lunes, 14 de mayo de 2012

El escritor que se codea con la muerte

CRÓNICAS URBANAS de Humberto Ríos Navarrete/ Milenio

El reportero solo acomoda las palabras de Carlos Sánchez, oriundo del barrio bravo Las Pilas, su casa como punto de reunión para la delincuencia, su padre para convivir con ellos. Del norte es el ritmo de sus palabras y el suyo un pavoneo natural. Le tocó ver a sus camaradas agredirse y matarse. Una tarde de domingo pudo observar la forma en que mataron a El Chuy Guango, y a El Chato, con una pistola calibre .22. “Yo tenía a lo sumo unos dieciocho años —recuerda—, vivía ya para esa edad con la violencia en la pupila y como algo normal”.

Tiene una variedad de imágenes muy presentes, como aquellas, casi de igual tamaño, cuando le tocó ver cómo el Chamucho le dejaba caer una piedra en la cabeza al Simón, un camarada recién desembarcado de las Islas Marías. Y otro día observó la forma en que los peritos de Medicina Legal, en Hermosillo, levantaban el cadáver del Leo, un colega de su edad, a quien habían degollado y luego tirado en el vado del río.

Desde esas perspectiva inicia su historia, y cuando siente que puede escribir, a los veintitrés años, lo intenta con descripciones de sus amigos delincuentes, las cuales se reducían a dos párrafos en la nota roja, y luego, como un acto de justicia, quiso contar un poco más a profundidad esas vidas, las de sus compas, quienes también se enamoraban, también tenían planes, también una madre que les llorara y los esperaba de madrugada.

Y estas historias de la nota roja, de violencia, que siempre estaban a su alcance, las llevó al papel. Más tarde vinieron las investigaciones de crímenes en el semanario Párrafos, y ya más recientemente para Dossier.

***

Carlos Sánchez es reportero, escritor y dramaturgo. Su más reciente obra, Matar, fue ganadora del Concurso del libro Sonorense 2010 en crónica.

El también autor de Linderos alucinados, quien después de impartir un taller dice sentir “una emoción por las ausencias que se avecinan”, suda y enhebra las palabras que, con el tiempo, se convierten en crudos retratos que pasan por el tamiz de su memoria.

—Hay algún texto que te haya causado alguna impresión especial?

—Hay muchos.

—Cuenta.

—Un día me di a la tarea de investigar dos crímenes en el puerto de Guaymas, donde mataron a una madre y a su hijo, en el interior de su casa. Los destrozaron. Fui al lugar de los hechos, conseguí el expediente, indagué con vecinos sobre el comportamiento de la familia, porque ya para ese momento el inculpado era el padre, cuando en realidad había testigos de que a esa hora él estaba en su trabajo. Era maestro.

Él y su hija, explica, habían descubierto a sus familiares muertos; y antes de que lo inculparan, el padre de familia protestó para que se resolviera el caso, pero el entonces procurador (en el sexenio del gobernador Armando López Nogales), Miguel Ángel Cortés Ibarra, lo amenazó con responsabilizarlo de las muertes en caso de que siguiera con las protestas, y se lo cumplió.

“Me sorprendió este texto, este trabajo”, dice Sánchez, “porque me di cuenta de cómo fabrican culpables con lujo de impunidad. Son tan buenos para fabricar historias, como los buenos escritores. Tres años después, y con la intervención de un abogado de renombre, los inculpados fueron absueltos, pero hasta la fecha los autores materiales del crimen no han sido aprehendidos, y del caso ni una sola palabra”.

—¿Es normal que te inviten a dar talleres en cárceles?

—Llegué a la cárcel acompañando de un amigo, Abigael Bohórquez, en 1995, el mejor poeta de este lado y quizá de aquél lado también. Él era tallerista de un grupo de chavos. En ese inter él muere, de un infarto masivo, como mueren los poetas, y me quedé al frente del grupo y desde esa ocasión permanezco en las cárceles como tallerista. Nunca me he podido desafanar, tampoco lo pretendo, aunque el dolor sea una constante dentro de la prisión, porque no es fácil ir y salir dejando adentro a los amigos, que son fraternos, solidarios y en cuyas miradas la nobleza irradia.

