jueves, 3 de junio de 2010

¿Se acuerdan de ésta canción?

Frente a frente - Jeanette

Janette Anne Dimech, musicalmente conocida como Jeanette (Londres, 10 de Octubre de 1951), es una cantante británica naturalizada como española, intérprete de temas musicales cantados en espeñol, pero también en catalán, inglés, japonés, portugués y francés.

En 1981, después de un receso eb su carrera, retornó con Corazón de poeta. Manuel Alejandro se encargo prácticamente de todos los detalles ya que el disco tiene íntegramente nueve canciones totalmente hechas por el. Jeanette regreso por lo mas alto de su carrera artística, el primer sencillo Frente a frente fue todo un éxito, Jeanette también realizo una versión en ingles Sorrow y A Heart so warm and so tender para acompañar dicha versión. Comercialmente hablando, este disco es el más vendido hasta la fecha de la cantante, casi todas sus pistas aun suenan en muchas radios de baladas. De Corazón de poeta se desprenden Cuando estoy con él, Si te vas, te vas, Comiénzame a vivir, El muchacho de los ojos tristes, Toda la noche oliendo a ti entre otras.








Queda.. un gesto amable para no hacer la vida insoportable...

Junio contra la desmemoria

Arturo Soto Munguía

El mes de junio duele en Hermosillo. Duele en México y el mundo. Este cinco de junio se cumple el primer aniversario de los hechos adjetivados de mil modos durante todo este tiempo de duelo, llantos, reproches, reclamos y una constante: la no justicia. La impunidad.

Hace un año, las calles de Hermosillo fueron el escenario de jornadas inéditas que incidieron, sin lugar a dudas en el desenlace de un proceso electoral cuyos resultados estamos atestiguando en estos días.

Hace un año esta columna anduvo por ahí, sobrevolando esas jornadas, tomando de aquí y de allá trozos del horror y la tragedia para dejar testimonio de lo ocurrido.

A manera de tributo modesto, desde hoy y hasta el 5 de junio, este espacio reproduce esos textos, como un ejercicio para mantener viva la memoria social acerca de
lo ocurrido en aquellos días.

Fiesta y Luto


Crece. La rabia crece.

La ira crece. La impotencia se desborda en la plaza Emiliana de Zubeldía, como se desborda el llanto de los que en silencio van andando, marchando, sollozando, rezando.

En Hermosillo, los únicos que siguen riendo son los candidatos a lo que sea, del partido que sea. Ríen desde los postes, desde los espectaculares, en las pantallas electrónicas, en los desplegados de prensa.

So
n los únicos que ríen, porque la ciudad está llorando.

PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA DA CLICK EN LA IMAGEN


domingo, 30 de mayo de 2010

Gana fumadora demanda contra compañía tabacalera ocho mdd

New Haven.- Una fumadora de Connecticut que desarrolló cáncer de laringe obtuvo ocho millones de dólares en una demanda contra una compañía tabacalera, siendo el primer veredicto de este tipo por parte de un jurado en Nueva Inglaterra, dijo el jueves su abogado.

David Golub, abogado de Barbara Izzarelli, de Norwich, señaló que un jurado federal en Bridgeport decidió a última hora del miércoles que R. J. Reynolds Tobacco Co. debía pagar la indemnización después de un juicio de dos semanas. Agregó que un juez decidirá el próximo mes sobre una compensación punitiva adicional, lo cual podría elevar la suma a 24 millones de dólares.

“Estoy muy contento por Barbara Izzarelli, quien es una mujer admirable que ha superado adversidades extraordinarias”, dijo Golub.

David Howard, vocero de R. J. Reynolds, señaló que la compañía estaba contrariada (por el veredicto) y planea apelar. “Tenemos confianza en nuestro caso”, añadió Howard.

