestros que me enseñaron a leer por placer y no por obligación.
-Mátenme si quieren pero yo no me voy a la gran China, no salgo de esta casa aunque me maten, háganme pedacitos y entonces si me sacan de esta casa.
La discriminación y desarraigo en nuestro propio estado me la mostró Armida de la Vara en la página 20 de la novela “La creciente”.
La encuesta nacional de Lectura, de 2006, muestra que la mayoría de los mexicanos la ve como un acto obligado. Y es que se ha intentado hacernos leer por obligación, cuando en realidad es un acto amoroso que fluye del tocar, oler, mirar y probar las letras. La lectura florece día a día cuando vamos haciendo la historia compartida a cada instante con los seres queridos. Cuando traemos al presente viejos recuerdos contenidos en fotografías, o al evocar el momento feliz que debió ser nuestro nacimiento para quienes eligieron nuestro nombre. Allí se gesta el gusto por leer. No en comprar y tener muchos libros o peor aún, en intentar que por ley cada integrante de una familia lea obligatoriamente un número determinado de volúmenes al año. El crecimiento académico de un pueblo definitivamente no puede medirse por el número de libros impresos o en computadora que leen sus habitantes.
Al voltear la página 8 de “Un cuarto propio” escrito por Virginia Woolf encuentro: …agobiada por el peso del tema que ustedes han cargado sobre mis hombros, lo repensé y entreveré con mi vida diaria…
Así se entrevera la lectura en la vida de cada uno. Está presente en cada detalle. Todo se lee. ¿Quién no ha leído en el viento de la mañana el augurio de un buen día? O el dolor triste en el rostro de un amigo que ha dejado ir una esperanza. Se leen las emociones y se leen los periódicos. Se lee el destino del ruletero y las instrucciones para hacer un platillo. Se leen los manuales de trabajo, los libros de texto. Leemos novelas, cuentos, ensayos y poesía. Leemos la vida, pero por gusto.
Asumiendo sin pensar la inherente presencia del acto de leer en cada evento de nuestra vida. Así se desarrolla y se fomenta el gusto por la lectura. Volteando las hojas del libro de la vida, para ratificar el derecho al habito de lectura libre y espontáneo.
lunes, 21 de abril de 2014
Muere Emmanuel Carballo, escritor y crítico literario
El escritor de Guadalajara, Jalisco, fundó junto con Carlos Fuentes la 'Revista mexicana de literatura'
Domingo, 20 de abril de 2014
(CNNMéxico) — El escritor y crítico literario
Emmanuel Carballo murió este domingo por la tarde en la Ciudad de México
a los 84 años, confirmó en un comunicado el Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes (Conaculta).
En su página oficial emmanuelcarballo.com, refiere que el crítico nació en Guadalajara, Jalisco, el 2 de julio de 1929.
En su juventud frecuentó la poesía y la prosa narrativa; a partir de la madurez se dedicó a la historia y la crítica literaria.
Carballo realizó estudios de derecho en la Universidad de
Guadalajara, en cuyo Departamento de Letras fue profesor, investigador
de tiempo completo y maestro emérito.
En Guadalajara fundó las revistas Ariel y Odiseo; en la ciudad de México, en compañía de Carlos Fuentes creó la Revista mexicana de literatura. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores y de El Colegio de México.
Como editor fundó la Editorial Diógenes y fue director literario de
Empresas Editoriales. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores y
antes del Sistema Nacional de Investigadores y formó parte del Consejo
de la Crónica de la Ciudad de México.
Algunas de sus obras son El cuento mexicano del siglo XX (1964), Diccionario crítico de las letras mexicanas en el siglo XIX (2001), los dos primeros tomos de sus memorias: Ya nada es igual (2004), Diario público 1966-1968 (2005) y Protagonistas de la literatura mexicana (1965) reeditada en varias ocasiones.
Entre los reconocimientos que recibió Carballo, además del Premio
Iberoamericano Ramón López Velarde, se encuentran la Medalla de Oro de
Bellas Artes en 2009 y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en
Lingüística y Literatura, el Premio Nacional de Periodismo Cultural
Fernando Benítez y el Premio Mazatlán de Literatura, estos tres últimos
en 2006, así como la Orden de Isabel la Católica, en grado de
Encomienda, concedida en 2010 por el Rey de España, Juan Carlos de
Borbón, la cual fue recibida en noviembre de 2012, según información de
Conaculta.
“Soy una figura molesta pero necesaria. Mi papel se presta más a la
censura que al elogio. Y es natural, el crítico es el aguafiestas, el
villano de película del Oeste, el resentido, el amargado, el ogro y la
bruja de los cuentos de niños, el viejo sucio que viola a la chica
indefensa, el maniático, el doctor Jekyll y mister Hyde: en pocas
palabras, el que exige a los demás que se arriesguen mientras él mira
los toros desde la barrera”, cita la página electrónica a Carballo.
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