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Sánchez atesora muchas anécdotas, como algunas relacionadas con alumnos suyos que ganaron premios por textos escritos en la cárcel, de donde han surgido libros como el de Sylvia Arvizu, una de las pupilas más destacadas y a quien le publicó la editorial Nitro Press. Otros recuerdos se remontan a una cárcel de menores, donde adolescentes solo comen fruta una vez al mes.

En una de esas prisiones conoció a Siara, una niña de Caborca, quien un día, después de salir del comedor, sacó de entre sus ropas un mango y se lo regaló, pero él le dijo: “Cómetelo, ustedes están aquí y yo voy a la libre”. Pero ella insistió: “No, quiero que te lo comas, por favor”. Ese gesto, dice el escritor,“me impresionó, pues se quitan el pan de la boca para regalártelo”.

Otro día, recuerda, le llamó por teléfono Francisco Lugo, El Furia, desde una prisión de Hermosillo, y le pidió que fuera a su casa y que buscara a su mamá, ya que no contestaba el teléfono.

Entonces Sánchez fue a buscar a Lupita, la madre de El Furia, pues le había angustiado el tono de voz de su hijo, y al llegar a la casa de la señora, entendió por qué ella no respondía la llamada: estaba muerta.

“Después vinieron los trámites para llevar el cuerpo a la cárcel y que El Furia la mirara por última vez”, recuerda el autor de Purobarrio.

El más reciente hallazgo de Carlos Sánchez fue en un taller impartido en el Reclusorio Sur, donde uno de sus alumnos, Alberto Valdez Ramírez, “un chavo con un potencial bárbaro para la escritura”, escribió:

“…mientras regresaba al patio de maniobras del Batallón, los compañeros y antigüedades, superiores, me deseaban suerte y me decían que intentara no morir, que regresara en una pieza. Me encontré a Téllez, un soldado que conocía desde que éramos reclutas, y me gritó: ‘Mi cabo’. Volteé y me detuve, se acercó y me saludó porque yo era un grado mayor que él, y me dijo en tono amistoso: ‘Mira, pinche Valdez, donde no regreses voy por ti al infierno y te parto la madre, recuerda que tenemos que morir juntos, en combate’. Me reí, nos dimos un abrazo, le dije: ‘mira, pinche Téllez, por algo me gané la cinta de Cabo y tengo que disfrutarla más de un mes, cuando regrese vamos a ir a las Adelitas, a chingarnos un cartón’; ‘a huevo’, dijo él, y nos saludamos otra vez y corrí hacia el patio de maniobras donde ya estaba reunida casi toda mi unidad. Esa fue la última vez que vi a Téllez. Mientras yo andaba en la sierra de Sinaloa, a él lo enviaron a Taretan (Michoacán de Ocampo), y murió abatido por dos tiros en el pecho durante una refriega. Era buen muchacho, tenía mi edad, y un hijo al que no pudo criar”.

Además del contenido de ese fragmento, recuerda Carlos Sánchez, lo que más le impresionó fue que al escuchar el apellido del soldado Téllez, también se escucharon los tambores y trompetas, desde la banda de guerra que el mismo autor del texto comanda. “Me impresionó el sonido y la oportunidad, porque parecía un montaje escénico, un homenaje

para un soldado muerto en su servicio”.



http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9147340

miércoles, 9 de mayo de 2012

PREMIO JUAN RUIZ DE ALARCÓN 2012 PARA LUIS MARIO MONCADA


México, D. F., a 9 de mayo de 2012
Bol. Núm. 426


  • Por su trayectoria con valiosa obra de creación dramática
  • Luz Emilia Aguilar ZinserBraulio Peralta y Enrique Singer: el jurado
  • El galardón se entrega anualmente en el marco de las Jornadas Alarconianas en la ciudad de Taxco, Guerrero


El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) anuncia la entrega del Premio de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón 2012 a Luis Mario Moncada, un escritor que posee una trayectoria con valiosa obra de creación dramática; un acto en colaboración con el gobierno del estado de Guerrero por conducto del Instituto Guerrerense de Cultura.