Izzarelli, quien tiene 49 años y fumó cigarrillos Salem durante más de 25 años, se sometió a una cirugía de laringe a los 36 años que consistió en el retiro de la laringe. Debe respirar a través de una perforación en su garganta y no tiene sentido del olfato; sólo puede comer alimentos blandos, indicó Golub.

“Estoy eufórica”, comentó Izzarelli. “Ahora quizá pueda ir a cualquier doctor que desee”, agregó.

Fue el primer caso de un fumador que llega a juicio en Connecticut y el primer veredicto de un jurado contra una empresa tabacalera en Nueva Inglaterra, dijo Golub.

“Pienso que la gente presentará más casos ahora”, señaló el abogado.

Las empresas fabricantes de cigarrillos han minimizado el significado de veredictos contra ellas en años recientes en Florida, calificándolos como una aberración, pero el fallo en Connecticut muestra que éstas serán sujetas a responsabilidad en todo el país, dijo el doctor K. Michael Cummings, científico investigador del Instituto Roswell Park de Cáncer en Buffalo y jefe del centro de ayuda telefónica a adictos a cigarro y alcohol en el estado de Nueva York. Cummings testificó como experto en los casos de Connecticut y Florida.

Tomado de:

miércoles, 19 de mayo de 2010

Andrés Neuman gana el premio de la Crítica

La novela galardonada, El viajero del siglo, recibió el premio Alfaguara.

E
l escritor hispano argentino Andrés Neuman ha sido galardonado con el Premio de la Crítica por su novela El viajero del siglo, que recibió también el premio Alfaguara en 2009. Neuman (Buenos Aires, 1977) se impuso a Antonio Muñoz Molina, Luis Mateo Díez y Javier Cercas en la recta final de este galardón, que otorga la Asociación Española de Críticos Literarios y que no tiene dotación económica, aunque es considerado uno de los más prestigiosos del panorama literario español. El poeta Francisco Ferrer Lerín recibió el galardón en la categoría de poesía por Fámulo.

"¿Seguro que no es un error?", aseguró Andrés Neuman entre risas en una conversación telefónica desde Antequera, donde se encontraba en un congreso literario. "Me parece imposible haberlo ganado con los escritores que se encontraban en la final", agregó. El viajero del siglo es una larga novela, ambientada en la Alemania del siglo XIX, que ha sido definida por su autor como "una relectura contemporánea de la tradición decimonónica".

Ángel Basanta fue el presidente del Jurado, en el que participaron unos 30 críticos literarios de toda España de diferentes medios de comunicación.


Tomado de

Letelier: "El desierto de Atacama es mi Comala, mi Macondo, mi Santa María"

El escritor chileno recibe el XIII Premio Alfaguara con una edición digital de su propia novela

"Cada página es comestible y cada palabra se respira, pasa a los pulmones, a la imaginación, al pensamiento". Esto ha dicho Manuel Vicent, presidente del jurado del XIII Premio Alfaguara de novela, sobre El arte de la resurrección, la novela ganadora de esta edición. En ella el escritor chileno Hernán Rivera Letelier cuenta la historia del Cristo de Elqui, un personaje real que en los años cuarenta recorrió Chile anunciando el fin del mundo. Esta mañana, en la entrega del premio, Vicent ha destacado el sentido musical de Rivera Letelier y ha señalado que la historia que el autor de Antofagasta cuenta en su novela es "actual", pero también "medieval o renacentista o de cualquier época porque las pasiones que retrata no han cambiado a lo largo del tiempo". La peculiaridad en el caso del libro ganador es que "estas pasiones están diluidas en las historias del desierto".

Tras las palabras de Vicent, Ignacio Polanco, presidente del grupo Prisa, ha hecho entrega a Hernán Rivera de un premio que consiste en 130.000 euros, una escultura de Martín Chirino y, como reza su lema, "400 millones de lectores". Desde mañana mismo, al ganador le espera una gira que le llevará hasta otoño por toda América Latina. En estos días, de hecho, Andrés Neuman, ganador de la edición de 2009, publica Cómo viajar sin ver (Alfaguara), su particular diario de ese maratoniano periplo.

Premio en versión digital
Este año, además, Polanco entregó a Rivera Letelier un libro electrónico con la versión digital de El arte de la resurrección. El Alfaguara se convierte así en el primer galardón literario que se publica en España en ese formato. Esa versión estará disponible para los lectores a finales de este mes en la plataforma Libranda, que reúne, entre muchas otras, a grupos editoriales como Santillana, Planeta y Random House Mondadori y que será presentada en público el próximo 8 de junio, durante la Feria del Libro de Madrid.

El sobrio acto de entrega del premio Alfaguara lo ha cerrado el propio premiado con unas palabras en las que ha reconocido su sensación de "ser un impostor" y su temor de que "un ejecutivo de Alfaguara" le tocara en el hombro antes de mandarlo de un "puntapié" a su país, a su desierto. Hernán Rivera Letelier ha recordado también que fue su madre la primera persona a la que oyó hablar del Cristo de Elqui, un personaje que fue a
pareciendo en varias de sus novelas hasta alzarse con el papel protagonista en El arte de la resurrección. "Venís más descachalandrao que el Cristo de Elqui" fueron las palabras de su madre. Él venía sucio y desastrado de jugar en ese desierto que para el escritor fue su patio de juegos y su territorio mítico: "El desierto de Atacama es mi Comala, mi Macondo, mi Santa María".

Tomado de

martes, 18 de mayo de 2010

Madres de todos los días

Ante todo: ser Mujeres…
Por Sylvia Teresa Manríquez.


Chen Yurong, una madre china de 55 años, quien hizo caminatas de diez kilómetros diarios cerca de su casa, para perder peso con la finalidad de que parte de su hígado pudiera ser trasplantado a su hijo y éste lograra vivir.

En Honduras otra madre, Alejandra Izaguirre, dio a luz a un niño sin ojos. Y aunque ha sido difícil como madre afrontar esta realidad, ha encontrado más soluciones que contratiempos para sacar adelante a su pequeño Gustavo, conviertiendo el amor en el cimiento para sobrellevar situación tan especial.


En México, a una de cada 700 mujeres que dan a luz le toca ser madre de un bebé con Síndrome de Down, apelando a su fortaleza, dedicación, valentía y ternura, para sacar adelante a estos seres especiales, con su educación y cuidados.
Mi abuela, por su parte, no soportó la angustia de criar sola a los hijos tras el abandono de su esposo, y víctima de una severa depresión falleció. Amó tanto a su pareja, que su papel de madre quedo relegado. La discusión radica en: ¿qué tan buenas madres son las mujeres como mi abuela? Porque, es bien sabido que sobrevaloramos el papel de las mujeres que hacen a un lado todo en su vida, incluidas ambiciones, sueños, planes, metas e ilusiones, para vivir el mayor de los logros: ser madres de todos los días.
Esa lista la puede encabezar una abuela, una tía, una prima o una hermana, y hasta una misma, con la posibilidad de enumerar en una larga lista las cualidades excepcionales de cada una de ellas, así como los defectos, pues como mujeres y seres humanos que somos, también los tenemos.

La historia tiene ejemplos de mujeres criticadas, señalada y relegadas, por decidir dar prioridad a sus ambiciones personales, por supuesto, sin hacer a un lado su responsabilidad materna. Por ejemplo: la mujer que en los 60’s afrontó el escarnio de ser madre soltera. O la que en los 70’s fue señalada por usar minifalda a pesar de ser mamá. O la que en los 80’s dejó el cuidado de los hijos a otras mujeres para poder participar en la vida política del país. O la que en los 90’s decidió criar sola a los retoños. Y la que en el nuevo milenio decidió aplazar el momento de gestar una vida para poder antes realizarse como mujer, como ser humano, con planes, sueños, proyectos y muchas cosas por hacer, antes de decidirse a ser madre de todos los días.

Cualquiera que sea la elección de una mujer para ejercer su maternidad, hoy NO se puede ser madre de todos los días y conservar equilibrada la dinámica familiar sin actualizar la capacitación con que se blinda a los hijos, ante la violenta situación que se vive en las calles de este país. Mi madre no tuvo que enseñarme qué hacer en caso de encontrarme en medio de un fuego cruzado o en un retén ilegal, y hoy eso forma parte de la dinámica educativa en el hogar.


Ser madre de todos los días, en nuestros tiempos, conjuga toda la tradición milenaria del Sonora matriarcal, con las ambiciones de autorrealización legítimas de cada mujer.


Ser madre, hoy incluye legar a los que vienen la conciencia de que, además de ser el conducto para la vida, somos, ante todo: MUJERES.


Ser madres de todos los días significa ser mujeres de todos los días. Sin límites, sin cortapisas, sin temores.

Muere el compositor mexicano Héctor Meneses

Notimex 2010-05-17

El cantautor tenía 68 años cuando fue encontrado en su casa ubicada en la Ciudad de México, según aseguró su hermano Gerardo Meneses.

El compositor mexicano Héctor Meneses, creador de temas como "La vida se llama tú", "Vete de aquí" y "Vamos a platicar", entre otros, falleció este lunes en su residencia y se mantiene pleno hermetismo sobre las causas.

El cantautor tenía 68 años cuando fue encontrado en su casa ubicada en la Ciudad de México, según aseguró su hermano Gerardo Meneses.

De acuerdo con la oficina de prensa de la Sociedad de Autores y Compositores de México (Sogem), Rosario, hermana del compositor, está a la espera de que se realicen algunos estudios sobre la posible causa de la muerte del oaxaqueño.

Héctor Meneses nació en Tuxtepec, Oaxaca, en 1942. Desde muy pequeño mostró sus inclinaciones artísticas, potencial que ha desarrollado en el área de la creación e interpretación musical.

Con sus temas "Vamos a platicar" y "Vete de aquí", el autor dejó un profundo legado musical que se ha enriquecido con canciones como "La vida te llamas tú", "La rosa blanca", "Amiga tristeza" y "Amor y tiempo".

Una gran cantidad de intérpretes de Hispanoamérica ha grabado sus canciones, entre ellos el cantante Carlos Lico y el grupo Los Socios del Ritmos.

Meneses también fue un participante del Festival OTI de 1977, con dos temas: "La rosa banca" y "Amar amor".







lunes, 17 de mayo de 2010

Crepas.

Por Sylvia Teresa Manríquez.

Llegan justo cuando la muchacha sirve crepas en el desayuno. Les gustan las vacaciones en casa de la abuela. La tía vive a unas ocho cuadras en línea recta. Fueron invitadas a pasar el día allí, así que tempranito salieron recién bañadas vistiendo shorts y blusas con tirantes.
La casa de la abuela está en lo alto de la calle, por los que les divierte bajar saltando en ese caluroso día. Las hermanitas de seis y ocho años ríen alegres.
Les gusta viajar, llegar a la amplia casa de la abuela con muchas habitaciones con baño cada una. Aunque en esa ciudad, el clima es húmedo y cuando juegan en el patio o en el jardín, sudan mucho; nada impide pasarla bien.
Las trenzas se mueven alborotadas a cada salto, que dado con las sandalias nuevas que apenas ayer les compró la abuela parecen más divertidos.
Cuando llegan a su destino, empujan la pesada verja y con ímpetu tocan el timbre. Al abrirse la puerta perciben el dulce olor del desayuno que les despierta más el apetito pues con la emoción de irse solas no perdieron tiempo comiendo, a pesar de la súplica de la abuela para que ingirieran por lo menos un plátano y un vaso de leche.
Para su mala suerte, la muchacha que trabaja con la tía no les ofreció el apetecible platillo, así que se conformaron con ver la mantequilla derretirse en las crepas que comen con desgano los parientes, mientras la tristeza agranda la sensación de vacío en el estómago, arrepintiéndose de no haber desayunado.
Los primos son tres, de 7, 6 y 5 años todos delgados y pálidos. Son extraños, pues teniendo una casa tan grande con tantos libros y mucho patio para correr, sólo quieren estar sentados jugando con la compu y viendo programas en la televisión. Pero siguen muy contentas y ellas los animan a jugar a las escondidas y las encantadas.
Al mediodía la llamada telefónica de la abuela anuncia que deben regresar. A pesar de los ruegos para que se queden y sin ganas de irse, se despiden. Sólo pueden prometer volver al día siguiente. Salen con el brillo de la felicidad en los ojos.
En el camino de vuelta platican lo mucho que les gusta pasar las vacaciones en la ciudad de la abuela. Además a ella, le agradan sus la visitas. Siempre espera su llegada. Preparan juntas la comida, les hace coloridos vestidos y las lleva con ella a todas partes.
En el regreso las trenzas no brincan mucho pues ahora van subiendo la cuesta y no dan saltos. Apenas se han alejado una cuadra de la casa de la tía, y no advirtieron que alguien las observaba desde la tiendita que se encuentra exactamente enfrente. Las alcanza y les pregunta por una calle.
No les gusta el adulto que las interroga y empieza caminar con ellas. Desconfían. No dicen su nombre ni su edad, mucho menos que no son de allí. La más grandecita se angustia, aún faltan seis cuadras para llegar donde la abuela y súbitamente decide regresar. Una mano obscena la detiene. Hurga irrespetuosa en su pecho infantil al tiempo que la irónica voz masculina exclama “los tienes chiquitos”. Están asustadas y no entienden lo que sucede. La más pequeña, la jala de la mano, y se van corriendo dos cuadras que parecen eternas.
Nunca se habían sentido tan desamparadas. No comprenden porqué en aquella ciudad que tan felices las hace; aquel desconocido las trata así. Abren la reja que ahora no se les hizo tan pesada, y antes de tocar el timbre la mayor ordena no decir nada. Con el miedo reflejado en el rostro, las niñas son recibidas de nueva cuenta por una muchacha que las ignora y unos primos felices ante su retorno, preguntan, ¿Se devolvieron? Con voz nerviosa afirman, es que tenemos ganas de crepas.

No me gustan las uvalamas

Por Sylvia Teresa Manríquez

En el año de 1966 la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética había dado inicio. El 31 de Enero de ese año la URSS lanzó la sonda espacial “lunik 9”, la primera en posarse suavemente sobre la superficie lunar. El 02 de Junio EU logró alunizar con éxito la nave “Surveyor 1”. Más tarde, en Noviembre, se lanzó desde Cabo Cañaveral la “Gemini 12”, la primera cápsula espacial que hizo una reentrada en la atmósfera terrestre de manera totalmente automática.
Mientras, en la Tierra mi vida se gestaba en Navojoa, Sonora. Unos 4 años antes mis padres sufrieron la pérdida de su primogénita, tan sólo a unas horas de haber nacido en la clínica local del IMSS. Esperaban con ilusión mi nacimiento, el cual habían programado que se realizara en el “Sanatorio Lourdes” atendido por monjas, buscando evitar las complicaciones y malos manejos que se dieron en el anterior parto en el seguro social y que causaron la muerte de mi antecesora.
De no ser por las uvalamas yo habría nacido en Noviembre de 1966, el mismo año en que Truman Capote publicó su celebre novela “A sangre fría”.
En la barda que separaba la casa de mi abuela de la su vecino, colgaban ramas de un árbol de uvalama, frutilla que gusta mucho a mi mamá. A pesar de no ser temporada de esta fruta, la noche del 02 de Octubre el fresco aire del naciente otoño llevó hasta mi madre su olor, una tentación que no resistió, salió al patio, se subió en un banquito y trató de alcanzar alguna fruta, pero el banco tambaleó y cayó. A esta contingencia hay que agregarle que un día antes, ya con 8 meses de embarazo, y sin hacer caso de las recomendaciones que la abuela le hizo, acompañó al abuelo a Álamos, en un viaje que le resultó cansado y le había dejado algunas molestias que empezaban a preocuparle.
Así que, debió ser internada con urgencia, en el sanatorio que habían elegido. Mi nacimiento no fue sencillo, hubo que realizar cesárea, y lidiar con una bebé que se enredó en el cordón umbilical.
Eran las 2 de la mañana del tres de octubre, cuando con mi primer llanto le dije al mundo “ya estoy aquí”. Pesaba 2.500 kg, por lo que de inmediato me llevaron a lo que mi mamá aún llama “resucitadora” y que yo intuyo era una incubadora.
Francisco Manríquez García, mi orgulloso padre, bajo el influjo de los brindis propios de la celebración de tan relevante evento, llevó serenata hasta la ventana del cuarto del sanatorio donde estaba internada su esposa, Sylvia Ochoa Narváez, quien de seguro estaba exhausta por la intensa situación vivida desde un día antes aunque escuchó los acordes musicales dedicados a ella. Hubo que pedirle al entusiasmado padre que despidiera al mariachi. Y cómo no iba a estar eufórico, si celebraría al día siguiente, 4 de Octubre, día de los panchos, con el mejor regalo: su primera hija.
Cuando mi madre estuvo en condición de tenerme con ella en su cama, me llevaron a sus brazos vistiendo entre otras ropitas, una blusita que mi bisabuela confeccionó especialmente para esta ocasión.
Cuenta que lloraba mucho cuando me veía tan pequeña, pues si su primera bebé que pesaba 3 kg no había sobrevivido al nacimiento, temía mucho que yo, tan chiquita, mucho menos lo hiciera. También recuerda como la madre Cristina, me tomaba en una sola de sus manos y entregándome a mi mamá, le describía como me había hecho un favor al pesarme con todo y ropa para dar el peso de los 2 kilos y medio. Además, cada vez que preguntaba con que me alimentaban, la hermana respondía que con leche de una gata recién parida que había en la cocina, lo cual, a pesar de ser una broma, la angustiaba.
Yo, Sylvia Teresa Manríquez Ochoa, nací en Navojoa, Sonora, el 03 de octubre de 1966, por causa de las uvalamas.
A mí, no me gustan las uvalamas. Aunque su sabor me recuerda al dulce de orozuz, su color morado intensamente oscuro y su peculiar olor me recuerdan al ungüento llamado “Iodex”.

Desaparecidos


La Letra Desobediente
Braulio Peralta
2010-05-17

1. Rosario Ibarra de Piedra conoce la desaparición de personas desde que salió a la calle a buscar a su hijo, al que las autoridades se llevaron y nunca se supo de él. A Jesús lo busca desde 1974. Por él entró a la política. Doña Rosario ha rescatado a más de un centenar de desaparecidos.

Un secuestro desde el Estado es uno de los crímenes más grandes que han cometido regímenes emanados del PRI. La deuda a esta mujer por parte de las instituciones públicas con decencia es algo más que sólo solidaridad.

2. No hay un juez como Baltasar Garzón que investigue y castigue las desapariciones. Garzón pudo poner en el banquillo de acusados al general Augusto Pinochet, justo por la desaparición de personas y crímenes perpetrados durante su dictadura en Chile. Hoy es juzgado por la derecha más recalcitrante de España por enjuiciar a franquistas que cometieron violación a los derechos humanos en época de su dictador, Franco.

México, ¿cuándo?

Si se cacarea tanto el arribo de la democracia, los desaparecidos siguen como saldo pendiente, de cara a la sociedad.

3. A partir de los 80, los secuestros han mutado a organizaciones no siempre al margen del gobierno. Sean secuestradores comunes, formados en las cárceles, o gente contra el Estado, como el Ejército Popular Revolucionario. Profesionales de la extorsión: o pagan o se mueren. Se ha salvado de morir gente como Alfredo Harp Helú (por el EPR), quien pudo pagar un rescate estimado en 30 millones de dólares.

No fue el caso de Hugo Alberto Wallace Miranda, que en 2005 fue secuestrado y asesinado. Su madre, Isabel Miranda de Wallace, ha sacado a relucir la ineficacia del gobierno de Vicente Fox y Felipe Calderón para encontrar a los delincuentes. Es ella la que ha logrado capturar a los plagiarios. Una Madre Coraje moderna que denuncia la connivencia de la policía con secuestradores, según pruebas del caso.

4. Ni qué decir de los secuestros exprés de moda desde principios de siglo. De la gente anónima desaparecida o asesinada, que no es primera plana en los diarios. Esos que no tienen quién los defienda.

Con el narco, el secuestro y el crimen se expandieron, gracias a la corrupción de militares y policías.

5. Pensaba lo anterior después de los sucesos en torno a Diego Fernández de Cevallos.

¿Qué hará Calderón?


La historia de ningún desaparecido puede quedar impune.

braulio.peralta@milenio.com

martes, 11 de mayo de 2010

Erotismo, deseo



La letra desobediente

Braulio Peralta




Apropiarse de la palabra de los demás es un acto amoroso y filial con los lectores. Al buscar el significado de ciertas ideas sobre el amor, el deseo, el erotismo y el sexo —a través de esta columna y Facebook—, me encontré con mensajes de más de 70 personas que escribieron lo que sigue. Espero no traicionarlos. El cuerpo es una llama que se consume con el permiso del otro. Una llama doble para arder contra lo establecido. Romper las reglas del prejuicio contra los sentidos. Un acto de libertad. Destramparse en los placeres para que los gemidos rompan el silencio, liberen el alma. Desintegrarse en el deseo. Lavar y lamerse las heridas que la vida deja; ocupar el espacio solitario para llenarlo de alientos que enciendan la luz interior de los amantes. En el único acto de comprensión donde no existe el pensamiento. La entrega del cuerpo a las sensaciones más irracionales. El sexo, un instante de felicidad en el que dos cuerpos batallan para estallar felizmente. Verse, tocarse, escucharse: vivir y morir en ese concilio donde los fluidos nos lanzan al equilibrio de lo infinito. Un estar consigo mismo. El oscuro túnel por donde aflora la vida. Amarnos a nosotros mismos para amar a los demás. Amar es ver a Dios en otro ser. Es desabotonar la conciencia. Un aprendizaje de los placeres. Es romper toda idea sobre el amor para que no pierda su encanto. El amor es indefinible porque lo delinean todas las palabras del mundo. Es el consuelo último y primario de los solitarios. Amo, luego existo. Poesía es amor que permanece deseo. Ahí donde se embriaga la razón llega el deseo. Detrás del corazón, moviéndose lentamente. Donde la única discusión es el lenguaje de los cuerpos. Desear es un arder en el infierno y la gloria. El lugar donde la insatisfacción encuentra su consuelo. El erotismo como la estética del deseo. El espacio donde se aniquilan las ansias. El amplio espectro donde los cuerpos aprenden a aprender. Es justa la renunciación para aquello que tenga que ver con el amor, el deseo, el erotismo y el sexo. Perdonarse y amarse por encima del odio. Claudicar. Morir todos los días para renacer cada día. Amarse para mejorarse, sin pensar en declaraciones como “pecado”, “prohibido”, “sacrílego”… Pregúntenle al Vaticano y a Marcial Maciel de esas palabras, fruto del prejuicio.

Entrada destacada

 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez