martes, 5 de julio de 2011

LOS MEXICANOS COMEN DE PIE

Héctor de Mauleón

La escena se impone en los amaneceres agrios, a esa hora en que la prisa determina los ritmos de la urbe. En los atestados paraderos de microbuses, en las agitadas bocas del Metro, en las inmediaciones de las oficinas públicas, en esquinas estratégicas y transitadas, un grupo se arremolina junto a un puesto de comida humeante: tacos, quesadillas, sopes, gorditas.

Atoles de colores variopintos. Tamales cernidos en hojas de maíz. Birrias y pambazos que se degluten a sorbos de un refresco embotellado.

Si las ciudades no son más que el sistema de ofertas que habita nuestra vida cotidiana, la escena volverá a imponerse a la hora de la comida, entre tacos de cabeza que sudan bajo un plástico, entre torterías que ofrecen todo a sus comensales (menos una silla), y entre fondas de “comida corrida” cuyo lujo mayor consiste en agua de horchata y gelatina.

Caerá la noche con su urgencia extraña: los viajeros volverán a congregarse junto al trompo de los tacos al pastor, junto al comal donde saltan —casi de manera alegre— las fritangas, o junto al carro de hot dogs en el que las salchichas nadan envueltas en tocino. El puesto de comida es la aduana de la experiencia urbana: la oficina de trámites en la que comienza, y en la que termina el día. El puesto forma parte de la vida (la peor parte de la vida).

Mitofsky realizó, en 100 secciones electorales, un muestreo sobre nuestros hábitos alimenticios: una especie de censo gastronómico que revela que, aunque los mexicanos vivimos de rodillas (razones religiosas, ideológicas o políticas, no lo sé), acostumbramos comer de pie: en la antigua reina de los lagos, uno de cada cuatro mexicanos realiza sus comidas de ese modo.

La encuesta resulta estremecedora. No sólo explica las escenas de la vida diaria en una ciudad poblada de puestecillos humeantes en la que tres de cada 10 personas desayunan, comen o cenan en la calle, y en la que la tercera parte de la población se ve obligada a despachar sus alimentos en menos de 30 minutos (para 28% de los encuestados resulta “poco o nada frecuente masticar varias veces sus bocados” y 31.2% confiesa no tener tiempo o posibilidad de “relajarse y disfrutar” la ingesta de alimentos). Demuestra, también, que en la ciudad de México el acto de comer ha dejado de ser un acto cultural para convertirse, lisa y llanamente, en un acto biológico, de supervivencia.

Falta de dinero, trayectos demoledores, educación precaria: de golpe, los “antojitos” de otro tiempo —la variedad de ofertas que la ciudad agregaba al menú de la comida diaria— se convirtieron en la primera fuente de alimentación para amplios sectores de la sociedad.

Cuando un mexicano tiene que comer fuera de casa —apunta Mitofksy—, su primer pensamiento parece ser alimentarse de tacos (32%) y de tortas (19%)”. De acuerdo con el documento, antes de mencionar la palabra “ensalada”, los capitalinos que pasan el día en la calle piensan en quesadillas, tlayudas, papas fritas, hamburguesas, sándwiches, galletas, pizzas y pan dulce.

Sólo cinco de los siete días de la semana consumimos agua natural. Sólo uno de los siete días nos es posible ingerir pescados y mariscos. Sólo tres masticamos verduras. En cambio, destapamos refrescos cuatro días a la semana, y creemos abrumadoramente que la comida chatarra son las papas y los charritos, y no las sopas instantáneas, ni los chicharrones preparados, ni los alimentos enlatados.

Se dice que las encuestas son fotos de familia. Esta familia vive atrozmente. De ese modo come, de ese modo engorda, de ese modo se enferma.

Se llega al final de la muestra con la sensación de haber leído el relato de un desastre sanitario: la crónica de un derrumbe cultural en cuyas ruinas se alza una ciudad estrangulada por sus necesidades, en la que la mitad de la población (45.6%) considera que es más caro comer sano y en la que la tercera parte cree que resulta difícil y costoso beber agua natural o comer verduras en días de trabajo.

Comemos de pie. Ojalá que la Organización Mundial de la Salud nos agarre confesados.

lunes, 4 de julio de 2011

Alí Soto Macías, campeón Panamericano en Brasil

El sonorense conquista la medalla de oro y el boleto para el Mundial Juvenil de Luchas Asociadas en Rumania
Arturo Soto Munguía

Sao Paulo, Brasil, está más cerca del Polo Sur que de Hermosillo.