La dramaturga y periodista en crítica literaria Luz Emilia Aguilar Zinser, el escritor Braulio Peralta y el actor y director Enrique Singer, miembros del jurado, seleccionaron a Moncada por unanimidad “… por su aportación al teatro mexicano como dramaturgo, por haber marcado un hito generacional, por sus renovadas y audaces propuestas y por su constante impulso a la dramaturgia mexicana”, según se asienta en el acta respectiva.

El Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón se entrega anualmente en el marco de las Jornadas Alarconianas en la ciudad de Taxco, Guerrero. Este año se realizarán del 18 al 26 de mayo.

Para Luz Emilia Aguilar Zinser, el jurado calificador tenía que hacer justicia a la obra de un creador con trayectoria sobresaliente que no sólo ha transformado la escena mexicana como “dramaturgo sólido” que es, sino también como un “gran adaptador que ha desarrollado una obra dramática que tiene reconocimiento del valor de la puesta en escena.”

Esto es algo muy notable en él, su obra no sólo se transforma en la dramaturgia, sino que colabora a crear una nueva percepción de la puesta en escena”, aclara Aguilar Zinser en entrevista.

Al ser una de las “más brillantes plumas de su generación”, apunta Braulio Peralta, Moncada crea montajes en complicidad del director para dotar a su trabajo de “brillantez escénica” y, además, “es un gran adaptador de obras clásicas que de otra manera no llegarían al país; las apropia, las hace suyas, eso me parece fundamental: tiene calidad universal”.

Otro de los atributos para otorgarle este premio a Luis Mario Moncada, asegura Enrique Singer, es la incidencia que tiene sobre las nuevas generaciones, ya que es “un dramaturgo que ha tenido que ver en la preparación de nuevos escritores a partir de  proyectos de formación dramatúrgica; es un impulsor de la joven dramaturgia mexicana”.

Luis Mario Moncada Gil (Hermosillo, Sonora 1963), estudió Literatura Dramática y Teatro por la UNAM. Ha escrito y adaptado más de 20 obras, casi todas estrenadas; entre ellas James Joyce, Carta al artista adolescente (premio a la Mejor Adaptación teatral de 1994 por parte de la APT), Alicia detrás de la pantalla (nominada como Mejor Obra de Autor Nacional 1995 por la AMCT,Superhéroes de la aldea global (estreno de la Compañía Nacional de Teatro, 1995), El color del cristal (1996), Adictos anónimos (1998), Opción múltiple(1999, Premio a la Mejor Obra de Autor Nacional 2004 por la APT) y La vida no vale nada (2001).

Como actor participó en Los negros pájaros del adiós (premio a la Revelación Actoral 1990 por la AMCT, Exhivisión (1993) y Habitación en blanco (1994). Forma parte de Teatro de Arena, grupo con el que se ha presentado en casi todo el país, así como en Estados Unidos, Canadá, El Salvador, Colombia, Bolivia, Portugal y España. Además de colaborar con numerosas publicaciones, fue fundador y director de la revista de investigación teatral Documenta-CITRU.

Como investigador cabe mencionar su cronología titulada Así pasan, Efemérides teatrales 1900-2000, además de diversas antologías de ensayos y obras dramáticas. Entre las distinciones que ha recibido se mencionan el Premio Nacional de la Juventud 1985 y la beca del Sistema Nacional de Creadores. Ha sido director del Centro Nacional de Investigación Teatral Rodolfo Usigli (CITRU), de la Dirección de Teatro y Danza de la UNAM y del Colegio de Teatro de la UNAM.

