miércoles, 19 de mayo de 2010

Andrés Neuman gana el premio de la Crítica

La novela galardonada, El viajero del siglo, recibió el premio Alfaguara.

E
l escritor hispano argentino Andrés Neuman ha sido galardonado con el Premio de la Crítica por su novela El viajero del siglo, que recibió también el premio Alfaguara en 2009. Neuman (Buenos Aires, 1977) se impuso a Antonio Muñoz Molina, Luis Mateo Díez y Javier Cercas en la recta final de este galardón, que otorga la Asociación Española de Críticos Literarios y que no tiene dotación económica, aunque es considerado uno de los más prestigiosos del panorama literario español. El poeta Francisco Ferrer Lerín recibió el galardón en la categoría de poesía por Fámulo.

"¿Seguro que no es un error?", aseguró Andrés Neuman entre risas en una conversación telefónica desde Antequera, donde se encontraba en un congreso literario. "Me parece imposible haberlo ganado con los escritores que se encontraban en la final", agregó. El viajero del siglo es una larga novela, ambientada en la Alemania del siglo XIX, que ha sido definida por su autor como "una relectura contemporánea de la tradición decimonónica".

Ángel Basanta fue el presidente del Jurado, en el que participaron unos 30 críticos literarios de toda España de diferentes medios de comunicación.


Tomado de

Letelier: "El desierto de Atacama es mi Comala, mi Macondo, mi Santa María"

El escritor chileno recibe el XIII Premio Alfaguara con una edición digital de su propia novela

"Cada página es comestible y cada palabra se respira, pasa a los pulmones, a la imaginación, al pensamiento". Esto ha dicho Manuel Vicent, presidente del jurado del XIII Premio Alfaguara de novela, sobre El arte de la resurrección, la novela ganadora de esta edición. En ella el escritor chileno Hernán Rivera Letelier cuenta la historia del Cristo de Elqui, un personaje real que en los años cuarenta recorrió Chile anunciando el fin del mundo. Esta mañana, en la entrega del premio, Vicent ha destacado el sentido musical de Rivera Letelier y ha señalado que la historia que el autor de Antofagasta cuenta en su novela es "actual", pero también "medieval o renacentista o de cualquier época porque las pasiones que retrata no han cambiado a lo largo del tiempo". La peculiaridad en el caso del libro ganador es que "estas pasiones están diluidas en las historias del desierto".

Tras las palabras de Vicent, Ignacio Polanco, presidente del grupo Prisa, ha hecho entrega a Hernán Rivera de un premio que consiste en 130.000 euros, una escultura de Martín Chirino y, como reza su lema, "400 millones de lectores". Desde mañana mismo, al ganador le espera una gira que le llevará hasta otoño por toda América Latina. En estos días, de hecho, Andrés Neuman, ganador de la edición de 2009, publica Cómo viajar sin ver (Alfaguara), su particular diario de ese maratoniano periplo.

Premio en versión digital
Este año, además, Polanco entregó a Rivera Letelier un libro electrónico con la versión digital de El arte de la resurrección. El Alfaguara se convierte así en el primer galardón literario que se publica en España en ese formato. Esa versión estará disponible para los lectores a finales de este mes en la plataforma Libranda, que reúne, entre muchas otras, a grupos editoriales como Santillana, Planeta y Random House Mondadori y que será presentada en público el próximo 8 de junio, durante la Feria del Libro de Madrid.

El sobrio acto de entrega del premio Alfaguara lo ha cerrado el propio premiado con unas palabras en las que ha reconocido su sensación de "ser un impostor" y su temor de que "un ejecutivo de Alfaguara" le tocara en el hombro antes de mandarlo de un "puntapié" a su país, a su desierto. Hernán Rivera Letelier ha recordado también que fue su madre la primera persona a la que oyó hablar del Cristo de Elqui, un personaje que fue a
pareciendo en varias de sus novelas hasta alzarse con el papel protagonista en El arte de la resurrección. "Venís más descachalandrao que el Cristo de Elqui" fueron las palabras de su madre. Él venía sucio y desastrado de jugar en ese desierto que para el escritor fue su patio de juegos y su territorio mítico: "El desierto de Atacama es mi Comala, mi Macondo, mi Santa María".