Hasta allá fue el atleta sonorense Alí Soto Macías nada más para traer a México la medalla de oro en el Campeonato Panamericano Juvenil de Luchas Asociadas.

El mensaje en su muro de Facebook después del triunfo, fue: “Es una victoria que sabe a derrota”.

El motivo de ese mensaje es el siguiente: En su peso, 50 kilos, Alí tendría que enfrentar a tres peleadores: el de Ecuador, que era favorito, el de Brasil y el de Estados Unidos.

Su primera pelea fue con el mejor y le ganó. Después peleó con el de Brasil y le ganó. La final la disputó con el peleador de Estados Unidos, que ya había perdido con el de Ecuador, y perdió.

En la suma de puntos, sin embargo, Alí resultó el mejor peleador y por eso ahora México tiene un campeón Panamericano Juvenil en la categoría de los 50 kilos, que dentro de tres semanas estará volando a Rumania para competir en el Campeonato Mundial Juvenil que tiene como sede la ciudad de Bucarest.

Alí Soto Macías ya había conquistado en 2009 el Campeonato Panamericano en la categoría Cadete, que se llevó a cabo en Managua, Nicaragua, donde venció a los peleadores de Estados Unidos, Nicaragua y Perú. Por su desempeño, trajo a México además el trofeo al mejor luchador de ese torneo.

En 2010 una lesión le impidió competir en la Olimpiada Nacional y en el Campeonato Panamericano, pero ese fue motivo suficiente para que se le retiraran las becas con las que el gobierno de Sonora, México, apoya a sus atletas (45 dólares mensuales por medalla de oro en Olimpiada Nacional, y 120 dólares mensuales por medalla de oro en Panamericano).

Alí Soto Macías se recuperó de la lesión, fue convocado como seleccionado nacional para competencias en Europa, regresando con la medalla de bronce disputada en Holanda, en un torneo donde no hubo peleadores en 50 kilos.

Puesto a escoger entre quedar fuera de la competencia, o medirse con luchadores más pesados (55 kilos), Alí escogió la segunda opción. Le ganó a un francés, le ganó a un norteamericano y perdió con un mexicano, trayéndose la medalla de bronce.

Luego vino la Olimpiada Nacional, y Alí venció a todos sus rivales, incluyendo al de Jalisco, un estado mexicano que conquistó más de 400 medallas de oro en esa competencia, cuando en Sonora se presumen 100 con la misma vehemencia con la que se presume un nuevo estadio que costará casi 400 millones de pesos.

Después se fue a Brasil y de allá trajo la medalla de oro. En tres semanas, estará compitiendo en Rumania, midiéndose con los mejores peleadores del mundo.

Alí Soto Macías es el mismo peleador a quien el director de Codeson, Vicente Sagrestano, le cobró hace poco el agua que se tomaba y con la que se bañaba en la Villa Olímpica de Hermosillo, porque el gobierno de Sonora la pagaba. Le reclamó también lo que el atleta comía en la Villa, y la energía eléctrica que se consumía en esas instalaciones.

Dentro de tres semanas, Alí Soto Macías vuela a Europa con el uniforme nacional, para disputar un campeonato mundial.

Vicente Sagrestano mientras tanto, saca cuentas sobre lo que le tocará con el nuevo estadio, y además, asegura que por su cercanía tan grande con el gobernador de Sonora, México, Guillermo Padrés Elías, de cualquier forma puede ser diputado por la vía plurinominal. Es decir, porque el gobernador quiere y puede.

¡Viva el Nuevo Sonora!

El Borrego en Cajeme: comenzó la cuenta regresiva

Son las ocho cuarenta de la tarde del primero de julio de 2011 y Ernesto Gándara dice que ha comenzado la cuenta regresiva. Que a esta misma hora, de ese mismo día del año que entra… “ustedes saben lo que va a pasar…”.

El Borrego se refiere a lo que marcan todas las encuestas: el Partido Acción Nacional no ganará la presidencia de la República. Lo dice en Ciudad Obregón. En el corazón del Valle del Yaqui, donde está rodeado por miles de hombres y mujeres que estuvieron hace dos años con él y que están otra vez aquí, con la voluntad intacta. De pie.

Su tiempo se acabó”, sentencia, cuando falta un año para las elecciones y aludiendo a los funcionarios públicos que no han cumplido.