martes, 8 de mayo de 2012

El poeta es sólo otro


entrevista con Jeremías Marquines
Ricardo Venegas
–Naciste en un año crucial de la vida política, económica y social de México, 1968, ¿qué significa esto para ti?
–Derrumbe y expectativa, son dos palabras que me llegan a la mente cuando se menciona el ʼ68. Pero más que nacer en una fecha tan simbólica, soy producto de sus consecuencias, de sus crisis y ésas son las que me marcaron. Los años posteriores son de corrupción, abusos y una profunda desconfianza social. La infancia la viví entre los gobiernos sinvergüenzas de Echeverría y López Portillo, así que aprendí desde pequeño a ser desconfiado y pesimista, y por supuesto son conceptos que están presentes en mi obra.
–Acabas de ganar el premio más prestigiado de poesía de este país, el Aguascalientes, ¿cómo recibiste la noticia?
–La noticia no la recibí yo, sino mi esposa Citlali y mis hijas Zoe y Zyanya; yo lo supe después porque no practico el uso del teléfono celular; ellas me dijeron primero y estaban más contentas que yo. Sin embargo, sí mantenía la expectativa y la duda; confiaba en que el libro que había enviado tenía la fuerza suficiente como para defenderse solo, y pensaba en que si había un buen jurado imparcial, como así sucedió, el libro tenía amplias posibilidades de ganar. En realidad, estoy más feliz porque, de algún modo, el premio recupera parte de la credibilidad que había perdido y que tantas polémicas generó en el pasado.
–Perteneces a una generación de poetas mexicanos valiosos y destacados: María Baranda, Mario Bojórquez, Jorge Fernández Granados y Raquel Huerta-Nava, entre otros, ¿cómo te sientes con tu generación?
–Pienso que la idea de generación literaria donde se mete a todos por igual no me gusta mucho; me agrada más la idea de coincidencias y aproximaciones poéticas, en ese sentido me siento más cómodo, quizá más colindante con las poéticas de Jorge Fernández, Armando Alanís, Ernesto Lumbreras, Francisco Magaña, Mario Bojórquez, Juan Carlos Bautista y, aunque no son de “mi generación”, pero me llegan por su aproximación, las obras de Coral Bracho y Tedi López Mills. Considero que hay en las obras de estos poetas que menciono, “el sentimiento de ser todo y, a la vez, la evidencia de ser nada”. Hay incertidumbre y expectativa, pesimismo y desconfianza, y esas ambivalencias son las que me atraen.
–Vivimos una era de violencia e impunidad agudizadas, ¿el mundo necesita al poeta o viceversa?
–El mundo no necesita a los poetas, sólo necesita a mejores seres humanos. Incluso el mundo no nos necesita como especie, con los animales le basta para estar bien. El poeta es sólo otro individuo más, demasiado herido, demasiado enfermo, demasiado bárbaro como para que encima el mundo necesite de nosotros. Lo indicado sería entonces que el poeta necesite del mundo y a veces eso nos disgusta, porque, al igual que los peces, lo que nos hastía es que todo ocurre en la misma pecera. La violencia es hija de la impunidad agudizada; todos somos responsables de esa violencia que hoy nos sitia. La complacencia, las complicidades y la indolencia de una sociedad cínica le dio forma al terror criminal y como siempre, tratamos de culpar a otros de lo que hemos hecho. Hay que aprender a vivir también con lo detestable.
–Dices en un poema: “Como la catástrofe/ La ilusión siempre necesita dos: el abismo y la intuición.” ¿Le falta arriesgar más a la poesía mexicana?
–Lo que entiendo es que la poesía mexicana nunca ha arriesgado nada. Es una poesía comodina que se conforma con glosar su propia tradición, o a veces haciendo buenas glosas de otras tradiciones, como decía Cuesta. En México casi nunca se premia la experimentación, el riesgo, la diferencia; por el contrario, se premia y se celebra la tradición y la cursilería; por eso lo que tenemos es una poesía endogámica, con múltiples achaques que la hacen cada vez más aletargada, sin sorpresas y alejada de los lectores. Y sí, la poesía necesita de dos: la catástrofe y la ilusión.
–¿Cuál es tu diagnóstico de la poesía mexicana actual?
–Pienso que la poesía mexicana actual está muy alejada de las necesidades de sus lectores; no ha logrado encontrar su lugar en la realidad actual y una consecuencia de este errar es la proliferación de textos vacíos que tratan de llenar recurriendo a las exploraciones temáticas de hospital. Es una poesía de temas más que de esplendores.