Tomado de

martes, 18 de mayo de 2010

Madres de todos los días

Ante todo: ser Mujeres…
Por Sylvia Teresa Manríquez.


Chen Yurong, una madre china de 55 años, quien hizo caminatas de diez kilómetros diarios cerca de su casa, para perder peso con la finalidad de que parte de su hígado pudiera ser trasplantado a su hijo y éste lograra vivir.

En Honduras otra madre, Alejandra Izaguirre, dio a luz a un niño sin ojos. Y aunque ha sido difícil como madre afrontar esta realidad, ha encontrado más soluciones que contratiempos para sacar adelante a su pequeño Gustavo, conviertiendo el amor en el cimiento para sobrellevar situación tan especial.


En México, a una de cada 700 mujeres que dan a luz le toca ser madre de un bebé con Síndrome de Down, apelando a su fortaleza, dedicación, valentía y ternura, para sacar adelante a estos seres especiales, con su educación y cuidados.
Mi abuela, por su parte, no soportó la angustia de criar sola a los hijos tras el abandono de su esposo, y víctima de una severa depresión falleció. Amó tanto a su pareja, que su papel de madre quedo relegado. La discusión radica en: ¿qué tan buenas madres son las mujeres como mi abuela? Porque, es bien sabido que sobrevaloramos el papel de las mujeres que hacen a un lado todo en su vida, incluidas ambiciones, sueños, planes, metas e ilusiones, para vivir el mayor de los logros: ser madres de todos los días.
Esa lista la puede encabezar una abuela, una tía, una prima o una hermana, y hasta una misma, con la posibilidad de enumerar en una larga lista las cualidades excepcionales de cada una de ellas, así como los defectos, pues como mujeres y seres humanos que somos, también los tenemos.

La historia tiene ejemplos de mujeres criticadas, señalada y relegadas, por decidir dar prioridad a sus ambiciones personales, por supuesto, sin hacer a un lado su responsabilidad materna. Por ejemplo: la mujer que en los 60’s afrontó el escarnio de ser madre soltera. O la que en los 70’s fue señalada por usar minifalda a pesar de ser mamá. O la que en los 80’s dejó el cuidado de los hijos a otras mujeres para poder participar en la vida política del país. O la que en los 90’s decidió criar sola a los retoños. Y la que en el nuevo milenio decidió aplazar el momento de gestar una vida para poder antes realizarse como mujer, como ser humano, con planes, sueños, proyectos y muchas cosas por hacer, antes de decidirse a ser madre de todos los días.

Cualquiera que sea la elección de una mujer para ejercer su maternidad, hoy NO se puede ser madre de todos los días y conservar equilibrada la dinámica familiar sin actualizar la capacitación con que se blinda a los hijos, ante la violenta situación que se vive en las calles de este país. Mi madre no tuvo que enseñarme qué hacer en caso de encontrarme en medio de un fuego cruzado o en un retén ilegal, y hoy eso forma parte de la dinámica educativa en el hogar.


Ser madre de todos los días, en nuestros tiempos, conjuga toda la tradición milenaria del Sonora matriarcal, con las ambiciones de autorrealización legítimas de cada mujer.


Ser madre, hoy incluye legar a los que vienen la conciencia de que, además de ser el conducto para la vida, somos, ante todo: MUJERES.


Ser madres de todos los días significa ser mujeres de todos los días. Sin límites, sin cortapisas, sin temores.

Muere el compositor mexicano Héctor Meneses

Notimex 2010-05-17

El cantautor tenía 68 años cuando fue encontrado en su casa ubicada en la Ciudad de México, según aseguró su hermano Gerardo Meneses.

El compositor mexicano Héctor Meneses, creador de temas como "La vida se llama tú", "Vete de aquí" y "Vamos a platicar", entre otros, falleció este lunes en su residencia y se mantiene pleno hermetismo sobre las causas.

El cantautor tenía 68 años cuando fue encontrado en su casa ubicada en la Ciudad de México, según aseguró su hermano Gerardo Meneses.