Lo dice después de escuchar a José Nieves, que desde la tercera edad reclama la atención tan postergada; a Carlos Lares, hombre de empresa que se queja de la exclusión; a Yolanda Alameda, que en la voz de los indígenas cuestiona el olvido y reclama que el progreso debe ser para ellos también, porque en las comunidades rurales no hay vivienda, no hay empleo, no hay salud, no hay educación…

Lo dice cuando ha caído la noche en Cajeme y cuando llama a esas 4 mil 500 almas reunidas en un local de la colonia Campestre, a ponerse de pie, como anticipo de lo que viene, dentro de un año.

II

En la entrada de la Quinta Real es un río de gente. Un chasquido de besos, un sonar de manazos en la espalda. Abrazos, saludos, sonrisas, encuentros inesperados.

Por ahí anda don Abel Murrieta, el papá del Procurador que juguetea a las vencidas y jalones de brazos con don Nacho Montaño, que fue diputado local de 1967 a 1970. Para quien ha visto como su padre con casi nueve décadas tensa el brazo y lo dobla endureciendo el bíceps, diciendo que es tan duro que ahí mismo, sobre el ‘gato’ se puede matar un piojo (aplastándolo con la uña, desde luego) ver a aquellos viejos jugar a las vencidas como dos chamacos, es una fiesta.

Otro veterano de todas las guerras aparece en Quinta Real. Es El Güero Amézquita, mesero del legendario Club Olímpico a donde iban a recalar todos los personajes de la vida social y política del Cajeme de Ayer. Ahí los conoció a todos y les sirvió a todos. Ahí aprendió a tratar por ejemplo, con Gilberto Félix Escalante, que era un tipazo que llegaba saludando y repartiendo abrazos, pero cuando llegaba enojado había que atenderlo con la solemnidad del caso.

“Así era. Yo ya sabía, de manera que cuando llegaba así, nada más le preguntaba muy serio ‘qué le sirvo’, me retiraba y decía: ‘al rato el solito me va a decir qué pasó’. Y sí. Al ratito ya me llamaba y me decía, “fíjate Güero que…”… y soltaba todo. Entonces me preguntaba si tenía el periódico y como yo siempre compro el Diario del yaqui, se lo llevaba. Fíjate, él que era el dueño de la Tribuna”…

A Don César Gándara también conoció el Güero, como a tantos otros de los que quisiera seguir contando anécdotas, pero el gentío que está llegando lo hace retirarse entre palmadas, saludos, abrazos…

El Borrego sigue siendo un fenómeno. Las mujeres se le cuelgan del cuello, empinándose para besar su mejilla; los hombres aprietan su mano o le palmean la espalda; los niños y niñas lo buscan con curiosidad, se identifican mucho con él. Así pasa más de una hora en la entrada del local que se va llenando poco a poco, al caer la tarde en la colonia Campestre, de Ciudad Obregón.

Vienen de Navojoa y Etchojoa; de Huatabampo y Álamos, de las comunidades rurales del Valle del Yaqui y del Mayo. Un chorro de gente que no cesa y que van sumando mil, dos mil, tres mil, cuatro mil quinientos sonorenses reunidos en la Quinta Real, para ver qué trae El Borrego en la bola.

Mientras, un animador suda de lo lindo en el templete improvisando para mantener el ánimo. Los organizadores están felices. El encuentro ha rebasado las expectativas, pero su previsión salva los escollos: 350 mesas con diez sillas, completamente llenas. Un chingo de gente de pie, esperando que termine de llegar la concurrencia. Guillermo Silva Montoya anda con cara de misión cumplida.

Y el Mena también anda que no se las acaba, cámara en ristre, dejando ciegos a flashazos a cuanto personaje se le atraviesa. “A ver, déjame tomarles una foto”, me dice, cuando platico con el Memo Silva. Y pas-pas, toma un par de fotos.

Y el Memo nomás mueve la cabeza negativamente: “A ver si un día te toca ver esas fotos que acaba de tomar. La otra vez me dejó ciego a flashazos y no vi ni una pinche foto”.

III

El Borrego toma la voz y explica los orígenes, los motivos, los objetivos y los alcances de la Fundación Sonora de Pie. Llama a la participación ciudadana decidida y consciente; del compromiso y la solidaridad con los necesitados, los vulnerables, los marginados; del trabajo en equipo y el rechazo al individualismo, a la corrupción y a la impunidad.

Pondera la reciente aprobación, en el Congreso del Estado, de la Ley de Participación Ciudadana y advierte que la Asociación Sonora de Pie utilizará todos los mecanismos de esa ley para presentar propuestas que permitan ejercer a plenitud los derechos de los sonorenses.