ENTREGAN PREMIO BELLAS ARTES DE POESÍA AGUASCALIENTES 2012 A JEREMÍAS MARQUINES


México, D.F., 8 de mayo de 2012
Bol. Núm. 423




  • La ceremonia se desarrolló en el Teatro Morelos
  • Se anunció un incremento al doble del premio para la siguiente edición


El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) informa que este lunes 7 de mayo se entregó el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2012 al escritor Jeremías Marquines Castillo por su poemario Acapulco Golden, en ceremonia realizada en el Teatro Morelos, en la ciudad de Aguascalientes.

Los poetas Jorge Boccanera, Orlando González Esteva y Ernesto Lumbreras, miembros del jurado, seleccionaron esta obra por unanimidad “… por tratarse de una propuesta orgánica resuelta, conteniendo varios registros expresivos con imágenes de gran intensidad” y porque “a lo largo del volumen, desvarío y lucidez dan a la composición del libro una diversidad de climas y una trama”, según se asienta en el acta respectiva.

Acapulco Golden --explicó Jeremías Marquines en entrevista--, es producto de un año de trabajo y la consecución de una obra previa: Duros pensamientos zarpan al anochecer en barcos de hierro.

Además, se anunció el aumento del monto, al doble, para el próximo año, del premio más importante del país en el quehacer poético.

Jeremías Marquines Castillo (Villahermosa, Tabasco, 1968). Es poeta y periodista. Estudió Filosofía y Letras Hispanoamericanas. Ha trabajado como periodista en diversas publicaciones, entre las cuales destaca Tierra Adentro. Sus textos han sido publicados en más de veinte periódicos y revistas de México y Centroamérica. Fue editor del diario La Jornada y El Sur, y columnista del diario Novedades de Acapulco. Actualmente publica la columna “Apuntes de un viejo lépero” en distintos portales de internet y en su blog jeremarki.blogspot.com/. Tiene en su haber nueve libros de poesía y algunos más de ensayo.

Algunos de los galardones que ha recibido son el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta
1996 (Tampico, Tamaulipas), el Premio de Poesía de Palizada 1996 (Campeche), el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 1998 (CONACULTA-Chiapas), el Premio Nacional de Poesía de Calkiní 1999 (Campeche) y el Premio de Poesía José Carlos Becerra 2000.

Su obra incluye los siguientes títulos: El ojo es una alcándara de luz en los espejos (1996), La décima intención del petirrojo (1997), De más antes miraba los todos muertos (1999), Las formas del petirrojo (2001), Las formas de ser gris adentro (2001), Duros pensamientos zarpan al anochecer en barcos de hierro (2002), Varias especies de animales extraños cubiertos de piel jugando en una cueva con un pico mientras Richard Dadd observa desde un calabozo de Behtlan (2007) y Bordes trashumantes (2009).

***Con información del Instituto Cultural de Aguascalientes


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Calle Trece LATINOAMERICA (Video oficial)

Entrevistas con Eutimio Sosa, para hablar sobre el mito y relato del Popol Vuh‏

Estimados compañeros de los Medios:

Les invitamos a participar en la cascada de entrevistas que el experto en el Popol Vuh, Eutimio Sosa, ofrecerá este viernes 11 de mayo, a partir de las 10:00 y hasta las 17:00 horas, con motivo de la charla Mito y relato del Popol Vuh, una visión de los mayas a través de la Antigua Palabra, que se llevará a cabo el martes 15 de mayo de 20112, a las 19:00 horas, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

En esta charla multimedia, Eutimio Sosa abordará el texto maya más importante del que se tenga registro: el Popol Vuh, libro que, al versar sobre la génesis del mundo, registra las sucesivas descripciones de la creación y del origen del hombre, así como las aventuras de los jóvenes semidioses Hunahpú e Ixbalanqué; refiere además un caudal de noticias relativas a los pueblos indígenas de Guatemala.

