martes, 10 de febrero de 2015

Syria Poletti

"¿Que el pueblo era reciente? ¡Hombre! La gente estaba tan adherida a esa tierra como las rocas. Los serranos se habían apegado a las canteras duros y empecinados como los cardos. Luego vinieron los camioneros, mecánicos, comerciantes... Y hasta llegaron “enfermos”, esos tuberculosos pobres, obligados a disparar de los pueblos cuya única industria era la de los “delicados”. Además, éstos llegaron a Dumesnil esperanzados y atraídos por la fama de que allí nadie había muerto. Y eso era como un ahuyentar a la mismísima muerte."  Fragmento de "En el principio era la cal" de Syria Poletti.




Syria Poletti nació el 10 de febrero de 1919 en Pieve di Cadore, Italia; periodista, novelista, cuentista y autora de literatura infantil. Autora de Gente conmigo, Línea de fuego, Extraño oficio y de obras para niños como El rey que prohibió los globos. Falleció en Buenos Aires, Argentina, el 11 de abril de 1991.

Hoy se recuerda a la revolucionaria Fanni Kaplán.

Fani Yefímovna Kaplán (en ruso: Фанни Ефимовна Каплан; nacio el 10 de febrero de 1890 y falleció el 13 de septiembre de 1918. También conocida como Fania o Fanny Kaplán (originariamente, Dora Kaplán), activista revolucionaria, fue autora del intento de asesinato de Vladimir Lenin el 30 de agosto de 1918.




La historia de Fanni Kaplan es complicada, ella era un mujer de origen judio nacida en 1890 como Feiga Jaimova Roitman en la provincia ucrania de Zhytomir (Feiga en hebreo quiere decir pájaro). Cambió de nombre cuando sus padres marcharon a los EEUU y comenzaban sus primeros pasos revolucionarios, ligados a los anrquistas. Sus actividades sediciosas eran muy modestas llevar de un lado a otro bombas y literatura prohibida. La policia zarista la detiene con una bomba en Kiev, y es condenada a muerte en 1906 con los otros revolucionarios. Pero ella era muy joven, tan solo 16 años, y su pena es conmutada por la cadena perpetua.

Será en la cárcel donde trabe conocimiento con los socialistas revolucionarios, en particular con Mariya Spiridónova. Sus ideas cambiaran dejando el anarquismo y apoximandose a las de los eseristas. Más tarde, tras la revolución de febrero de 1917, Kaplan conseguiría el indulto. Pero sería un mujer que vagaba sin rumbo y solo se encontraba a gusto en compañía de sus camaradas de la cárcel.
También aprovecho el tiempo para recuperar prácticamente la vista que había estado a punto de perder, a pesar de lo que digan las reinterpretaciones revisionistas, que dicen que Kaplan era casi ciega y no pudo haber perpetrado el atentado contra Lenin.
En cualquier caso Kaplan siente que Lenin a traicionado a la revolución; se ha disuelto la asamblea constituyente dominada por los socialistas revolucionarios en favor de los soviets, dominados por los bolcheviques, se ha pactado la paz con los alemanes y siente que  la guerra civil que asola al país es culpa suya. Y decide acabar con él.


Fuente: http://www.telegrama-zimmermann.com



Alma. Boris Pasternak.


Alma
Alma mía, que sufres 
Por los que te rodean, 
Te has convertido en el sepulcro 
De todos los que penan en la tierra.
Sus cuerpos embalsamas, 
Les consagras tus versos, 
La lira, sollozante, 
Alza por ellos un lamento.
En nuestra época egoísta 
Defiendes el temor y la conciencia
 Como una urna funeraria 
Donde reposen sus cenizas.
Los tormentos de todos 
Te han puesto de rodillas. 
Hueles a polvo de cadáver,
 A fosas y a obitorios.
Alma mía, escudilla, 
De todo, todo aquello que aquí has visto, 
Has ido haciendo una mixtura 
Triturando, lo mismo que un molino.
Y muele todavía 
Cuanto me ha sucedido,
Casi cuarenta años de esta vida, 
En humus de las tumbas.