El auditorio escucha atento. La expectación está en el aire tibio de la tarde, que cayó venturosamente junto con el mercurio del termómetro y volvió tolerable el clima que unas horas antes se parecía mucho al infierno.

En Cajeme, en el corazón del Valle del Yaqui y el centro de la más álgida polémica por el agua, El Borrego le entra al toro: “Hay un tema especial que he platicado profundamente con muchos de ustedes: el del agua. Agua que se cuida con mucho esfuerzo porque es fundamental para el desarrollo de Sonora”.

Y recuerda que siendo alcalde de Hermosillo (2006-2009), trabajó con todas sus fuerzas para abastecer de agua a la ciudad, invirtiendo en obras que no se ven y por lo tanto, quizá no sean buenas para el lucimiento personal o para el ornato, sino en la rehabilitación de la red de distribución y de los pozos; en la construcción del Acueducto El Molinito, entre otras acciones que se llevaron a cabo “¡sin generar conflictos ni quitarle el agua a nadie!”, subraya y con el énfasis de su voz desgrana el primer aplauso de la tarde, que suena fuerte desde la colonia Campestre.

“Los gobiernos federal y estatal tienen la obligación de buscar alternativas que beneficien a todas las regiones, respetando sus derechos y evitando los conflictos; por eso he dicho y lo sostengo, que el agua debe unir y no dividir a las regiones… que se respeten los derechos de cada parte y en todo caso, si se da la controversia, que sean las autoridades judiciales quienes den el veredicto”, sostiene, para luego ceder la palabra a representantes de la sociedad civil del sur del estado que allí se han dado cita.

IV

Que no han visto el cambio, dice, desde su blusa de manta bordada Yolanda Alameda, una de las tres, cuatro, cinco mil almas que se reunieron la tarde del viernes en Cajeme. En Ciudad Obregón.

Que la inconformidad está en el sur como en el norte. En la sierra y en todas las comunidades rurales donde campea la miseria mientras se gastan 200 millones de pesos en carreteras, pero no hay clínicas de salud ni servicios médicos, ni vivienda ni escuelas dignas porque el presupuesto no alcanza.

Habla don José Nieves Granillo, quien a nombre de los hombres y las mujeres de la tercera edad expone una situación que se ha expuesto antes, una y mil veces y que el cambio de gobierno no ha resuelto. Habla a nombre de los empresarios, Carlos Lares para exigir espacios de participación en el diseño del Plan de Desarrollo para la región sur, pues la mayoría han sido excluidos en la toma de decisiones.

El mensaje final de El Borrego Gándara es contundente. Dice que en estos mismos momentos, en Hermosillo, los priistas están reunidos, reflexionando sobre el pasado, el presente y el futuro. Que Sonora está de pie, que los sonorenses están de pie, porque las asignaturas que estaban pendientes antes de la alternancia, lo siguen estando.

Que la inconformidad ciudadana tiene razones de peso para justificarse, cuando el gobierno no ha resuelto las necesidades de las mayorías, y que la única manera de superar el actual estado de cosas, es participando activamente, como ciudadanos, desde cualquier trinchera, para vigilar, para cuidar que las políticas públicas se traduzcan en beneficios para todos.

El Borrego llama a imaginar lo que pasará a esta misma hora, este mismo día, dentro de un año. Por lo pronto, dice que ha comenzado la cuenta regresiva…

chaposoto67@hotmail.com

domingo, 3 de julio de 2011

lunes, 27 de junio de 2011

Sexomnia: sonámbulos que no controlan sus impulsos

Reyes Haro Valencia, especialista de la Clínica del Trastorno del Sueño, de la UNAM, explica que es un padecimiento que consiste en masturbarse o copular con la persona que comparte la cama.

Una noche Gilberto pasó de ser un padre ejemplar a un hombre peligroso. Su esposa lo descubrió practicándole sexo oral a su hija de cuatro años, y aunque puede resultar controvertida, la ciencia encontró una explicación a su extraña conducta: padece sexomnia.

“Vivían en la casa de la suegra, porque a la suya le estaban haciendo adecuaciones, de modo que los tres dormían juntos. Cuando la esposa descubrió a su marido se generó mucha irritabilidad entre los miembros de la familia, se suscitó una reacción muy violenta”, explicó Reyes Haro Valencia, quien encabezó el equipo que hizo los estudios dentro de la Clínica de Trastornos del Sueño, de la UNAM.