Si están interesados, podrán contactar al investigador Eutimio Sosa en su hogar, número 01 981 813 9457.

Les pedimos sean tan amables de consultar disposición de horarios y confirmar su participación en los números que encontrarán abajo o respondiendo este correo; agradecemos de nuevo su siempre valioso apoyo, enviándoles un afectuoso saludo.


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Coordinación Nacional de Literatura
Casa Leona Vicario
 
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55535269 ext. 210
 

DEMASIADO - Silvio Rodriguez

El aerosol de las microborracheras


Por: | 08 de mayo de 2012

 WA|HH, la cazalla de los muy tecnoemocionales. / NICOLAS BUISSON
De los creadores del chocolate aspirable, la máquina para inhalar tartas y cócteles y el chute de cafeína en spray, llega ahora el aerosol para cogerte un pedo instantáneo. O más bien un micropedo, porque el WA|HH Quantum Sensation sólo te proporciona la sensación de ligereza del alcohol durante unos breves instantes. Después, dicen sus promotores, el efecto se pasa sin dejar tras de sí resacas u otros efectos secundarios, "pero el gusto y la memoria de una sensación intensa permanecen".
El producto, que se presentó la semana pasada en París, es un invento de David Edwards, responsable del centro de experimentación técnico-artístico-gastronómica Le Laboratoire. Empeñado en abrir caminos inexplorados para la degustación, el científico estadounidense afincado en Francia se ha aliado esta vez con Philippe Starck, viejo conocido de los amantes del diseño y artífice del futurista envase del pulverizador. "Una dosis y el impacto es inmediato, como una alarma sensorial", dijo Starck en la presentación de su criatura.
Aunque lo parezca, el WA|HH no es una versión molecular y chic del tradicional popper, sino más bien el último juguete para los amantes de las virguerías tecnoemocionales. Su misión es ofrecer "sensaciones cuánticas", según me explica por mail Valérie Abrial, directora de comunicación de Le Laboratoire. "Con esto queremos decir sensaciones interesantes (olfativas, gustativas, etcétera) con mínimas cantidades de comida y bebida. El pulverizador te da cierta ligereza de cabeza casi sin alcohol, con una milésima parte de un chupito en cada inhalación. Su efecto está lejos de la ebriedad, y el placer que proporciona queda muy por debajo de esta. No te puedes emborrachar con WA|HH. Aunque te inhalaras todo el contenido del frasco, tomarías menos de dos mililitros de líquido".