Boris Pasternak: hace 125 años nació autor de "Doctor Zhivago"

El escritor ruso nació un día como hoy hace 125 años. En 1958 renunció al Nobel de Literatura 

"La mujer que armaba todo aquel alboroto vestía un abrigo de astracán, desabrochado, bajo el cual oscilaban como capas de gelatina, la doble papada, el pecho abundante y el vientre cubierto por un traje de seda. Comprendíase que en otros tiempos debió de haber sido considerada una belleza entre los comerciantes de tercer orden y sus dependientes. Las fisuras de sus ojos porcinos, con los párpados hinchados, apenas se abrían. En tiempos inmemoriales, una rival le había arrojado vitriolo a la cara, pero ella pudo esquivarla y solamente dos o tres gotas de ácido le señalaron la mejilla izquierda y la comisura de los labios, dejando unas pequeñas huellas que ella consideraba que realzaban su encanto. " Fragmento de "Doctorr Zhivago" de Boris Pasternak


Durante más de medio siglo Estados Unidos ha silenciado la delicada intriga que hiló en torno al escritor ruso Boris Pasternak como si fuera un secreto de Estado, pero en la actualidad ya está claro: agentes de la CIA ayudaron a que el drama romántico " Doctor Zhivago" se convirtiera en una obra de la literatura universal y desenmascarar así la censura comunista sobre el libro.
Pasternak sin embargo no recibió nada del éxito internacional o los millones de dólares que generó. Por amor a su país renunció en 1958 al premio Nobel de Literatura y murió dos años después debido al cáncer en condiciones humildes.

Con motivo del 125 aniversario de su nacimiento (1890-1960), los rusos recuerdan estos días con orgullo al gran autor, "un francotirador" de la poesía, que supo describir el sufrimiento, el dolor y la muerte de forma extraordinaria. Capaz de hallar júbilo en el dolor o belleza en la desgracia y un rayo de sol donde ya no hay nada, según se señala en el suplemento literario del diario "Nesavissimaya Gazeta" con motivo del aniversario de Pasternak.
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FUENTE: http://elcomercio.pe/

viernes, 6 de febrero de 2015

las mejor vestidas, y no las mejores vestidas

Las palabras mejor y peor se mantienen invariables cuando aparecen antes de un participio, pues ahí son adverbios comparativos de bien y mal: bien/mejor vestidas y mal/peor vestidas.
Sin embargo, en los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «Blanca Suárez, considerada una de las mejores vestidas en 2014», «Las mejores vestidas de los Globos de Oro 2015» o «María Valverde y María León, entre las peores vestidas de los Goya 2013».
El Diccionario panhispánico de dudas indica que, en estos casos, mejor y peor son las formas comparativas de bien y mal, por lo que funcionan como adverbios y, como tales, no varían en número. Lógicamente, este criterio se aplica asimismo cuando mejor y peor anteceden a otros participios: «Las generaciones actuales son las mejor preparadas», en vez de «… las mejores preparadas».
Así pues, en los ejemplos iniciales lo apropiado habría sido escribir «Blanca Suárez, considerada una de las mejor vestidas en 2014», «Las mejor vestidas de los Globos de Oro 2015» y «María Valverde y María León, entre las peor vestidas de los Goya 2013».
Cuestión distinta es que mejor y peor sean las formas comparativas de bueno y malo, caso en el que se consideran adjetivos y, por tanto, concuerdan en número con el sustantivo al que acompañen y pueden escribirse en plural: prendas buenas/mejores, vestidos malos/peores.

Fuente: Fundación del español Urgente

miércoles, 4 de febrero de 2015

Mujeres y Política: Prensa amenazada. Por Soledad Jarquín Edgar.