De acuerdo con la oficina de prensa de la Sociedad de Autores y Compositores de México (Sogem), Rosario, hermana del compositor, está a la espera de que se realicen algunos estudios sobre la posible causa de la muerte del oaxaqueño.

Héctor Meneses nació en Tuxtepec, Oaxaca, en 1942. Desde muy pequeño mostró sus inclinaciones artísticas, potencial que ha desarrollado en el área de la creación e interpretación musical.

Con sus temas "Vamos a platicar" y "Vete de aquí", el autor dejó un profundo legado musical que se ha enriquecido con canciones como "La vida te llamas tú", "La rosa blanca", "Amiga tristeza" y "Amor y tiempo".

Una gran cantidad de intérpretes de Hispanoamérica ha grabado sus canciones, entre ellos el cantante Carlos Lico y el grupo Los Socios del Ritmos.

Meneses también fue un participante del Festival OTI de 1977, con dos temas: "La rosa banca" y "Amar amor".







lunes, 17 de mayo de 2010

Crepas.

Por Sylvia Teresa Manríquez.

Llegan justo cuando la muchacha sirve crepas en el desayuno. Les gustan las vacaciones en casa de la abuela. La tía vive a unas ocho cuadras en línea recta. Fueron invitadas a pasar el día allí, así que tempranito salieron recién bañadas vistiendo shorts y blusas con tirantes.
La casa de la abuela está en lo alto de la calle, por los que les divierte bajar saltando en ese caluroso día. Las hermanitas de seis y ocho años ríen alegres.
Les gusta viajar, llegar a la amplia casa de la abuela con muchas habitaciones con baño cada una. Aunque en esa ciudad, el clima es húmedo y cuando juegan en el patio o en el jardín, sudan mucho; nada impide pasarla bien.
Las trenzas se mueven alborotadas a cada salto, que dado con las sandalias nuevas que apenas ayer les compró la abuela parecen más divertidos.
Cuando llegan a su destino, empujan la pesada verja y con ímpetu tocan el timbre. Al abrirse la puerta perciben el dulce olor del desayuno que les despierta más el apetito pues con la emoción de irse solas no perdieron tiempo comiendo, a pesar de la súplica de la abuela para que ingirieran por lo menos un plátano y un vaso de leche.
Para su mala suerte, la muchacha que trabaja con la tía no les ofreció el apetecible platillo, así que se conformaron con ver la mantequilla derretirse en las crepas que comen con desgano los parientes, mientras la tristeza agranda la sensación de vacío en el estómago, arrepintiéndose de no haber desayunado.
Los primos son tres, de 7, 6 y 5 años todos delgados y pálidos. Son extraños, pues teniendo una casa tan grande con tantos libros y mucho patio para correr, sólo quieren estar sentados jugando con la compu y viendo programas en la televisión. Pero siguen muy contentas y ellas los animan a jugar a las escondidas y las encantadas.
Al mediodía la llamada telefónica de la abuela anuncia que deben regresar. A pesar de los ruegos para que se queden y sin ganas de irse, se despiden. Sólo pueden prometer volver al día siguiente. Salen con el brillo de la felicidad en los ojos.
En el camino de vuelta platican lo mucho que les gusta pasar las vacaciones en la ciudad de la abuela. Además a ella, le agradan sus la visitas. Siempre espera su llegada. Preparan juntas la comida, les hace coloridos vestidos y las lleva con ella a todas partes.
En el regreso las trenzas no brincan mucho pues ahora van subiendo la cuesta y no dan saltos. Apenas se han alejado una cuadra de la casa de la tía, y no advirtieron que alguien las observaba desde la tiendita que se encuentra exactamente enfrente. Las alcanza y les pregunta por una calle.
No les gusta el adulto que las interroga y empieza caminar con ellas. Desconfían. No dicen su nombre ni su edad, mucho menos que no son de allí. La más grandecita se angustia, aún faltan seis cuadras para llegar donde la abuela y súbitamente decide regresar. Una mano obscena la detiene. Hurga irrespetuosa en su pecho infantil al tiempo que la irónica voz masculina exclama “los tienes chiquitos”. Están asustadas y no entienden lo que sucede. La más pequeña, la jala de la mano, y se van corriendo dos cuadras que parecen eternas.
Nunca se habían sentido tan desamparadas. No comprenden porqué en aquella ciudad que tan felices las hace; aquel desconocido las trata así. Abren la reja que ahora no se les hizo tan pesada, y antes de tocar el timbre la mayor ordena no decir nada. Con el miedo reflejado en el rostro, las niñas son recibidas de nueva cuenta por una muchacha que las ignora y unos primos felices ante su retorno, preguntan, ¿Se devolvieron? Con voz nerviosa afirman, es que tenemos ganas de crepas.