Haro explicó que “la sexomnia es un trastorno de sueño —variante del sonambulismo— de reciente descripción en la literatura médica. Consiste en tener actividad sexual durante la etapa de sueño, ya sea autodirigida, es decir, masturbarse, o bien con la persona cercana”.

Los rigurosos estudios realizados en la clínica ubicada en el Hospital General de México, basados en observaciones prolongadas de cada una de las reacciones del individuo durante esa etapa del sueño y en mediciones eléctricas del cerebro, permitieron determinar que no estaba consciente de sus actos, que no hubo premeditación ni intención de dañar a la menor.

“Parece difícil e increíble de creer que pueda presentarse una conducta de esta naturaleza sin darse cuenta”, pero aunque sin llegar a grados como el de (Gilberto) “es muy común entre la gente que inicia su vida sexual, de pronto se tiene actividad de ese tipo y no sabemos cómo la iniciamos. Hay gente que puede terminar el acto sexual estando dormida”, señaló el especialista, y dijo que situaciones como la de Gilberto pueden tener implicaciones legales, pero “si se demuestra que se trata de un trastorno, se exonera.

“Lo mismo sucede con el trastorno de conducta durante el sueño MOR (movimientos oculares rápidos), que es una parasomnia en la que el individuo actúa su sueño y puede hacerle daño a la gente”, como sucedió con Kenneth Parks, en Toronto, quien el 23 de mayo de 1987 salió de su hogar rumbo a la casa de sus suegros, condujo su automóvil 22 kilómetros, y al llegar a su destino tomó un cuchillo y asesinó a su suegra.

En el caso de Gilberto había un historial de apnea, específicamente de ronquido, que no es normal; asimismo, su esposa confirmó que no era la primera vez que le pasaba, aunque no con la hija. Según el experto “dejaba de respirar por un tiempo prolongado y esto lo llevaba a tener este tipo de comportamiento inconsciente. Corregimos el problema respiratorio, motivo de sus parasomnias, con una mascarilla”

Haro Valencia dijo que “de no haber sido tratado oportunamente estaría en un hospital psiquiátrico o en la cárcel. Ya tiene siete meses con el tratamiento y finalmente la familia lo entendió”.

Desde que se describió hace cuatro años en la literatura médica, la clínica ha detectado seis casos de sexomnia en México, dos de mujeres y cuatro de hombres. “Estoy convencido que hay mucho más casos, que es difícil hablar de la sexualidad y mucho más de una manifestación anormal durante el sueño, pero si hacemos un análisis, sabremos que alguna vez lo experimentamos”, aseguró.

Por la noche, precisó, todos tienen una respuesta sexual: Los hombres tienen erección y las mujeres lubricación vaginal.

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Tomado de MILENIO.COM


Masacre de Aguas Blancas


La Masacre de Aguas Blancas fue un crimen de Estado cometido por la policía del estado mexicano de Guerrero en el vado de Aguas Blancas (municipio de Coyuca de Benitez, región de la Costa Grande).

En este lugar, el 28 de junio de 1995, agentes del agrupamiento motorizado de la policía guerrerense dispararon en contra de un grupo de miembros de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) que se dirigían a un mitin político en la población de Atoyac de Álvarez (región de la Costa Grande), matando a 17 campesinos.

En primera instancia, el gobierno estatal encabezado por Rubén Figueroa Alcocer negó los hechos, pero más tarde se dieron a conocer las imágenes videograbadas por los mismos manifestantes en el momento en que fueron atacados. El crimen provocó protestas y el surgimiento de grupos armados como el EPR.

Pilar Salarrullana

María Pilar Salarrullana de Verda, nació en Zaragoza el 17 de noviembre de 1937 y falleció en Logroño, el 27 de junio de 2009. Fue una política, escritora y profesora española, conocida por sus libros e investigaciones de las sectas. Fue senadora y diputada por la Rioja en los años 80 y concejal de la ciudad de Logroño en los 90.

En octubre de 1994 declaró al Diario
El País "Durante ocho años dediqué gran parte de mi actividad política [...] a estudiar los problemas que, para la sociedad, se derivaban de la actuación de las sectas destructivas y a ayudar a cuantas personas sufrían por esta causa [...]. Con pena, casi con remordimiento, hace año y medio [...] tiré la toalla. El motivo no fueron ni las amenazas, ni el miedo [...] (tuve que llevar escolta durante dos años). Hubo dos causas: la cantidad de dinero que me ha costado defenderme de las querellas, [...] y, sobre todo, la sensación de soledad e impotencia".

BALADA DEL AUSENTE

Juan Carlos Onetti

(01/julio/1909 - 30/mayo/1994)

Entonces no me des un motivo por favor
No le des conciencia a la nostalgia,
La desesperación y el juego.
Pensarte y no verte
Sufrir en ti y no alzar mi grito
Rumiar a solas, gracias a ti, por mi culpa,
En lo único que puede ser
Enteramente pensado
Llamar sin voz porque Dios dispuso
Que si Él tiene compromisos
Si Dios mismo le impide contestar
Con dos dedos el saludo
Cotidiano, nocturno, inevitable
Es necesario aceptar la soledad,
Confortarse hermanado
Con el olor a perro, en esos días húmedos del sur,
En cualquier regreso
En cualquier hora cambiable del crepúsculo
Tu silencio
Y el paso indiferente de Dios que no ve ni saluda
Que no responde al sombrero enlutado
Golpeando las rodillas
Que teme a Dios y se preocupa
Por lo que opine, condene, rezongue, imponga.
No me des conciencia, grito, necesidad ni orden.
Estoy desnudo y lejos, lo que me dejaron
Giro hacia el mundo y su secreto de musgo,
Hacia la claridad dolorosa del mundo,
Desnudo, sólo, desarmado
bamboleo mi cuerpo enmagrecido
Tropiezo y avanzo
Me acerco tal vez a una frontera
A un odio inútil, a su creciente miseria
Y tampoco es consuelo
Esa dulce ilusión de paz y de combate
Porque la lejanía
No es ya, se disuelve en la espera
Graciosa, incomprensible, de ayudarme
A vivir y esperar.
Ningún otro país y para siempre.
Mi pie izquierdo en la barra de bronce
Fundido con ella.
El mozo que comprende, ayuda a esperar, cree lo que ignora.
Se aceptan todas las apuestas:
Eternidad, infierno, aventura, estupidez
Pero soy mayor
Ya ni siquiera creo,
En romper espejos
En la noche
Y lamerme la sangre de los dedos
Como si la hubiera traído desde allí
Como si la salobre mentira se espesara
Como si la sangre, pequeño dolor filoso,
Me aproximara a lo que resta vivo, blando y ágil.
Muerto por la distancia y el tiempo
Y yo la, lo pierdo, doy mi vida,
A cambio de vejeces y ambiciones ajenas
Cada día más antiguas, suciamente deseosas y extrañas.
Volver y no lo haré, dejar y no puedo.
Apoyar el zapato en el barrote de bronce
Y esperar sin prisa su vejez, su ajenidad, su diminuto no ser.
La paz y después, dichosamente, en seguida, nada.
Ahí estaré. El tiempo no tocará mi pelo, no inventará arrugas, no me inflará las mejillas
Ahí estaré esperando una cita imposible, un encuentro que no se cumplirá.

miércoles, 8 de junio de 2011

Desde México: La Niña Aurora y El Capo‏

Por Darío Dávila
-Lo tuve entre mis brazos y sus piernas se desparramaron en el pasillo del jet. Yo había decidido que el cadáver de mi hijo no viajara en el ataúd, sino en el pasillo del avión, porque la caja donde lo llevaba no cabía. -¡Sáquenlo, me lo llevo en brazos!, le dije a los ayudantes de la funeraria que nos habían llevado hasta el aeropuerto de Toluca.

Aurora Fuentes López, la mamá del Amado Carrillo, me comparte de tal manera el relato en la sala de su finca, que empiezo a imaginar cómo uno de los trabajadores de la funeraria le habló bajito y sugirió:


-Permítanos, vamos a meterlo en la bolsa.


-No, que bolsa ni que nada, me lo llevo en los brazos- ordenó Doña Aurora.


Y así fue. El cadáver de Amado Carrillo, el dolor de cabeza de las policías antinarcóticos de México y Estados Unidos, se marchó rumbo a su tierra Guamuchilito, Sinaloa. Se lo llevaron en los pasillos del jet ataviado con un traje negro que su madre le compró en el Distrito Federal.


El supuesto 'Señor de Los Cielos', el amigo de militares de alto rango sobornados, jefes policíacos, amas de casa y curas, estaba muerto el 4 de julio de 1997, y dejaba 28 hijos y quién sabe cuántas viudas.


Son, como siempre, meses difíciles en Culiacán, Sinaloa. En la redacción suenan los teléfonos para reportar balaceras y hombres 'carraqueados' (baleados). Sicarios enfrentándose en avenidas. Casas de cambio utilizadas para lavar dólares. Pistoleros dando 'pa´bajo' (asesinando), como marca el manual del sicario: máximo dos tiros, uno en el pecho y otro en la cabeza. Millones de dólares guardados en casas.


Plebes alegres y enamorados aspirando a ser sicarios. Pilotos que se roban avionetas aseguradas por fiscalías mexicanas. Cerveza, mucha cerveza y carne asada. El aroma del mezquite quemado y el carbón es como el perfume de la ciudad, sazonado a temperatura culichi.


Mujeres tan hermosas que un reportero local piensa que eso, (la belleza sinaloense) es 'cosa del Gobierno'. Soldados quemando gasolina por tantas vueltas en sus convoyes. Agentes federales de acento sureño, con cara de niño y metralletas. Familias huyendo del calor en plazas comerciales. Reporteros que algunas veces se encuentran a los asesinos terminando su trabajo…


En la cocina de niña Aurora


Aquí todo está bajo control. Parece que el maíz espía conversaciones ajenas. Las milpas se mueven con el viento, como si de mazorca en mazorca se pasaran los mensajes recién escuchados. Como si el camino de tierra rumbo a Guamuchilito, Sinaloa, al noroeste de México, escuchara el rumor de cada paso y pudiese avisar de cualquier movimiento. Porque si algo se mueve en Guamuchilito, si alguien respira a un ritmo distinto del normal, pronto se sabrá en la finca de doña Aurora.


Esta mañana, camino hacia la finca, puedo escuchar mi respiración. Este lugar está tan caliente que hasta las iguanas prefieren guardarse. A estas alturas siento que en cualquier momento la suela de mis zapatos será un chicle gigante que me pegará a la tierra.

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martes, 31 de mayo de 2011

PROGRAMA PRIMER DÍA HORAS DE JUNIO 2011

Miércoles 01 de junio


Foro Cultural Los Jarritos

16 de Septiembre y San Luis Potosí

Col. 5 de Mayo

Mesa 1

17:00 a 18:00 hrs.

Moderador: Daniel Camacho

Vilma Pérez (Cajeme)

Sylvia Teresa Manríquez (Hermosillo)

Cristina Sainz Sotomayor (Huatabampo)

Mary Guzmán (Tijuana)

Abraham Mendoza (San Pedro)

Cristina Murrieta (Hermosillo)

María Eugenia Hernández (Mazatlán)

Élmer Tabanico (Opodepe)

Mesa 2

18:00 a 19:00 hrs.

Moderador: Alejandra Robles

Judith León (Hermosillo)

Mara Yudith Abdala (Santa Ana)

Clara Luz Montoya (Navojoa)

Lorena Illoldi (Tamaulipas)

Sandra Mónica Mortis (Cajeme)

América Zapata (Chihuahua)

Gastón Sau (Hermosillo)

Mesa 3

19:00 a 20:00 hrs.

Moderador: Irma Quiroz

Lilia Ramírez (Orizaba, Veracruz)

Humberto Limón (Hermosillo)

Pilo Galaz (Hermosillo)

Paco Alonso (Hermosillo)

Oscar Grajeda (Hermosillo)

Mesa 4

20:00 a 21:00 hrs.

Moderador: Oscar Grajeda

Ricardo Félix (Caborca)

Josué Barrera (Hermosillo)

Manuel Parra (Hermosillo)

Fugo Medina (Hermosillo)

Luis Lope (Hermosillo)

Daniel Purificao (Angola)

21:00 hrs.

RECONOCIMIENTO A JULIO ERNESTO TÁNORI

José Juan Cantúa/ Clara Luz Montoya/ Casildo Rivera/ Ismael Mercado Andrews

Música

Passajeros

Jesse Gerardo

¿QUE OPINAN? ¿Reconocería el PRI una victoria del PAN?

Leo Zuckermann

Conforme se acerca la elección presidencial de 2012, mucha gente me pregunta si hay un escenario que me preocupe. Hay varios que no pueden descartarse como la posibilidad de que un loco asesine a un candidato o gobernante de alto nivel. Ese tipo de cosas no son hipotéticas en nuestro país. Por desgracia ya han pasado. Pero el propósito de este artículo no es invocar esta clase de demonios. Lejos de eso quisiera mencionar el escenario que más me preocupa y que no puede descartarse como un simple sueño guajiro.

Imagine usted que el lunes 2 de julio de 2012, un día después de los comicios federales, nos amanezcamos con la noticia de que el PAN volvió a ganar la Presidencia de la República por tercera ocasión. Y lo logró por un margen estrecho. Digamos que de menos de dos puntos porcentuales.

Ya sabemos, desde ahora, cuál va a ser la reacción de la izquierda, independientemente de si queda en segundo o tercer lugar. Su candidato, Andrés Manuel López Obrador, es muy predecible en este tipo de situaciones. Inmediatamente criticará a las autoridades electorales, desconocerá el resultado, alegará que la supuesta mafia que gobierna a este país le volvió a robar la Presidencia y movilizará a sus seguidores. Muy probablemente volverán a ponerse en un plantón permanente en el Zócalo de la Ciudad de México. Incluso en esta ocasión no debe descartarse que el conflicto escale con huelgas de hambre de personajes prominentes de la izquierda incluido López Obrador.

Eso, desde ahora, es muy predecible. Lo crítico en este escenario es cómo reaccionarán los otros perdedores, es decir, los priistas. Para visualizar esto hay que entender cómo se sienten los tricolores hoy en día. Ellos creen que, con Enrique Peña Nieto como su candidato presidencial, tienen todo para ganar. Están convencidos de que regresarán a Los Pinos en 2012. Piensan que ya les toca. Saben que en 2006 se equivocaron con el candidato que escogieron pero ahora cuentan con la mejor maquinaria electoral y el personaje más carismático. La perfecta combinación ganadora: buen partido y buen candidato. Además piensan que el PAN va a llegar desgastado después de 12 años de gobernar y que la izquierda no podrá superar sus divisiones internas. En suma, que los priistas están convencidos de que las estrellas están alineándose a su favor.

Y así lo demuestran todas las encuestas. Independientemente de quién sea el candidato, el PRI es el partido con mayores preferencias entre el electorado. Cuando los encuestadores ponen a Peña Nieto en la hipotética boleta de 2012, las intenciones a favor del PRI suben aún más. Incluso apuntan a una posible victoria apabullante con más del 50% de los votos.

Eso es hoy. Desde luego que todo esto puede cambiar de aquí al primero de julio de 2012. Pero lo importante es que el ambiente actual apunta a una victoria cómoda del PRI. Y ellos están muy ilusionados con esta perspectiva.

Ahora imaginemos que esta gran ilusión termina en una enorme desilusión. Algo similar a lo que sintieron los perredistas en 2006. Esa sensación de creer que “ya ganamos” para despertarse con la noticia de que “ya perdimos”. ¿Qué harían los priistas en este escenario? ¿Aceptarían, sin chistar, el triunfo del PAN por un margen estrecho?

Hay que recordar que en 2000 no fue fácil que los priistas aceptaran el triunfo del entonces candidato panista, Vicente Fox. Fue gracias a la grandeza del presidente Zedillo y del candidato Labastida quienes, con una visión de Estado, aceptaron la derrota de su partido. Pero no faltaron las voces dentro del tricolor que, al estilo López Obrador, querían rebelarse frente a este resultado.

En 2006 también hay que recordar que Roberto Madrazo en un principio se negó a aceptar la estrepitosa derrota de su partido en las urnas pero, ante la contundencia de los números en contra de los priistas, pues ya no pudieron hacer nada más que echarse para atrás y observar la pelea entre Calderón y López Obrador hasta el día en que el primero tomó posesión como Presidente de México.

En fin, que no es fácil que un partido acepte su derrota, mucho menos si no está acostumbrado, mucho menos si hay una gran ilusión por ganar, mucho menos si el revés es por un margen estrecho. Me imagino que va a ser dificilísimo que el PRI se trague ese sapo. Y no van a faltar las voces radicales dentro de ese partido —que las hay— de desconocer el resultado de la elección e incluso unirse a la protesta en contra de las elecciones que hagan López Obrador y compañía.

Súmese a eso la debilidad en que llegarán las autoridades electorales a los comicios del año que entra. Los partidos, todos, van a estar enojados con ellas si implementan a rajatabla la absurda reforma hiperreguladora de 2007. Ni se diga las televisoras a quienes desde hoy les están imponiendo multas multimillonarias. En este sentido, habrá muy pocas voces en los medios que defiendan las acciones y decisiones de los árbitros electorales.

Fíjese usted: la izquierda protestando en las calles; el PRI muy dolido alegando una elección injusta y desconociendo el resultado; las autoridades electorales desgastadas y sin apoyo en los medios. A eso súmese un ambiente de violencia. Todo lo cual puede derivar en una crisis institucional con un Presidente muy debilitado a final de su sexenio. Ése, si me preguntan, es el escenario que más me preocupa.

Twitter: @leozuckermann

2011-05-30 00:00:00

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