 
Mujeres y Política
Prensa amenazada

Soledad JARQUÍN EDGAR
La desaparición y asesinato del periodista Moisés Sánchez, en Veracruz, es una muestra más de la difícil condición del ejercicio profesional de la tarea de informar en aquella entidad, donde se pasó de las agresiones verbales, las amenazas, hasta la fabricación de delitos y privación de la libertad al asesinato de 11 periodistas, nueve hombres y dos mujeres.
Como siempre o, para no exagerar, casi siempre, los hechos brillan por la impunidad en la que permanecen los casos de Víctor Manuel Báez Chino, en junio de 2012, editor de la sección policiaca del periódico Milenio El Portal de Veracruz y director adjunto del diario virtual Reporteros Policiacos.com; Guillermo Luna, Gabriel Huge y Esteban Rodríguez, fotoreporteros asesinados en mayo de ese mismo año; la corresponsal de la revista política Proceso, Regina Martínez, asesinada en el interior de su casa en abril de 2012; Yolanda Ordaz asesinada un año antes en junio de 2011, un crimen que en lo particular fue impactante; el 20 de junio de 2011 se cometió otro crimen contra el director de Notiver Miguel Ángel López Velasco y su hijo Misael López Solana; Noel López Olguín, colaborador de varios medios locales veracruzanos, su cuerpo fue hallado en junio de 2011, a tres meses de haber desaparecido; hace un año, en febrero de 2014, se encontró el cuerpo de Gregorio Jiménez.
Como en el caso de los estudiantes de Guerrero, en el asesinato de Moisés Sánchez, está involucrado un presidente municipal. José Luis Abarca, presidente municipal de Iguala, se dijo, habría pedido actuar contra los estudiantes de la normal rural “Isidro Burgos”, en el caso del asesinato del periodista veracruzano está involucrado el presidente municipal de Medellín de Bravo, Omar Cruz, señalan las investigaciones.
Esto no es “nuevo”, los pequeños y grandes poderes son una amenaza para el ejercicio de la tarea informativa, aderezada hoy con la clara presencia de criminales dispersos en todo el territorio nacional, para desgracia del pueblo y como hemos visto a raíz de la “declaración” de guerra hecha por el entonces presidente de México, Felipe Calderón, el Ares mexicano.
El asesinato de periodistas ha ubicado a este país, según la organización internacional Reporteros sin Fronteras, como uno de los “más mortífero”  y el primero de América Latina, en el recuerdo ha quedado Colombia y la persecución a periodistas en los tiempos de las dictaduras en Sudamérica. Entonces como sucedió con Moisés Sánchez se recuerdan casos (en Chile, por ejemplo) de periodistas sacados de sus casas para desaparecerlos, como pasó con José Carrasco Tapia, historia que se narra en el libro Historia de un Periodista.
No es lo mismo pero el resultado es el mismo. El fin es lo que cuenta. Se trata de callar a quienes se comprometen en la transmisión de hechos concretos, de quienes opinan, de quienes ocupan un lugar intermedio entre los gobiernos y la sociedad, pero lo que revelan no es algo que le guste a esos poderes llamados fácticos, resultado de estas dinámicas sociales en que hemos basado nuestro andar al pertenecer a un grupo social y de cuya relación depende la gobernabilidad.
Michael Coppedge, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Notre Dam, señala que estos poderes “residen básicamente en los sectores empresariales, la prensa, las iglesias, los estamentos militares, los <grupos de presión, los <grupos de tensión, los <nuevos movimientos sociales, ciertas <organizaciones no gubernamentales, las <mafias y otras entidades cuyas potestades no están previstas ni autorizadas por la ley pero que no por eso son menos eficaces ni menos influyentes a la hora de la toma de las decisiones en la vida social”.
En suma, la prensa es también un poder fáctico y está amenazado por el resto de los poderes. Decir la verdad tiene costos muy altos en México, no someterse a los mandatos del poder tiene sus costos, investigar tiene sus costos y la historia es cruenta en ese sentido. En los años treinta, me contaba una querida amiga, su padre un periodista veracruzano fue asesinado cuando ella tenía tres años. Recordó que un presidente municipal de Orizaba, Veracruz, le pidió a los representantes de la prensa que pasaran a cobrar cada mes. “Mi padre no quiso, a los pocos días, estábamos desayunando, tocaron la puerta, él se levantó y abrió…A pesar de que era muy chica, recuerdo los disparos que le quitaron la vida”.
Lo que sucede en Veracruz es terrible. No tiene calificativo alguno, menos cuando se presume tanta impunidad y ese estado de relajación que muestra el gobernador Javier Duarte ante hechos tan terribles y tan dramáticos, que afecta de manera colectiva el derecho a la información de toda una sociedad, y al mismo tiempo que tienen un impacto fundamental en las familias, entre los amigos y colegas.
Lecciones amargas las que ofrece Veracruz, en especial para Oaxaca, donde como lo recalcó el director general de El Imparcial, Benjamín Fernández Pichardo, durante un desayuno de trabajo con el Consejo Editorial y colaboradores, “la cuota ha sido muy alta para este diario”. Y recordó el asesinato de tres voceadores en la región del istmo: Mateo Cortés Martínez, Flor Vásquez y Agustín López, quienes fueron emboscados en la carretera en tanto distribuían el diario, en octubre de 2007.
Se refirió también al caso del reportero de la sección policiaca, Alberto López Bello, lapidado junto con otra persona, en la agencia municipal de Trinidad de Viguera, en la capital del Estado.
Lamentó la agresión contra el reportero José Ignacio Santiago, hechos ocurridos en enero pasado, lo que requirió que fuera hospitalizado y terminara con dos brazos rotos.  Primero fue alcanzado por una camioneta que lo derribó de la motocicleta, luego lo patearon hasta que perdió el conocimiento.
Como en Veracruz el nivel de las agresiones tiende a subir, como resultado de las vagas investigaciones, del no hacer caso. Algunos colegas han recibido amenazas virtuales o directas; otras son escuchadas desde las propias oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública, recordemos el caso de los troles que fue denunciado hace meses por Patricia Briseño y esta servidora, el joven twitero de marras sigue colaborando en la dependencia, orquestando insultos y toda clase de descalificaciones, sin que el titular de la dependencia Alberto Esteva se de por enterado.
No es para echar en saco roto lo que pasa en Veracruz que es muy grave, como tampoco es para ser omisos, en Oaxaca donde según reporte de Página3.mx “en menos de un mes, por lo menos seis periodistas han sido agredidos en Oaxaca, principalmente por organizaciones sociales…” Es decir, por otro poder fáctico, que goza de todas las garantías por parte del gobierno estatal.
El pasado lunes fueron agredidos dos fotógrafos Alberto López del diario Rotativo y Rolando Jiménez de Paralelo 20 por grupos de pobladores de San Baltazar Chichicapam, que bajo la consigna “a todos los de la prensa”, iban con la intención de agredirlos, armados de palos y piedras. Hechos que ocurrieron frente a policías estatales que nada hicieron para evitar la agresión.
Antes, el 22 de diciembre fueron agredidos en la caseta de Huitzo los reporteros Gaspar Monjarraz y Javier Barrón -de TV Azteca- por integrantes de la agrupación Frente Popular Revolucionario (FPR), quienes les quitaron su equipo y causaron daños a su unidad de motor, además de agresiones físicas, dice Página3.
A estas agresiones se sumó la ya relatada de José Ignacio Santiago, compañero reportero de esta casa editora en la región del Istmo. Rafael Vargas, de MVM fue agredido el 23 de enero por integrantes de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), de ahí la solicitud de atención que han presentado ante las autoridades organismos como el Grupo Prensa Oaxaca.
Lo dicho, en México ejercer el periodismo no es cosa de valientes sino de gente inteligente, pero a veces ni la inteligencia funciona frente a la cerrazón de los grupos de poder, caciques o integrantes de una sociedad que está cansada de engaños y nulas repuestas del gobierno. Pero ojo: quienes reporteamos u opinamos solo estamos cumpliendo con un deber como trabajadores, solo hacemos valer un derecho ciudadano: el derecho a la información. Matar o agredir periodistas es un crimen contra la humanidad.
@jarquinedgar
Tomado de Las Caracolas
 

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