No me gustan las uvalamas

Por Sylvia Teresa Manríquez

En el año de 1966 la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética había dado inicio. El 31 de Enero de ese año la URSS lanzó la sonda espacial “lunik 9”, la primera en posarse suavemente sobre la superficie lunar. El 02 de Junio EU logró alunizar con éxito la nave “Surveyor 1”. Más tarde, en Noviembre, se lanzó desde Cabo Cañaveral la “Gemini 12”, la primera cápsula espacial que hizo una reentrada en la atmósfera terrestre de manera totalmente automática.
Mientras, en la Tierra mi vida se gestaba en Navojoa, Sonora. Unos 4 años antes mis padres sufrieron la pérdida de su primogénita, tan sólo a unas horas de haber nacido en la clínica local del IMSS. Esperaban con ilusión mi nacimiento, el cual habían programado que se realizara en el “Sanatorio Lourdes” atendido por monjas, buscando evitar las complicaciones y malos manejos que se dieron en el anterior parto en el seguro social y que causaron la muerte de mi antecesora.
De no ser por las uvalamas yo habría nacido en Noviembre de 1966, el mismo año en que Truman Capote publicó su celebre novela “A sangre fría”.
En la barda que separaba la casa de mi abuela de la su vecino, colgaban ramas de un árbol de uvalama, frutilla que gusta mucho a mi mamá. A pesar de no ser temporada de esta fruta, la noche del 02 de Octubre el fresco aire del naciente otoño llevó hasta mi madre su olor, una tentación que no resistió, salió al patio, se subió en un banquito y trató de alcanzar alguna fruta, pero el banco tambaleó y cayó. A esta contingencia hay que agregarle que un día antes, ya con 8 meses de embarazo, y sin hacer caso de las recomendaciones que la abuela le hizo, acompañó al abuelo a Álamos, en un viaje que le resultó cansado y le había dejado algunas molestias que empezaban a preocuparle.
Así que, debió ser internada con urgencia, en el sanatorio que habían elegido. Mi nacimiento no fue sencillo, hubo que realizar cesárea, y lidiar con una bebé que se enredó en el cordón umbilical.
Eran las 2 de la mañana del tres de octubre, cuando con mi primer llanto le dije al mundo “ya estoy aquí”. Pesaba 2.500 kg, por lo que de inmediato me llevaron a lo que mi mamá aún llama “resucitadora” y que yo intuyo era una incubadora.
Francisco Manríquez García, mi orgulloso padre, bajo el influjo de los brindis propios de la celebración de tan relevante evento, llevó serenata hasta la ventana del cuarto del sanatorio donde estaba internada su esposa, Sylvia Ochoa Narváez, quien de seguro estaba exhausta por la intensa situación vivida desde un día antes aunque escuchó los acordes musicales dedicados a ella. Hubo que pedirle al entusiasmado padre que despidiera al mariachi. Y cómo no iba a estar eufórico, si celebraría al día siguiente, 4 de Octubre, día de los panchos, con el mejor regalo: su primera hija.
Cuando mi madre estuvo en condición de tenerme con ella en su cama, me llevaron a sus brazos vistiendo entre otras ropitas, una blusita que mi bisabuela confeccionó especialmente para esta ocasión.
Cuenta que lloraba mucho cuando me veía tan pequeña, pues si su primera bebé que pesaba 3 kg no había sobrevivido al nacimiento, temía mucho que yo, tan chiquita, mucho menos lo hiciera. También recuerda como la madre Cristina, me tomaba en una sola de sus manos y entregándome a mi mamá, le describía como me había hecho un favor al pesarme con todo y ropa para dar el peso de los 2 kilos y medio. Además, cada vez que preguntaba con que me alimentaban, la hermana respondía que con leche de una gata recién parida que había en la cocina, lo cual, a pesar de ser una broma, la angustiaba.
Yo, Sylvia Teresa Manríquez Ochoa, nací en Navojoa, Sonora, el 03 de octubre de 1966, por causa de las uvalamas.
A mí, no me gustan las uvalamas. Aunque su sabor me recuerda al dulce de orozuz, su color morado intensamente oscuro y su peculiar olor me recuerdan al ungüento llamado “Iodex”.

Desaparecidos


La Letra Desobediente
Braulio Peralta
2010-05-17

1. Rosario Ibarra de Piedra conoce la desaparición de personas desde que salió a la calle a buscar a su hijo, al que las autoridades se llevaron y nunca se supo de él. A Jesús lo busca desde 1974. Por él entró a la política. Doña Rosario ha rescatado a más de un centenar de desaparecidos.

Un secuestro desde el Estado es uno de los crímenes más grandes que han cometido regímenes emanados del PRI. La deuda a esta mujer por parte de las instituciones públicas con decencia es algo más que sólo solidaridad.

2. No hay un juez como Baltasar Garzón que investigue y castigue las desapariciones. Garzón pudo poner en el banquillo de acusados al general Augusto Pinochet, justo por la desaparición de personas y crímenes perpetrados durante su dictadura en Chile. Hoy es juzgado por la derecha más recalcitrante de España por enjuiciar a franquistas que cometieron violación a los derechos humanos en época de su dictador, Franco.

México, ¿cuándo?

Si se cacarea tanto el arribo de la democracia, los desaparecidos siguen como saldo pendiente, de cara a la sociedad.

3. A partir de los 80, los secuestros han mutado a organizaciones no siempre al margen del gobierno. Sean secuestradores comunes, formados en las cárceles, o gente contra el Estado, como el Ejército Popular Revolucionario. Profesionales de la extorsión: o pagan o se mueren. Se ha salvado de morir gente como Alfredo Harp Helú (por el EPR), quien pudo pagar un rescate estimado en 30 millones de dólares.

No fue el caso de Hugo Alberto Wallace Miranda, que en 2005 fue secuestrado y asesinado. Su madre, Isabel Miranda de Wallace, ha sacado a relucir la ineficacia del gobierno de Vicente Fox y Felipe Calderón para encontrar a los delincuentes. Es ella la que ha logrado capturar a los plagiarios. Una Madre Coraje moderna que denuncia la connivencia de la policía con secuestradores, según pruebas del caso.

4. Ni qué decir de los secuestros exprés de moda desde principios de siglo. De la gente anónima desaparecida o asesinada, que no es primera plana en los diarios. Esos que no tienen quién los defienda.

Con el narco, el secuestro y el crimen se expandieron, gracias a la corrupción de militares y policías.

5. Pensaba lo anterior después de los sucesos en torno a Diego Fernández de Cevallos.

¿Qué hará Calderón?


La historia de ningún desaparecido puede quedar impune.

braulio.peralta@milenio.com

martes, 11 de mayo de 2010

Erotismo, deseo



La letra desobediente

Braulio Peralta




Apropiarse de la palabra de los demás es un acto amoroso y filial con los lectores. Al buscar el significado de ciertas ideas sobre el amor, el deseo, el erotismo y el sexo —a través de esta columna y Facebook—, me encontré con mensajes de más de 70 personas que escribieron lo que sigue. Espero no traicionarlos. El cuerpo es una llama que se consume con el permiso del otro. Una llama doble para arder contra lo establecido. Romper las reglas del prejuicio contra los sentidos. Un acto de libertad. Destramparse en los placeres para que los gemidos rompan el silencio, liberen el alma. Desintegrarse en el deseo. Lavar y lamerse las heridas que la vida deja; ocupar el espacio solitario para llenarlo de alientos que enciendan la luz interior de los amantes. En el único acto de comprensión donde no existe el pensamiento. La entrega del cuerpo a las sensaciones más irracionales. El sexo, un instante de felicidad en el que dos cuerpos batallan para estallar felizmente. Verse, tocarse, escucharse: vivir y morir en ese concilio donde los fluidos nos lanzan al equilibrio de lo infinito. Un estar consigo mismo. El oscuro túnel por donde aflora la vida. Amarnos a nosotros mismos para amar a los demás. Amar es ver a Dios en otro ser. Es desabotonar la conciencia. Un aprendizaje de los placeres. Es romper toda idea sobre el amor para que no pierda su encanto. El amor es indefinible porque lo delinean todas las palabras del mundo. Es el consuelo último y primario de los solitarios. Amo, luego existo. Poesía es amor que permanece deseo. Ahí donde se embriaga la razón llega el deseo. Detrás del corazón, moviéndose lentamente. Donde la única discusión es el lenguaje de los cuerpos. Desear es un arder en el infierno y la gloria. El lugar donde la insatisfacción encuentra su consuelo. El erotismo como la estética del deseo. El espacio donde se aniquilan las ansias. El amplio espectro donde los cuerpos aprenden a aprender. Es justa la renunciación para aquello que tenga que ver con el amor, el deseo, el erotismo y el sexo. Perdonarse y amarse por encima del odio. Claudicar. Morir todos los días para renacer cada día. Amarse para mejorarse, sin pensar en declaraciones como “pecado”, “prohibido”, “sacrílego”… Pregúntenle al Vaticano y a Marcial Maciel de esas palabras, fruto del prejuicio.

martes, 4 de mayo de 2010

El cumpleaños 72 de Carlos Monsiváis

Elena Poniatowska

Hoy Carlos Monsiváis cumple 72 años. El año pasado fuimos a felicitarlo a su casa y a cantarle Las Mañanitas con un trío femenino y feminista de mariachis de sombrero más ancho que su falda y luego desayunamos con él en la avenida Tlalpan, a un lado de la calle de San Simón.

Caminamos a su lado y la gente lo paraba en la calle. "Si sigue así voy a caer en la autoindulgencia." Tras de él avanzaba una cauda invisible: su madre, doña Esther, Beatriz y Araceli, su tía, quien fue ama de llaves de Artemio de Valle Arizpe, quien le daba permiso de llevarse unos libros a su casa; sus amigos de toda la vida, Luis Prieto, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco, Fernando Benítez, Iván Restrepo, de la mano de Nelly; Francisco Toledo, Vicente Rojo, Rafael Barajas, El Fisgón; Jesús Ramírez, Chema Pérez Gay y Lilia, Rolando Cordera, Jenaro Villamil, Rogelio Naranjo, Eduardo del Río, Rius; Julio Scherer García, Ricardo Pérez Escamilla, Carlos Payán, Hugo Gutiérrez Vega, Neus Espresate, José Luis Ibáñez, 12 gatos con listones de colores en torno al cuello y las mil 500 personas que congrega cada vez que presenta un nuevo libro.

La avenida Tlalpan se llenó con los más diversos personajes, porque desde Días de guardar hasta Apocalipstick, Monsiváis convoca multitudes. Carlos reía, como ríe de ti y de mí, de nosotros, de ustedes, ríe de lo que pasó aunque no ríe del futuro y de lo que nos espera. En ese desayuno nos hizo reír mientras comía sus tacos de pollo con salsa verde acompañados por frijoles refritos y una Coca-Cola.


"Carlos: ni un taco más", le dijo Marta Lamas, quien es su ángel de la guarda de alas que van de San Simón a Tlacopac y sobrevuelan todos los periféricos y los viajes por la República y los que van de Alaska a la Patagonia.Tan grande es su curiosidad, su azoro y su gratitud que Carlos a todo le dice que sí.

Hoy festejamos a Carlos Monsiváis, brindamos por él y por su pesimismo orgánico y sus revelaciones que tienen mucho de ironía y mucho de parábolas bíblicas.


Carlos Monsiváis se encuentra ahora en el Instituto Nacional de Nutrición porque sufre fibrosis pulmonar. Su corazón está en perfecto estado, dicen los médicos, y así tiene que ser porque el corazón de Monsiváis abarca todas las luchas sociales del siglo XX y del XXI.


Hace unas semanas defendió a Luz María Dávila, madre de dos de los 16 jóvenes asesinados en Ciudad Juárez. Desde su primera huelga de hambre para apoyar a los maestros en 1958, Monsiváis acompaña las grandes causas de nuestro país. A los 16 años, en 1954 le tocó ver a Frida Kahlo en una silla de ruedas empujada por Diego Rivera en una manifestación en contra del derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala y de allí para el real ha asistido a todas las marchas, las protestas, los actos de resistencia que sus crónicas consignan: la de los estudiantes en 1968, los damnificados de San Juanico en 1984, los del terremoto de 1985, los zapatistas en 2001, el feminismo, la despenalización del aborto, la persistencia de la homofobia, la lucha contra el neoliberalismo, el sida, la corrupción política y la defensa de nuestra historia y del arte del pueblo, sus luchas, sus querencias y sus entretenimientos en El Estanquillo.

Gran polemista, gran interlocutor, gran luchador social de toda la vida, gran promotor de la sociedad que se organiza, cronista, guía y gurú de los jóvenes de hoy que lo aman y lo siguen, Monsiváis, además de recoger con humor y sentido crítico los episodios de nuestra historia, ha denunciado todas las atrocidades sociales y lo consideramos desde hace muchos años la conciencia moral de México. Desde aquí le deseamos el regreso a la salud y al deseo de narrar lo vulnerables que nos sentimos sin él.

A Omar

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Vila-Matas arma novela a partir del personaje desconocido de Joyce

Mi ruta del cine iba al desastre; yo quería hacer cosas underground, dice a La Jornada Vila-Matas arma novela a partir del personaje desconocido de Joyce
  • "En mi obra todavía hay muchos lugares por explorar", indica el escritor catalán
  • Presenta Dublinesca, su libro más reciente, en la librería Rosario Castellanos del FCE
Por Mónica Mateos-Vega
Periódico La Jornada
Martes
4 de mayo de 2010, p. 4


El e
scritor Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) afirma que, literariamente, se encuentra en un viaje en el que va avanzando "camino a su hogar" y detalla: "nací muy lejos de donde estoy ahora; he construido una obra que, para bien o para mal, es la mía, y en ella hay todavía muchos lugares que inspeccionar, muchas habitaciones a las que acudir. Está en marcha una obra en la que apenas he construido parte de ella, por lo tanto, el camino es mucho más interesante que nunca". En ese recorrido de largo aliento que, explica, no ha estado exento de "contrariedades y complicaciones", el autor presenta ahora su novela Dublinesca (Seix Barral), cargada del espíritu de su admirado James Joyce. Del cine a la literatura En entrevista con La Jornada, Vila-Matas señala que después de tantos años dedicados a la literatura "sería absurdo si hoy dijera que me he sentido como pez en el agua, significaría que he estado siempre comodísimo. No. Ha sido un trayecto lleno de contrariedades y complicaciones, como todo en la vida. Pero actualmente no tiene nada de doloroso". Recuerda que su primer impulso de juventud no fue “escribir y escribir; el asunto fue más azaroso. Quería dirigir cine, pero el servicio militar en España me llevó a África del Norte; ahí no tenía posibilidades de hacerlo, pero tuve a mi alcance la oportunidad de escribir y empecé una novela que terminó siendo mi primer libro publicado por Tusquets (Mujer en el espejo contemplando el paisaje, 1973). “Empecé a escribir más por necesidad de hacer algo, antes que perder el tiempo como soldado durante un año en esa colonia militar. Así fui llegando a la idea de escribir, muy lentamente. Por eso no sé en qué momento decido ‘voy a escribir y escribir’. “Mi ruta del cine iba camino al desastre, porque yo quería hacer cosas absolutamente underground, anticomerciales. No iba a encontrar productor y habría fracasado. De modo que fue beneficioso que mi idea de entrar al sendero del arte fuera a través de la literatura, donde he podido trabajar sin necesidad de encontrar productores que financiaran películas de alto coste. "Si pudiera toparme con el Enrique de entonces, más que hacerle recomendaciones, lo dejaría hablar, seguro que tendría que decirme muchas cosas interesantes olvidadas por mí en el camino; sería un encuentro con toda mi memoria juvenil." PARA SEGUIR LEYENDO DA CLICK AQUI

domingo, 2 de mayo de 2010

Presentación de "El Zancudo. No mata, pero hace roncha"

Gracias a las autoridades del ITG por promover el trabajo de los periodistas, gracias a Pina Saucedo por confiar en mí para la presentación del libro de un amigo mutuo y valiente periodista.


Esta fue mi presentación:

Periodismo con tamaños.
Hace tiempo, en un caluroso día del mes mayo me vi ante el reto de entrevistar al mejor periodista de Sonora. No queriendo asumir sola la difícil responsabilidad de designar al mejor, realicé un sondeo entre mis compañeros comunicadores, la respuesta fue constante: Arturo Soto Munguía.
El tema sobre el que hablamos fue el de la libertad de prensa y de expresión. La libertad de prensa se conmemora el 03 de Mayo, y la libertad de expresión el 7 de Junio. El espíritu de ambas es el de celebrar y recordar la libre manifestación de las ideas por cualquier medio, la cual está garantizada en los artículos 6° y 7° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sin embargo, actualmente no hay nada que festejar, la libertad de expresión y el ejercicio de la misma no son respetados cabalmente como derechos constitucionales.
Este es un tema del que el Chapo Soto, nos habló con precisión, y como no podría hacerlo, si vive con intensidad su profesión de periodista.
En la pagina 94 del artículo “El mundo al revés”, del libro que presentamos “El Zancud0 (No mata, pero hace roncha)”, el autor nos deja ver mediante irónicas aclaraciones, la vida sorteada en medio de la persecución política de que ha sido objeto, sobreviviendo al temor de (como él mismo dice) ser reaprehendido y reencarcelado.
Cito un fragmento:

... 12.- Qué mientras en el norte de la ciudad se registró la ejecución de otro próspero empresario, y otro más cayó gravemente herido, en la oficina de la Procuraduría el suscrito fue esposado y conducido de nueva cuenta al Cereso, por instrucciones directas del señor procurador, según el dicho del secretario de acuerdos. 13.- … que se encontraba en esas oficinas asistiendo a un colega detenido, que rindió su declaración esposado a una silla. …

Es innegable que hacer periodismo en la actualidad es una profesión de alto riesgo, lo que hace aun más admirable el trabajo y el valor de alguien que a pesar de los tiempos y con los tiempos, se mantiene fiel a sus principios y nos comparte un periodismo crítico, certero, audaz y mordaz.
Arturo Soto Munguía, el “ChapoSoto”, nos ofrece un periodismo irónico, irreverente, ameno, y siempre preciso. “El Zancudo (No mata, pero hace roncha)”, que lo mismo pica a ciudadanos comunes que a políticos y autoridades y demás actores de la realidad cotidiana de esta tierra.
Aunque no inventó el periodismo político, se desenvuelve como pez en el agua, o zancudo en humedal, en esta disciplina. Así en este libro tenemos un documento que atestigua una realidad vista a través de los ojos de la picardía de un zancudo, dispuesto a señalar necedades, engreimientos e ineptitudes de gobernantes y gobernados.
Con el valor agregado de la crónica urbana y literaria, “El zancudo (No mata, pero hace roncha), un libro altamente recomendado como el documento que no nos dejará olvidar los principios del buen periodismo, que el mismo Arturo Soto nos compartió en aquella entrevista radiofónica: Honestidad profesional, dominio de técnicas de investigación y herramientas tecnológicas, conocimiento de genero y muchos tamaños. (En realidad él dijo webos).
Hace unos cuantos días tuve oportunidad de platicar con Eduardo Langange, otro destacado periodista y poeta mexicano. Para terminar retomo sus palabras: “No soy quien para aconsejar a los jóvenes, más bien, les sugiero” a todos ustedes jóvenes que nos acompañan, que lean este libro, estoy segura les cambiará su forma de observar la realidad en que vivimos.

"El Zancudo. No mata, pero hace roncha" pueden solicitar un ejemplar en el correo chaposoto67@hotmail.com.

Visiten la página web www.elzancudo.net donde prodrán leer la columna diaria.


Entrada destacada

 Poesía Palabras para descifrar el laberinto del silencio.  Sylvia Manríquez