Los errores de ortografía no son culpa del mundo digital

  • La RAE presenta el volumen de la 'Ortografía básica' ante 200 estudiantes

  • Las tildes y las abreviaturas coparon la mayoría de preguntas


 
El descenso, o descuido, en el dominio de la ortografía no es por culpa de la escritura abreviada en las nuevas tecnologías, como se suele decir. De responsabilizar a algo o a alguien sería a la falta de horas en las clases de lengua, asegura el académico Salvador Gutiérrez Ordóñez, coordinador de la Ortografía Básica de la lengua Española. Esta reflexión la hizo tras la presentación del volumen en la sede madrileña de la Real Academia de la Lengua, ante más de 200 alumnos de primero y segundo curso de ESO. Al acto, presidido por el director de la RAE, José Manuel Blecua, asistieron los estudiantes de los colegios Diego Valázquez, Rafael Ybarra y Claude y Santa María del Camino.
Tras el encuentro, de una hora con los jóvenes que plantearon sus principales dudas, Gutiérrez Ordóñez afirmó que las palabras que más cuesta aprender a escribir son aquellas cuyo significado se desconoce, pero dejó claro que “quien aprende a escribir bien escribe bien, otra cosa es que use otras fórmulas o soportes”.
El volumen no presenta ningún cambio respecto de las normas generales de la RAE reunidas en el polémico volumen presentado en 2010. “Ahora hemos procurado que siga las líneas básicas de la gramática: que sea divulgativa, fácil, transportable, escueta y esencial, es decir que no falte nada, ni sobre nada. Un manual para todo el mundo con todos los preceptos ortográficos necesarios”, ha dicho Gutiérrez Ordóñez. Un logro en poco más de 200 páginas.
Las dudas entorno a las tildes, las mayúsculas y la abreviatura o simbología de la “x” o la “q” dominaron gran parte del encuentro. En cuanto a las tildes, salieron a relucir los monosílabos como “mí” o “sí”, es decir las tildes diacríticas que sirven para diferenciar dos palabras que se escriben igual. Sobre las mayúsculas, Gutiérrez recordó que se deben tildar cuando corresponda y que antes, por alguna razón desconocida, no se hacía, tal vez porque las máquinas de escribir no lo permitían. El caso de las abreviaturas no convencionales se debe a que van en contextos digitales, móviles o correos electrónicos, donde se busca la reducción y la rapidez. “La tilde ha sido un avance importantísimo dentro de la escritura en español porque está sistematizada. Ninguna lengua tiene unas reglas tan claras en ese sentido como la nuestra”, afirma el académico.
Respecto a la queja del descenso en el dominio de la ortografía en las nuevas generaciones, reflejada en los soportes digitales, Gutiérrez cree que ese descuido de la ortografía es generalizado y su causa no es la escritura electrónica. Esas abreviaturas y nuevas formas de escritura van surgiendo en ese ambiente y se quedan ahí, pero no son correctas en la escritura tradicional.
El fallo, agrega el académico, estaría más en la falta de horas de enseñanza, “no en los profesores”. Antes, recuerda, se enseñaba y se practicaba, “aprender ortografía puede ser un poco duro. No se aprende ortografía solo leyendo sino escribiendo. Hay que acompañar la lectura con la práctica”. Y eso es lo que la Real Academia reivindica.

Tomado de:  


lunes, 7 de mayo de 2012

Malos tratos: el 42% de los hombres es violentado por su pareja



En un monólogo, presentado por el actor mexicano Carlos Balderrama, se muestra este grave problema en las relaciones de pareja desde los ojos de un hombre inseguro que hace todo lo posible para no perder a su pareja.
México • En México, el 42 por ciento de los hombres son violentados por su pareja, pero sólo el dos por ciento se atreve a denunciarlo.
Por eso, hombres y mujeres deben ver la pieza teatral “Malos tratos”, monólogo del actor mexicano Carlos Balderrama (San Luis Río Colorado, Sonora, 1976).
“Se trata de una propuesta teatral diferente a lo que actualmente vemos en la cartelera, más allá del trabajo profesional que ejercen los actores de hoy en día”, dijo Balderrama durante una entrevista con Notimex, minutos antes de saltar al escenario del foro Las Luces de Bohemia, para ofrecer la función número cuatro.
“Este es mi primer trabajo profesional independiente. He invertido todos mis ahorros. Ya me presenté en Ecatepec, Estado de México, y ofreceré funciones todos los viernes de mayo en Las Luces de Bohemia, pero el próximo lunes estaré en Nayarit, invitado por la universidad local, para ofrecer este mismo espectáculo”, dijo.
Explicó que la obra es un trabajo de contenido que se hizo con pasión, una obra original del entrevistado quien platicó la idea a Martín López Brie para que desarrollara la dramaturgia. “Eso nos enorgullece, porque es una obra, cuya temática no es común en la cartelera teatral”, destacó el joven actor mexicano.
“Estamos acostumbrados a los clásicos y a la dramaturgia contemporánea, a cuentos y leyendas, pero ésta es una historia realista, con lenguaje muy claro que la gente debe ver para reírse, aprender, tomar conciencia y conocer el humor negro que entre risa y risa golpea en el interior de cada espectador”, añadió.
En ese sentido, invitó a todo el público a escuchar al lado masculino del grave problema de la violencia en pareja, y a escuchar lo que un hombre maltratado puede decir de su pareja.
“El personaje es un tipo inseguro, quien hace cosas para no perder a la pareja y para eso, se comienza a relacionar con negocios turbios”, precisó.
En otros temas, la pieza teatral dirigida por Ginés Cruz habla de la violencia familiar y de la corrupción en algunos medios de comunicación. “La obra ha causado tal controversia que han llegado a mi dirección electrónica historias sobre cómo le va mal a los jóvenes”, comentó el actor y empresario independiente.
Balderrama comentó que “hay una historia terrorífica que me han compartido vía electrónica luego de ver el monólogo en la que él va a denunciar a su esposa y el Ministerio Público y ese funcionario, lejos de ayudarlo, se burla de él. También hay cartas preocupantes que hacen pensar en qué hacer para dar respuestas a esos hombres”.
El entrevistado apuntó que se trata de un monólogo con un final trágico que nadie espera, entre carcajadas y datos espeluznantes que todos deben ver, personas de ambos sexos porque ha visto que hay compañeras que van a ver la obra y se ríen de los chistes misóginos, ante la reacción adversa y sumisa de los hombres.
Ya en la pieza escénica, se escucha: “Todos queremos amor, todos queremos matar a alguien”, dice Manuel Vera, el experimentado reportero policiaco del periódico “El Poniente”, personaje central de “Malos Tratos”, puesta en escena que narra la historia de ese periodista inmerso en una relación de codependencia.
Egresado del Centro Universitario de Teatro (CUT), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y con más de 10 años de experiencia actoral, el público lo identifica por sus participaciones en la película “El Violín” y la obra de teatro “Güera es la Patria”, Balderrama estará todos los viernes de mayo en el foro mencionado.

Quién dice yo

La letra desobediente / Braulio Peralta

Señores candidatos a la Presidencia:

El principal problema de ustedes es que no alcanzan a percibir los avances democráticos en la sociedad mexicana en relación a los derechos de las mujeres para abortar, ser madres solteras o quedarse sin hijos. O de los homosexuales y lesbianas que han logrado en la capital los mismos derechos civiles que los heterosexuales (el matrimonio, la adopción y la seguridad médica). Piensan que pronunciarse por estos derechos es perder votos. Craso error.
Las generaciones de hoy son distintas a aquellas donde era imprescindible el matrimonio entre hombres y mujeres para merecer el respeto de la sociedad. Lo errático ahora es ser homofóbico. Lo criticable es estar contra la libertad de las mujeres a elegir sobre su cuerpo. La corrección social y sus viejos principios quedaron atrás, porque hoy la democracia asume la individualidad y el respeto a la orientación sexual como derechos inalienables.
Señor Enrique Peña Nieto, señora Josefina Vázquez Mota, señor Andrés Manuel López Obrador: deberían dejar de ser hipócritas o diplomáticos frente a minorías que imponen criterios vetustos según los cuales los seres humanos vinimos al mundo a procrear hijos y hacer patria (Iglesia y Estado, de la mano). Cambien de táctica y verán.
Si sus asesores les mostraran el índice de parejas libres que existen, el porcentaje de gays y lesbianas con voz y voto en 2012, o de mujeres que han optado por el derecho al aborto que la ley otorga, se toparían con un buen número de electores que los subirían en las encuestas para lograr sus objetivos y sentarse cómodamente en la silla presidencial; no los perderían, como les han dicho. Les recuerdo la posición de Marcelo Ebrard en la ciudad de México, consolidándose por su defensa del derecho de los gays al matrimonio y adopción de hijos.
Dirán que en el país de los pueblitos perdidos viven empotrados en los preceptos del pasado. Dirán que la Iglesia despertará con furia ante cualquier oposición a los designios de Dios. El que se arriesgue por una opción laica, moderna, democrática, más allá del paraíso de empleos y paz que ofrecen a los mexicanos, y en cambio proponiendo un bienestar personal, ese donde el respeto al derecho ajeno es la paz, ganará las elecciones.
El que elijamos, señores candidatos, tendrá que hacer de México un país con democracia para todos. Piénsenlo.

 

Entrada destacada

 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez